Escritos desde el páramo

Boboblog sobre pensamiento crítico, historia y pseudohistoria.

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Apostillas a La sábana santa ¡vaya timo!

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Dado que la función de esta crítica (como la de todas las demás contenidas en este boboblog) no es sólo la de exponer lo que de bueno (casi nada) y de malo (casi todo) haya en el texto "La sábana santa ¡vaya timo!" sino también el transmitir información que pueda serles útil (no sé para qué, pero en fin...), he creído interesante añadir algunas palabras sobre afirmaciones relacionadas con la historia de la Sindone que no han sido incluidas (el autor sabrá el porqué) por el Sr. Ares en el libro que nos ocupa.

Por intentar introducir un poco de orden en el caos formado por las diversas y a menudo contradictorias hipótesis planteadas por los historiadores "sindonólogos" volvamos hacia atrás. A principios del S XIII se documenta la existencia en Constantinopla de un objeto semejante a la Sábana Santa que aparece en Lirey en la segunda mitad del S XIV (y que es la misma que hoy se conserva en Turín).

Incluso si aceptásemos la hipótesis de que el Sudario constantinopolitano y el de Lirey-Turín son un mismo objeto, tendríamos que resolver dos problemas: ¿dónde estuvo antes de inicios del S XIII? y ¿dónde estuvo desde 1205 hasta su reaparición en Lirey?

El Sr. Wilson y sus seguidores tienen muy clara la respuesta a la primera pregunta. Por un lado identifican el Sudario con el Mandilión y, por otro, aceptan como históricamente verdadera la leyenda que cuentan Evagrio y el anónimo autor de los Hechos de Tadeo (pero no toman en consideración el cómo se formó la imagen acheropoíetos) y ya estaría el problema resuelto si prescindiéramos de dos "pequeños" detalles: que el Mandyllion no es el Sudario (como ya vimos en la anterior entrega de esta crítica seriada) y que Evagrio escribió su obra a finales del S VI (los Hechos de Tadeo son, posiblemente, del S VII). Los autores que trataron este tema antes que él o no mencionan la existencia de ningún retrato (Eusebio de Cesarea y la monja Egeria) o se refieren a él como una obra humana (el anónimo autor de la Doctrina de Tadeo).

No obstante, ya dijimos que sería un error el pensar que todos los historiadores "sindonólogos" comparten la hipótesis del Sr. Wilson y sus seguidores. Otros (de forma más acertada) consideran que el Mandilión y el Sudario de Constantinopla son dos objetos diferentes lo que, por descontado, conlleva la necesidad de dar una respuesta distinta a la pregunta ¿dónde estuvo el Sudario antes de comienzos del S XIII?

La existencia de un Sudario (entiéndase que nos referimos a un lienzo de tamaño suficiente para envolver en él el cuerpo de Jesús) en Bizancio está documentada en el año 958 puesto que es mencionado en una carta de Constantino VII en la que figura una relación de reliquias relacionadas con la Pasión que se conservan en Constantinopla.

Supongamos que ese Sudario sea el mismo que fue descrito por Robert de Clari pese a que antes de él ninguna de las fuentes conservadas diga (ni siquiera sugiera, con la excepción de Mesarites) que en él aparecía la figura de Jesús yacente. Incluso en ese caso estamos en el S X y el periodo temporal a cubrir hasta el año 30 (aproximadamente) es aún muy dilatado.

Para salvar ese lapso se propone que el Sudario constantinopolitano es el mismo Sudario conservado en una iglesia jerosolimitana que está documentado desde cc. el año 670 cuando el obispo (que posiblemente no fuera tal) francés Arculfo (o Arculf, Arculfus...) de Périgueux contó al abad Adamnan (posteriormente fue canonizado así que es san Adamnan) los recuerdos de su peregrinación por Tierra Santa. El futuro santo escribió sobre esa narración una obra titulada Arculfi relatio de Locis Sanctis más conocida por su nombre abreviado De Locis Sanctis. ¿Qué dicen Arculfo-Adamnan al respecto? Pueden verlo por Vds. mismos en la traducción inglesa antes enlazada en el Libro I Capítulo XI, pero por si no quieren tomarse esa molestia (ya se sabe que en verano se hace un tanto cuesta arriba el leer esas cosas) dice que Arculfo vio con sus propios ojos en Jerusalén el Sudario que estuvo sobre la cabeza de Jesús en el Sepulcro. A continuación cuenta la "historia" de este objeto y termina diciendo que el propio Arculfo pudo besarlo. Concluye diciendo que medía unos ochos pies (aproximadamente 2,40 metros) de altura

Curiosamente, la narración de Arculfo-Adamnan sobre este objeto intenta ser empleada tanto por los historiadores "sindonólogos" como por los historiadores "pañolólogos" (entiéndase, los que se dedican a intentar reconstruir la historia del Sudario que se conserva en la catedral de Oviedo, conocido popularmente como el Pañolón) para arrimar el ascua a su sardina... pese a que no concuerda (o tal vez por ello) con ninguna de ambas "reliquias".

Como la Sábana turinesa ha hecho correr ríos de tinta pero no tiene nada que ver con España (bueno, salvo que aquí hay un montón de copias -alguna "milagrosamente" obtenida- de la Sindone) me permitirán que mezcle churras con merinas (con lo que obtendré una oveja que no será buena ni para carne ni para lana -por si no lo sabían, eso es lo que significa el refrán que dice que no hay que mezclar [ovejas] churras con [ovejas] merinas-), me ponga en plan patriotero y trate de nuestras falsas reliquias, tan merecedoras de atención como las falsas reliquias ajenas. Decíamos que el dúo Arculfo-Adamnan indica que el Sudario había estado sobre la cabeza de Jesús. Es, pues, un sudario en el sentido estricto del término como el Pañolón, pero no como la Sábana que en sentido estricto es una mortaja, no un sudario (no se preocupen por la distinción entre ambos términos que la R.A.E., cuyos designios son inescrutables, ya se ha encargado de borrar la diferencia entre ambos). No obstante, nuestros escritores al alimón también dicen que su altura era aproximadamente de 2,40 metros (¿sería un sudario bilbaíno?). El Pañolón mide 85 x 52 centímetros (también de forma aproximada) y la Sábana 4,3 x 1,1 metros (también aproximadamente), es decir, el Pañolón es mucho más pequeño y la Sindone mucho más grande de lo indicado por Arculfo-Adamnan.

No obstante, como no es cuestión de que la realidad estropee las hipótesis sindonólogas-pañolólogas, ese "pequeño" problema es resuelto por los historiadores "pañolólogos" olvidándose sistemáticamente de citar el dato de las medidas expresadas mientras los historiadores "sindonólogos" recurren a una doble explicación:

a) El lienzo que vio Arculfo estaba doblado (Arculfo no dice nada de eso).

b) El "obispo" se estaba refiriendo a los antiguos pies piamonteses con lo que ocho pies equivaldrían a unos 4 metros (si alguien consigue explicarme por qué un francés del Périgueux que hablaba con el abad de un monasterio irlandés iba a emplear una medida de longitud piamontesa tendrá mi más sincera gratitud).

No obstante, "pintan bastos" para unos y otros si consideramos que el dúo Arculfo-Adamnan no menciona que en el Sudario hubiera manchas de sangre (perfectamente visibles en el Pañolón) como tampoco que en él hubiera una figura de Jesús. Contrasta esa "amnesia" con la descripción que hace de otro lienzo de mayor tamaño existente en Jerusalén (vean el Libro I Capítulo XII) del que menciona que aparece en él la figura de Jesús (y antes de que nadie proponga identificar ese otro lienzo con la Sindone que recuerde que también aparecían las figuras de los Doce Apóstoles) además de precisar que era de color rojizo por una cara y verde por la otra.

Posiblemente este Sudario es el mismo que en torno al año 808 estaba en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén según se menciona en el Commemoratorium de Casis Dei vel monasteriis.

Olvidémonos (es un decir) de estos problemas puesto que el tamaño no importa (jua, jua) y supongamos que, pese a todo, el Sudario de Jerusalén es el mismo objeto que el Sudario de Constantinopla. Incluso así ¿dónde habría estado antes del S VII?

En torno a los años 560-570, un peregrino anónimo de Piacenza realizó su peregrinaje por Tierra Santa. Redactó una obra conocida como Itinerarium Antonini Placentini en la que afirma que una comunidad de siete monjas que residían en una cueva en la otra orilla del río Jordán custodiaban, según se decía, el Sudario que estuvo sobre la frente del Señor. Nuevamente se trata de un sudario en el sentido estricto del término que mal puede casar con la Sindone, pero el hecho de que el peregrino no llegara a verlo (en caso contrario no tiene sentido que empleara la expresión "dicitur" -se dice-) ni, por tanto, a describirlo nos impide mayores precisiones. Supongamos, no obstante, que ese Sudario de la cueva-monasterio del río Jordán fuera el mismo objeto que el Sudario de Constantinopla. Incluso así ¿dónde habría estado antes del S VI?

Ahora sí que nos quedamos sin respuesta. No es sólo que las menciones sean tan problemáticas (o tan imposibles de identificar con la Sindone de la que habla Robert de Clari, si lo prefieren) como las antedichas, es que ahora no hay nada de nada. Ante esa situación, los historiadores "sindonólogos" no "mandylliónogos" suelen optar por una de estas dos opciones:

a) Intentar justificar el silencio documental con referencias a las persecuciones padecidas por los cristianos lo que podría haber creado un clima de secretismo alrededor del Sudario para evitar su pérdida. Incluso si prescindimos del hecho de que tales persecuciones no fueron continuas sino puntuales ya que la mayor parte del tiempo los cristianos gozaron de una cierta libertad religiosa, nos encontraríamos con la dificultad de explicar porqué al convertirse el cristianismo en una religión primero tolerada (Edicto de Nicomedia, año 311), posteriormente igualada a las restantes religiones (Edicto de Milán, año 313) y, por último, convertida en la religión oficial del Imperio Romano (Edicto de Tesalónica, año 380) sigue sin haber noticias de la existencia de tal lienzo.

b) Intentar llenar el hueco a cualquier precio. Si las referencias anteriores al S XIII (aunque ya hemos visto que el(los) Sudario(s) a que menciona(n) no tienen nada que ver con un paño con la figura de Cristo "milagrosamente" impresa) merecen al menos ser tomadas en consideración aunque sólo sea para negar su identificación con el Sudario de Constantinopla, ahora ya ni eso. Por muchas vueltas que se le quiera dar a la fuente, el que en una bula del papa Eusebio del año 309 se diga que durante la misa el altar de las iglesias debe estar cubierto con un paño de lino en conmemoración del Sudario del Señor no dice nada sobre que tal objeto existiese en ese momento. Sencillamente, es un reflejo de los escritos neotestamentarios. El que Nonnos de Panópolis en el S V hable de que el Sudario de Jesús estaba sujeto con un nudo detrás de la cabellera tampoco prueba nada sobre que existiera en ese momento. El que san Braulio de Zaragoza en el S VII en una carta dirigida al presbítero Tayos manifieste su seguridad en que los Apóstoles conservaron para tiempos futuros el Sudario en que Jesús fue envuelto junto con otros objetos semejantes, tampoco dice nada sobre la existencia real de tal lienzo. Es más, si san Braulio hubiera tenido alguna noticia de que dicho objeto se conservaba en algún lugar concreto no hubiera dejado de indicarlo, pero no lo hace.

Como la historia del Sudario de Constantinopla antes del S XIII tiene más agujeros que un cedazo apolillado (y eso siendo benevolentes porque si nos ponemos en plan estricto diríamos que tiene una historia inexistente) los historiadores sindonólogos se han esforzado en encontrar alguna prueba que demuestre, al menos, que no estamos hablando de una "reliquia" recién fabricada (entiéndase, recién fabricada en ese momento histórico). Creyeron encontrarla en el Códex Pray (sí, con tanta mención a códices varios esto comienza a parecer "El nombre de la rosa" así que, por si acaso, no se chupen el dedo ni en sentido literal ni metafórico).

El Códex Pray es un manuscrito iluminado que se conserva en la Biblioteca Nacional de Budapest. Está datado en el periodo 1192-1195. Fue bautizado así por el apellido del jesuíta (György Pray) que lo estudió por primera vez. Supongo que estarán pensando que se alegran mucho, que todo eso está muy bien pero ¿qué tiene que ver con la Sábana Santa?

