Escritos desde el páramo

Boboblog sobre escepticismo, historia y pseudohistoria.

Temas



Archivos

Enlaces

  • http://www.circuloesceptico.org
  • http://www.nedstatbasic.net/stats?ADhbQg7NGUOXVOviuSS77Y1G6RQg\\\"><img


Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2005.

02/08/2005

Último misterio jocoso: Colón y Colombo (y II)

Viene de aquí
Se estarán preguntando a qué viene ese follón organizado con la firma de D. Cristóbal o XpoFERENS que, como acabamos de ver, es lo mismo, lo mismo que el fuego fatuo... Cuando acaba el Sr. Hurtado toma el relevo el Sr. Fernández Bueno para poner el digno colofón a esas premisas tan perfectamente demostradas (ya decía mi abuelo que "Quien siembra vientos, recoge tempestades"). Como no podía por menos de ser, si las afirmaciones de las que se partía eran desternillantes, la conclusión es como para perder otra parte de la anatomía especialmente querida por los varones (espero que se encuentren bien sentados porque la impresión puede ser excesiva incluso para los que han llegado a este punto y, por tanto, están ya curados de espanto y espantajos):
"El planteamiento era sencillo; los caballeros templarios desplazaron al descendiente de la Sangre Real hasta un lugar en el que estuviera a salvo, lejos de la masacre que se cernía sobre Europa, y Colón, sabedor de ello y como un nuevo Moisés decidió llevar a su pueblo al nuevo mundo, a la tierra prometida donde Él debía reinar nuevamente, encarnado en la presenciade su descendiente." (Pág. 307)
Por supuesto. Como sabe todo el mundo, en la documentación conservada sobre Colón, éste no hacía más que sostener que iba a buscar al descendiente de marras. Las Capitulaciones de Santa Fe eran una añagaza, una maniobra de distracción. Claro, claro...
¿Y qué decir de los Reyes Católicos? ¡Qué buenos y desprendidos eran! Todo el apoyo que brindaron a D. Cristóbal era sólo para que éste encontrase a un sujeto al que quería sentar en el trono de las tierras que descubriese. Y, además, seguro que tanto Dña. Isabel como D. Fernando estaban que "no miccionaban" por la dicha de que el nuevo rey fuera de ascendencia judía, ellos que tanto amor demostraron a los hijos de Israel poniéndolos "de patitas en la calle" (sin duda para que pudieran convertirse en felices súbditos del rey de Palos -que es como el rey de bastos, pero en pequeño-) Y mientras tanto mi paisano Fray Tomás de Torquemada ¿qué hacía? ¿Tocaba las palmas con las orejas mientras canturreaba un fandango de Huelva?
Y sí, lo único que puede hacerse con este tipo de afirmaciones es tomárselas con humor (absurdo, por supuesto) porque esto sobrepasa los límites de la lógica difusa para entrar de lleno en los dominios de la lógica patidifusa.
¿Cómo co...es se puede aceptar que la misma Iglesia que, según las disparatadas argumentaciones de D. Lorenzo, "pasó por la piedra" a la Orden del Temple para ocultar el "secreto", ahora ayude a una persona que quiere pregonarlo? Porque los principales valedores de Colón ante la Corte son, en muchas ocasiones, religiosos como Diego de Deza, Juan Pérez...
Todo ello sin olvidarnos de que El Sr. Fernández Bueno a estas alturas (total, sólo llevamos 300 páginas ¿qué es eso comparado con la inmensidad del océano?) todavía no ha presentado ni una sola prueba que sea mínimamente aceptable de que el tal heredero existiese, de que los Templarios lo supiesen, de que se lo llevaran a América... y, ahora, de que Colón tuviera ni el más mínimo conocimiento de tal conjunto de disparates.
Por lo demás, la familia bien, gracias.
"Aquel hombre destilaba conocimiento por los cuatros costados. Después de releer el escrito varias veces, y de intentar comprender qué puede llevar a un ser humano a embarcarse en una investigación similar, consciente de las trabas que iba a encontrar en su periplo, y de las risas que por otro lado iba a levantar -especialmente del ultraortodoxo sector universitario-, comprendí que aún había muchas dudas que solventar." (Pág. 307)
Hombre, puestos a intentar comprender algo, la cuestión que me urge es saber como puede llamarse investigación a esto.
Por otra parte, el sector universitario no es que sea ultraortodoxo, es que tiene buena memoria y las teorías templario-americanas ya se han cubierto de ridículo en varias ocasiones. ¿Tendremos que recordar el supuesto Fuerte templario de San Matías?
Para resolver sus dudas, como el Sr. Hurtado aún no ha tenido el protagonismo que D. Lorenzo considera que merece, nada mejor que proceder a realizar una entrevista:
"Me lancé a pecho descubierto, miedos aparte y sin complejo. "Primera cuestión, querido amigo...".
-¿Cómo comenzaste a investigar un tema de estas características?" (Pág. 307)
Pues es una pena que el entrevistador sea el Sr. Fernández Bueno y no la Sra. Kidman por aquello de lanzarse a pecho descubierto... Ejem. Ya en serio (o algo así), lo de D. Lorenzo sí que es capacidad de superar el miedo y no lo de los Tabores de Regulares. ¿Cómo osa comenzar su entrevista con una pregunta tan polémica y conflictiva como ésa? Que le concedan de inmediato la Laureada de San Fernando, la Cruz Victoria y la Medalla del Congreso. Tal arrojo no merece quedar sin recompensa. ¡Ah! Y estoy de acuerdo con que prescindió de su complejo pero no ahora sino cuando comenzó a escribir este libro...
"Pues verás. Siempre ha habido una cosa que me ha intrigado. ¿Cómo un señor, sea del siglo que sea, que es un "paniaguao", un muerto de hambre, alguien que vive a costa de los que podía ser lo más parecido a la caridad, dice: "mire que yo sé dar la vuelta al mundo", y le hacen caso?" (Págs. 307-308)
Memorable. Y después se extraña el Sr. Fernández Bueno de que en las universidades se descojonen de risa. Es lo que suele pasar cuando alguien se inventa las premisas de partidas y después pretende obtener conclusiones válidas de lo que es falso.
Colón no sólo no era un "paniaguao" sino que tampoco era un paniaguado. Recordemos algunos hechos de su vida: trabajó para una importante casa comercial genovesa, había sido cartógrafo en Lisboa, había navegado desde el golfo de Guinea hasta Islandia, conocía Madeira y las Azores, su mujer (ya fallecida) pertenecía a la nobleza portuguesa (bien es verdad que a la categoría inferior dentro de ella)...
Además, D. Cristóbal no vendió a los Reyes Católicos "la moto" de dar la vuelta al mundo, algo que, presumiblemente, les importaba tres pares de "oeufs" (de Colón, naturalmente) a uno y a otros. Colón aseguraba que podía alcanzar las Indias navegando hacia Occidente. D. Fernando y Dña. Isabel (que no tenían un pelo de tontos) sabían perfectamente lo que eso significaba, una fortuna incalculable. En esos momentos, las comunicaciones con el Extremo Oriente dependían de los musulmanes. Los portugueses intentaban establecer una ruta directa, sin intermediarios, doblando el cabo de Buena Esperanza y navegando a través del Índico (poco después lo conseguiría Vasco da Gama) pero aunque lo lograran, mantendrían el monopolio de ese comercio porque España (por el tratado de Alcaçovas) no podía enviar naves al sur de las Canarias salvo con permiso portugués. En los planes de nuestros vecinos no figuraba (obviamente) el dejar que nuestro país participara en ese negocio. Y ahora se presentaba D. Cristóbal, que no era un soñador sino un marino experimentado en travesías por el Atlántico, que aseguraba que podía conseguir para España lo que Portugal no había logrado aún. Lo sorprendente no es que le escucharan, lo raro sería que no lo hubieran hecho.
"Y los Católicos sin dudarlo le espetan: "Venga, te pagamos la expedición", a lo que Colón, sin pelos en la lengua plantea unas peticiones sin parangón, y los reyes se niegan." (Pág. 308)
Obviamente, la historia no fue así. D. Cristóbal propuso la expedición al rey de Portugal y, según Hernando Colón, éste quería intentarlo, pero no quería acceder a las exigencias del Almirante así que envió secretamente una carabela de acuerdo con las indicaciones de D. Cristóbal. La expedición se volvió sin haber encontrado tierra y, además, Colón se enteró de la "jugada" del monarca, así que "puso pies en polvorosa" a finales de 1484 viniendo a España. Tras dejar a su hijo Diego en el monasterio de La Rábida, marchó a Córdoba a reunirse con los Reyes Católicos. Éstos escucharon interesados, pero antes de hacer nada quisieron saber si la expedición era factible por lo que comisionaron al prior del Prado para que reuniera una comisión de cosmógrafos y teólogos para que informara sobre ello. La comisión, como es sabido, consideró que lo que proponía D. Cristóbal era imposible por una mezcla de argumentos teológicos y geográficos (y no se extrañen demasiado, porque Colón defendía su postura de la misma forma). Aunque hoy podamos reírnos de ellos, la verdad es que tenían razón. Como ya dijimos, la distancia entre España y Cipango (Japón) era el cuádruple de lo que consideraba D. Cristóbal. De no ser por el pequeño "accidente" de que se tropezó con América, D. Cristóbal jamás hubiera llegado a las Indias. En todo este proceso pasaron años hasta que por intercesión de Santángel, Pérez... los Reyes Católicos decidieron acceder a las peticiones de Colón porque, como dijo Santángel, sólo pedía parte de lo que iba a descubrir, si no descubría nada la empresa era relativamente barata y si hacía lo que había prometido, lo que pedía sólo era una parte de los beneficios que se iban a conseguir. Además el propio D. Cristóbal iba a ir en la expedición así que debía estar seguro de que podía hacerse porque en caso contrario...
"Si leemos a Menéndez Piral y su obra sobre la lengua de Colón, o a Juan Gil, dejan que este hombre de ligurparlante no tiene nada. Entonces ¿por qué se mantiene la mentira de que es genovés? Vamos a ver. Se argumenta que él mismo lo afirmó, pero que recuerde, únicamente lo hace en dos ocasiones: una frente al cura de Los Palacios, y éste a su vez dice que Colón es genovés cuando acaba de llegar del segundo viaje, y posteriormente en una carta que hace a comienzos de 1500, en la que dice: "Siendo yo nacido en Génova..." En el resto de las ocasiones reitera que es extranjero." (Pág. 309)
Pues el Sr. Hurtado está fatal de la memoria. Por de pronto en la Institución de Mayorazgo en 1498, Colón dice:
"que siendo yo nacido en Génoba les bine a servir aquí en Castilla, y les descobrí al Poniente de tierra firme las Indias y las dichas islas sobredichas."
"Item mando al dicho Don Diego, o a quien poseyere el dicho Mayorazgo, que procure y se trabaje siempre por la onra y bien y acrecentamiento de la ciudad de Génoa, y ponga todas sus fueras e bienes en defender y aumentar el bien e honra de la República d´ella, no yendo contra el servicio de la Iglesia de Dios e alto estado del Rey o de la Reina, Nuestros Señores, e de sus sucesores."
Si unimos esto a los documentos que ya habíamos citado en la primera entrega de esta serie, la conclusión es clara, Colón nació en Génova. Sobre lo de su lengua nativa, con todos mis respetos al Sr. Pidal (que no Piral) y al Sr. Gil, ninguno de ellos llegó a explicar porqué el mapa que cartografió Colón como fruto de sus viajes (hoy perdido pero que se encuentra parcialmente copiado en el mapa... de Piri Reis -tanto disparatar sobre él y no se han dado cuenta de los motivos por el que es, realmente, muy importante-) había un nombre puesto en italiano, un grupo de once islas a las que Colón llamó "Undizi vergine". No es, obviamente, un italiano correcto pero no es portugués, castellano, catalán... ¿Por qué iba Colón a emplear el italiano (por muy macarrónico que éste fuera después de los años que llevaba sin emplearlo) si no es porque él era italiano? Por cierto, en una de las notas que aparecen en este mapa, Piri Reis también asegura que Colón era genovés.
"-Pues a raíz de exponer a algunos catedráticos de nombre y prestigio que Colón no fue navegando hacia el oeste." (Pág. 310)
Ah. Colón no navegó hacia el oeste, pero como llegó al oeste debió ser que navegó hacia el este y dio la vuelta al mundo en sólo dos meses. Para mí que aquí hay una intervención extraterrestre porque si no...
"El primer viaje que realizó Colón no lo volvió a hacer nadie nunca más. Es esa ruta que inventó Samuel J. Morrison, basada, entre otras cosas, en la narración del Padre De las Casas, y en el propio diario de Colón, y que va "paralela" al paralelo 28, más o menos. La cuestión es, ¿cómo descubre un camino para ir a América y nadie más lo sigue nunca?" (Págs. 310-311)
Por una obvia razón, porque en el primer viaje Colón no sabe dónde va. Si nos fijamos en el diario de Colón (conservado parcialmente en la obra de Fray Bartolomé de las Casa) podemos apreciar que Colón estaba atento a las indicaciones que señalaban que hubiera una tierra cercana, pájaros, algunos tipos de peces... basándose en ellos cambia varias veces de rumbo hasta que encuentra la isla que llama San Salvador (¿Las Bahamas?). Una vez que determina la latitud de las tierras ni él ni nadie que la conociera necesita ir dando palos de ciego por el océano. Por eso nadie repite esa ruta, porque era absurda.
Por cierto, si acusa a Morrison de haberse inventado la ruta (y eso que se basó en el propio Diario de Navegación de Colón) ¿qué tendríamos que decir de la afirmación siguiente?:
"-Esa cartografía se la llevó Colón a América con el sello del Temple. Esa es la que siguió el marino." (Pág. 311)
Ni presenta prueba alguna de que tales mapas existieran ni de que Colón los llevara consigo, pero, eso sí, Colón empleó cartografía templaria porque lo dice él (obviamente, esos mapas debían de ser una porquería puesto que Colón, como ya dijimos, tuvo que cambiar el rumbo a ver si encontraba tierra por algún lado).
"Porque cuando le propone a los Católicos el documento "que dicen que es" el de las Capitulaciones, lo primero que describe ese manuscrito es "en virtud de lo que ha descubierto". Es decir, todavía Colón no ha salido de viaje y ya dicen "de lo que ha descubierto"." (Pág. 311)
La frase exacta es:
"Las cosas suplicadas e que Vuestras Altezas dan e otorgan a don Christoval de Colon, en alguna satisfacion de lo que ha descubierto en las Mares Oceanas y del viage que agora, con el ayuda de Dios, ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que se siguen:"
Que Colón no hubiera salido aún en este primer viaje no significa que no hubiera descubierto ya nada. Ya dijimos que Colón había navegado y mucho por el Atlántico. ¿Es esto una referencia a su experiencia previa como navegante? Pues posiblemente (también puede ser un error de redacción). Lo que no es, es una referencia a que las tierras que Colón iba a descubrir ya lo estuvieran porque entonces no tendrían sentido frases como:
"don Christoval Colon su almirante en todas aquellas islas y tierras firmes que por su mano o industria se descubriran o ganaran en las dichas Mares Oceanas"
"en todas las dichas tierras firmes e yslas que como dicho es el descubriere o ganare en las dichas mares"
"que assi como dicho es se ganaren o se descubrieren"
"-Los sellos del Temple. Cuando se disuelve la Orden las posesiones que tenían pasan a formar parte de lso bienes de los reinos. Por lo tanto, si esa carta pertenecía a lo templarios, las encomiendas y tierras reflejadas en la misma inmediatamente se convertían en señoríos de los poseedores de esta, según dictan las leyes salidas del Concilio de Ginebra." (Pág. 313)
Ya. ¿Y eso se acordó en el Concilio de Ginebra Larios o en el de Ginebra Bols? Dejaremos pasar la primera equivocación que es confundir el Concilio de Viennes (que en castellano se tradujo como Concilio de Viena hasta que se dieron cuenta de que eso llevaba a error a la gente porque nada tiene que ver Viennes con la capital de Austria) con el supuesto Concilio de Ginebra. Lo que si que no debemos dejar pasar es la barbaridad de que de allí saliera nada parecido a lo que asegura, que las posesiones de los Templarios fueran a manos de las personas que poseyeran sus mapas (¡lo que hay que oír!). Por el contrario, del Concilio de Viennes salió la bula Ad Providam (ya hablamos de esto en su momento) por la que se concedían las posesiones templarias en Francia a la Orden de los Hospitalarios (con mapas o sin ellos). Por tanto, si en este inmenso disparate que está manteniendo hubiera algo de cierto, si los españoles hubieran encontrado posesiones templarias en América era al Papa al que le correspondía decidir su destino y, habida cuenta de los antecedentes, era previsible que hubieran sido destinadas a las órdenes militares (Caballeros de Cristo, Hospitalarios, Montesa...) pero no a las monarquías de igual forma que a la disolución del Temple sus bienes fueron heredados por las órdenes y no por los reyes (otra cosa es que éstos "pasaran" a veces de las disposiciones papales y se quedaran con lo que les dio la gana, pero para hacer lo mismo no necesitaban mapas templarios. Bastaba con el derecho de descubrimiento y conquista).