Comencemos por el principio, por ver la miniatura de la discordia. Bien. Supongamos que el enlace ha funcionado (algo que cada vez se me antoja más cercano a lo milagroso), que Vds. han contemplado la imagen, que la habrán vuelto a mirar y que seguirán sin saber qué tiene esto que ver con la Sindone. Recurramos a los buenos oficios de los sindonólogos que con esta imagen intentan explicar el misterio. Verán que hay dos zonas marcadas en color azul y verde. Según los sindonólogos, en ellas aparecen los mismos agujeros que hay en la Sábana Santa y que siempre se habían explicado como fruto de las gotas de plata fundida (procedentes del cofre-relicario en el que se guardaba) que atravesaron el lienzo durante el incendio de la capilla ducal de Chambery (en cuya sacristía se conservaba entonces la Sindone) el 4 de diciembre de 1532, suceso en el que también se quemó parte del lienzo.

Ahora que ya sabemos lo que tenemos que mirar, veamos la imagen ampliada. Un ángel se aparece a las tres mujeres (María Magdalena, María la de Santiago y Salomé) según la narración de Marcos (16, 1-8) cuando, según este evangelista, se dirigían a embalsamar con perfumes el cuerpo de Jesús. Curiosamente, la escena superior muestra a José de Arimatea, Nicodemo y al discípulo amado (al que la tradición identifica con san Juan Evangelista) ungiendo con mirra y áloe el cuerpo de Jesús durante su entierro (lo que hacía innecesaria la visita de las mujeres para embalsamar un cadáver que ya lo estaba) en una interpretación muy personal del Evangelio de Juan (19, 39-40), pero, evidentemente, el maestro iluminador no es responsable de las contradicciones entre los distintos evangelistas.

Volvamos a la imagen. El ángel, según los evangelios sinópticos, muestra a las mujeres el sepulcro de Jesús vacío (Mt. 28, 5-7; Mc. 16, 5-6; Lc. 24, 1-7 aunque en éste los ángeles -son dos- aparecen cuando las mujeres ya han visto el sepulcro sin cadáver). Esa escena es la que se representa en esta miniatura. Lo que los sindonólogos consideran que es la Sábana Santa (y eso que no aparece ninguna figura de Jesús por parte alguna) son tres objetos distintos, diferenciados por su ornamentación diferente: uno con una decoración de cruces rojas, otro con una decoración de formas geométricas en negro y una tela con decoración de cruces negras. Vuelvan a ver la imagen para comprobarlo. Las dos primeras (que son en las que aparecen los círculos que, supuestamente, se corresponden con los agujeros de la Sábana Santa) no tienen un aspecto similar a telas de ningún tipo. Son, posiblemente, un sarcófago de piedra y su tapa, según una representación tradicional en la iconografía cristiana que convierte el sepulcro excavado en la roca en un sarcófago.

La tela es de pequeño tamaño (posíblemente habría que relacionarla con el sudario que había estado sobre su cabeza del que habla Juan) y, por ello, tampoco admite identificación con la Sábana Santa. Las decoraciones con cruces, círculos y formas geométricas aparecen en otras miniaturas del mismo códice. Sin ir más lejos, el vestido de la mujer que está en el medio de las tres tiene una ornamentación con cruces negras, la decoración con círculos pueden encontrarla en el trono en el que se sienta Jesús en esta miniatura y la ornamentación geométrica combinada con círculos en el cíngulo del paño de pureza de Jesús en esta miniatura del Descendimiento.

Permítanme añadir una última reflexión sobre este tema, si el anónimo autor de estas miniaturas hubiera contemplado la Sábana Santa ¿por qué el rostro de Jesús es tan diferente incluso en detalles evidentes? Como pueden advertir en las imágenes enlazadas, el Jesús de estas miniaturas tiene la barba muy corta en contraste con los largos cabellos mientras que el Jesús de la Sindone tiene barba larga.

No obstante, pueden tener Vds. noticias de que los sindonólogos apoyan su identificación entre la Sindone y el Códex Pray en detalles como que Cristo está desnudo, con la manos cruzadas sobre el pubis... y demás evidentes coincidencias (para ellos, claro). Las respuestas a esos argumentos pueden encontrarlas en el muy recomendable artículo de Paul-Éric Blanrue titulado Le Codex Pray prouve-t-il que le "suaire" de Turin a été mal daté?. No se preocupen si no hablan francés porque las ilustraciones son bastante claras por sí mismas, pero por si necesitan alguna ayuda, lo que demuestra el Sr. Blanrue es que las características que los sindonólogos atribuyen a la figura de la Sábana Santa están presentes, en realidad, en numerosas obras de artes anteriores a su aparición en Lirey, es decir, que corresponden a convenciones en la iconografía cristiana de la época.

Aclaradas las cuestiones relacionadas con el Códice Pray (que, por desgracia, se ha hecho famoso por este asunto cuando es importantísimo por sí mismo ya que, entre otras cosas, contiene el texto en húngaro más antiguo que se conserva) podemos seguir adelante.

Si las afirmaciones de los historiadores "sindonólogos" sobre la existencia de la Sábana Santa (o de algún lienzo similar) antes de comienzos del S XIII son insostenibles ¿qué sucede con el periodo comprendido entre 1205 y la aparición del Sudario en Lirey en la segunda mitad del S XIV? Hemos visto como básicamente existen dos corrientes entre los sindonólogos, los sindonólogos mandyllionólogos y los sindonólogos sudariólogos (permítanme aclarar que en esas denominaciones no hay la menor intención burlesca por mi parte). Si las hipótesis que plantean unos y otros sobre la historia de la Sábana Santa son completamente diferentes y contradictorias entre sí hasta Constantinopla, después del saqueo de Bizancio vuelven a diverger.

Para los sindonólogos sudariólogos (es decir, para aquéllos que no aceptan la identificación del Sudario con el Mandilión) esa historia es bastante clara. Othon de la Roche se apoderó del Sudario que se conservaba en la iglesia de Santa María de Blanquernes. Lo llevaba consigo cuando fue Señor de Atenas y se siguió conservando en poder de la familia de la Roche hasta que llegó por herencia (o como parte de su dote) a su bisnieta Jeanne de Vergy que, cuando tuvo problemas para sostener económicamente el patronato de la Colegiata de Lirey fundada por su marido Geoffroi I de Charny, lo entregó al capítulo para que fuera ostentado y permitir así la financiación de la iglesia.

Con mayores o menores adornos (cesión a la catedral de Besançon por Ponce de la Roche, el padre de Othon, a quien se lo habría regalado su hijo, permanencia en ella hasta el incendio de 1349...) que no tienen, como ya dijimos, ningún apoyo documental contemporáneo, esta hipótesis es lógica y resulta coherente con la narración de Robert de Clari, con la carta de Teodoro Ángel Comneno y con los documentos relacionados con la aparición de la Sábana Santa en Lirey, pero el que sea lógica y coherente no quiere decir que sea cierta. Como ya dijimos, falta algún tipo de apoyo documental a que realmente Othon de la Roche se apoderara del Sudario de Blanquernes y a que éste pasara a ser posesión de Jeanne de Vergy. Ya dijimos, también, que por la datación por C-14 (ya hablaremos de esto en su momento) resulta improbable (pero no imposible) que la Sábana Santa de Lirey-Turín sea el mismo objeto del que habló Robert de Clari.

Los sindonólogos mandyllionólogos suelen optar por una explicación mucho más divertida que "mete en el ajo" a los templarios. No se sabe por qué razón el Sudario de Constantinopla había llegado a manos templarias después del saqueo de Bizancio (¿cesión de Othon de la Roche?). El caso es que los miembros de la orden volvieron a plegar la Sábana convirtiéndola de nuevo en el Mandilión. Ese rostro de Cristo es el Baphomet del que hablan algunos Templarios durante los interrogatorios inquisitoriales. (¿Se les ocurre algo más divertido que, si esa hipótesis fuera correcta, la Inquisición habría "empapelado" a los Templarios por venerar el rostro de Jesús?) En cualquier caso, ya dijimos que los Templarios se referían con el nombre de Baphomet a una supuesta representación de Mahoma que nada tiene que ver con la Sábana Santa.

Como lo de relacionar a los Templarios con algo (por cierto, ¿no se le ha ocurrido a nadie plantear una hipótesis templario-ufológica? Sería todo un éxito) siempre está bien visto, los historiadores insisten en esa relación apoyándose en dos pruebas:

a) Que Geoffroi de Charney, el Preceptor de Normandía que fue quemado junto con el Gran Maestre Jacques de Molay, pertenecía a la misma familia que Geoffroi de Charny lo que explica cómo acabó la Sindone en posesión de éste. El problema para esta hipótesis es doble, la primera que aparte del parecido fonético entre ambos apellidos no hay la menor prueba de que el Preceptor de Normandía y el Señor de Lirey pertenecieran a la misma familia. El segundo fallo es que no hay prueba alguna de que la Sábana Santa estuviera alguna vez en posesión del caballero de Charny. Ya dijimos que la donación a la Colegiata de Lirey fue realizada por su viuda, Jeanne de Vergy. Es posible que ésta cediese un objeto que estuviera en posesión de su marido, pero es igualmente posible que fuera suyo.

Además, esta suposición (por mucho que quiera disfrazarse de prueba no es tal) plantea varios interrogantes. Por ejemplo, incluso si aceptásemos que el Baphomet era la Sábana Santa ¿por qué habría de estar en posesión de Geoffroi de Charney? Más aún, si consideramos que el Preceptor de Normandía fue arrestado en París junto con el Gran Maestre en una operación que ni uno ni otro previeron (porque si lo hubieran sabido "habrían tomado las de Villadiego") ¿cómo pudo poner a salvo ese objeto primero y después entregarlo a su familia? Es más, ¿dónde la habrían conservado sus familiares hasta su aparición en Lirey?

Como esa supuesta prueba no sólo parte de supuestos indemostrados sino que plantea problemas irresolubles, los historiadores "sindonólogos" (no todos) añaden:

b) En la iglesia templaria de Santa María de Templecombe se conserva un panel pintado que representa el rostro de la Sindone. Queda así demostrado que los miembros de la Orden conocían el Santo Sudario antes de su aparición en Lirey. Pues la verdad es que dicho así queda muy bonito. El problema es que cuando uno se pone a intentar confirmar esa afirmación se encuentra con la realidad.

Comencemos por el principio, por ver el panel pintado de Templecombe y su ampliación. Después de esto, es innecesario añadir que la supuesta copia de la Sábana Santa convierte en un ¿Cristo vivo? (ojos y boca abierta) a lo que en el original es un Cristo muerto (ojos y boca cerrada). Aunque el tema de los parecidos no deja de tener componentes subjetivos ¿ven Vds. que exista alguna similitud entre esa imagen y ésta? Tanto es así, que para algunos (entre los que me cuento) el panel pintado de Templecombe ni siquiera es una representación de Jesús sino de la cabeza de san Juan Bautista (si bien es frecuente que la Cabeza se represente con boca y ojos cerrados no faltan ejemplos de lo contrario, por ejemplo éste.)

Hagamos como si no hubiera dudas acerca de qué representa esta imagen y, además, la cabeza de Templecombe y el rostro de la Sábana Santa fueran igualitas, incluso entonces ¿qué pintan los Templarios en esta movida? Sí, el nombre de Templecombe es bastante claro sobre que en ese lugar existió una preceptoría de la orden (algo que además está perfectamente documentado), pero lo que suele omitirse es que no sólo estuvieron ellos. Según el Domesday Book, en 1086 Combe pertenecía a la abadía benedictina de Shaftesbury y a Odo, obispo de Bayeux. Las posesiones de éste son las que fueron donadas por Serlo Fitz Odo al Temple en 1185, pero la abadía de Shaftesbury (que fue fundada en el año 888 por el rey Alfredo el Grande y cuya hija Ethelgiva o Aethelgifu fue su primera abadesa) conservó la propiedad de su parte de Combe hasta después de la Reforma de Enrique VIII, concretamente hasta 1539. Por ello se habla de Combe Abbatissa y Combe Templariorum y todavía hoy de Abbas and Templecombe. Después de la supresión de la orden del Temple, sus propiedades de Combe pasaron a los Hospitalarios también hasta la Reforma. Después, gracias a los "solícitos cuidados" de sus propietarios laicos, hoy no queda prácticamente nada de la preceptoría templaria (por cierto, tampoco de la abadía de Shaftesbury por idéntica razón). Unamos a esto el hecho de que la iglesia de Santa María fue fundada en tiempos de los monarcas sajones (de esta época parece datar la parte baja de la torre) y que ha sido reformada hasta la saciedad (la última vez con motivo de la destrucción causada por un bombardeo alemán durante la II GM) para hacernos una idea de lo difícil que sería atribuir a nadie en concreto el panel pintado... incluso si éste se hubiera encontrado "de toda la vida" en esa iglesia que tampoco es el caso.