"Porque además hay otro detalle. En el documento de las Capitulaciones habla de las tierras que se van a ganar y conquistar. ¡Caramba!, llevan un siglo para conquistar las Canarias, desde 1404, y esperan llegar a las nuevas tierras situadas en la "Mar Océana" y ganarlas y conquistarlas en día. ¿Por qué? ¡¡¡¿Por qué?!!! Muy sencillo. Saben que eran encomiendas del Temple, y saben que yendo con la bandera de la Orden en las velas los habitantes sabrán sobradamente quién llega desde el mar, y por consiguiente tomarán una actitud amigable u hostil." (Pág. 314)
Por de pronto ¿en qué parte de las Capitulaciones se dice que las tierras han de ser conquistadas en un día? Por más que miro no veo cosa alguna que se parezca a eso. Por otra parte, los castellanos no llevaron en su primer viaje "la bandera de la Orden en las velas". Veamos la descripción que hace el padre las Casas (basada en el Diario de Navegación de Colón) de lo sucedido el 12 de octubre de 1492:
"Luego vinieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los navíos por seña, con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la cruz y otra de otro."
Como los indígenas recibieron pacíficamente a los españoles, la única explicación es que eran daltónicos y confundieron la cruz verde, que es la que llevaban los españoles, con la cruz roja templaria. Y eso suponiendo que la cruz patée fuera la bandera templaria que no lo era, porque el estandarte templario era el Beausent, en damero blanco y negro.
Por cierto, si estos indígenas llevaran entre doscientos y trescientos años de supuesta convivencia con los templarios ¿cómo se explica que no supieran qué era una espada? Porque Colón señala que cuando les enseñó una, la tomaron por la hoja con el resultado previsible, se cortaron. Claro que considerando que tampoco sabían qué eran los vestidos, la metalurgia... habrá que llegar a la conclusión de que como colonizadores los templarios eran un desastre. Bueno, en su descargo señalaremos que, en realidad, nunca tuvieron ocasión de ejercer tal actividad en América, por más que algunos se empeñen en reescribir la historia e incluso la geología, la geografía y cualquier otra -ia que se cruce en su camino:
"Aproximadamente desde el 1200 y para traer plata. Date cuenta que por aquel entonces había un estrecho en Panamá, y Piri-Reis da fe de ello: el mapa de Walter Müller de 1504 es otra prueba de que existíe este estrecho; cómo realiza Colón el segundo viaje es otra prueba de que busca dicho paso natural, y el Temple atravesaba el mismo hasta latitud 5º grados norte, en la costa del Pacífico. Ahí estaba la encomienda del nuevo mundo, en la costa sudamericana del Pacífico. Desde allí traían la plata, hasta que hubo un terremoto y una erupción y el estrecho de Panamá se cerró hacia el año 1260 o el 1270. De esta forma perdieron todos sus abastecimientos de plata." (Págs. 314-315)
Sí, de verdad que han leído Vds. lo que creen que acaban de leer. No es que les haya sentado mal la cena, que se hayan fumado una cáscara de plátano por error o que se hayan excedido con el consumo de ginebra "El Concilio". Tampoco es que me haya inventado yo esa cita para poder añadir un nuevo disparate a los que ya lleva dichos (francamente, con lo bien que lo hace él solo ¿para qué iba a tomarme esa molestia?). Tampoco es que el Mocochof haya "petado" en este momento o que el virus Sábado14 les esté tocando los electrones. Por mucho que puedan dudarlo están despiertos. El Sr. Hurtado realmente asegura que el istmo de Panamá se formó hace menos de 800 años y se queda tan pancho después de soltar ese disparate.
En realidad, América del Norte y América del Sur están unidas desde hace unos tres millones de años. Las pruebas son claras, las faunas de las dos Américas eran muy diferentes como fruto de evoluciones separadas. Sin embargo, hace 2,5-3 millones de años se produce lo que se ha venido llamado El Gran Intercambio Biótico Americano, es decir, que animales que sólo existían en Norteamérica comienzan a aparecer en Sudamérica y viceversa. No es un proceso que afecte sólo a contadas especies y que, por tanto, podría ser fruto de la llegada de unos pocos ejemplares en almadías naturales (por ejemplo) sino que sucede a gran escala. Por otra parte, se produce una diferenciación entre los corales del Atlántico y el Pacífico sin olvidarnos de los foraminíferos. Es decir, que en esa época sucede algo que permite el paso de animales entre las dos Américas a la vez que el Atlántico y el Pacífico quedan aislados. Blanco y migado, sopas de leche. Evidentemente ese algo es la aparición del istmo de Panamá.
Todo ello sin necesidad de entrar en consideraciones como que el vulcanismo en Panamá no registra ninguna erupción de la importancia que afirma el Sr. Hurtado, o que de los datos arqueológicos se desprende que tanto antes como después de tan inmenso (y supuesto) cataclismo existieron asentamientos humanos en lo que hoy es Panamá.
Sobre las "pruebas" que indica el Sr. Hurtado ¿qué podemos decir? Que por de pronto en el segundo viaje de Colón éste no navegó por esta zona sino por La Española, Cuba, Jamaica... así que mal pudo estar buscando el supuesto paso entre los océanos Atlántico y Pacífico, que, por cierto no aparece en el mapa de Piri Reis (ignoro si aparece en el de Müller porque no he podido localizar ninguna reproducción, es más, tampoco he podido encontrar a ningún cartógrafo con ese nombre).
Supongo que en estos momentos se estarán preguntando cómo puede pretender sostenerse una chorrada de ese calibre. Pues porque no hay otro remedio. Supongamos que están Vds. interesados en mantener a toda costa que existió una presencia templaria en América, es decir, que Vds. no buscan pruebas de si realmente estuvieron allí porque ya están convencidos de eso, lo que quieren es que los demás también lo estén. Evidentemente no existe ninguna prueba documental de una supuesta encomienda templaria en América como tampoco ningún resto arqueológico de la misma. No importa, si no hay evidencia es, sin duda, porque estaban allí en secreto. Pero ¿por qué habían de querer guardar ese mutismo? Porque estaban haciendo algo que no querían que se difundiera. ¿Qué puede ser ese algo? Pues la explotación de los recursos naturales americanos en especial los que resultaban más importantes, los metales preciosos. No obstante, no hay pruebas de que los templarios manejasen grandes cantidades de oro así que nos centraremos en la plata. No obstante, hay un problema. La gran explotación de plata en América era el Cerro Rico en Potosí (actual Bolivia) y, por tanto, más cercana al Pacífico que al Atlántico. No importa, los templarios llegaron al Pacífico. Esto deja dos opciones, o fueron capaces de circunnavegar América del Sur doblando el temible cabo de Hornos (y considerando los problemas con que se enfrentaron marinos españoles, portugueses, ingleses... con barcos mucho mejores que los que podían tener los templarios eso no es posible salvo con un coste altísimo en navíos y tripulaciones) o bien entonces había una ruta más sencilla entre el Atlántico y el Pacífico. El lugar apropiado era, por supuesto, la actual Panamá. Esa comunicación podía ser de dos clases, artificial o natural. La primera, no obstante, tampoco es creíble si consideramos lo que costó a los EEUU el llevarla a cabo y eso que contaron con maquinaria que los templarios no podían ni soñar. Por tanto, nos queda la comunicación natural. Sin embargo, hay un nuevo problema, que, como ya dijimos, a finales del S XIII se produjo una gran carestía de plata en Europa por al agotarse las minas alemanas. Si los templarios tenían acceso a las ricas minas sudamericanas eso no tendría que haberse producido... salvo que la comunicación hubiera quedado interrumpida. No hay problema. En esa época el canal natural quedó impracticable. Una oportuna erupción volcánica y ya está, problema resuelto.
Esta "argumentación" les hubiera debido poner los pelos como escarpias porque tiene agujeros del tamaño del tunel del Guadarrama. Si cualquiera de Vds. se hubiera puesto a intentar mejorar esos argumentos lo hubiera hecho sin lugar a dudas. Por ejemplo ¿por qué no "meter en el ajo" a las minas de plata mexicanas cuya exportación por el Atlántico hubiera sido mucho más sencilla? Ah, pero es que Colón no mostró el menor interés por la zona mexicana. En cambio en el cuarto viaje (no en el segundo) sí navegó por las aguas del litoral atlántico de Centroamérica. Como hay que presentar a Colón como el conocedor de los secretos templarios no nos vale esa opción aunque fuera mucho más lógica.
Bueno, pero siempre se puede pretender que la producción de las minas sudamericanas se conducía por caminos terrestres hasta un puerto en el Atlántico y así nos evitamos el improbable paso natural en Panamá ¿no? Claro, pero además de que no existen las infraestructuras que lo hubiera hecho posible ¿cómo explicamos entonces que, supuestamente, a finales del S XIII dejara de llegar la plata americana? Pues, por ejemplo, asegurando que se produjo una revuelta indígena contra los capitalistas templarios que es algo bastante más lógico que la misteriosa erupción volcánica que cubre kilómetros de terreno sin dejar huella alguna de que realmente existiera. Por supuesto, pero es que es fundamental que los indígenas estuvieran "a partir un piñón" con los templarios para poder presentar a Colón como una especie de neo-templario que iba a reanudar las buenas relaciones ya existentes (por cierto, ¿quién se supone que cavaba en las supuestas minas? ¿los Templarios?).
Si están comenzando a escandalizarse porque ese proceder supone adecuar el razonamiento a la teoría y no la teoría a la razón no malgasten energías en ello, porque desde el principio hemos estado viendo dos cosas mucho más graves:
La primera es la consideración de que aunque cite supuestas pruebas que sostienen la teoría, ésta es completamente independiente de que realmente existan éstas o no. Vamos a extendernos un poco más sobre este punto (espero que, como ya estamos acabando, puedan disculparme por última vez). Hasta el momento el Sr. Hurtado ha dicho que hubo encomiendas templarias en Canarias (pruebas válidas aportadas = 0), que los Templarios llegaron al Nuevo Mundo antes que Colón (pruebas válidas aportadas = 0), que explotaban yacimientos de plata en Sudamérica (pruebas válidas aportadas = 0), que había mapas que señalaban la rutas que seguían (pruebas válidas aportadas = 0), que Colón tenía uno de esos mapas (pruebas válidas aportadas = 0), que por eso pudo convencer fácilmente a los Reyes Católicos de que financiaran su expedición (pruebas válidas aportadas = 0). Ya hemos visto como ninguna de sus pruebas se sostienen una vez que empezamos a examinarlas con atención.
La segunda cuestión es aún más grave, es el "olvido" de todo aquello que pueda contradecir su teoría. Por ejemplo, habla de la Institución de Mayorazgo de Colón al referirse a la extraña firma del Almirante, pero se le olvida que en ese documento lo que él asegura que es una alfa mayúscula está considerado como una A romana. de igual forma, no dice nada de que en este mismo escrito D. Cristóbal dice que era genovés. Cuando habla de las relaciones entre Colón y los Reyes Católicos se le olvida toda la biografía de Colón y lo caricaturiza como a una persona que vive de la caridad (¿?), como un patético personaje que nunca hubiera sido escuchado por D. Fernando y Dña. Isabel de no haber algo muy misterioso por el medio. También prescinde de los largos años de estancia en nuestro país de Colón hasta que vio cumplidas sus peticiones; por cierto, cuando ya estaba en camino hacia Francia al habérsele agotado la paciencia (por lo que se ve, las magníficas pruebas que, supuestamente, tenía D. Cristóbal eran de efectos muy retardados). Cuando habla del primer viaje del Almirante se le olvida explicar por qué, si tenía un mapa con la ruta templaria que mostraba el camino a la supuesta encomienda situada a 5º de latitud norte, acaba, en realidad, miles de kilómetros al norte de su objetivo. ¿Era Colón tan incompetente como marino para tener ese error? Pues evidentemente no, porque regresó a la península sin problemas y sin tener pasar por Helsinki por ser incapaz de seguir un rumbo.
Incluso hemos visto lo que es una pura invención de afirmaciones como aquélla tan divertida del Concilio de Ginebra y los mapas templarios.
Así las cosas, ¿puede extrañarse alguien de que los ultraortodoxos sectores universitarios se desternillen cuando oyen estas cosas? Pues D. Lorenzo sí puede.
"-Y volviendo a Colón y a la interpretación de la cartografía...
-Sí. Como te decía él es el único que sabe interpretarla.
-¿Por qué?
-Porque para interpretarla hay que saber tantas matemáticas, o hay que traerlas aprendidas, que en la actualidad poquísima gente sabría descifrarla." (Pág. 315)
Claro, en la época de Colón se sabía mucho más de matemáticas que ahora. Por ejemplo, Colón en sus ratos de ocio inventó el cálculo infinitesimal y sin despeinarse ni un pelo. Si ya lo decía, yo... Por cierto ¿cómo es que Colón, que tantas matemáticas sabía, acabó a miles de kilómetros de su punto de destino? Misterio... La cartografía templaria debía ser una porquería.
"Porque se parte de un error fundamental. Si tu tienes un mapa reconstruido de Ptolomeo verás que todos en su primer meridiano ponen un cero. Ptolomeo está enmarcado hacia el año 150 d. C. El cero aparece en Europa aproximadamente a principios del 900 de la Era cristiana. ¿Cómo es posible que Ptolomeo utilizara esta cifra en el año 150? Alguien se ha equivocado, alguien está interpretando mal al griego." (Pág. 315)
Dos cositas. La primera es que los meridianos pueden estar todo lo mal que se quiera y eso sigue sin explicar el por qué Colón se equivocó de latitud porque ésta no depende de los meridianos sino de los paralelos. De hecho, durante siglos los marinos tenían que calcular la longitud (que es lo que depende de los meridianos) a ojo y conseguían llegar a puerto determinando la latitud con exactitud y la longitud por estima.
La segunda es que Ptolomeo no trabajaba en Europa sino en Egipto y allí sí conocían la noción de cero que habían tomado de los babilonios (que la empleaban desde el año 200 A. de C. al menos) y que representaban con algo parecido a dos triángulos (no lo son realmente) superpuestos. Que en Egipto se conocía se demuestra porque aparece, por ejemplo, en el papiro Carlsberg 32 escrito en demótico (por tanto es egipcio), trata sobre astronomía y está fechado en el S II (caramba, ¡qué coincidencia! en el mismo lugar, en la misma época y con el mismo contenido que la obra de Ptolomeo). La forma en que se representa es ya muy similar a nuestro cero. (Pueden encontrar información sobre este tema del cero en la antigüedad aquí).
Y con esto, hemos acabado aunque para despedirnos, dejaré que D. Lorenzo dé una muestra de modestia y de su peculiar estilo ¿literario?:
"De este modo, en pos de mi verdad, abandoné las islas, dejando atrás el penúltimo eslabón de la apasionante cadena. Y emulando a ese hombre solitario y taciturno que la historia quiso llamar Cristóbal Colón, arribé al hogar consciente de que en breve habría de partir, a empaparme de la magia y las esencias de lugares lejanos, del conocimiento oculto y a veces terrible, siguiendo las huellas de los que después de siglos de silencio continúan la labor milenaria de sus ancestros, con sigilo, esquivando la incomoda mirada de aquellos que les seguimos el paso..."
Por fin
-FIN-
02/08/2005 15:43 #. Tema: Crítica a la pseudohistoria Hay 4 comentarios.

03/08/2005

La clave de los Misterios Jocosos

Por si pudiera serles de utilidad, creo conveniente realizar un índice que permita un acceso rápido a las diferentes entregas de la crítica a la obra "Los guardianes del secreto" de Lorenzo Fernández Bueno. Así, si el día de mañana necesitan realizar alguna consulta no tienen que leerse todo el rollo que les he largado:

El oxidado pilar de la sabiduría: Reflexiones sobre tradición y esoterismo.

El candelabro de Mazagatos: Crítica a los aspectos formales de "Los guardianes del secreto".

Jesús y los cuentos cachemiros: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuesta estancia de Jesús en Cachemira.

El obispo en su tumba: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el obispo D. Alonso Suárez de la Fuente del Sauce.

La raída sotana del tío Gilito (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La raída sotana del tío Gilito (II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La raída sotana del tío Gilito (III): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La raída sotana del tío Gilito (y IV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La cantatrice Calvé: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el padre Saunière y la cantante Emma Calvé.

Ultima necat: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la muerte del padre Saunière.

Par le chemin des parchemins: Crítica a las afirmaciones relacionadas con los supuestos pergaminos misteriosos de Rennes-le-Château.

Con la iglesia hemos dado (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa decoración de la iglesia de Rennes-le-Château.

Con la iglesia hemos dado (y II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa decoración de la iglesia de Rennes-le-Château. La Magdalena.

Et in Babia sunt: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa obra "Los pastores de Arcadia" de Poussin.

Los gatos de Jesús: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el supuesto enterramiento de Jesús en las cercanías de Rennes-le-Château.

Traduttore, traditore: Crítica al mal uso de las fuentes documentales en el caso de Rennes-le-Château.

Apostillas al nombre de Rennes: Selección de enlaces externos sobre el caso de Rennes-le-Château.

Heterodoxos de verdad (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Montségur, los templarios de Rennes-le-Château

Heterodoxos de verdad (II): Las herejías protocátaras.

Heterodoxos de verdad (III): Primeras noticias de la herejía cátara.

Heterodoxos de verdad (IV): Expansión del catarismo.

Heteredoxos de verdad (V): Causas para el éxito de la herejía cátara en el Languedoc.

Heterodoxos de verdad (VI): Situación de la Iglesia Católica en el Languedoc.

Heterodoxos de verdad (VII): Comienzo de la Cruzada contra los Albigenses.

Heterodoxos de verdad (VIII): El Languedoc después de la victoria de los Cruzados.

Heterodoxos de verdad (IX): La primera insurrección occitana, la primera intervención francesa.

Heterodoxos de verdad (X): La represión del catarismo y la Inquisición. La segunda insurrección occitana, la segunda intervención francesa.

Heterodoxos de verdad (XI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Desde los comienzos de la Cruzada a la matanza de Avignonet.

Heterodoxos de verdad (XII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Montségur.

Heterodoxos de verdad (XIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Los cuentos del Grial.

Heterodoxos de verdad (XIV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Grial y Wolfram von Eschenbach (I)

Heterodoxos de verdad (XV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Grial y Wolfram von Eschenbach (y II)

Heterodoxos de verdad (XVI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Las grutas del valle del Ariège.

Heterodoxos de verdad (XVII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Otto Rahn.

Heterodoxos de verdad (XVIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Joaquín Javaloys y la Sangre Real.

Heterodoxos de verdad (XIX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Dr. Zuckerman y la Dinastía Judía.

Heterodoxos de verdad (y XX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Conclusión.

Templarios destemplados (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los manuscritos de Qumrán.

Templarios destemplados (II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los inicios del Temple.

Templarios destemplados (III): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Esoterismo y Templarios.

Templarios destemplados (IV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El tesoro del Temple.

Templarios destemplados (V): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Desaparición de la Orden.

Templarios destemplados (VI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El paradero del tesoro del Temple.

Templarios destemplados (VII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios escoceses. La capilla de Rosslyn.

Templarios destemplados (VIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El mapa de Zeno.

Templarios destemplados (IX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Las pruebas de D. Lorenzo.

Templarios destemplados (X): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Oak Island (I)

Templarios destemplados (XI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Oak Island (y II)

Templarios destemplados (XII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios en Canarias (I)

Templarios destemplados (y XIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios en Canarias (y II)

Colón y Colombo (I): Critica a las afirmaciones relacionadas con el Descubrimiento de América. Cristóbal Colón.

Colón y Colombo (y II): Critica a las afirmaciones relacionadas con el Descubrimiento de América. El viaje de Colón.

Post scriptum: ¿Cómo se hizo?: Los entresijos de los Misterios Jocosos.
03/08/2005 01:01 #. Tema: Crítica a la pseudohistoria Hay 6 comentarios.

04/08/2005

Post scriptum: ¿Cómo se hizo?