Otra de las cosas que tampoco se dicen habitualmente (cuando se habla de cuestiones verdaderamente relacionadas o presuntamente vinculadas con la Sábana Santa la tendencia a silenciar aquellos datos que dejan en mal lugar las tesis propias es realmente notable) es que el panel pintado de Templecombe que alguno quiere relacionar con los Templarios apareció en 1945. ¿En algún lugar indiscutiblemente relacionado con la orden militar? Pues más bien no porque en realidad se encontró en un cobertizo que se empleaba como leñera en uno de los "cottages" de Templecombe. Estaba cubierto de yeso y formaba parte, sujeto con alambres, de la techumbre de la leñera. El desprendimiento parcial de la capa de yeso dejando el rostro al descubierto fue lo que permitió que la señora Drew (que entonces tenía alquilada la granja) lo encontrara cuando fue a buscar troncos para la lumbre. Si añadimos que la madera tenía una bisagra y un ojo para una cerradura (es decir, que en algún momento se empleó este panel como puerta) nos podemos dar cuenta de lo problemática que resulta su presunta vinculación con el Temple. Sencillamente, es un panel de procedencia desconocida que fue reutilizado para aprovecharlo como pieza de madera a lo largo de un periodo indeterminado de años.

No obstante, pueden pensar que ya que se encontró cerca de la iglesia de Templecombe lo más probable es que ésta fuera su procedencia. Prescindamos de si Santa María Virgen de Templecombe era o no una iglesia templaria ("curiosamente" el derecho de nombrar sacerdotes para Templecombe pertenecía a la abadía de Shaftesbury y ya dijimos que sus partes más antiguas parecen pertenecer a una construcción sajona, es decir, que la iglesia existía antes de que el Temple se fundara) porque es posible que este panel perteneciera a la preceptoría del Temple (que no es la iglesia de Santa María aunque algunos confundan ambas cosas) de Templecombe. Pues es posible, pero también hay que considerar que la iglesia de la cercana (tanto es así que en la actualidad forma una misma parroquia con Abbas and Templecombe) localidad de Horsington tiene la advocación de san Juan Bautista. Si como pensamos algunos este panel representa la cabeza de san Juan también es perfectamente posible que proceda de esta localidad (por no hablar de que dada su reutilización en realidad puede proceder de cualquier lugar).

¿Hay algo seguro sobre este panel? Pues según afirman los defensores de la correspondencia entre esta pintura y la Sindone el soporte de madera fue datado por carbono 14 y se obtuvo una fecha de circa 1280 lo que es perfectamente compatible con su supuesta procedencia templaria. No obstante, no debemos olvidar que lo que se obtiene por C-14 no es una fecha exacta sino una horquilla. Así pues, ¿lo de 1280 es la fecha inicial de la horquilla, el punto medio de la horquilla, la fecha final de la horquilla o algo distinto a todo ello? Misterio. Nadie lo aclara. Por otra parte, esa datación no corresponde necesariamente a la fecha de confección de la pintura sino a la de la muerte del árbol del que se obtuvieron los tablones. El que la pintura se hiciera justo después o pasaran varios años no puede ser establecido por el C-14 como tampoco el que esa pintura fuera realizada para los Templarios, para las monjas de la abadía de Shaftesbury, para la iglesia de Horsington o para alguna comunidad o algún particular ajenos a la zona en que terminó por aparecer. Esa fecha de 1280 (con las advertencias que ya hemos realizado) es coherente con cualquiera de esas posibilidades.

No obstante, no se agotan con ello las teorías sugeridas para explicar el paradero de la Sábana Santa desde 1205 hasta su reaparición en Lirey en torno a 1357. Algunos historiadores sindonólogos dan verosimilitud a las afirmaciones contenidas en el escrito "Pour scavoir la verité" redactado por los canónigos de Lirey en torno a 1525. Ya dijimos que la veracidad de esa memoria se ve comprometida por afirmaciones como que Geoffroi de Charny fue liberado de su cautividad en Inglaterra por la intervención de un ángel. Prescindiendo de detalles tan divertidos como ése, ¿qué dice el capítulo de la colegiata de Lirey? Que el Santo Sudario le fue regalado a Geoffroi de Charny por el rey Felipe VI de Francia. Esa afirmación plantea algunos problemas comenzando por uno evidente. Si Felipe VI le hizo ese regalo ¿de dónde lo obtuvo? La explicación más sencilla es que formaba parte de la magnífica colección de reliquias (prescindamos de si eran auténticas o si eran más falsas que un euro de corcho) de la monarquía francesa que se conservaba en la Sainte Chapelle de París. No obstante, no hay la menor mención a que en ella figurara la Sábana Santa. El intento de vincular la Sindone con una de las reliquias compradas por Luis IX (san Luis) a Balduino II, el emperador latino de Constantinopla, tropieza con la dificultad de que ese objeto parece ser el mismo que es mencionado en un inventario de 1534 y entonces aún se conservaba en la Santa Capilla.

Hoy en día puede parecernos absurdo (olvidándonos de que no tiene sentido el juzgar los comportamientos de nuestros antecesores basándonos en nuestros propios valores y no en los suyos) que las reliquias aparte de su importancia religiosa tuvieran también un componente económico. Pongamos un ejemplo concreto, la Corona de Espinas fue adquirida por san Luis a los venecianos que, a su vez, la habían comprado a Balduino II. Le costó 135.000 libras. Para que nos hagamos una idea de lo que supone esa cantidad, la edificación de la Sainte Chapelle (una de las maravillas del arte gótico) construida para guardar ésa y otras reliquias costó "sólo" 40.000 libras. Esto nos permite plantear una nueva duda. Si Felipe VI le hubiera regalado a Geoffroi de Charny un objeto valiosísimo no sólo por su significado religioso sino también económico, tendría que haber sido como recompensa por una hazaña de capital importancia para Felipe VI. ¿Cuál sería ese suceso? Conscientes de que esa pregunta no tiene respuesta, algunos historiadores han propuesto que los canónigos se equivocaron de monarca francés y que se trataría en realidad de Juan II el Bueno cuya buena relación con Geoffroi de Charny ya vimos en su momento. No obstante, también vimos que Juan II tardó año y medio en pagar el rescate de 12.000 escudos de oro que exigieron los ingleses a cambio de la liberación del señor de Lirey. Sorprende que el monarca que se mostró tan remiso a la hora de pagar el rescate le hiciera, en cambio, un regalo cuya importancia económica estaba fuera de toda duda.

No obstante, podemos suponer que, de igual forma que los canónigos de Lirey se equivocaron (según estos historiadores sindonólogos) de monarca también confundieron al receptor del regalo. Podemos imaginar que un rey tan puntilloso en cuestiones de honor (lo que no obsta para que fuera un pésimo monarca) como Juan II (a veces una anécdota retrata perfectamente al personaje, Juan II consiguió su libertad en 1360 a cambio de 3.000.000 de escudos de oro y ceder la soberanía de un tercio de Francia a Inglaterra y dejando como rehenes a dos de sus hijos en Londres. En 1363 uno de ellos se fugó. Juan II se trasladó voluntariamente a Inglaterra porque consideró que al romper su hijo las condiciones por las que obtuvo su libertad debía volver a su cautiverio. Murió en Londres en 1364) se sintiera obligado a recompensar de forma extraordinaria a la familia del hombre que murió por salvarle la vida. No obstante, ello retrasaría la aparición de la Sábana Santa en Lirey a 1360 como mínimo (recordemos que fue en esa fecha cuando Juan II regresó a Francia). Eso supone que el capítulo de Lirey se habría equivocado en el monarca que hizo el regalo, en la persona que lo recibió y en la fecha en que se hizo. Considerando que no existe la menor prueba al margen de este escrito (que se redactó unos 160 años después de los supuestos hechos) ¿hay algún motivo para otorgar veracidad histórica al escrito "Pour scavoir la verité"?

Como la teoría va de mal en peor, sus defensores aducen como prueba que hay un cambio curioso en Geoffroi de Charny, que en 1349 en su petición de que se concedieran indulgencias a los peregrinos de Lirey dispuso que su cuerpo (después de su muerte, por supuesto) fuera desmembrado y repartido entre distintos santuarios. Al renovar su petición en 1354, señala que quiere ser enterrado junto con sus descendientes en el cementerio de la colegiata de Lirey. Según esos historiadores, la razón para ese cambio reside en que entre 1349 y 1354 recibió la Sábana Santa que se colocó en la iglesia de Lirey, lo que le hizo elegir ese lugar para su eterno descanso. No obstante, ya dijimos en su momento que en la concesión de indulgencias a los peregrinos que fueran a Lirey de 1357 (posterior, por tanto, a la muerte de Geoffroi de Charny) no hay la menor mención a que en la colegiata estuviera la Sindone. ¿Hay alguna explicación para esa mudanza de parecer de Geoffroi de Charny que no involucre a la Sábana Santa? Pues aparte de la experiencia de su cautiverio en Inglaterra (1350-1351) hay otro aspecto que no debemos olvidar, que pese a que Geoffroi hable en 1349 de la iglesia que ha hecho construir en Lirey, ésta no estaba terminada (ni mucho menos) y no lo fue hasta 1356 que es cuando Henri de Poitiers le felicita por ello. Que en 1349 con unas obras en estado incipiente (si es que tan siquiera habían comenzado) dispusiera unos lugares para su enterramiento y en 1354 con las obras a punto de concluir dispusiera su enterramiento en la Colegiata que había fundado no creo que precise de mayores explicaciones.

Por otra parte, resultaría sorprendente (en el caso de que esa teoría fuese correcta) que en ningún momento los descendientes de Geoffroi de Charny señalaran que la procedencia de la Sábana Santa era la colección de reliquias de la corona francesa, lo que hubiera bastado para despejar cualquier duda sobre su autenticidad (a ver quién era el guapo que tenía "bemoles" para acusar a un rey -fuera Felipe VI o Juan II- de regalar falsas reliquias) y convertiría en absurda la decisión de Carlos VI de que se entregara ese objeto a Jean de Venderesse. Tan distinguido como supuesto origen también resultaría difícilmente compatible con el hecho de que ninguno de los implicados en la "movida" de 1389 (comenzando por el propio Geoffroi II de Charny y terminando por el Papa) salvo tal vez los canónigos de Lirey (y a saber si ellos realmente creían o les interesaba que así fuese) defendiera la autenticidad del Sudario. Ésa es la dificultad que deben solventar todas las teorías que buscan reconstruir la historia de la Sábana Santa antes de su aparición en Lirey, que Pierre de Thury concede la autorización para su ostensión con la condición de que se anuncie que ése no es el verdadero Sudario, que esa condición es aceptada por Geoffroi II de Charny y refrendada por el Papa en dos ocasiones distintas. Si la Sindone tuviera unos orígenes mínimamente presentables desde un punto de vista histórico ¿cómo se explica que todos ellos estuvieran convencidos de que no era una verdadera reliquia? Resultaría soprendente el mero escepticismo, pero no estamos hablando de una duda sino del convencimiento de que era una imagen o representación del verdadero sudario y no el auténtico. Contrasta esa actitud negativa con las "tragaderas" que la Iglesia en aquellos años tenía con las reliquias por más absurdas que fueran. En la misma Colegiata de Lirey existían otras (de cuya autenticidad nadie dudó y mucho menos negó) como un fragmento de la Vera Cruz y un pelo de la Virgen.

Concluimos con esto la revisión a las principales teorías históricas formuladas por los defensores de la autenticidad de la Sindone y podemos volver a la crítica del texto "La sábana santa ¡vaya timo!" aunque al final volveremos sobre este asunto para hablar brevemente (porque no se merecen otra cosa) de las teorías históricas un tanto heterodoxas (forma educada para no decir que no hay por dónde agarrarlas) de los detractores de tal autenticidad. Afirmaciones del tipo de que la supuesta Sábana Santa envolvió, en realidad, el cuerpo torturado por la Inquisición de Jacques de Molay, el último Gran Maestre de los Templarios, o que la Sindone es una fotografía de Leonardo da Vinci.

-Continuará-

16/08/2006 19:55 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Scripta volant.

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Autor: Uri

Muchas gracias por poner parrafos separados...

Asi resulta mucho mas facil hacer la lectura...

Muchisimas gracias otra vez :)

En cuanto a lo de que "no hay ganas de debatir", pues es que para debatir hace falta saber, o al menos tener una opinion, y algunos leemos estas cosas para aprender y asi formarnos la nuestra; por eso yo al menos no opino: por que no sé.

Un saludo...

Fecha: 17/08/2006 08:45.


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Autor: maest

Estimado José Luis Calvo:

Aunque el estudio del Códex Pray sea marginal al estudio científico de la Sábana, no por ello deja de tener sumo interés.

He visto algún que otro millar de pinturas anteriores a 1350 y no podría Paul-Éric Blanrue ni nadie, por más que se lo propusiera, encontrar en la iconografía anterior ni a 1196 (Códex) ni a 1357 (Lirey) ningún ejemplo que mostrara al Cristo yacente desnudo, con el brazo derecho cruzado sobre el izquierdo y alcanzando la región pubiana , no mostrando los pulgares en sus manos.

Sólo la imagen del Cristo yacente del Códex y la Sábana Santa coinciden en ello, lo que indica la altísima probabilidad de que el ilustrador hubiera visto o tuviera conocimiento de estos aspectos de la Sábana.

Lo que viene a querer decir que lo que algunos llaman "convenciones en la iconografía cristiana de la época" aplicado al Códex en la imagen de que hablamos es simplemente un mal chiste al no haber ejemplos previos y aplicado a época posterior correspondería ó podría coresponder a conocimientos reales sobre la Sábana.

Pero a un escéptico como Paul-Éric Blanrue, antes de sorprendernos con su interpretación, no le parece sugerente el cuerpo de Cristo desnudo, las manos cruzadas sobre el pubis, la ausencia de los pulgares, ni los 2 grupos de 4 y 5 "circulitos" que muestra asimismo el Códex Pray , interpretados como "los agujeros causados por el incendio" de fecha desconocida pero anterior al año 1532, que se encuentran en la Sábana Santa de Turín.

Tratará de mostrarnos que Cristo no está desnudo, que los brazos no se cruzan sobre el pubis, que la ausencia de pulgares no es relevante, que los agujeros no son tales sino diamantes, que la sábana es en realidad un sarcófago, etc,etc.

http://www.blanrue.com/jesus-reponse-3.html

1.- Sobre Cristo representado desnudo:

Paul-Éric Blanrue intenta convencernos de que al no mostrar los genitales, la figura de Jesús dibujada en el Códex Prey no es un desnudo sino un semi-desnudo.

Pues no, es un desnudo .

El dibujo o la pintura de un desnudo implica el que no lleva ningún ropaje, no el que muestre o no los genitales.

Al contrario de lo que dice Blanrue, ¡sí es pues sugerente!.

2.-Sobre las manos cruzadas sobre el pubis:

Paul-Éric Blanrue mantiene que las manos no están cruzadas sobre el pubis y que de hecho las muñecas están banalmente plegadas sobre el "bajo vientre".

No acabo de comprender lo que Blanrue entiende por bajo vientre ni por pubis, pues unas pocas líneas antes ha escrito:

"Nicodemo difunde el contenido de su frasco sobre el vientre del muerto" ("Nicodème répand le contenu de sa fiole sur le ventre du mort").

¡Yo aseguraría que Nicodemo vierte el contenido de su frasco sobre el costado derecho!.

Y si ese es el vientre para Blanrue, ¿ dónde piensa que esté localizado el pubis?

El dibujante desconocido, que no es desde luego genial, ha pretendido que, al igual que sucede en la Sábana Santa, los brazos se crucen y las manos alcancen la región pubiana.

Pero además añado que, al igual que en la reliquia tal y como se presenta a los ojos del espectador, es el brazo derecho el que se cruza sobre el brazo izquierdo.

Al contrario de lo que dice Blanrue, ¡sí es pues sugerente!

3.- Sobre el que los pulgares no están representados, como en el sudario.

Paul-Éric Blanrue nos propone ejemplos posteriores? en que la iconografía muestra las manos sin que aparezca el pulgar, por lo que se nos hace ininteligible su argumento.

Al contrario de lo que dice Blanrue, ¡sí es pues sugerente!.

No puede encontrarse en la iconografía ni "antecedentes" ni "consecuentes" que muestren, al igual que lo hacen el Códex Pray y la Sábana de Turín, la figura de un Cristo muerto, desnudo, con los brazos cruzados (derecho sobre izquierdo) alcanzando la altura de la región pubiana y cuyas manos no muestren los dedos pulgares.

Lo que hace altísimamente probable que el ilustrador del Códex Pray hubiera visto la Sábana Santa o tuviera una muy buena información sobre ella.

Pero todo eso a Blanrue no le parece sugerente.....

A continuación arma un gran lío con los "estimados como agujeros" del códex Pray que dice no se corresponden con los "agujeros" por quemadura de la Sábana Santa.

Pues la verdad es que sí parece corresponder a la intención del ilustrador el mostrar los 2 grupos de agujeros. La Sábana en aquel tiempo no había sufrido el gran incendio de 1532 que dejó las enormes marcas, y por lo tanto la presencia de los cuatro grupos de agujeros de un incendio anterior no datado tendrían que llamar poderosamente la atención de aquellos que la vieran.

El hecho de que el autor del dibujo del Códex no muestre más que dos grupos de agujeros, los más llamativos de los simétricos, es que difícilmente podría hacerlo dadas las dimensiones del dibujo.

Blanrue especula sobre la forma de L "abierta" o "cerrada" de uno de los grupos ( el que tiene 4 agujeros) y sobre la forma de P o no P del otro ( el que tiene 5) ; no hay "eles" ni "pes", ni en el Códex ni en la Sábana, y el equipararlo a letras, si se hace, no es más que una forma de orientarse.

[lo cual no impide a Blanrue interpretar como una "auténtica" letra P al grupo de 5 diamantes ( y no de 5 agujeros como otros estiman), la P del monograma de Cristo formado por la X y la P, además de "perdonarle" al ilustrador la falta de "diamantes" para conformar la X del monograma, en tanto no le "perdonaba" la falta de "agujeros" en caso de que su intención fuera mostrar los efectos de un incendio....]

Así que lo que para unos eran agujeros producto de un incendio para Blanrue son nada menos que diamantes "que evocan la naturaleza divina de Cristo y el fenómeno milagroso de su resurrección".

Él mantiene que lo que tienen delante las Santas Mujeres no es la Sábana, sino un sarcófago con la tapa abierta.

No podrá encontrarse en la iconografía un "sarcófago" que se parezca menos a ese "sarcófago imposible" que pretende Blanrue, pero es que además Jesús no fue puesto en ningún sarcófago.

Argumenta Blanrue con "genialidades" como que, por ejemplo, si fuera la parte superior de la sábana la que está marcada con líneas quebradas, sería pequeña para cubrir el cuerpo, así que la transforma en tapa del sarcófago...... y ahora ya ¡ sí puede tapar el cuerpo del difunto!. Extraña manera de ver las cosas.

El hecho de que muchos pintores, sobre todo posteriores, se hallan tomado la licencia de "inventarse" el sarcófago para sustituir el lecho de piedra de la cueva sepulcral proporcionándose un mejor escenario para mostrar sus talentos pictóricos, no "obliga" a hacer lo mismo al ilustrador del Códex que además parece "escaso" de recursos técnicos para haberle sacado partido "artístico" a esa "sustitución" caso de que la hubiera pretendido. En pintores más "fieles" al relato evangélico el ángel sentado sobre una piedra señala hacia la cueva sepulcral en cuya entrada se ven los lienzos funerarios y no aparece sarcófago por ningún sitio.

Así que el ilustrador del Códex se decanta por mostrar la Sábana que no envuelve ya el cuerpo de Cristo y los lienzos enrollados encima de la misma ( poco voluminosos éstos y que Blanrue pretende que sean el total de los lienzos funerarios).

La sábana del Codex no muestra la "extraña impresión" de la imagen corporal de la Sábana de Turín, ni podría mostrarla al menos que el Sr.Blanrúe nos explique el cómo, por lo que el dibujante no tiene más recurso que "simbolizarla".La parte externa de la Sábana simbolizando el tejido de hilatura en "diagonal" mediante líneas quebradas y la parte interna, que es la habría estado en contacto con el cuerpo de Cristo, mediante las cruces.

[no aparece en la iconografía ningún sarcófago que muestre una decoración ni remotamente parecida a la que propone Blanrue, en tanto que si aparecen cruces decorando telas].

No puede olvidarse en ningún momento que la imagen que muestra la Sábana Santa, no se observa como tal más que a 3 ó 4 metros de distancia, desapareciendo, confundiéndose con el resto de la Sábana al irse aproximando a ella ; es su negativo el que toma "corporeidad", lo que entraña la dificultad insuperable para el artista de copiarla o dibujarla con medios que son obligadamente "positivos".

La impresión frontal "evanescente" de la imagen de la Sábana Santa, el cuerpo visto por delante, se correspondería al reverso de la parte superior de la sábana que muestra el Códex, la que tiene el trazado en "líneas quebradas", imposible pues de mostrar, y si el artista hubiera pretendido dibujar el dorsal de esa imagen "evanescente", el cuerpo visto por detrás, en donde están situadas las cruces, hubiera tenido serios problemas. Además de que sólo hubiera podido mostrarlo parcialmente, hubiera producido una tremenda confusión en todos sus lectores: una sábana en que se vería " algo así" como parte del cuerpo de Cristo (visto de espaldas y con una impresión "evanescente") en tanto que lo que quiere mostrar el ángel, y la escena, es todo lo contrario, que el cuerpo de Cristo no está allí pues ha resucitado.

[el dibujante del Códex no hubiera podido resolver "pictóricamente" lo que otros muchos artistas muy posteriores y con muchísimos más recursos técnicos tampoco pudieron resolver al copiar la Sábana Santa].

Así que el ilustrador no hubiera podido compatibilizar en esa escena de las Santas Mujeres en la mañana del domingo de Pascua, el mostrar que la sábana estaba "vacía" con el mostrar la imagen "evanescente" del Resucitado impresa en la Sábana.

Si algún lector encuentra la manera de representarlo al respecto (dibujada), será magníficamente recibida.

También argumenta Blanrue que no hay "sangre" en la figura de Jesús representada en el Códex, lo que sí sucede en la imagen de la Sábana Santa.

¿Desconoce Blanrue el resto de las ilustraciones del Códex?. Según ese criterio ni la crucifixión sería tal crucifixión, ni el descenso de la cruz sería el de un crucificado, pues como se puede advertir en las láminas correspondientes ( ver láminas en El Códex de Pray 1) no aparecen ni clavos, ni heridas en manos y pies, ni herida en el costado ni en ningún otro sitio, no hay el menor rastro de sangre en el cuerpo de Cristo.

En cambio en el Cristo en Majestad (ver lámina en El Códex de Pray 2), el Cristo ya resucitado, el ilustrador dibuja las heridas de los clavos y la herida del costado.

Y es que el artista, dentro del grado de libertad que tenga, muestra lo que quiere mostrar y no muestra lo que no quiere y/o lo que no puede mostrar.

Un cordial saludo

Fecha: 18/08/2006 09:51.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

LA búsqueda de coincidencias haciendo abstracción de las diferencias es un método que ha embarcado a los historiadores del arte en más de un callejón sin salida y a los defensores de la pseudohistoria en fantasías sin ninguna base.

Entre dos cuadros de autores sin ningún contacto es posible encontrar parecidos sorprendentes y únicos. Si abstraes cinco características como tú haces y olvidas el resto puedes encontrar parecidos únicos entre un mosaico alejandrino y un Napoleón de David. (El ejemplo lo pongo a bulto). Para entendernos: Si buscas con una característica común, encontrarás infinidad de obras semejantes. Si buscas con dos, serán mucho menos. El número de obras se reducirá si son tres… y así puedes continuar hasta que con un número de criterios de comparación conveniente… sólo te queden dos imágenes “únicas en su género”. ¡Qué coincidencia! (La posibilidad de encontrar obras “únicas en su género” crece si los criterios de comparación no son muy precisos o son más o menos arbitrarios).