En diciembre del 2004 el periodista Luis Alfonso Gámez publicó una crítica a los aspectos formales de "Los guardianes del secreto", obra de Lorenzo Fernández Bueno. En los comentarios se planteó la conveniencia de ampliar la crítica a los contenidos de dicho texto, tarea que Luis Alfonso sugirió que realizara el que esto subscribe.
Debo reconocer que, en un principio, tenía tantas ganas de convertirme en el Borjamari de D. Lorenzo como de verificar en carne propia el ripio que asegura:
"El dolor más doloroso,
el dolor más inhumano,
es pillarse los cojones
con la tapa del piano."
La razón para no desear involucrarme en esta tema es que tenía otra referencia de esta obra, una conversación con el periodista y arqueólogo Julio Arrieta en la que éste me dijo que para hacer una crítica de "Los guardianes..." había que escribir otro libro porque las afirmaciones a contestar eran muy numerosas. Esto suponía redactar un "Adversus Fernández", pero este género que, en otro tiempo, fue muy frecuente, hoy ha desaparecido. En estos tiempos menguados que nos ha tocado en (mala) suerte vivir, parece que sólo hay lugar para la gran obra excelsa y ditirámbica, inventora de nuevos lenguajes, escrutadora de los entresijos de la sociedad, reveladora de los arcanos del hombre y del Universo... (es decir, un "peñazo" de impresión, repleto de "pajas mentales" y trufado de corrección política) o, por el contrario, para la obrita que representa el triunfo de la trivial vacuidad de la nadería.
Pasamos de "La mitología de los indios Chachapollas y su influencia en las formas devocionales de Nueva Granada en el S XVII" a "Cómo cortarse las uñas de la mano derecha sin esfuerzo". Entre estos extremos parece que ya no hay sitio para un mero Fulanito asegura esto y yo, por las siguientes razones, no estoy de acuerdo.
Uno puede contar en cualquier televisión y con todo lujo de detalles sus fabulosas hazañas (o sus hazañas fabulosas) de lecho en lecho, sus corridas celebradas en las más afamadas plazas púbicas (sic) del país, cuántas "rayas" de coca o de fanta se metió entre fosa nasal y espalda en el último "sarao" amenizado (o amenazado) por el flamenco-agropop-urbano-con-influencias-célticas de "Los Pochitos", o cómo la última vez que se hizo un análisis de sangre, en vez de un recuento de leucocitos le tuvieron que calcular la graduación alcohólica del plasma. Aserejé, quillo, ozú mi arma, que son cuatro días y dos salen nublados...
Cualquier descerebrado (o descerebrada) puede hacer cualquiera de esas cosas y a nadie se le moverá ni medio pelo. Al contrario, entre sonrisas bovinas algún telespectador pensará "¡Cómo disfruta de la vida! Éste sí que sabe..."
Lo que no podría hacer es decir que estoy en desacuerdo con las afirmaciones del Sr. X a menos que para ello estuviera dispuesto a ponerme en gallumbos encima de la mesa del estudio chillando como un becerro recién capado, mentándole a su Sra. madre y retándole, si tiene gónadas para ello, a salir a la calle a darnos mutuamente la comunión.
Esta sociedad está enferma, enferma de relativismo intelectual, enferma de referentes morales. Es el triunfo del todo vale. Algunos han querido confundir el que no exista la Verdad (perfecta, eterna e inmutable) con el que dé lo mismo ocho que ochenta. Por ello, si Fulanito dice que algo es blanco y yo replico que, en realidad, es negro, me convierto, a ojos de muchos, en un chulo que intenta vulnerar el derecho del otro a la libre expresión de lo que guste manifestar, porque, a fin de cuentas, da lo mismo lo que él asegure (que es su verdad) que lo que diga yo (que es mi verdad). Todo es relativo, así que no puede haber auténtica discrepancia y ésta sólo puede nacer del orgullo intelectual y del deseo de humillar al contrincante.
Bueno, hay una excepción, que esa pugna se convierta en un espectáculo circense con chillidos histéricos, insultos varios, gestos amenazantes... si, además, la discusión llega a las manos, eso significa tres puntos más de cuota de pantalla (si hay sangre, ya es el acabóse). Los viejos y sabios valores del esfuerzo, la constancia, la educación... significan tan poco como la olvidada oratoria. Hoy todo se reduce a quién berrea más alto o a quién insulta con más gracia.
Por otra parte, el crítico tiene cierta consideración social negativa, como si se tratara de un personaje frustrado. Es crítico literario el que no pudo ser novelista, crítico cinematográfico el que no llegó a dirigir una película (o si lo hizo no la vio ni su familia)... eso sin contar la notable desconexión entre el elogio de la crítica y el aplauso del público.
Todo eso es suficiente para que nadie en su sano juicio sienta el menor deseo de ponerse a criticar una obra, pero, personalmente, me importa un carajo. La ventaja de elegir vivir en los páramos es que sabes que vas a estar solo hagas lo que hagas, así que haces lo que crees que debas hacer, caiga quién caiga. Además, ¡qué puñetas!, me picaba la curiosidad. ¿Podía ser un libro tan malo desde el punto de vista formal y de contenido como me aseguraban? Si así era, podía resultar todo un hallazgo, porque no sólo lo bueno triunfa sino que, muchas veces, un producto es tan casposo, tan "freakie" tan cursi... que se hace popular, aunque sólo sea como motivo para el descojono.
La curiosidad mató al gato e hizo que me encontrase con "Los guardianes..." entre las manos pese a que el precio es para desanimar al más entusiasta (género en el que, evidentemente, no me incluyo). Desde el primer momento (enero del 2005) me enganchó la lectura. El texto no era tan malo como me habían dicho, era aun peor. No voy a decir que es la obra más deplorable que haya visto en mi vida porque no sería cierto (escribí cosas similares en mi juventud), pero sí estaba muy cerca de ello.
Durante la primera lectura me limité a reírme. Comencé a carcajearme al leer el resumen de la contraportada y no pude parar hasta la última página. Había leído antologías de disparates cometidos por alumnos durante los exámenes que no llegaban, ni de lejos, a los niveles que alcanzaban D. Lorenzo y sus adláteres.
En una segunda lectura fui tomando notas y eso me convenció de que efectuar una crítica era una tarea "de chinos".
En una tercera lectura comencé a buscar las fuentes directas o indirectas de las afirmaciones del Sr. Fernández Bueno, una tarea en la que la bibliografía no suele ayudar mucho. N, no entiendan esto como una acusación de nada. Sencillamente, uno puede creer que el investigador X (al que sí cita en la bibliografía) es el creador de la tesis Y o bien que la afirmación Z pertenece a una tradición secular. En muchas ocasiones esto no es así y, personalmente, encuentro muy interesante el ver cómo las afirmaciones esotéricas van cambiando con el tiempo (o con los distintos autores) o cómo, incluso, llega a presentarse como un conocimiento tradicional lo que no tiene, en realidad, más de cuarenta años.
Conforme iba localizando las fuentes (y esto daría para una nueva serie de artículos que no pienso escribir... de momento) pude confirmar lo que ya pensé durante la segunda lectura (en la primera me reía demasiado para reflexionar sobre nada) que toda esta historia iniciática, de investigaciones dificultosas y casi heroicas, adornada de continuas referencias a un "secreto" celosamente guardado a lo largo de siglos... es un vulgar refrito de unos pocos textos esotéricos actuales entre los que podemos citar:
"Jesús vivió y murió en Cachemira" Andreas Faber-Kaiser. Ed. A.T.E. Barcelona, 1976.
"El oro de Rennes" Gérard de Sède. Trad. Guillermo Lledó. Ed. Plaza & Janés S.A. Barcelona, 1970.
"El enigma sagrado" Baigent, Leigh y Lincoln. Trad. Jordi Beltrán. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1985.
"El enigma de la catedral de Chartres" Louis Chapentier. Trad. Domingo Pruna. Ed. Plaza & Janés S.A. Barcelona, 1969.
"Los misterios templarios" Louis Charpentier. Trad. Domènec Guimerà. Ed. Apóstrofe S.L. Barcelona, 1995.
"Las vírgenes negras. El gran misterio templario" Ean Begg. Trad. Jordi Fibla. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1987.
"Colón llegó después. Los templarios en América" Jacques de Mahieu. Trad. F. García-Prieto. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1988.
Por lo que sé, las únicas aportaciones originales del Sr. Fernández Bueno (amén de formar un pandemónium con esos elementos) son los apartados correspondientes al obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce y a los "misterios" de Adeje. Las restantes afirmaciones contenidas en esta obra estaban ya publicadas y eran conocidas por cualquier persona mínimamente interesada en el mundillo esotérico.
Es más, incluso había pasado el tiempo suficiente para que alguno de los autores se retractara parcialmente de su trabajo (Gérard de Sède) lo que, por supuesto, no impide que las afirmaciones que él mismo reconoció se basaban en falsedades, estén incluidas en el texto de D. Lorenzo como si nada de todo ello hubiera sucedido.
Así pues, la novedosa obra sobre un secreto secular no tenía nada de novedosa ni el supuesto secreto secular tenía nada de secreto (ya estaba más que pregonado) ni tampoco de secular porque en gran parte nace del "ciclo del Priorato de Sión" en la década de los sesenta del siglo XX. También sabía que la mayoría de las aseveraciones realizadas por D. Lorenzo ya habían sido contestadas. En francés y en inglés es fácil encontrar información desmitificadora sobre Rennes-le-Château, el supuesto tesoro...
Por otra parte, entre los temas que más me interesan está la historia de cátaros y templarios y, por su supuesta relación con ellos, el Grial. Además, entre mis aficiones figuran la literatura e iconografía medieval, la genealogía y la cartografía antigua, las sociedades secretas... (si necesitaban una prueba de que soy más raro que un perro verde, ahí la tienen) así que tenía una base suficiente para darme cuenta de hasta qué punto eran absurdas las afirmaciones reflejadas en "Los guardianes..."
Una búsqueda en Internet y una consulta al Ayuntamiento de Adeje acabaron en cinco minutos con los misterios originales (o eso creo) del Sr. Fernández Bueno. En ese momento podía sostener no que hubiera alguna información errónea en el libro de D. Lorenzo sino que todo él era una monumental equivocación de principio a fin. Sin embargo, no estaba decidido a poner por escrito los argumentos que han podido leer. ¿Por qué? Sencillamente, porque me iba a ocupar muchísimo tiempo (han sido casi cinco meses) y no veía la utilidad de hacerlo.
Una cosa es tener las ideas claras en nuestra propia mente y otra muy distinta plasmarlas por escrito de forma que no sólo resulten inteligibles sino también atractivas.
Por otra parte ¿por qué tenía que ser yo el que hiciera ese trabajo? "Los guardianes del secreto" es erróneo, pero no es socialmente peligroso. No puede contagiar nada a la sociedad porque, por el contrario, es la sociedad la que ha infectado a la obra. El relativismo intelectual en el que medraron los escritos esotéricos de los que deriva este libro ni lo creó el Sr. Fernández Bueno ni tuvo nada que ver con el ocultismo y sí con el onanismo neuronal en que se sumió la intelectualidad europea después de la II Guerra Mundial y que alcanzó su cumbre en los "creativos" años 60 con la crisis de la sociedad tradicional. La guerra de Vietnam (y la descolonización de Argelia), la revolución sexual, el Mayo francés de 1968... supusieron la ruptura con valores que, en muchos casos, estaban obsoletos pero también con otros que merecían seguir existiendo.
Además, si alguien se podía sentir molesto, insultado... por las "teorías" de D. Lorenzo no era yo. Ni mi vida ni mi trabajo se ven afectados en modo alguno porque haya gente que crea que los templariso adoraban Bafomets, que los cátaros eran unas buenísimas personas que se dejaron matar dócilmente por una Iglesia sedienta de sangre, que Colón usaba la Guía del Viajero del Temple... Comprendo que haya profesores de Historia que tiemblen al pensar lo que pueden llegar a creer sus futuros alumnos, católicos a los que no les guste que Jesús se convierta en un personaje de crónica rosa (que si su mujer -o mujeres-, que si sus hijos...), descendientes de D. Cristóbal a los que indigne el trato dado a su ilustre antepasado... pero yo no soy profesor (ni siquiera historiador), no soy católico (ni siquiera creyente) y no desciendo de Colón (ni siquiera de Dixán).
Se supone que existen organizaciones escépticas que permanecen atentas a las afirmaciones esotéricas para responderlas (tal vez esto sea una leyenda urbana dada la falta de confirmación), pero tampoco pertenecía a ninguna en el momento de iniciar la crítica.
Si ni historiadores, ni católicos, ni escépticos organizados... que tenían, al menos, un motivo para haberse dado por enterados lo hicieron ¿por qué demonios tenía yo que meterme en camisa de once varas? Y, sin embargo, ¿por qué no iba a hacerlo? El texto era tan rematadamente malo que no me suponía ningún esfuerzo el proceder a su crítica (algunas horas robadas al sueño todo lo más) y, por otra parte, prometía ser muy divertido. Ya sé que lo que quedaría "fardón" es que les dijera: "No saben lo que me ha costado, horas pasadas en archivos de medio mundo peleándome con funcionarios que querían obstaculizar mi tarea, soportando bajas temperaturas o un sol abrasador, visitando los lugares citando en unas condiciones penosas... un esfuerzo que hace que los Trabajos de Hércules sean una filfa y todo lo hice por Vds. porque se merecen eso y más." El único problema es que les estaría mintiendo porque no he salido de mi despacho. Con la excepción de Oak Island (que no tengo el gusto de haber visitado) ya conocía todos esos lugares. El resto de la "investigación" ha consistido en revisar libros y artículos que ya poseía y en buscar en Internet lo que no tenía a mano. Es decir, que no he levantado el culo del asiento más que para ir de una estantería a otra. Las penalidades sufridas se reducen a un manchurrón de tinta negra (soy incapaz de escribir directamente en un ordenador así que tengo que tomar apuntes para después redactar estas historias) procedente de un puñetero bolígrafo, y a inoportunos fallos del servidor con pérdidas de trabajo incorporadas. Y, por supuesto, me lo he pasado como un "enano". Espero que, al menos, haya sido capaz de transmitirles parte de ese sentimiento.
Ah, y si sospechan que hay algún otro motivo para que me haya pasado cerca de siete meses (contando los trabajos previos) dando vueltas a este tema tendrán razón. Sencillamente, me encanta llevar la contraria. Si la sociedad no ve con buenos ojos la crítica, eso es una razón suficiente para ejercerla (y que se jodan los políticamente correctos).
04/08/2005 02:03 #. Tema: Crítica a la pseudohistoria Hay 12 comentarios.

06/08/2005

Haciendo enemigos (I)