Cuando esto ocurre se suele montar hermosos debates sobre quién imitó a quien, si Fulanito pudo o no pudo ver un cuadro de Menganito, si Fulanito hizo un viaje anterior a tal sitio, etc.

Son cosas que divierten a los historiadores del arte y a veces sacan conclusiones interesantes. Pero cuando se trata de comparar una imagen cuya datación se discute con otra bien datada, es apresurarse en demasía el proclamar que una es copia de la otra, sólo porque hay cinco cosas en las que se parecen más o menos vagamente. Ningún historiador te iba a admitir el argumento. Lo siento.

Saludos

Fecha: 08/09/2006 13:15.


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Autor: Mo

Estimado José Luis:

He descubierto tu blog hace poco y me lo estoy pasando muy bien. Me parece muy documentado y agudo. Serio. Cosa que no se puede decir de muchos.

Sólo que me parece que tus críticas son un poco demasiado aceradas. El libro que tan brutalmente criticas sobre el timo del santo sudario me parece que cumple una serie de cometidos (divulgación resumen) muy bien y, aunque tus críticas son pertinentes, me parecen excesivas y, a veces, poco relevantes.

Me molestaría que empezaran las banderías entre el menguado campo de los "escépticos" o racionalistas críticos. (Es más pedante, pero me gusta más el sengundo término).

Un abrazo.

Fecha: 08/09/2006 13:25.


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Autor: José Luis

Estimado Mo:

Aunque la percepción del tono de una crítica tenga mucho de subjetivo (y como parte interesada que soy tal vez no sea el mío el mejor criterio) he intentado que esta crítica sea tan acerada (o no, porque también me critican por ser demasiado "blando" con otros autores no precisamente escépticos) como otras que he hecho en este mismo blog o las que continuaré haciendo. Dado que la crítica no se refiere nunca a una persona sino a una obra, he pretendido que el tono sea siempre el mismo sin distinguir si el autor es escéptico, crédulo o mediopensionista ;-)

No estoy de acuerdo con que este libro cumpla una función de divulgación (es más, ni siquiera de vulgarización) porque desde la supresión de datos relevantes (falta de crítica al Memorial de Arcis, falta de la mención realizada por de Clari...) no puede haber divulgación digna de ese nombre.

Por otra parte, no creo que haya el menor riesgo de que existan banderías en el campo escéptico porque esta crítica nada tiene que ver con supuestos bandos enfrentados. Sencillamente, es una crítica que hace una persona a un libro escrito por otra. No hay nada más (ni nada menos) en estos articulillos.

Fecha: 08/09/2006 15:47.


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Autor: maest

Estimado Mo:
No lo sientas, tu comentario es un mal intento de manipulación para escolares, pero es que otra cosa no está a tu alcance.
Dices como "núcleo" de tu comentario:
"Pero cuando se trata de comparar una imagen cuya datación se discute con otra bien datada, es apresurarse en demasía el proclamar que una es copia de la otra, sólo porque hay cinco cosas en las que se parecen más o menos vagamente."
Así que para ahorrarme rebatir estupideces o cosas que yo no he afirmado, te ruego aclares con exactitud que es lo que dices que yo "proclamo" y que significa el parecerse "más o menos vagamente" con respecto a esa 5 cosas (¿cuales cosas?).
Un cordial saludo

Fecha: 08/09/2006 17:12.


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Autor: gallego

Estimado y Admirado José Luis,

Primero felicitarte y agradecerte que nos obsequies con artículos de este altísimo nivel.

Sobre esto de la Sábana Santa. No me he leido el libro, no se que pinta Ares, nacho?, en todo esto. Me parece muy pertinente todas las críticas que le haces a su falta de método para estudiar la historia con propiedad. Yo sin embargo me preocuparía más por como haya presentado Ares la prueba definitiva, la del carbono 14, que confirma la carta del obispo de Troyes, que la sábana es una falsificación de la época, con el margen de error correspondiente.

Esta es la prueba definitiva que ha llevado a los sabaneros a tener que mentir sobre la válidez del propio método, inventándose las declaraciones del nobel que lo descubrió mucho tiempo después de haber este muerto.

Un saludo

Fecha: 08/09/2006 17:19.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

Gracias por tu amable escrito en tu tono habitualmente mesurado. Ahora no puedo responder. Lo haré cuando pueda.

Pero mientras tanto revisa lo que has escrito y verás a qué me refiero: circulitos, brazos... No hace falta ser un lince.


Saludos.

Fecha: 09/09/2006 07:49.


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Autor: maest

Estimado gallego:

Tiene usted el pésimo gusto de denominar como "sabaneros", con intención peyorativa, a los estudiosos de la Sábana de Turín.

Este proceder, buscar la descalificación, suele ser el arma preferida, si no única, de aquellos cuya ignorancia imposibilita el estudio crítico de un tema.

Es muy sugerente y muestra su talante el que denomine a los errores del Sr.Ares como " falta de método para estudiar la historia con propiedad" (?) en tanto que generaliza, magnifica y eleva a "mentira" mantenida por los "sabaneros" un tópico que puede tener como base el desacertado comentario de algún foráneo "metido" a divulgador de un tema que desconoce, e incluso el desafortunado comentario del propio co-inventor del AMS, el Dr. Harry E.Gove , con el que se dató la Sábana Santa en 1988 (Nature 1989).
"La contaminación bacteriana es algo de lo que no eran conscientes las personas que llevaron a cabo la datación con el método del carbono. De hecho no creo que nadie conociera su existencia hasta que Garza-Valdez descubrió esta posibilidad, y aunque lo hubieran sabido, los procesos de limpiado que utilizaban no lo hubieran tenido en cuenta, así que no había modo alguno de que hubieran podido establecer con total exactitud la fecha de origen del material de la Sábana" [ "El misterio de la Sábana Santa", Discovery Channel 2003 ].

La invalidez de la datación del C14 se ha mantenido por varios expertos desde el primer momento y no precisamente por referencia a Libby fallecido años atrás, sino por algo tan simple como la imposibilidad matemática absoluta, ¡salvo milagro!, de que pudiera obtenerse de una tira de Sábana de 1x 7 cm , dimensiones según Nature, una muestra que tuviera 1.8 x 1.35 cm, caso por ejemplo de la muestra que analizó Zurich, o la de similar tamaño que analizó Oxford.

Los trabajos de Rogers publicados en 2005 en Thermochimica Acta (Volume 425 pp. 189-194, by Raymond N. Rogers, Los Alamos National Laboratory, University of California), muestran que el tejido datado por el C14 en 1988 ( Nature 1989) no era genuino ( no corresponden a la Sábana original).

Así que tras estos trabajos el comentarista científico de Nature, Philip Ball, no tiene las cosas tan claras como usted, cuando escribe :
“And yet, the shroud is a remarkable artefact, one of the few religious relics to have a justifiably mythical status. It is simply not known how the ghostly image of a serene, bearded man was made.”
La datación del C14 en "entredicho" y una imagen que se desconoce cómo fue formada....... casi "igualito" a lo que usted piensa.

Un cordial saludo

Fecha: 09/09/2006 13:24.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

Esta es la aclaración prometida. Perdón por la tardanza.

La tesis sindonista que tú suscribes es que el Códice Pray sería una prueba de que el memorial d’Arcis y la datación del carbono 14 son incorrectos, puesto que el sudario de Turín existiría ya en 1196. Para afirmar tal cosa te basas en las coincidencias entre sudario y una ilustración del códice que según tus más de un millar de cuadros observados (¿sobre este tema?) no se encuentra igual: el cadáver está desnudo, los brazos se cruzan tapando los genitales y no se ven los pulgares.

Para empezar eso del millar de cuadros resulta impresionante (¿sobre este tema?) pero nada concluyente. Para establecer que no existen representaciones similares del cadáver deberías haber consultado los cientos, si no miles, de códices repartidos por bibliotecas, monasterios, universidades, etc. de toda Europa y América en los que se ilustra este tema. No creo que lo hayas hecho, así que cuando afirmas que no existen representaciones con estas características estás afirmando algo que no sabes.

En segundo lugar, para comparar dos imágenes no sólo hay que ver en lo que se parecen, sino en las diferencias. Y, entre otras, hay una que demuestra que el códice Pray y el sudario de Turín son incompatibles: en el primero se sigue el evangelio de Juan, en el que se dice que el cadáver de Jesús fue lavado y perfumado antes de cerrar la tumba. En consecuencia, las marcas de la Pasión han desaparecido del cadáver. Y esto es incompatible con la imagen del sudario en las que estas marcas ocupan un lugar destacado.

Además, la tesis sindonista mantiene que en una parte de la ilustración inferior (en la que aparecen tres mujeres y el ángel ante el sepulcro vacío, siguiendo ahora a Lucas) se verían unas marcas de un incendio que son visibles en el sudario en forma de pequeños circulitos.

Pero, para empezar, no existe ni una prueba o indicio de un incendio anterior a los dos conocidos, posteriores a la Edad Media. Si se supone tal cosa es sólo para salvar la hipótesis sindonista de la semejanza. Es decir, se trata de una mera hipótesis ad hoc.

Además, la localización del supuesto sudario es más que dudosa: ocupa el lugar que en la iconografía gótica corresponde al sepulcro abierto. Y que la ornamentación de esta zona en el códice Pray no sea realista, no quiere decir otra cosa sino que las normas de la iluminística medieval no lo son.

Para la identificación de esta parte de la ilustración con el sudario, dice bien poco que las supuestas marcas del incendio (que describiré como en forma de L y de P para entendernos) estén en las dos supuestas caras, mientras que en el sudario real aparecen sólo en la posterior.

En cuarto lugar, para identificar las marcas del códice Pray con las quemaduras del sudario de Turín hay que hacer un juego malabar: escamotear las que en el sudario se añaden a la P y la L dibujando más bien un rectángulo y olvidar otros círculos contiguos a las marcas que desharían la L. Es decir: los círculos simbolizan las marcas de fuego del sudario cuando nos conviene y cuando no, no. Y las marcas de fuego del sudario forman figura sólo cuando nos conviene.

Finalmente, no se entiende por qué si el autor de la iluminación del códice quiso dejar constancia del sudario no hizo lo más simple y que siempre han hecho los pintores posteriores al siglo XIV: dibujar la imagen de Jesús como aparece en el sudario.

En conclusión: en lugar de ser “altamente probable”, como dices, que el códice Pray represente o simbolice el sudario de Turín, es “altísimamente probable” que no tenga nada que ver con él.

(En cuanto a la datación del carbono 14, es otro tema. Pero me gustaría saber qué universidad del mundo ha dejado de utilizar esta prueba tras las críticas de Rogers. Y cuantos laboratorios del mundo utilizan su propuesta de datación por vanilina. Que tú afirmes que Rogers ha desacreditado el resultado de la prueba del carbono 14 me temo que no indica más que tus prejuicios sobre el tema. A menos que no seas un experto sobre datación en arqueología e historia y estés en condiciones de cambiar la metodología de la datación. Cosa que, desde luego, no hizo Rogers.)

Saludos.

Fecha: 14/09/2006 18:09.


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Autor: maest

Estimado Mo:
Puesto que mi comentario lo es a la referencia del Codex Pray en el artículo de José Luis Calvo, que "bebe" en el de Paul-Éric Blanrue titulado Le Codex Pray prouve-t-il que le "suaire" de Turin a été mal daté?, y al que remite al lector, tengo gran interés, dado que Paul-Éric Blanrue es un notabilísimo escéptico, en conocer tu opinión respecto a sus conclusiones y sobre todo a la identificación con "diamantes evocando la naturaleza divina de Cristo y el fenómeno milagroso de su resurrección":
"Les petits ronds se trouvant sur et dans la tombe sont des diamants évoquant la nature divine du Christ et le phénomène miraculeux de sa résurrection".
Dice que los que conforman la "P" lo harían por significar el monograma de Cristo, ¿qué se te ocurre que conformarían los de la "L"?
"Lorsqu'il a dessiné les cinq points formant un P dans le semis de croix, l'artiste s'est-il souvenu du chrisme constantinien (monogramme du Christ, symbole chrétien formé à partir des deux lettres grecques X - chi - et P - rho) ?"
Saludos

Fecha: 14/09/2006 22:33.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

Las conclusiones de Blanrue me parecieron bien cuando leí el artículo, aunque ahora no las recuerdo en detalle. Salvo lo de los diamantes que me parece una especulación innecesaria.

Lo importante del artículo de Blanrue es que creo que deja claro que el códice no tiene nada que ver con el sudario de Turín.

Por cierto, ¿puedo rectificar algo que dices? La representación del ángel ante las mujeres sentado en el sepulcro vacío no es tardía. No soy un experto en arte gótico, ni siquiera aficionado, pero sólo con echar un vistazo a algún libro que tengo por casa me he encontrado una miniatura del salterio de Ingeburg (1200) con una representación muy similar estructuralmente a la del códice de Pray.

Saludos.

Fecha: 15/09/2006 08:54.


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Autor: maest

Lo importante de Blanrue es que confunde un sarcófago con una sábana, ve diamantes formando el monograma de Cristo en los que otros tan sólo ven agujeros y no deja claro absolutamente nada, negando además la evidencia de la imagen de un Cristo desnudo que él califica de semidesnudo, amén de otras cosas que ya he comentado.
Tú vas más lejos y hablas de "cinco cosas en las que se parecen más o menos vagamente".....Así que, aunque no lo has contestado, el que ambas imágenes estén desnudas, tengan los brazos cruzados alcanzando la zona pudenda y el que no aparezcan los pulgares en ambas manos son para ti "parecidos vagos" ¡qué desfachatez!.
Quieres eludir el tema de los "redondelitos", diamantes o quemaduras, diciendo que te parece innecesario. Pues es necesario el hacerlo, así le pareció a Blanrue y así parece a los que estudian la Sábana, y no sólo referido a los que conforman la P sino a los que conforman la L.
Confundes sepulcro con sarcófago, que son cosas distintas.
La miniatura del Salterio de Ingeburg que tú (y Blanrue) pones de ejemplo (pésimo) muestra claramente la diferencia entre un sarcófago con sábana dentro (Salterio Ingeburg) y la imagen del Codex Pray, una sábana sin sarcófago que es lo que se litiga. Se muestra en Le Codex Pray prouve-t-il que le "suaire" de Turin a été mal daté?
Tu comentario está lleno de estupideces, barbaridades y grandes mentiras.
Como ejemplos de estupidez:
- tu alusión a la iconografía que yo haya revisado con el interrogante repetido "¿sobre este tema?" . Por cierto, la iconografía revisada es de varios millares de obras, pero deseaba no parecer pretencioso.
- tu comentario siguiente, ya que sería magnífico que apareciera alguna otra imagen similar a la del Códex Pray, reforzando las tesis de los sindonólogos, pero hasta hoy no se conoce.
-tu comentario sobre la falta de pruebas o indicios de un incendio anterior, cuando lo que se está refiriendo como prueba o indicio son justamente los "redondelitos". Si te estuvieras refiriendo a prueba documental sería de "chiste", pues sobraría la discusión sobre la existencia de la Sábana en esa época.
Como ejemplos de barbaridad:
- " las supuestas marcas del incendio (que describiré como en forma de L y de P para entendernos) estén en las dos supuestas caras, mientras que en el sudario real aparecen sólo en la posterior. "
¿Cómo te atreves a hablar sin tener la menor idea de cómo están las marcas en la Sábana?. ¿ A qué juegas sino a incordiar y a despistar a los lectores?
Como ejemplo de falsedad:
A mi referencia:
"Los trabajos de Rogers publicados en 2005 en Thermochimica Acta (Volume 425 pp. 189-194, by Raymond N. Rogers, Los Alamos National Laboratory, University of California), muestran que el tejido datado por el C14 en 1988 ( Nature 1989) no era genuino ( no corresponden a la Sábana original)."
Tú comentas:
"(En cuanto a la datación del carbono 14, es otro tema. Pero me gustaría saber qué universidad del mundo ha dejado de utilizar esta prueba tras las críticas de Rogers. Y cuantos laboratorios del mundo utilizan su propuesta de datación por vanilina. Que tú afirmes que Rogers ha desacreditado el resultado de la prueba del carbono 14 me temo que no indica más que tus prejuicios sobre el tema. A menos que no seas un experto sobre datación en arqueología e historia y estés en condiciones de cambiar la metodología de la datación. Cosa que, desde luego, no hizo Rogers.) "
-Lo que sugiere que Rogers cuestionara el método del C14 y que asimismo Rogers propusiera la vanillina como método de datación.
Ambas falsedades muestran tu talante mentiroso.
http://www.shroud.it/ROGERS-3.PDF#search=%22Studies%20on%20the%20radiocarbon%20sample%20from%20the%20shroud%20of%20turin%22
-Rogers SI ha desacreditado el resultado de la prueba del C14 hecho sobre la Sábana Santa demostrando que lo que se dató no era tejido genuino, no era tejido de la Sábana Santa. No son pues mis prejuicios sino las afirmaciones del propio Rogers en el trabajo de referencia y del que he puesto el link.
"Abstract
In 1988, radiocarbon laboratories at Arizona, Cambridge, and Zurich determined the age of a sample from the Shroud of Turin. They reported that the date of the cloth’s production lay between a.d. 1260 and 1390 with 95% confidence. This came as a surprise in view of the technology used to produce the cloth, its chemical composition, and the lack of vanillin in its lignin. The results prompted questions about the validity of the sample. Preliminary estimates of the kinetics constants for the loss of vanillin from lignin indicate a much older age for the cloth than the radiocarbon analyses. The radiocarbon sampling area is uniquely coated with a yellow–brown plant gum containing dye lakes. Pyrolysis-mass-spectrometry results from the sample area coupled with microscopic and microchemical observations prove that the radiocarbon sample was not part of the original cloth of the Shroud of Turin. The radiocarbon date was thus not valid for determining the true age of the shroud."
Muestra en el trabajo de Rogers lo que tú indicas.
Y hasta el día de la fecha ninguna revista científica ha publicado trabajo de réplica al de Rogers.
Saludos

Fecha: 15/09/2006 16:10.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

Creo que me consideras un estúpido, bárbaro, mentiroso y desfachatado (puede que me deje alguno de los simpáticos calificativos con los que obsequias a los que no estamos de acuerdo contigo, pero no es mala intención por mi parte: es que son muchos) simplemente porque no entiendes las objeciones que te estoy haciendo.

Por ejemplo: te pido aclaración de qué universidades o laboratorios han aceptado el método de la vanilina que propone Rogers para datar (es decir, ninguno); o en su defecto han empezado a revisar la datación de otros restos arqueológicos similares al sudario de Turín y que según Garza-Valdés, estarían fatalmente datados con el carbono 14 (es decir, ninguno), y me respondes con un resumen (“abstract”) del artículo de Rogers que, obviamente, viene a decir cuánta razón tiene él mismo. Es decir, que lo que yo mantengo es que la comunidad científica y de historiadores no ha hecho el más mínimo caso a los científicos sindonistas (porque consideran que se equivocan) y tú me hablas de lo que dicen estos. O de que su artículo ha salido en una revista científica, como si esto bastara para convertirlo en la Biblia. Creo que no entiendes el contenido de mi crítica. (Lo de que una serie de expertos fue incapaz de descubrir un zurzido medieval, como pretende Rogers, lo dejamos para otra ocasión).

Por lo demás, me gustaría que, en lugar de soltar torrentes de descalificaciones ofensivas y pontificar sobre lo que es y no es, nos atuviéramos a las críticas que he hecho y que tú malinterpretas. Vamos por partes: no he discutido que el sudario de Turín y la iluminación del códice Pray se parecen en algunas cosas. (Aunque no en otras importantes, como te he señalado y tú olvidas. Tienes mala memoria, me temo). Pero para establecer una relación única entre las dos representaciones hay que tener una cierta seguridad de que este tipo de representación es realmente “único”. Si existieran otras iluminaciones semejantes podríamos concluir que tanto el códice como el sudario están utilizando variaciones de un modelo icónico de la época y no habría por qué suponer que una es réplica de la otra. Lo que estoy diciendo es que dudo que tú ni nadie haya hecho una investigación ni siquiera aproximada sobre la iconografía de las iluminaciones de la época en las que se trata el tema. Para hacer tal cosa habría que haber emprendido una serie de viajes, solicitado permisos a las bibliotecas y disponer de un equipo de trabajo que no creo que sea tu caso. Si me equivoco, dime cuáles son los códices que has consultado y en qué biblioteca o museo estaban y me habrás demostrado que me equivoco. Pero no sigas insistiendo en los miles (gracias por no querer apabullar; es un detalle muy delicado de tu parte) de imágenes que según tú has consultado porque eso no quiere decir nada si no precisas. Yo también he visto qué digo miles, decenas de miles de cuadros en mi vida y no creo que pueda afirmar gran cosa sobre la iluminística medieval. (Y creo que no sabes demasiado por el suelo que pisas porque me ha costado muy poco desmontar tu afirmación de que no era corriente representar en la época el sepelio de Jesús con un sarcófago. Te añado otro caso de finales del XIV con una representación de las Santas Mujeres ante el sepulcro vacío que estaba en Pedralbes y que ahora supongo que estará en el MACBA. Si quieres te busco la referencia exacta. Y si yo, que no he consultado “millares” de imágenes encuentro dos a la primera, no sé que “millares” de imágenes has consultado tú).

Ya sé que cuando se hace una afirmación existencial negativa no hay que probarla, pero esto sólo es válido si hablamos desde una base. Quien afirma que no hay cisnes azules debe demostrar que hay una evidencia razonable en este sentido y pasar la pelota a quien negando dos veces afirma. Pero lo que yo mantengo es que en tu caso, y de los sindonistas que tú sigues, no existe una base mínimamente racional para afirmar que no existen imágenes como la del códice Pray si antes no se hace un estudio previo.

Si te parece, agotemos este tema antes de pasar a los otros. Porque aún a riesgo de alargar la discusión, creo que es más sensato que andar pegando saltos.

Saludos bárbaros.

Fecha: 15/09/2006 17:31.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

Unos detalles sin mucha importancia y sin ánimo de polémica:

El salterio procedente de Ingeburga a cuya reproducción me refería y que se encuentra en Chantilly, no es el mismo que reproduce Blanrue. Al que me refería yo tiene una composición muy similar a la del códice Pray, con dos espacios claramente delimitados: el embalsamamiento del cadáver y el sepulcro vacío. En él se ve claramente al ángel, en la misma posición que el del códice Pray, sentado sobre el sepulcro abierto. Digo, el sarcófago.

Las marcas del sudario que pueden recordar a las del códice Pray están, lo quieras tú o no lo quieras, en la imagen dorsal. Las de la parte frontal son muy diferentes.

Y los parecidos que encuentras entre códice y sudario son aproximados: las manos del códice, por ejemplo, se cruzan mientras que en el sudario una sujeta a la otra por la muñeca. Esto hace que la no aparición de los dedos en el códice sea una cuestión de perspectiva (es bastante frecuente que no se dibuje el pulgar en las ilustraciones góticas) mientras que los pulgares de la sábana no se ven porque, en un caso es tapado por la mano superior, y en otro está bajo la muñeca.

Todo esto, sin embargo, me parece que son detalles sin demasiada importancia, así que no creo que valga la pena discutirlos. Pero es muy divertido que uno se vea tratado de embaucador, estúpido y cretino por su culpa. Cosas de la "vehemencia" maestática.

Saludos bárbaros.

Fecha: 15/09/2006 19:56.


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Autor: maest

Tu verdadero talante se muestra claramente en tu último comentario, lo único intelectualmente honesto de tu intervención:
"Todo esto, sin embargo, me parece que son detalles sin demasiada importancia, así que no creo que valga la pena discutirlos".

Lo que no vale la pena en absoluto es intercambiar comentarios contigo, que no debatir, ya que ignoras lo que es eso.

Saludos

Fecha: 15/09/2006 23:27.


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Autor: Mo

¡Pero hombre, Maest, vaya manera de hacer mutis por el foro!

Ya es la segunda vez que a media discusión contigo te pones "digno" y escapas a la carrera.

Pues nada, chico: Salve y que Ud. lo pase bien.

Fecha: 16/09/2006 09:13.



Autor: Anónimo

Para que nadie se confunda, todos los comentarios de Mo están llenos de barbaridades que además es incapaz de corregir, se le dan argumentos que él "ignora olímpicamente" y a los que no responde para plantear otras nuevas barbaridades y así sucesivamente hasta aburrir al oponente o concluir que la cosa no es importante y que está demostrado que .....etc.
Ya le conozco de otro foro.