Todos podemos (y lo hacemos) aceptar algo de forma acrítica, todos podemos (y lo hacemos) indagar si ese algo tiene bases reales o no. Entre ambos extremos se mueve el pensamiento humano. Como no podía por menos de ser, existe también un intento de encontrar un punto equidistante entre ellos.
A la capacidad de creer algo sin plantearse duda alguna acerca de su veracidad se le ha venido llamando pensamiento religiosos o mítico. El término es equívoco pera a estas alturas ya no hay forma de cambiarlo, así que muy a nuestro pesar lo emplearemos. Sin embargo, no deben olvidar que es perfectamente posible que se dé el pensamiento mítico en campos que nada tienen que ver con el fenómeno religioso. Por ejemplo, muchos hinchas de un equipo de fútbol creen que el club de sus amores es el mejor del mundo (honor que está reservado, como todo el mundo sabe, al Atlético de Madrid) aunque milite en la V Regional Preferente, imaginaria categoría de la que no logra ascender por la conjura arbitral, o por cuestiones políticas, o por mala suerte, o por...
A la capacidad de poner en duda una afirmación se le ha venido llamando (también de forma inadecuada) pensamiento científico, pensamiento crítico o escepticismo. Las razones por las que estas denominaciones son inapropiadas son evidentes, puede darse en cualquier campo de la actividad humana y por tanto no es privativo de la ciencia, la crítica es sólo la herramienta de la que se vale, el escepticismo es, históricamente, una escuela filosófica que propugna la epojé (la abstención de todo juicio, la renuncia absoluta a la decisisón) por la imposibilidad de determinar cómo y por qué podemos afirmar que algo es verdad (algo en las antípodas de la filosofía escéptica actual). No obstante, como ésta es la denominación tradicional la emplearemos.
El intento de encontrar un punto medio equidistante entre pensamiento mítico y pensamiento crítico es lo que se ha venido denominando pensamiento esotérico. No les sorprenderá que esta denominación sea también incorrecta. Puede darse en cualquier campo de la actividad humana y, por tanto, no es privativa del esoterismo. Además, ese término significa "reservado a los adeptos" y, la verdad, es que no está reservado a nadie porque todos lo empleamos. Sin embargo, usaremos esa terminología por no haber otra que sea generalmente aceptada.
Pasemos de esta cuestión léxica. ¿Qué diferencia práctica existe entre estas tres modalidades de pensamiento? Volvamos con el ejemplo futbolístico.
La mayoría de los hinchas cree que su club es el mejor del mundo. No necesitan pruebas de ningún tipo para mantener esa creencia. Consideran que es así y punto. Esto, por tanto, es pensamiento mítico.
En el extremo opuesto, unos hinchas piensan que el club de sus amores no es el mejor del mundo, al contrario, es una porquería. El portero tendría que jugar con sotana a ver si así dejan de "colarle" balones entre las piernas. El delantero centro no mete gol ni al arcoiris. Los defensas centrales cortan menos balones que el monumento a Colón... Esto es pensamiento crítico.
Entre medias de ambos, otros hinchas piensan que su club es el mejor del mundo porque en 1912 jugó la final de la Copa del Alto Pallarés, competición que si perdieron por dieciséis a cero fue sólo por el árbitro que no pitó un claro penalti cuando el marcador era de cinco a cero y, además, el once cero fue conseguido en un claro fuera de juego que el de negro no vio.
Cualquier objeción a este razonamiento como que la Copa del Alto Pallarés no es, precisamente, la Liga de Campeones, que desde 1912 ya ha llovido o que los fallos del árbitro (reales o supuestos) tuvieron lugar cuando el marcador ya era claro, no es tenida en cuenta. Esto es pensamiento esotérico.
De forma muy simplificada:
Por el pensamiento mítico creemos en algo sin necesidad de prueba alguna.
Por el pensamiento crítico dudamos de la veracidad de algo. Indagamos si hay pruebas de ese algo y, si no las hay, estamos dispuestos a no aceptar la creencia.
Por el pensamiento esotérico buscamos sólo aquellas pruebas que sostengan la creencia obviando cualquier evidencia en contra. La creencia es independiente de las pruebas y, por tanto, es inalterable.
Esto puede parecer muy sencillo y sobre el papel lo es, pero la realidad es infinitamente más compleja. Por de pronto, los límites no siempre están claros. Existen unas zonas de sombra en las que no se sabe muy bien qué pensamiento está actuando. Además, las personas no practican en exclusiva uno de los tres tipos de pensamiento. Volvamos a nuestros hinchas. Incluso el más acérrimo seguidor de un club se plantea dudas, por ejemplo, cuando el portero hace una "cantada" que ni Plácido Domingo o cuando el delantero centro manda al segundo anfiteatro un balón que estaba "chupado" rematar a gol. Por contra, cuando el guardameta tiene un día inspirado, realiza una palomita extraordinaria y consigue desviar con la punta de los dedos lo que todos creían que era un golazo, o cuando el delantero centro (habitualmente torpe) hace un escorzo inconcebible, consigue rematar no se sabe bien cómo y el cuero entra por toda la escuadra, incluso los aficionados más dubitativos creen que sí, que su equipo es el mejor del mundo mundial y de parte del extranjero. Así pues, olvídense de etiquetas, estereotipos... porque las personas tenemos la capacidad de ser extraordinariamente complejos y lo somos.
Veamos un ejemplo (esta vez real). Carlos María de Heredia se dio cuenta de que los pretendidos fenómenos espiritistas podían explicarse como meros juegos de ilusionismo sin necesidad de recurrir a fuerzas sobrenaturales o a extrañas facultades de la mente. Al ser él mismo un notable prestidigitador, realizó giras por los EEUU reproduciendo las hazañas de los médiums. Fruto de su experiencia fue la publicación de una obra que todavía hoy es lectura obligada en el campo escéptico: "Los fraudes espiritistas y los fenómenos metapsíquicos" (la primera edición en España fue realizada por la editorial Herder, Barcelona, 1946) tanto es así que una asociación de escépticos en España no encontró mejor regalo para los subscriptores de su revista que un ejemplar de una reedición moderna de este libro.
No es ésta, sin embargo, la única obra de Carlos María de Heredía. Publicó también una novela titulada "Memorias de un repórter de los tiempos de Cristo" (editorial Stvdivm, Madrid, 1956) en la que el padre Heredia (S.J.) no sólo aceptaba la literalidad de los Evangelios sino que entre los personajes de su obra introduce a unos ridículos Ben Straus y Ben Renanus (véanse las páginas 110-112) caricatura nada disimulada de Strauss y Renan, los autores que iniciaron la corriente crítica moderna de esos textos con unas biografías de Jesús alejadas de ropajes míticos.
Tenemos una aparente contradicción, un escéptico-creyente (o un creyente-escéptico, como gusten) pero, ¿lo es realmente? En mi opinión, no. Todos tenemos la posibilidad de emplear el pensamiento mítico, el pensamiento esotérico y el pensamiento crítico y todos lo hacemos en una u otra ocasión. El padre Heredia empleó el pensamiento crítico al hablar del espiritismo y el pensamiento mítico al hablar de Jesús, de igual forma que yo empleo el pensamiento crítico al hablar de historia y el pensamiento mítico al hablar de fútbol (detalle del que ya se habrán percatado).
Una de las máximas del escepticismo organizado reza: "Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias". Por desgracia a Hume se le olvidó añadir el manual de instrucciones de esa frase, qué debemos entender por extraordinario, qué debemos entender por evidencia. Parte del busilis radica, precisamente, en que lo que Vd. y yo entendamos por "extraordinario" no tiene por qué coincidir. Es de cajón que "extraordinario" es lo que sobrepasa el orden, pero ¿qué orden? La respuesta convencional a esta pregunta es que aquello que no forma parte del mundo físico es extraordinario. Tendríamos así que orden = materia. Esto me parece una inmensa chorrada digna de físicos, filatélicos y demás reduccionistas. ¿Considera Vd. que el amor es algo extraordinario? Bueno, en cuanto que amar y ser amado es una sensación maravillosa sí lo es, pero no es en ese sentido en el que hablábamos de extraordinario, sino en el de algo que rompe con lo habitual y, en ese sentido, el amor es algo cotidiano... y no es físico.
En realidad, el que algo nos parezca o no extraordinario depende de factores muchas veces subjetivos. Si no podemos esperar, por tanto, que todas las personas tengan la misma percepción de lo que es extraordinario, tampoco con la noción de evidencia se va a producir la unanimidad. El pensamiento mítico no precisa de prueba alguna y, por tanto, no suele causar problemas. El enfrentamiento suele producirse entre pensamiento esotérico y crítico. Por ejemplo, según aquél hay que conceder un gran valor a la tradición. Si algo se viene aceptando desde siempre por algo tiene que ser. Si además entre los que aceptaron X se puede citar algún nombre ilustre (argumento de autoridad) se refuerza la sensación de estar antes las pruebas buscadas.
El pensamiento crítico no acepta que la tradición y el argumento de autoridad sean pruebas de nada más allá de que la creencia sea antigua y de que alguien (muy famoso por sobrados motivos) puede estar equivocado.
Así las cosas, podemos pensar que hay un conflicto permanente entre los tres pensamientos, pero no es así. En caso contrario estaríamos todos al borde de la demencia puesto que todos los practicamos y no sólo en asuntos de menor importancia. Tomemos un caso de enorme transcendencia en todos los ámbitos de nuestra vida, la política. ¿Qué hacemos ante las elecciones generales? ¿Nos sentamos tranquilamente y primero evaluamos los programas de los diversos partidos para, a continuación, juzgar el comportamiento del partido X en el gobierno y los partidos Y, Z... en la oposición antes de decidir serena y objetivamente a quién vamos a votar? ¿O, por el contrario, pensamos, como soy de derechas voto a X, como soy de izquierdas voto a Y, como soy nacionalista voto a Z...? ¿O, acaso, hacemos una argumentación cuyo resultado ya estaba previsto desde antes de iniciarla, algo así como: "Fulanito es un incompetente, pero en el partido hay gente muy válida como Peranganito. Claro que el programa es un rosario de buenos deseos pero no fija plazos, no explica de qué medios se va a disponer para lograr un fin, de dónde va a salir la financiación necesaria... y es que Fulanito será más inútil que la gatera de un submarino, pero eso sí, tiene una sonrisa tan encantadora... Nada, decidido, votaré al partido X como en todas las elecciones hasta la fecha."
Esto, o cosas parecidas, suceden en el interior de cada uno de nosotros. Si no es en política, es en religión, o en... Y, sin embargo, vamos saliendo adelante. Sin embargo, cuando esa actitud interna se exterioriza es cuando el conflicto es ¿inevitable?
Supongamos un único suceso. Una niña declara haber visto a la Santísima Virgen María en el imaginario pueblo de Villanueva de Suso. Inventemos tres entidades distintas que se correspondan con las tres formas de pensamiento, la Hermandad de la Santa Servilleta (pensamiento mítico), la Asociación de Contactados sin Fronteras (pensamiento esotérico), la Asociación pro Museo de la Tecnología del Botijo (pensamiento científico).
Al conocer la noticia de la supuesta aparición mariana, las tres programan diversos actos que bien podrían ser algo así como:
Hermandad de la Santa Servilleta:
Ciclo de conferencias María no nos abandona:
Conferencia inaugural a cargo del padre Apelo: Como me toquen a María me lio a repartir collejas a los Contactados.
Misa concelebrada.
Conferencia a cargo del pastor alemán Benedicto Trentino: Las apariciones marianas, refutación del ateísmo de los Tecnólogos.
Solemne Tedéum.
Conferencia a cargo del insigne profesor Raskayú, premio Stalin de la Academia de Ciencia de la URSS y destacado Creacionista: La Santa Servilleta. Prueba las apariciones marianas.
Sentido Rosario.
Conferencia a cargo del insigne profesor Leoncio Flamenco, pediatra de la Universidad de Austin, Texas Ranger: Hay que limpiar la Santa Servilleta. La lejía y la prueba del C-14.
Salve rociera y pase del bonete para recaudar fondos para la erección del modesto santuario de la Bien Aparecida (presupuesto: 1.500.000 Euros de nada).
Por su parte, la Asociación de Contactados sin Fronteras programaría algo así como:
Ciclo de conferencias María es una extraterrestre:
Conferencia inaugural a cargo de G. G. Bienítez, criador de caballos y potrancas: Lo que los Servilleteros ocultan. La verdad sobre María revelada por los Libros de Urancha.
Sesión mediúmnica en la que convocaremos al espíritu de Elvis Presley. Se espera que cante "Blue suede shoes".
Conferencia a cargo de Indi Fiménez, reconocida autoridad en el campo de la ictiología humana: Alteraciones en la geometría de los triángulos rectángulos en el caso Vaginas (Brasil). La prueba que los Tecnólogos no pueden contestar.
Sesión de fotografía con cámara Kirlian (no hace falta que sonrían).
Conferencia a cargo de Paco Amorro, humorista del absurdo: Las grabaciones psicofónicas realizadas en abril del 2005 en el lugar de las apariciones, conocido popularmente como el picadero. La importancia de las palabras perfectamente audibles: "Sí, sí, así, síiiii"
Café servido por nuestro sirviente César (el quitamanchas ya está preparado).
Conferencia a cargo de Salvicio Freixenet, máster en Iriodología cuántica al tresbolillo: Los Ovnis y los Ángeles (California).
Demostración de la práctica del sexo tántrico a cargo de Athos Fóster. A continuación se pasará la hucha piramidal de cuarzo entre los supervivientes para recaudar fondos con destino a la erección del Centro de Pintura al Óleo de Sierra Brágima.
Por su parte, la Asociación pro Museo de la Tecnología del Botijo programaría (cinco años después, más o menos) algo así como:
Ciclo de conferencias Curas y magufos, la pervivencia del obscurantismo y la superstición:
Conferencia inaugural a cargo de J.M. do Castelho, agitador político y comentarista anónimo: La culpa de esto también es del P.P. Vota PSOE.
Redacción de un comunicado exigiendo la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas con el Vaticano.
Conferencia a cargo de J. del Castillo Tercero, de profesión sus apariciones mediáticas: La Iglesia coarta de forma inmoral el derecho al matrimonio de los homosexuales.
Redacción de una carta exigiendo la inmediata retirada de la programación de la televisión pública del documental titulado "Las apariciones en Villanueva de Suso" que se emitió hace tres años.
Conferencia a cargo de E. Aniano, de profesión borde: El uso de los programas de Mocochof es un síntoma de obscurantismo religioso. (Se recuerda a los asistentes que, previamente, deben abonar sus honorarios al conferenciante porque en caso contrario éste se negará a pronunciar ni una palabra).
Redacción de un comunicado exigiendo que las universidades españolas tengan que someter a la aprobación de esta Asociación sus actividades extra-académicas.
Conferencia a cargo de J.L. Bald, de profesión plasta: Apariciones marianas en la tradición de la iglesia ortodoxa, panorama histórico-doxológico. La importancia escatológica del relato del monje Dionisio Estilita según la recensión de Teodoro, archimandrita de Constantinopla junto a unas breves reflexiones sobre la doctrina soteriológica de Simón de Chorrapelada. (Se ruega a los asistentes se provean de un saco de dormir por si la conferencia pasara de las dieciséis horas previstas inicialmente).
Redacción (si hubiera algún superviviente) de un comunicado exigiendo la inmediata supresión de las clases de religión, tecnología, dibujo, música, gimnasia, historia y lengua y literatura y, en su lugar, incrementar las dedicadas a Física e Informática (sólo en entorno Pingüínux, el sistema operativo escéptico) y la implantación de la asignatura de Astronomía.
Para concluir se exigirá del Ayuntamiento de Villanueva de Suso la concesión de una pequeña subvención de 10.000.000 de Euros para la erección del flamante Museo de la Tecnología del Botijo así como para la contratación del personal adecuado (que podemos ser nosotros mismos) advirtiendo al Sr. Alcalde que no estamos dispuestos a que vuelva a decirnos que si tenemos problemas para la erección nos compremos unas Viagras que son más baratas.
Por supuesto, todos los personajes y asociaciones citados son ficticios y cualquier parecido con personas y asociaciones reales vivas, muertas o moribundas es fruto del mero azar y no de la mala leche del que subscribe.
Sin embargo hay de cierto hay en ello, que cada grupo tiende a afirmarse metiendo el dedo en el ojo al contrario lo que suele provocar la respuesta airada de éste (si es que hay gente que se molesta por nada), aunque esto lo dejaremos para el próximo día.
-Continuará-
06/08/2005 16:10 #. Hay 4 comentarios.

10/08/2005

Haciendo enemigos (II)

Por supuesto, faltaría plus, cada una de las asociaciones se rasga las vestiduras (sotanas, túnicas de mago o batas de laboratorio) denunciando las injerencias ajenas mientras ignora las propias. Por ejemplo, nuestra imaginaria Asociación pro Museo... no dejará de protestar porque los Servilleteros estén pretendiendo demostrar científicamente (o algo así) sus creencias bien sea en forma de Santa Servilleta, de aparición de la Virgen de la Leche, de curación milagrosa de unos juanetes... pero no perderá ocasión de meterse ella misma en terrenos que nada tienen que ver con las leyes físicas como la moral católica, el nuevo papa...
Cada uno de nosotros emplea las tres formas de pensamiento como estima conveniente, sin exclusividades de ningún tipo. Sin embargo, cuando esos pensamientos se proyectan a un nivel social y son defendidos (o tal vez ofendidos) por diversas entidades, esta situación cambia radicalmente. No es que cada una crea tener razón en los campos que les son propios, es que abrigan idéntica pretensión en terrenos completamente ajenos y esto es un inmenso error porque ninguna de ellas está en posesión de la verdad.
¿Cómo? ¿El pensamiento crítico no es la leche condensada en verso alejandrino? La crítica es una magnífica herramienta pero ni garantiza que aquello que pase la criba de la duda metódica sea cierto ni tampoco que aquello que no la pase sea falso, porque dudamos de acuerdo a nuestros conocimientos en cada momento. Conocimientos que ni son completos ni son absolutos y, por tanto, pueden verse corregidos en cualquier momento.
Por otra parte, al estar hablando de una dimensión social ¿lo único que importa es la verdad? Por encima de cualquier otra consideración la sociedad la formamos personas con sueños, anhelos, sentimientos... y frustraciones, desilusiones y dolor. Si alguien encuentra consuelo, un motivo para la esperanza, un poco de placer o, quizás, tan sólo una mera distracción en algo que no es cierto ¿tengo yo derecho a impedirle su libre acceso a una creencia por falsa que ésta sea? Porque no es sólo que tenga derecho a pensar lo que quiera (faltaría más) es que también tiene derecho a expresar su credo por todos los medios a los que logre acceder.
Y no, no es que haya que limitar el derecho a la crítica confundiendo ésta con una vulneración al derecho de expresión porque no lo es, aunque algunos confundan el culo con las témporas y cada vez que les cae un "palo" empiecen con lamentos jeremíacos, que si la nueva Inquisición, que si la quema de brujas, que si te voy a meter una querella por la vía administrativa, la vía penal y la vía Layetana... Lo malo es que puestos a confundir, algunos creen que la crítica consiste en impedir que determinadas creencias se manifiesten en determinados ámbitos.
Volvamos a nuestras imaginarias asociaciones. Supongamos que Fulanito Contactado Psicofónico, el célebre autor de "Mi cara en Bélmez", "La Atlántida en Segovia"... y otros títulos igualmente divertidos (opinión que él no comparte, por supuesto) ha sido invitado a pronunciar una conferencia en la Universidad de Babia. Al tener noticia de este acto, la Asociación pro Museo etc. etc. comienza una campaña de presión al Excmo. Rector mediante el envío de cartas exigiendo que dicha invitación sea revocada.
Pongamos otro ejemplo. Supongamos que Zutanito Ufólogo Creacionista, el célebre autor de "Los OVNis de colorines" y de "Potranca de Ilión", ha conseguido vender a la televisión pública de Alcañete de la Jara una serie de documentales con temas como "Colón era un extraterrestre", "El chupacabras vegetariano"... y otros con igual enjundia. Al tener conocimiento de la emisión de esa serie, la Asociación pro Museo etc. etc. fomenta la redacción de una carta exigiendo la inmediata retirada de esos documentales, el cese del director de la televisión susodicha, y, de paso, que paseen a Zutanito por la rúa con sanbenito y coroza para pública mofa y befa.
Bueno, podrían pretender que eso no es un intento de censura sino una manifestación de repulsa. En mi opinión, en el momento que se intenta impedir la difusión de un mensaje (por muy disparatado que éste sea) sí equivale a una censura que, además y como en los tiempos de Franco, adopta la forma de censura previa porque, evidentemente, nuestra imaginaria Asociación pro Museo etc. etc. no sabe qué es lo que van a decir Fulanito y Zutanito (pueden tener sospechas muy bien fundadas, pero eso no equivale a conocimiento).
Por descontado, esta actitud se vería amparada por una serie de argumentaciones (muy parecidas a unas excusas) como que el pensamiento esotérico es peligroso e impedir su difusión es un bien social, que la sacrosanta misión de las Universidades se ve amenazada por esas malas compañías, que los fondos públicos no pueden usarse para hacer propaganda de falsas afirmaciones, que las verduras de las eras, que el coño de la Bernarda... y otras afirmaciones igualmente peregrinas. No es nada sorprendente. Ya dijimos que todos podemos sostener una creencia atendiendo sólo a aquello que la favorezca y prescindiendo de las pruebas que la contradigan. Eso se llama pensamiento esotérico y aunque parezca una contradicción que nuestra ficticia Asociación (recordemos, dedicada a fomentar el pensamiento crítico) incurra en lo mismo que descalifica, es una mera demostración de la complejidad que todos podemos desarrollar. Otra cosa es que en ese momento uno esté tentado de recordar aquella frase de Valle-Inclán en Luces de bohemia: "Max, no te pongas estupendo."
Veamos. La sociedad no está amenazada porque Fulanito crea que nuestro planeta esté siendo visitado por naves de Orión antipolillas, la Universidad no puede permitirse el vivir de espaldas a la sociedad y, por tanto, puede (y en mi opinión debe) reflejar los debates que se produzcan en su seno, los fondos públicos se emplean, entre otras muchas cosas, en subvencionar partidos políticos, sindicatos, competiciones deportivas, conciertos de música, asociaciones de todo tipo... es decir, cualquier actividad mínimamente representativa.
¿Cómo? ¿El esoterismo no es una amenaza para la sociedad? Pues no, normalmente no lo es y en los casos en que lo sea, no es admisible una generalización. ¿Y el caso de Fulánez que se metió en la secta Platos Cósmicos...? Pues eso. Un caso extremo no debe emplearse para descalificar a toda una disciplina. En caso contrario, mal le iría a la ciencia si recordamos cosas como el Proyecto Manhattan, por ejemplo. El fanatismo es peligroso si se mezcla con la religión, el esoterismo, la ciencia... porque, sencillamente, lo es per se.
El papel de las Universidades parece que, según algunos, debe limitarse a impartir los estudios correspondientes, a fomentar la investigación... No sé en ese esquema dónde encajan los partidos de fúbol-sala o la organización de un campeonato de mus, por citar sólo dos ejemplos de actividades en las que el subscribe participó en sus ya lejanos años de estudiante universitario y con patrocinio de la Alma mater de cuyo nombre no quiero acordarme. Curiosamente nadie organizó una campaña de protesta por esas actividades cuya relación con los estudios, la investigación... parece muy, muy lejana. ¿Esto sí es admisible, pero lo del conferenciante esotérico no? ¿Por qué? ¿Porque lo que diga éste no es verdad? Todavía está por nacer el ocultista que sea capaz de decir más mentiras por segundo que un jugador de mus... En fin, discúlpenme esta broma y seguimos en serio. A lo largo de la historia, en cualquier universidad lo suficientemente antigua se han llegado a enseñar los mayores disparates, desde que la Tierra permanece inmóvil y todos los planetas giran en su órbita a pseudoterapias médicas no sólo inútiles sino incluso peligrosas. Nada de ello ha supuesto su desaparición ni la perversión de su labor docente porque avanzamos corrigiendo los conceptos erróneos heredados de generaciones pasadas. No es tan importante que el estudiante no esté en contacto con afirmaciones falsas, falaces (que inevitablemente lo va a estar)... como el que no sepa reconocerlas. Puesto que el peligro es esto y no aquello, parece lógico que las protestas debieran producirse sobre los contenidos de planes de estudios, de la mala praxis educativa... y no sobre la invitación a Fulanito Contactado a que hable sobre los temas que le interesen, pero no es así. ¿A que es curioso? Bueno, no lo es tanto si pensamos que nuestra ficticia Asociación pro Museo etc. etc. cuenta entre sus miembros con profesores, alumnos... universitarios y que considera este ámbito como su hábitat natural. Evidentemente, criticar no una actuación puntual (algo que es tan inútil como fácil) sino el propio modelo educativo de las Universidades es algo mucho más peligroso para sus intereses profesionales y económicos.
Y ya que hablamos de las pelas de antes y los euros de ahora, llegamos a los fondos públicos. Uno está tentado de recordar todos los despropósitos realizados con el dinero que a fuer de ser de todos termina no siendo de nadie, desde financiaciones de películas que jamás se han estrenado, a ediciones de libros que jamás han salido de los sótanos del ayuntamiento X o la diputación Y... pero, el despilfarro habitual de esos fondos no quiere decir que pueda justificarse un caso más de mal empleo del caudal público, pero ¿es realmente un mal uso? Veamos, se subvencionan, por ejemplo, asociaciones culturales e, incluso, alguna "Asociación Kultural" (sic) que tenía su sede en una propiedad "okupada" y que fue capaz de elaborar un manifiesto con motivo de una exposición de miniaturismo militar en el que entre otras genialidades decía: "es una manifestacion (sic) exaltatoria (sic) de los valores velicistas (sic) que ahi (sic) que desterrar de nuestra sociedad." Dejando aparte la ortografía alternativa de esta "Asociación Kultural", la "burrada" es de consideración porque el miniaturismo militar se dedica a reproducir, no a exaltar nada (por cierto, estos chicos protestaron mucho por la exposición -que contó también con la correspondiente subvención del Ayuntamiento de turno- pero en ningún momento pidieron que no se celebrara o que se cancelara antes de la fecha de finalización prevista). Lo que estaban diciendo no era cierto pero tampoco a nadie se le ocurrió pedir que por ello se les retirara la subvención que recibían y eso que en el seno del Consejo de la Juventud había asociaciones de todo pelaje, desde estos "okupas" que ponían en el balcón de su sede la bandera independentista catalana (en pleno corazón de Castilla) a una agrupación excindida de la antigua OJE porque ésta les parecía muy blanda en cuestiones políticas. Como se pueden imaginar, uno no sabía si ir a estas reuniones con un cuaderno y un bolígrafo o con un chaleco antibalas y un casco de Kevlar. Sencillamente, todos entendíamos que las subvenciones no debían limitarse a una forma de entender la cultura, la sociedad, la política... sino que debían ser plurales porque la sociedad lo es. Bueno, pues parece que cuando en vez de diferencias de este tipo son de tipo pensamiento crítico versus pensamiento esotérico esa pluralidad ya no tiene labor de ser. ¿Por qué? Pues eso mismo quisiera saber yo porque no lo veo justificable en forma alguna.
Por todo ello, o nuestra ficticia Asociación pro Museo etc. etc. se dedica a buscar una argumentación que no haga más aguas que el Manekenpiss o nos dejamos de excusas y admitimos que las Universidades tienen todo el derecho del mundo a invitar a las personas que crean convenientes, que las televisiones (por muy públicas que sean) tienen todo el derecho del mundo a comprar los documentales que crean van a resultar interesantes para su audiencia... y que el que no esté de acuerdo con ello tiene igualmente toda la libertad del mundo para protestar, para intentar acceder a la misma Universidad, a la misma televisión... para exponer sus argumentos contrarios a lo manifestado por los promotores del pensamiento esotérico. Y así, una vez que se hayan expuesto unos y otros argumentos, los asistentes, la audiencia... tendrán la información para optar por una u otra explicación.
Y no, esto no quiere decir que las afirmaciones esotéricas gocen de impunidad ni que todo tenga la misma respetabilidad. Sencillamente, quiere decir que todos tenemos el mismo derecho a no ser discriminados por nuestras creencias, que todos tenemos idéntico derecho a expresarlas, tanto el que piense que las pirámides egipcias fueron construidas por un extraterrestre del planeta Raticulín de Arriba como los que pensamos que las construyeron los egipcios.
-Continuará-
10/08/2005 01:13 #. Hay 6 comentarios.

12/08/2005

Haciendo enemigos (III)

Este reconocimiento del derecho a la expresión ajena sin otros límites que los establecidos por la ley, es tanto una buena práctica social como una necesidad intelectual. Imaginemos, por ejemplo, un mundo en el que, conforme a los deseos de algunos integristas, las afirmaciones de tipo esotérico hubieran sido relegadas a una situación de cuasi clandestinidad. Ninguna aparición en ámbitos "serios", ningún reflejo en los medios de comunicación... como si no existiesen o, al menos, como si estuvieran restringidas a un sector minoritario y, además, marginal desde un punto de vista cultural. Para algunos éste puede ser un panorama idílico, para mí sería una pesadilla atroz.
Nuestra sociedad no se ha erigido sobre bases comprobadas experimentalmente y desarrolladas racionalmente sino que es fruto de múltiples aportaciones realizadas en distintas épocas y con diversas procedencias que han terminado por conformar un sincretismo polifacético.
Religión, esoterismo y ciencia se han amalgamado y convertido en parte de nuestra propia vida. Pretender que alguno (o algunos) de esos elementos se vean sometidos al ostracismo es tanto como condenarnos a no entender nuestra sociedad. Nuestras raíces son las que son tanto si nos gustan como si no, por eso debemos entenderlas y no esconderlas.
No obstante, de todo lo dicho hasta este momento no debemos inferir que cualquier afirmación sea inatacable porque eso no sería cierto y, además, resultaría nocivo. La razón para ello es fácil de comprender. La sociedad progresa dejando atrás conceptos erróneos y sustituyéndolos por otros de nuevo cuño mejor adaptados a la realidad de cada momento. Si pensáramos que son inobjetables eso supondría su perpetuación y, en consecuencia, una sociedad invariable que es tanto como decir anquilosada. ¿Se imaginan lo que sería vivir hoy en una sociedad clasista o, aun peor, esclavista?
Por otra parte, tampoco podemos olvidar que el pensamiento crítico funciona. Si estas palabras están llegando a Vds. no es por intervención de un dios, ni por el conjuro de un mago, ni por el uso de alguna extraña facultad mental sino por el empleo de un ordenador conectado con una red de fibra óptica a un servidor... es decir, por unas aplicaciones tecnológicas basadas en conceptos científicos que demuestran así, con hechos, su validez.
Así pues, el que todo el mundo pueda expresar los pensamientos que desee por los medios a los que tenga acceso no significa que no sean criticables ni que todos ellos tengan idéntico valor. Es más, tampoco quiere decir que esos pensamientos sean necesariamente respetables. Sí lo es el derecho a manifestarlos, pero de esa base no podemos pasar a pretender que que esa misma respetabilidad sea extensible a lo expresado porque eso sería un non sequitur de libro.
En los últimos años se ha extendido el relativismo intelectual, la consideración de que al no existir la Verdad toda afirmación es igualmente válida dado que no tenemos la referencia de una Certeza absoluta que nos permita considerarla como realmente falsa o como realmente auténtica. Es decir, el valor de cada afirmación es tan sólo el de reflejar lo que cada individuo considera verdad. Al tener cada uno de nosotros idéntica dignidad como personas, no podemos pretender que las aseveraciones de alguien sean más ciertas que las emitidas por los restantes individuos porque eso sería tanto como considerar que esa persona es superior al resto de los mortales. Esto me parece desde un punto de vista histórico el fruto de una sociedad desorientada que ha visto cómo se derrumbaban sus viejos valores morales sin que hayan sido sustituidos por otros nuevos, desde un punto de vista filosófico un disparate mayúsculo, y desde un punto de vista social la concepción más peligrosa que pueda imaginar.
Dejemos de lado las implicaciones históricas y centrémonos en los restantes aspectos dle problema. Decía que desde un punto de vista filosófico es un disparate mayúsculo porque incurre en la falacia de la falsa disyuntiva. No podemos pretender que "o existe la Verdad o toda afirmación tiene un mero valor subjetivo como expresión de la verdad individual" porque hay otras opciones.
Si decimos que no existe la Verdad es, sencillamente, porque no podemos demostrar lo contrario. Para considerar que existe la Verdad tendríamos que poder sostener que hay algo cierto en todo lugar y todo tiempo. Obviamente eso es algo que sobrepasa las posibilidades de conocimiento de los seres humanos.
No obstante, el que no exista (o no podamos conocer) la Verdad no quiere decir que no existan verdades que, aun reconociendo que están sujetas a revisión constante, son válidas para un tiempo y lugar.
Como las abstracciones son un peñazo (a juicio del que suscribe) pondremos un ejemplo. Supongamos unas condiciones normales. Dejamos caer una manzana desde dos kilómetros de altura ¿qué pasará? Sobre la fruta actúa una fuerza que la atrae hacia la Tierra (también la Tierra es atraída por la manzana, lo que sucede es que hay una "pequeña" diferencia de masa). El resultado final es que la manzana acaba hecha puré contra el suelo. Tal vez dentro de un tiempo X las leyes físicas del Universo hayan cambiado o tal vez exista en algún lugar del Cosmos un lugar en el que rijan otras leyes, de forma que la manzana pueda ser repelida por la Tierra, o la manzana tenga una estructura que la permita atravesar la Tierra sin espachurrarse, o sencillamente, a la manzana la salgan alas y pueda volar e incluso poner huevos con chorizo (a la sidra, obviamente). No obstante, aquí y ahora el resultado es siempre el mismo, puré de manzana.
De esto se olvidaron los antiguos filósofos escépticos y se olvidan los modernos relativistas intelectuales (por cierto, supongo que se habrán dado cuenta de que ambos grupos son equiparables y de ahí que el nombre de "escépticos" sea de lo más inadecuado para designar a los actuales partidarios del pensamiento crítico), que sí existen verdades que sí son accesibles al conocimiento humano y que sí permiten discriminar en muchos casos afirmaciones ciertas de las que no lo son. Por tanto, no todas las afirmaciones tienen el mismo valor.
Por otra parte, en el relativismo intelectual hay mucho de juego mental como en parte de la filosofía clásica. No es extraño porque la sociedad de entonces y la de ahora tienen puntos de contacto, el más importante el estar inmersos en una crisis de valores. Parece como si en esas situaciones florecieran las filosofías más extrañas en abierta oposición a la realidad. Así, Zenón de Elea argumentó la imposibilidad del movimiento; que, por ejemplo, una flecha lanzada contra un blanco jamás alcanzaría su destino puesto que para ello tendría que atravesar un espacio infinitamente divisible en unidades más pequeñas pero la flecha no puede atravesar infinitos puntos así que no llegaría al blanco. Que se sepa, jamás Zenón hizo la prueba de ponerse él de blanco y comprobar si la saeta llegaba o no llegaba. Dijera lo que dijera, sabía perfectamente que del flechazo (y no amoroso) no lo salvaba ni Zeus. Francamente, prefiero la respuesta del cínico (entiéndase en su sentido filosófico) Diógenes, se echó a andar y dijo: "El movimiento se demuestra andando".
De igual forma, los relativistas intelectuales actuales también parecen muy cautos a la hora de someter a experimentación en la vida real sus conclusiones. Por ejemplo, si yo dijera que el cianuro potásico es muy malo para la salud y otra persona asegurara que es de lo más beneficioso, dudo mucho de que ninguno de estos intelectuales a la violeta concediera igual valor a ambas afirmaciones y se tomara cuatro o cinco gramos. Total, todas las aseveraciones sólo tienen un valor subjetivo ¿no? Pues evidentemente no.
Además de erróneo este relativismo intelectual supone un desastre social porque equipara lo que debe estar bien separado. No puede tener la misma consideración la condena de los malos tratos a las mujeres que su aplauso, la condena del terrorismo que su apología... salvo, claro, que queramos cambiar la sociedad e implantar la ley de la selva: el que más chifle, capador. No obstante, tampoco parece que los relativistas intelectuales lleguen a estos extremos (por cierto ¿por qué no se atreven a desarrollar sus "argumentos" hasta sus últimas consecuencias?) y se limitan a mantenerse en terrenos culturales, que si da lo mismo Dan Brown que Tolstói, que si una lata llena de mierda es lo mismo que "Las Meninas"... o que da lo mismo la Homeopatía que la medicina "ortodoxa" pese a que no haya forma de que aquélla consiga ofrecer resultados positivos en las pruebas clínicas controladas.
Así nos luce el pelo, claro.
-Continuará-
12/08/2005 00:03 #. Hay 5 comentarios.