Corrigo, para el lector, sus últimas "guindas", no sé si producto de su gran ignorancia o de su enorme cinismo

Dice:

- ".te pido aclaración de qué universidades o laboratorios han aceptado el método de la vanilina que propone Rogers....."
Pese a haberle a advertido que Rogers nunca ha propuesto ningún método y darle el link a su trabajo publicado, no se da por enterado y sigue insistiendo en un "supuesto falso" pidiendo aclaración sobre su "no propuesto" método.

- "en el sudario una sujeta a la otra por la muñeca"
En el sudario una mano NO sujeta a la otra por la muñeca ni por ningún sitio.

- "El salterio procedente de Ingeburga a cuya reproducción me refería y que se encuentra en Chantilly, no es el mismo que reproduce Blanrue".
No hay más que un sólo salterio de Ingeburge , pero Mo ignora que el tal salterio es el Libro de los Salmos de la reina Ingeburge.

Pero a Mo decir barbaridades y falsedades no le afectan en absoluto, el anonimato tiene sus ventajas, y es una actitud premeditada creyendo así "ganar su batalla" aunque sea a costa de un desprecio absoluto por el lector.

Estos individuos "dinamitan" y hacen imposible cualquier intento de debate, que debe buscar siempre el enriquecer el conocimiento, contrastando puntos de vista, clarificando y/o aportando información.

Fecha: 16/09/2006 09:33.


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Autor: Mo

Bienvenido de nuevo Anónimo Maest:

"Preliminary estimates of the kinetics constants for the loss of vanillin from lignin indicate a much older age for the cloth than the radiocarbon analyses." Si esto no es una manera de datar el sudario yo soy Mahoma. Y hay más detalles en el texto completo. Rogers da una cifra exageradamente amplia de miles de años. Cifra que ahora no recuerdo, pero te la puedo buscar si te empeñas.

Sobre la posición de la mano en el sudario basta con mirar una imagen. (Ya dije, de todas formas, que éste no me parecía un detalle importante. Cosa que tú te has tomado como un insulto, no sé por qué).

La ilustración del salterio que tiene mi libro "Enciclopedia Arte-Rama" (la compré en una librería de viejo y está reencuadernada, por lo que se han comido la ficha editorial) atribuye la imagen que te digo al salterio de "Ingeburga" que se encuentra en el museo Condé de Chantilly. Puede que sea un error, pero desde luego es una foto de un códice medieval que la enciclopedia data alrededor de 1200.


Oye, resulta un poco fatigoso leer tanto insulto. ¿No podrías escribir sin ellos?

Saludos bárbaros.

Fecha: 16/09/2006 11:45.


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Autor: Mo

Escrito volante:

Creo que la polémica que acaban de leer Uds., si han tenido la paciencia, entre Maest y este humilde servidor es bastante indicativa de cómo están las cosas con esto de la sindonología.

Uno, y jamás lo he ocultado, declara no conocer más que un poco de historia del arte, algo más de historia antigua y medieval y otro poco de epistemología. Con esos escasos conocimientos y una pizca de sentido común le pareció que las siguientes afirmaciones eran un tanto sesgadas y faltas de base.


”No podrá encontrarse en la iconografía un "sarcófago" que se parezca menos a ese "sarcófago imposible" que pretende Blanrue, pero es que además Jesús no fue puesto en ningún sarcófago.

(…)El hecho de que muchos pintores, sobre todo posteriores, se hallan (sic) tomado la licencia de "inventarse" el sarcófago para sustituir el lecho de piedra de la cueva sepulcral proporcionándose un mejor escenario para mostrar sus talentos pictóricos, no "obliga" a hacer lo mismo al ilustrador del Códex que además parece "escaso" de recursos técnicos para haberle sacado partido "artístico" a esa "sustitución" caso de que la hubiera pretendido. En pintores más "fieles" al relato evangélico el ángel sentado sobre una piedra señala hacia la cueva sepulcral en cuya entrada se ven los lienzos funerarios y no aparece sarcófago por ningún sitio.”

El que esto suscribe trató de demostrar que la imagen del códice Pray en cuestión está en la larga tradición de una iconografía en la que, justamente, lo que aparece es un ángel mostrando el sarcófago (en mala hora se le ocurrió escribir “sepulcro”) a las Santas Mujeres. Como tuvo la desgracia de referirse a una imagen de un salterio que no conocía de antemano (ya había dicho que uno no es experto en arte gótico) se vio acusado de embaucador, cínico, falsario y destructor de las mentes ingenuas y algunas cosas más que me olvido. (La imagen procede de la “Enciclopedia Arte Rama”, editada por Codex en 1963, tomo IV página 133)

Supongo que de nada servirá que uno diga y demuestre que la iconografía del ángel que muestra el sepulcro vacío (perdón, el sarcófago) tiene una larga tradición desde el románico (capiteles en San Miguel de Estella, Saint Sernin de Toulouse; códice de la Bibliothèque nationale de France, Bibliothèque de l'Arsenal (RES MS-592) –éste todavía más extraordinario puesto que el sepulcro es una losa sin espesor que flota en el aire), hasta el gótico (frescos de la catedral de Pamplona), para llegar al siglo XIV (Duccio y Giotto) y más allá. Etc., etc. De nada servirá, me temo, todo esto que sabe cualquier aficionado al arte medieval, como el hecho de que representar un sarcófago (ahora lo he dicho bien) con signos ornamentales no tiene nada de extraordinario. El sindonista se agarrará con uñas y dientes a una palabra imprecisa, una duda sobre la referencia o cualquier otro detalle y desencadenará sobre el trasgresor una catarata de improperios y descalificaciones, dicho sea descriptivamente, bastante histéricos. Llevará la discusión a terrenos episódicos, rehuyendo el núcleo de la argumentación, y en un momento determinado se declarará decepcionado, hastiado de la “incompetencia” o “mala voluntad” del oponente y hará mutis por el foro.

Así que uno, lógicamente, se preguntará si este prodigio de conocimientos en química, microbiología, historia, estadística, cálculo de probabilidades, etc., etc., no demostrará la misma competencia en estos campos que en lo que uno es capaz de calibrar: en la historia.
Responda cada cual.

En fin. Saludos al viento.

Fecha: 17/09/2006 18:04.


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Autor: maest

Mo ha dicho muchas "lindezas" hasta llegar a la que refiere en su último comentario y pese a estar escritas tiene la desfachatez de decir, obviamente referido a mi:

"El sindonista se agarrará con uñas y dientes a una palabra imprecisa, una duda sobre la referencia o cualquier otro detalle y desencadenará sobre el trasgresor una catarata de improperios y descalificaciones, dicho sea descriptivamente, bastante histéricos. Llevará la discusión a terrenos episódicos, rehuyendo el núcleo de la argumentación, y en un momento determinado se declarará decepcionado, hastiado de la “incompetencia” o “mala voluntad” del oponente y hará mutis por el foro."

Pongo las más notables de estas "lindezas" en orden de aparición cronológica:

1- "sólo porque hay cinco cosas en las que se parecen más o menos vagamente"
[le parece más o menos vago el que las dos figuras estén desnudas, con los brazos cruzados alcanzando la zona pudenda, el brazo derecho por encima del izquierdo, y que los pulgares de ambas manos no aparezcan.]

2-"las supuestas marcas del incendio (que describiré como en forma de L y de P para entendernos) estén en las dos supuestas caras, mientras que en el sudario real aparecen sólo en la posterior"
[las marcas del incendio aparecen en el "sudario real" tanto en la cara anterior como en la cara posterior ; son más notorios los dos grupos que acompañan a la imagen del dorso de la figura ( que está en la cara anterior del sudario) que los dos grupos que acompañan a la imagen frontal de la figura (asimismo en la cara anterior del sudario), pero todos magníficamente visibles.

3-" Pero me gustaría saber qué universidad del mundo ha dejado de utilizar esta prueba tras las críticas de Rogers. Y cuantos laboratorios del mundo utilizan su propuesta de datación por vanilina. Que tú afirmes que Rogers ha desacreditado el resultado de la prueba del carbono 14 me temo que no indica más que tus prejuicios sobre el tema."
[Rogers nunca ha puesto en duda el método del C14 ni ha propuesto la datación por la vanillina como método. Su trabajo concluye solicitando una nueva datación por el C14, pero eso sí, con tejido genuino]

4-"Salvo lo de los diamantes que me parece una especulación innecesaria."
[la interpretación de qué son los "circulitos", señales de quemaduras para unos y diamantes para otros (al menos para Blanrue) es un punto crucial en la discusión sobre el Codex Pray, pero a Mo le debe parecer demasiado "fuerte" lo de los diamantes ( a mí también me lo parece) y rehuye el tema por tratarse de la conclusión de un "notable" escéptico]

5-"te pido aclaración de qué universidades o laboratorios han aceptado el método de la vanilina que propone Rogers para datar"
[se inventa que Rogers ha propuesto un método pese a que le he dado el link al trabajo completo de Rogers y me pide aclaración sobre un supuesto inexistente]

6-"El salterio procedente de Ingeburga a cuya reproducción me refería y que se encuentra en Chantilly, no es el mismo que reproduce Blanrue"
[ se ha equivocado y ello motiva su último comentario, ¡preocupante!, al que luego me referiré]

7-"las manos del códice, por ejemplo, se cruzan mientras que en el sudario una sujeta a la otra por la muñeca".
[ninguna mano sujeta en el sudario a la otra]

8-"Todo esto, sin embargo, me parece que son detalles sin demasiada importancia, así que no creo que valga la pena discutirlos"
[¡¡¡¡¡¡¡????????????]

9-"Rogers da una cifra exageradamente amplia de miles de años. Cifra que ahora no recuerdo, pero te la puedo buscar si te empeñas"
[siendo yo el que le he proporcionado el link al trabajo de Rogers me dice que me puede buscar, si me empeño, un dato del mismo....???????.Parece seguir sin entender el "papel" de la vanillina en esta historia.]

Pongo un ejemplo imaginario para el lector .
Si tuviéramos un grupo de personas que incluyera niños y adultos de ambos sexos, a nadie se le ocurriría proponer como método para calcular la edad de "todos ellos" las características de la barba. Pero si nos dicen que uno de esos individuos tiene, por ejemplo 15 años, y nos lo muestran con pelo y barba blanca está claro que estamos ante un error, se han equivocado de individuo.
La ausencia de vanillina en la Sábana indica simplemente que es más antigua que 1300 años atrás.

Los escépticos suele obviar que el "núcleo" del trabajo de Rogers no es la vanillina, sino la demostración, por un gran conjunto de pruebas, de que el tejido que se dató por el C14 no es el tejido genuino de la Sábana Santa. Lo que hasta ahora ningún trabajo científico publicado en revistas científicas, con comité de revisión, ha rebatido.

10 -"Sobre la posición de la mano en el sudario basta con mirar una imagen. (Ya dije, de todas formas, que éste no me parecía un detalle importante. Cosa que tú te has tomado como un insulto, no sé por qué)".
[de manera inconcebible sigue empecinado en su error de que una mano sujeta a la otra por la muñeca]
Al parecer todas estas cosas son detalles sin importancia.

Pero Mo no quiere aprender nada, solo parece centrar su interés el "llevarme la contraria", como si fuera ese el deber de un escéptico de "pro".

Y empiezo a sospechar, tras su último comentario, que la cosa es "patológica".

Yo dije que la "licencia" de inventarse el "sarcófago" fue "sobre todo", de pintores posteriores, de ninguna manera la propuesta era excluyente.

Yo dije que:

"En pintores más "fieles" al relato evangélico el ángel sentado sobre una piedra señala hacia la cueva sepulcral en cuya entrada se ven los lienzos funerarios y no aparece sarcófago por ningún sitio.”

¡Y Mo, para rebatirme, propone ejemplos a favor de mi tesis, que en pintores "anteriores" se ve con frecuencia que no hay sarcófago sino sepulcro!.

-Bibliothèque de l'Arsenal (RES MS-592)
http://gallica.bnf.fr/scripts/mediator.exe?F=C&L=6300124&I=1

No hay sarcófago por ningún sitio, el sepulcro está al fondo y muestra suspendidos, en medio, los lienzos sepulcrales. El ángel está sentado sobre la "puerta" caída del sepulcro ( como es habitual el sepulcro "cueva" está idealizado en sepulcro "edificación", y la "puerta" es la "piedra" que tapa la entrada) como dice Mateo.