18/08/2005

Haciendo enemigos (IV)

Todo lo visto hasta el momento constituye el planteamiento del problema, pero ¿hay alguna solución? Me permitirán que conteste con una pregunta, ¿a qué hay que buscar solución?
Somos individuos que en muchas ocasiones estamos incomunicados por el lenguaje. Esto puede parecer una paradoja, pero es muy frecuente que distintas personas empleen las mismas palabras con sentidos diferentes. El resultado es una Babel en la que ni siquiera hacen falta distintos idiomas para no entenderse. Por ejemplo, ya hemos dicho que hay gente que entiende la difusión del pensamiento crítico como eliminación de los pensamientos mítico y esotérico. En ese caso, no hay ninguna solución. Van a obtener tanto de esa pretensión como de machacársela entre dos piedras, mucho dolor y ninguna satisfacción. Los tres pensamientos van a estar con nosotros mientras los seres humanos lo seamos y, además, es positivo que sea así.
Como supongo que esta última afirmación les parecerá rara (eso si no se están preguntando qué demonios estoy fumando) vamos a poner un ejemplo:
Imaginemos una sala llena de esas tiernas criaturas todo bondad e inocencia (de niños, para entendernos) en la que entra una persona revestida de la autoridad del docente (un maestro, vamos). El profesor saluda con un cariñoso "Hola, dilectos discípulos" que queda sin respuesta porque la clase permanece atenta a Jaimito que está contando con todo lujo de detalles como Caperucita se convirtió en la Sra. de Feroz. Un nuevo intento del maestro logra atraer la respuesta de Manolín que le espeta un "¡Multiplícate por cero!", señal inequívoca de que se sabe de memoria la serie de los Simpson. Por aquello de que a la tercera va a la vencida, el sufrido funcionario logra que se percaten de su nada grata presencia, lo que no deja de resultar una lástima por cuanto Jaimito estaba a punto de llegar al punto en el que el trío de hecho formado por Caperucita, el Lobo y el Leñador participan en una orgía sadomasoquista con los siete "individuos de estatura muy inferior a la media estadística" de Blancanieves que, por su parte, no puede acudir por estar ocupada comiendo el higo a su señora madrastra. Después de estos prolegómenos por fin puede empezar a impartir la lección ante la mirada atenta de un gorrión que se ha posado en el alféizar, porque sus alumnos están más interesados en Kevincín, Vanessita, Letizita y Udito que han decidido organizar una timba de streep poker en vez de pedir responsabilidades a sus padres por esos nombrecitos. Restablecido el orden, el profesor va a comenzar a hablar cuando suena el teléfono móvil polifónico de Borja María Deogracias Esquivel de las Altas Torres y Pérez, futuro conde de las Marismas de Doñana, marqués de Tierrasalva, barón de Dolores y príncipe de las Tinieblas (como la melodía es el último éxito del grupo heavy-heavy Tímpanos a la mierda, el escándalo es considerable).
Después de la requisa de móviles, de esposar al radiador a media docena de encantadoras criaturas y de amordazar a otra tantas, por fin el profesor puede empezar:
"Como la luz viaja a una velocidad de aproximadamente 300.000 kilómetros por segundo, llamamos año-luz...
En ese momento se levanta la mano de Vicente Incrédulez más conocido como Pitagorín o como el repelente niño Vicente.
"Un momento, tío, antes debes explicarnos qué es la luz, qué es un kilómetro, qué es un segundo, que es un año... y demostrarlo de forma práctica porque no creerás que vamos a aceptar lo que nos digas basándote en un argumento de autoridad que es filosóficamente inaceptable. Verás, tengo aquí una propuesta de actividades que comienzan por la medición de un cuadrante del meridiano terrestre entre Dunkerke y Barcelona, continúan con la estimación de los períodos de la radiación correspondiente a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado base del átomo de cesio 133... ah, y considero inaceptable el redondeo a 300.000 kilómetros por segundo en vez de los 299.792.458 metros por segundo reales. Daré parte de esto a la dirección."
El maestro musita un: "Dáselo entero, capullo", abandona el aula y se cuelga de una tubería después de haber ingerido treinta gramos de cianuro potásico (por si acaso).
¿Se imaginan escenas similares? Pues eso es lo que sucedería (sarcasmo aparte) si desaparecieran los pensamientos míticos y esotéricos. Si hubiera que poner en duda todas, absolutamente todas, las afirmaciones, habría que demostrar cada aseveración independientemente de que ésta esté bien fundada o no lo esté en absoluto. Eso supondría la práctica paralización de toda nuestra sociedad.
Si nos dejamos de pretensiones ridículas y vamos a algo mucho más pragmático como es que la difusión del pensamiento crítico, nos encontramos con una serie de problemas que habría que solucionar antes de soñar con alcanzar ningún fin.
Los que hoy nos denominamos harto impropiamente como escépticos nos dedicamos a criticar frecuentemente las afirmaciones esotéricas, ocasionalmente las religiosas y muy raramente las propias. La autocrítica está muy bien... en un plano meramente teórico porque cuando se plasma en el mundo real es tan mal recibida en el campo escéptico como en todas partes. Uno puede comenzar como moscón cojonero, ascender a "rata que abandona el barco" y acabar como "traidor" a los sacrosantos ideales de Dios, la Patria y la navaja de Occam. Deberíamos comenzar por abandonar la complacencia ante nuestras aseveraciones y dejar de atender a quién dice algo en vez de qué es lo que dice.
Decíamos que el escepticismo actual presta mucha atención a las afirmaciones esotéricas. Hay una razón histórica para ello. Al pretender el esoterismo ser una superación (lograda mediante síntesis) del pensamiento mítico y crítico, eso conduce a enfrentamientos continuos con uno y otro. No obstante, hay algo que debería hacernos reflexionar. Aunque el ocultismo esté convencido de lo contrario, no es el ombligo del mundo. Al contrario, el común de los mortales no pierde el sueño por el número de zapato que no calza el bigfoot, por si Nessie es un plesiosaurio o un castor gigante, por si en Bélmez hay uno, dos o más caras... Así nos encontramos prestando una atención preferente a temas minoritarios. Además eso supone que se identifique pensamiento crítico con la refutación de las afirmaciones esotéricas lo que es un inmenso disparate.
El pensamiento crítico es una herramienta que lo mismo vale para un roto que para un descosido. Puede aplicarse para evaluar las aseveraciones ocultistas, pero también las políticas, las religiosas... y las científicas. El restringir el uso de la duda metódica a un único campo de acción no supone su difusión sino su destrucción. Por otra parte, se ha querido confundir el escepticismo con la divulgación científica (otro disparate más a la lista). Parece, así, que para ejercerlo hay que tener unos conocimientos siquiera mínimos en física, astronomía, filatelia, colombofilia... algo que no es cierto. Por supuesto que cuanto más se sepa de cualquier campo del conocimiento es mejor, pero no es necesario para plantearse dudas. El escepticismo es, por encima de cualquier otra cosa, puro sentido común. Puesto que todos tenemos la capacidad de dudar, para emplearla sólo hace falta la voluntad de hacerlo. El escepticismo no es debería ser elitista. Una frase popular es, tal vez, el mejor resumen del pensamiento escéptico que pueda imaginarse: "La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero." Esto implica que la verdad está tanto al alcance de Agamenón como de su porquero.
¿Qué pretende el pensamiento crítico? Comencemos por lo que no debiera ser su objetivo, vencer o convencer a alguien. El escepticismo es duda metódica y racional, no es dudar porque sí ni dudar cuando no tiene ningún sentido el hacerlo pero tampoco es pretender convencer a nadie de nada. Muchas veces basta mostrar la otra cara de la moneda para lograr que una persona comience a preguntarse si no le estarán intentando vender gato por liebre. Así pues, debe informar y, para ello, en una sociedad como la actual (si alguien prefiere vivir en "los mundos de Yupi" y defenderse numantinamente en las universidades es cosa suya) hay que acceder a los medios de comunicación. No, no es que haya que intentar salir en cualquier programa y con cualquier excusa aunque eso implique disfrazarse de payaso o ejercer de tal incluso sin traje ad hoc. Lo que significa es que hay que procurar que los medios conozcan que hay otros puntos de vista, que cuando quieran hablar en serio de los caretos de Sierra Brágima, de los fantasmas de Baskerville o del monstruo del Lega Nes hay quiénes pensamos de otra forma y que sería interesante tanto para la audiencia como para el programa el permitir exponer esas diferencias.
Sólo entonces podremos alcanzar algo, porque hasta entonces el campo escéptico se parecerá demasiado al camposanto.
-Continuará-
18/08/2005 01:08 #. No hay comentarios. Comentar.

19/08/2005

Haciendo enemigos (y V)

Para concluir con estas irreflexiones sobre el pensamiento crítico, hablemos de un tema que a todos nos preocupa pero que no está bien visto que se trate en público, el sex... los cuartos. No, no me refiero a las habitaciones de una casa ni a los que van después de los terceros, sino al vil metal (que ya quisiera yo atesorar en grandes cantidades por muy vil que sea).
Sentemos (no sea que si continúa de pie acabe por cansarse) una premisa cuya comprensión debe resultar sumamente dificultosa habida cuenta de que a alguno no termina de entrarle en la cabeza: vivimos en una economía capitalista.
Prescindimos de si eso puede gustar poco, mucho o nada, de si habría que cambiar esa realidad... porque, sencillamente, nos limitamos a consignar un hecho. Una de las premisas de ese tipo de economía es que el trabajador recibe un sueldo por su labor, tanto si se trata del Supremo Hacedor de Agujeros en las Rosquillas o si es el Excelso Recauchutador de Preservativos Picados.
Ignoro si alguno de Vds. puede permitirse el "currar" por la "filosa", pero servidor es de las personas que tienen que trabajar para vivir (raro que es uno). Lo de alimentarme del aire no me da buenos resultados, la verdad. Si hasta los hombrecillos verdes (sin duda por poseer células rebosantes de clorofila) han acabado por tornarse grises (para mí que necesitan abono para hortensias), pueden imaginarse las posibilidades que tengo de efectuar la fotosíntesis siendo blanco (perdón), siendo euro-americano.
Otra cosa es la afición que cada uno tenga (por ejemplo, garabatear historias en un blog), algo que no sólo no suele rendir beneficios económicos sino que da pie a gastos varios. En mi caso, no obstante, quedo a la espera de recibir cualquier día de éstos unos cheques atrasados del KGB, el MI6, el Mossad y hasta de la TIA. ¿No sabían Vds. que a los escépticos nos pagan los Servicios Secretos de medio mundo? Pues yo tampoco conocía tan sorprendente revelación, pero por si acaso ya tengo preparada la hucha-cerdito.
¿A que venía todo esto? Como hoy no he cubierto aún el cupo de digresiones, vamos con otra más (lo siento mucho, pero hoy hace una noche preciosa y no tengo ninguna razón para acabar pronto). Existe un género literario hoy tan periclitado como la propia palabra periclitado, el Diálogo, una conversación entre dos o más personajes en los que cada uno defiende una postura diferente sobre un problema de índole generalmente filosófica.
Demasiado artificioso para el gusto moderno, el género ya estaba en declive cuando un italiano devorador de pizzas lo retomó y lo remató. Por si acaso quedara en él (en el género del Diálogo, no en el italiano devorador de pizzas) un mínimo aliento, lo recuperamos para asestarle el definitivo tiro de gracia (no vean qué gracia, je, je).
Hago la advertencia de que voy a apartarme por completo de la realidad. Los personajes, pues, son fruto de la falta de imaginación del autor y cualquier parecido con los asociados de cualesquiera entidad escéptica naciente o moribunda se debe al mero azar.
Además, encontrarán la escena artificiosa. La verdad, no sé que ganaríamos con un diálogo realista:
-Oye, tú.
-Pos anda que tú, peazocab(pitido)
-Sujetaisme qui le v´y a dar d´hos(pitido)
-Si tú no das ni pena, hijopu(pitido)
-Anda´chuparle la po(pitido) a tu pa´re. Mari(pitido) el pa´re y más mari(pitido) el hijopu(pitido) éste.
-Anda´ver qué caja hizo tu ma´re anoche. A ver s´algún cliente le gustan gordas y escrofulosas, hijopu(pitido) de mier(pitido)
-(Pitido) (pitido) (pitido)
-(Pitido) (pitido)
(Llega el árbitro, cansado de tanto soplar el silbato, y expulsa a los jugadores del Real Unión y del Real Betis por desconsideración al contrario). Fin del diálogo realista. Malos tiempos para la Lírica, la Oratoria, la Dialéctica...
Así pues, olvidémonos de la cutrez predominante y sean dos personajes. El primero será Ignatius J. Arpíez, Malleus Maguforum (es decir, azote de los profesionales del esoterismo -ya, ya sé que la traducción no es literal-), y el segundo será Simplicius Pragmáticus, cultivador no de intelectos sino de cebolinos.
El lugar, una huerta amena, regada por cantarina fuente cuyo son armonioso se entremezcla con el suave trinar de unas avecillas y el tronar de las emisiones de metano de un par de vacas que allí pacen sin intervenir en la conversación pues esto es Diálogo y no Fábula.
Entra Ignatius J. Arpíez vestido muy adecuadamente para una excursión campestre: terno en purísima lana virginal (para su confección úsase sólo la procedente de ovejas opusinas que no hayan conocido carnero ni pastor) de Ermenegildo Zeño color azul marino, corbata de Balenciano en seda natural granate, camisa en algodón egipciano verde pistacho con rayas fucsias de la acreditada firma Kermesse de los sábados sabadetes, los zapatos no se distinguen bien pues están cubiertos de barro. En su mano diestra (que no en su diestra mano), portafolios marca Samson & Dalila color burdeos, realizado en genuino escroto de ternera del Atlas (o eso cree él). En su mano siniestra, un ejemplar de "La consolación por la filosofía" de Anicio Manlio Severino Boecio, que permanece intonso pues no tiene tiempo para leer tonterías "de Letras".
Simplicius Pragmáticus no entra porque ya está en escena. Aparece revestido con un mono que en tiempos (lejanos) fue azul oscuro, ahora cubierto de manchas de sospechoso color que hacen pensar que ha estado acarreando estiércol o, tal vez, que ha leído "El código da Vinci". En su mano diestra sujeta el mango de un azadón que maneja con suma pericia e inmensa lumbalgia. En la mano siniestra lo mismo (no pensarán que un azadón se maneja con una sola mano ¿verdad?). A la sazón se haya trazando unas hiladas para plantones con evidente esfuerzo pues la amena huerta es un pedregal de caralho (como verán, no dudamos en renovar el antiguo género literario con unos toques de verismo).
Dispuestos los personajes y el escenario, comienza aquí nuestro diálogo De pecunia:
[Ignatius] -Probo horticultor, ¿le importa que tome asiento y un buchito de aquesta cantarina fontana, digna de ser morada de cuantas ninfas y náyades imaginarse pueda?
[Simplicius] -Pues Usía verá, mas me barrunto que no habiendo aquí trono, silla, banqueta, taburete o escabel si tal hace va a mancharse tan adecuada vestimenta como trae Su Señoría para pasear por estos pagos. En cuanto al agua de la fuente, el último que osó catarla aún está en la UCI y más próximo a que le canten el gori-gori que a contarlo. Porque nínfulas de ésas no se si habrá mas lo que son pesticidas...
[I] -No, si cuando la jornada viene sembrada de luctuosos acontecimientos...
[S] -¿Qué le ha sucedido a Vuecencia?
[I] -Vengo rebosante de justa indignación.
[S] -Ya... ¿Por ventura hásele estropeado el aire acondicionado del despacho oficial?
[I] -Mucho peor, probo horticultor. Acabo de pasar frente al kiosoco y vengo mudo por lo que allí he tenido que contemplar.
[S] -Pues, anda, que si no viniera mudo... ¿Y qué es lo que tanto indigna a Vuesa Merced?
[I] -Esa portada... ¡Dónde vamos a llegar! ¡Qué revista!
[S] -Ya entiendo a Usía. Ha visto lo de los amores de Romeo y Calixto que publica ¡Adiós! Mas no creo que haya para tanto, que eso hoy es algo normal.
[I] -¡Qué ha de ser tal! Eso es sinónimo de sociedad abierta y tolerante y, por tanto, digno de aplauso, loa y alabanza. No. Vengo reconcomido con ese inmundo panfleto, con ese pozo de corrupción intelectual llamado Enigmáticos Misterios del Más Allá del Bien y del Mal. ¡Qué titulares! "Entrevistamos al zapatero del Bigfoot" "Confirmado: el fantasma de Jan van Eyck pinto las caras de Bélmez con óleo de Sierra Brágima" "Desvelamos el secreto: María Magdalena era un travesti"... ¿Qué le parece?
[S] -Que como dice mi padre, que en la gloria esté porque la tarde viene un tanto fresca y si no el relente le puede atacar el lumbago, de dónde no hay, no se puede sacar.
[I] -Pero ¿no arde de indignación por tamaña indignidad, no siente el impulso de quemar ese inmundo panfleto, esa muestra de obscurantismo medieval...?
[S] -Pues mire, Su Señoría, lo único que siento arder es el lomo y no de indignación sino por el peso de este azadón. y en cuanto a fogatas aún es pronto para ello. Cuando caiga el sol quizás, y entonces tanto calor da un panfleto como una revista científica.
[I] -Habráse visto tamaña despreocupación... ¡Así va el país!
[S] -Y el mundo y el abc. Pero todo esto hace que me ronde el caletre una pregunta, ¿qué concepto de la tolerancia tiene Vuecencia?
[I] -¿Por qué?
[S] -Pone buen semblate a la libertad sexual y malo a la de pensamiento. Pardiez que es curioso.
[I] -No entiende, probo horticultor, la clara diferencia que existe entre ambos casos.
[S] -Pues Usía haría bien en explicármelo, porque tengo para mí que cualesquiera puede hacer con su sexo y con sus seso lo que le plugiere, y el que se sienta molesto por ello, que se opere de fimosis en un ojo.
[I] -Sin duda por su continua y abnegada dedicación a estas tomateras...
[S] -Son pimientos de Torquemada, pero no se inquiete por tan poca cosa y prosiga.
[I] -...no puede preocuparse en debida forma por estos abtrusos problemas intelectuales a la altura que, sin duda, merecen...
[S] -Pues bájelos a tierra que no han de sufrir por ello menoscabo alguno al contario que vuestros zapatos.
[I] -...así que lo expondré de forma clara, sin innecesarios circunloquios, atendiendo a la etiología del problema, con precisión quirúrgica pero huyendo de oscuros tecnicismos...
[S] -Tengo una vaca lechera,
no es una vaca cualquiera,
me da leche merengada,
¡Ay, qué vaca tan salada!
Tolón, tolón...
[I] -...que pudieran macular la prístina elegancia de los conceptos que voy a manejar. ¿Me sigue?
[S] -¿Como no? De momento Vuesa Merced no ha ido a parte alguna, así que poco mérito puedo recabar por ello.
[I] -Veamos, probo horticultor, el problema no radica en la libertad de pensamiento y expresión, siempre defendible incluso cuando no se compartan las ideas de nazca de ello, sino en su aprovechamiento económico. ¿Comprende? En la confección y venta de ese panfleto.
[S] -Entiendo. Usía no ve bien que exista Sobre el Arcoiris, revista para gays y lesbianas.
[I] -¿Cómooooo?
[S] -Puesto que según Vuecencia el motivo para su indignación no reside en el derecho en sí mismo, que reconoce y acepta, sino en la existencia de una publicación dirigida específicamente a un sector de la población que ha elegido ejercer esa libertad de una forma determinada, entonces necesariamente estará en contra de cualquier revista que se ajuste a esa descripción, sea pro-esotérica, pro-homosexual o pro-cesiones de Semana Santa.
[I] -Pero el dinero que perciben...
[S] -Claro, las demás revistas son ediciones no venales, y Usía se encontró esas ropas colgando de un árbol mientras se dirigía en cueros vivos a su trabajo que, por supuesto, realiza de forma desinteresada y sin percibir contraprestación económica alguna.
[I] -No, es que el problema tampoco está en la mera existencia de una revista de temas esotéricos, ni siquiera es que se venda sino en que sus contenidos son falsos.
[S] -Ya... Perdone la pregunta ¿si existiera ese ser llamado Dios cree que trabajaría en alguna redacción?
[I] -No vislumbro la razón para esa interrogación, pero si así fuera tengo para mí que no.
[S] -¿Y si en vez de Dios hablásemos de ángeles o cualesquiera otro espíritu superior? ¿Cree que ellos sí trabajarían en una revista?
[I] -Por supuesto que no. ¡Qué pregunta tan majadera!
[S] -Entonces debemos convenir que la plantilla de una redacción está formada por meros mortales.
[I] -Así lo aceptaré pues es realmente así.
[S] -¿Cree Vuesa Merced que entre las características del ser humano figura la perfección y la inerrancia?
[I] -¿Cómo habría de pensar tal, cuando la realidad demuestra lo contrario un día sí y otro también?
[S] -En ese caso, cualquier publicación, como obra humana que es, habrá de contener errores.
[I] -Así debe ser.
[S] -Entonces cualquier revista y no sólo las esotéricas estará vendiendo contenido falsos, que es justo la recriminación que Vuecencia hacía.
[I] -Buen intento, probo horticultor, pero ha olvidado un matiz fundamental, que las publicaciones esotéricas venden errores a sabiendas de que lo son, algo bien distinto a los fallos inintencionados.
[S] -Aunque deberíamos hablar de esos "fallos inintencionados" como encontrar terroristas suicidas do nunca los hubo, lo obviaremos porque la mala práctica de muchos no puede disculpar la de uno. Así pues centrémonos en otro aspecto de lo que Usía afirma. Debo considerar que la razón para su indignación no se debe a que las revistas esotéricas cometan errores sino a que éstos son fruto de una actitud consciente y no de su falta de aptitud.
[I] -Así es.
[S] -¿Ésa es su postura final? ¿No va a añadir nuevas precisiones si contesto también a esto?
[I] -Así lo acepto.
[S] -Entonces Vuesa Merced considera reprobable e indignante que, siendo conscientes de que la realidad es otra, vendan algo a sabiendas de que no es verdad, por lo que supone de engaño al comprador y lector.
[I] -Eso es justamente lo que pienso de este caso.
[S] -Y, por coherencia intelectual, si eso es lo que resulta criticable lo será igualmente en cualquier caso equiparable, ¿no?
[I] -Por descontado.
[S] -Y si Usía acepta como algo normal situaciones análogas, ¿estaría dispuesto a reflexionar sobre si su actitud puede estar teñida de prejuicios contra el esoterismo?
[I] -Sé que no es el caso, pero si lo fuera tendría que aceptarlo.
[S] -¿Vuecencia posee el don de la Telepatía?
[I] -¿Cómo?
[S] -Que si Vuesa Merced conoce lo que piensan otras personas.
[I] -Sé lo que significa Telepatía. Lo que me sorprende es que haga esa pregunta.
[S] -Queda claro entonces que no es telépata porque en tal caso sabría la razón de ella.
[I] -Ni lo soy ni he pretendido nunca serlo.
[S] -Bien. ¿Cómo sabe entonces que se trata de errores intencionados y no de fallos inadvertidos?
[I] -Porque resulta evidente.
[S] -¿Por qué?
[I] -Porque es imposible que alguien pueda creer esa sarta de sandeces. Si no lo creen y lo publican, están engañando al lector. Pura lógica.
[S] -Pura lógica... pero acaba de contradecirse. Si lo que publican esas revistas fuera increíble no podría existir engaño alguno puesto que sus lectores no podrían creer en la realidad de lo afirmado en ellas. En ese caso, estaríamos en un caso equiparable al de la Literatura. Una novela, por ejemplo, es algo que el autor sabe que no es cierto pero que, de igual forma, vende a un lector. No podemos hablar de engaño porque el comprador acepta que no es real por mucho que el novelista quiera disfrazarla como tal. Si, por el contrario, esas aseveraciones de las revistas esotéricas no son increíbles y pueden ser aceptadas por sus lectores entonces cabría hablar de engaño, pero entonces ¿cómo sabe que se trata de errores intencionados y no de fallos inadvertidos?
[I] -Eso es un sofisma.
[S] -No, es lógica.
[I] -Ha habido casos de autores que han reconocido que no creían en lo que estaban propalando.
[S] -En ese caso, esos autores sí son culpables de haber engaña