-Saint Sernin de Toulouse
http://vrcoll.fa.pitt.edu/medart/image/france/Toulouse/SSernin/Murals/Toul-SSernin-murals-007-s.jpg

No hay sarcófago por ningún sitio, el ángel parece señalar con su mano izquierda extendida lo que podría ser el sepulcro ( no se aprecia la continuación del mural por encima del arco arquitectónico).

Mo ve sarcófagos donde no los hay ¿es esto inteligible?

Mo, no tienes "obligación" de debatir conmigo sobre la Sábana Santa, tema que yo conozco bastante bien y sobre el que tu sabes bastante poco.

Fecha: 18/09/2006 02:13.


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Autor: Azirafel

Vaya dicho por anticipado que el que esto escribe de la Sábana Santa de Turín sabe lo justo (o menos) pero que es historiador del arte... y que hay ciertas afirmaciones que le llaman la atención.

1. Que me llama la atención como se centra la cuestión en la falta de pulgares del Cristo, cuando ni el ángel de la imagen inferior ni el ungidor de la superior en su mano inferior presentan tampoco dichos pulgares. Esto parece indicar que, más que mostrar un objeto ya visto, lo que pasa es que el autor del codex no representa los pulgares siempre que puede, lo que es natural viendo que cuando lo hace (como en el personaje de la imagen superior a la izquierda) suele resolverlos de manera sumamente deficiente.

Por lo tanto, me parece que en el caso del codex la falta de pulgares no es una característica de Jesus, y posiblemente ni siquiera una búsqueda concreta, sino mera incapacidad. La misma que causa que el cuerpo de Cristo tenga una perspectiva irreal con unas piernas en un plano diferente al tronco.

2. La coincidencia iconográfica cuando es tan amplia (figura de Cristo con brazos cruzados y desnuda) no prueba en ningún caso una influencia real de una representación artística en otra. Lo de los dedos ya digo arriba que no me parece en este caso notable, dado que otros personajes también lo presentan.

3. No soy experto en la iconografía medieval, ciertamente, pero debo decir que la representación del Codex Pray resulta cualquier cosa menos excepcional a primera vista. Habría que ver, de todos modos, los posibles estudios científicos (la historia del arte es una ciencia) al respecto de su iconografía. Pero vamos, que a primera vista no parece nada raro.

4. De primeras yo diría que es un desnudo púdico, pero si, un desnudo. Por otra parte normal, lo de semi-desnudo es verdad que, salvo que en francés usen otra terminología para un desnudo púdico, no tiene ni pies ni cabeza.

5. Que sea la mano derecha la que se cruza sobre la izquierda tiene clara evidencia religiosa, teniendo en cuenta que en esta época la derecha es la diestra, el lugar de Dios, que se debería imponer sobre la siniestra. Por eso lo que sería sugerente sería que el cruce fuese al contrario, creo yo. Sobre si la muñeca o la mano son lo que tapan la región púdica la verdad es que gracias a la perspectiva utilizada discutir sobre ello es más que nada cuestión de fe.

Lo que importa es que impiden un desnudo no púdico y tapan los genitales de Cristo, que no sería buena idea representar.

6. La imagen inferior en principio, gracias a la decoración presente (geométrica, motivos cristológicos con las cruces) yo diría que pega más para un objeto sólido y firme que para una tela, habida cuenta de que el autor maneja pliegues en las ropas de los presentes.

Yo apostaría por un sarcófago herencia del arte romano, solo que el autor no es capaz de poner una imagen figurativa y en su lugar sitúa formas geométricas. De todos modos es cierto que aquí la capacidad del autor para romper la perspectiva no hace que uno pueda ser muy concluyente de primeras.

Los "agujeros" como que de primeras parecen elementos decorativos más. Lo de los diamantes parece totalmente demencial, la verdad. Pero lo de que sean restos de incendios tampoco parece convincente, para qué negarlo. (aunque menos peregrino) De primeras con ser elementos decorativos deberían dejarse tranquilos, creo yo.

7. La aparición o no del sarcófago (ya digo que saber si lo de abajo es algo concreto es difícil, pero si que apostaría más por un lecho de piedra decorado que por una tela) no dependería nunca de la calidad del artista. Sea un sarcófago o una tela, la representación es pobre y nada naturalista, además de que la creatividad para interpretar una parte de la biblia no depende de la calidad técnica.

8. En la edad media, con la iconografía y los métodos de representación existentes, el que algo no se viera exactamente igual o "positivar" una imagen no frenaría a ningún autor. Que conste.

Recordemos que ningún autor medieval buscaba mostrar la realidad tal y como la percibía sino transmitir el mensaje que creía que escondía, según le mandara el promotor. Esto, por cierto, deja en mal lugar al pobre ilustrador del Codex, que supongo que liaría tanto a sus contemporáneos como a nosotros en relación a esta escena.

9. Sería curioso (y todo un problema para mantener que el autor del Codex vio la Sábana y la creyó verdadera) el que viendo el Sudario luego representara las llagas de Cristo en las manos y no en las muñecas. (http://photos1.blogger.com/blogger/2294/2049/1600/5Pray.jpg)



Solo era eso, porque me parece que sacar de esa imagen que tiene que haber copiado al Sudario es simplista y bastante poco científico. Por no hablar de que ignora muchos aspectos (la falta de pulgares no es única de Cristo, en otras representaciones del mismo Codex no sigue al Sudario) que hacen que se debilite todo paralelismo posible.

Fecha: 18/09/2006 16:36.


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Autor: Mo

Estimado Maest:

Te agradezco tu esfuerzo por controlar la intensidad de los insultos.

Pero sigues malinterpretándome. Digo que todas estas discusiones sobre el parecido del sudario de Turín con el códice Pray me parecen secundarias (donde yo veo parecidos los sindonistas veis identidad) porque veo una incompatibilidad total entre uno y otro. Insisto, incompatibilidad total: el códice representa un cadáver limpio y embalsamado, sin heridas (versión del evangelio de Juan), cuando la característica fundamental del sudario son las maceraciones y rastros sangrientos. Es elemental que si el artista del códice tenía en mente el sudario debería haber respetado estas heridas porque un cuerpo limpio no deja rastros. Si no lo hace es porque no lo tiene en mente. Sobre esto ya he insistido dos veces y tú no pareces tenerlo en cuenta.

También respecto a al códice Pray, creo que por mucho que discutamos uno u otro ejemplo ya ha quedado claro con los de Blanrue y mi modesta aportación (incluso descartando los que tu no aceptas) que el ángel señalando el sarcófago es una representación típica en la imagen de las Santas Mujeres antes y después del siglo XIII y es justamente lo que hace el ángel del códice Pray: señalar un sepulcro o sarcófago. (Si no te gusta que sea un sarcófago porque es poco realista ya me dirás que realismo supone representar una sábana limpia con la imagen de Jesús por dos superficies tiesas llenas de cruces y rayas y sin imagen alguna).
Nota: cuando digo que las quemaduras que se parecen algo (no mucho) al códice Pray son las de la imagen dorsal, quiero decir las de la parte que está representado el cadáver de espaldas, no las de la cara dorsal del sudario. Posiblemente me expliqué mal.

Finalmente. El capítulo tres del artículo de Rogers que trata del método de la vanilina se llama “Alternate methods for linen age estimation”. O mi inglés es muy malo, que también, o “age estimation” quiere decir método de datación. En una cosa tienes razón: Rogers no es tan osado como Garza-Valdés o tú mismo que pretendéis cargaros el método de datación del carbono 14 o la honradez o competencia de los laboratorios que hicieron la prueba en el 88. Pero tratando de rehuir estos dos compromisos se mete en otro berenjenal: demostrar que los expertos que hicieron el corte de la pieza del sudario eran incapaces de reconocer un zurcido medieval. No estoy en situación de calibrar si tiene razón Rogers y sus cálculos sobre la vanilina o los críticos (consultar dossier del Cercle Zézétique) que aseguran que se equivocó en una serie de puntos básicos (yo no soy químico ¿y tú?), pero me parece una rueda de molino la que pretendió hacernos tragar el Sr. Rogers.

Ya sé que dices saber mucho sobre el sudario. Pero no es lo mismo saber muchas cosas que integrarlas en un todo coherente, que es lo que te falta.

Saludos.

PD: la pretensión de que todo en este mundo tiene que tener una explicación lleva a veces a especulaciones totalmente gratuitas. Lo digo por los famosos circulitos. Cuando no se sabe qué hace un detalle en un cuadro, se reconoce que no se sabe y ya está. Yo he pintado algo con acuarela y he hecho ilustraciones y sé que muchas veces no sabía por qué había colocado determinados elementos aquí o allá. Me apetecía y punto. Y a veces me da bastante risa esos críticos de arte que se empeñan en sacarle miga al tallado de una silla de un cuadro de Vermeer. No hay que pasarse de listo, dicho en castizo.

Y por cierto, no me siento en la obligación de discutir nada. Me lo paso bien. Eres tú el que pareces tener que llevarme la contraria en todo. Te niegas a admitir que una de las manos del sudario sujeta la muñeca de la otra cuando en tu página web pones como ejemplo de representación perfecta de la síndone una estatua en la que una mano sujeta la muñeca de la otra. ¡Corcho, que suerte tiene el escultor de ser de los tuyos!

Fecha: 18/09/2006 16:43.


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Autor: Mo

Estimado Azifarel:

Gracias por tus aclaraciones que coinciden en lo sustancial con las mías.

Te quería hacer una pregunta como conocedor de la historia del arte: en la página web de Blanrue aparece una imagen del sepulcro vacío. En una enciclopedia de arte que tengo en casa (editorial Codez, 1963) aparece otra imagen del sepulcro vacío. Las dos son atribuidas al salterio de Ingeborg/Ingeburge. La de Blanrue con precisión de folio. La mía con precisión de museo y, según mis humildes conocimientos, estilísticamente muy semejante a otras ilustraciones del tal salterio. Pero no son iguales.

Pregunta: ¿es posible que en un mismo salterio aparezcan dos imágenes diferentes del mismo episodio evangélico?

Pura curiosidad.

Saludos.

Fecha: 18/09/2006 16:55.


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Autor: maest

Mo añade nuevos "despropósitos" a su ya larga lista con cada nuevo comentario.

Ya no sabe ni lo que dicen los "sindonistas", ni lo que dice Blanrue....ni lo que dice él mismo.

Creo que para superarse a sí mismo sólo le falta decir que el artista del Códex desconocía los Evangelios, incluído el de Juan, pues es evidente que en sus ilustraciones dibuja a Cristo en la Cruz sin clavos, sin lanzada en el costado, sin la menor herida y sin rastros de sangre, dibuja a Cristo en el descenso de la Cruz sin la menor herida y asimismo sin rastros de sangre, y es obvio que las heridas de los clavos y lanzada en el costado debieron producirse al resucitar, pues sólo cuando dibuja al Cristo resucitado muestra las heridas de los clavos y de la lanzada.¡Estos artistas!.

¡Qué Dios, los Hados ó la Fortuna le conserven el oído!, porque con la "vista" tiene serios problemas de interpretación de imágenes ( no lo digo ya por los "sarcófagos", sino por la "escultura").

Esto va tomando "aires" de Circo, situación bastante habitual por cierto en los debates sobre la Sábana con muchos de los que "creen ser escépticos" y en los que sus prejuicios impiden la saludable función de la autocrítica.

Fecha: 20/09/2006 12:40.


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Autor: maest

Estimado Azirafel:

Los temas deben plantearse en los términos correctos.

La artimaña, burda y grosera, de Paul-Éric Blanrue ( y similares) consiste en presentar la propuestas "sindonistas" de manera adulterada y equívoca, en el caso del Códex Pray como si el artista hubiera pretendido representar en sus "iluminaciones" la Sábana Santa.

Esa no es la propuesta sindonista.

Es totalmente obvio que lo que el artista ha querido representar y ha representado en una misma "lámina" del Códex son dos escenas evangélicas, en la parte superior la unción del cuerpo de Cristo por José de Arimatea y Nicodemo, y en la parte inferior la advertencia del ángel a las "tres santas mujeres" en la mañana del domingo de que Aquél a quien buscan ha resucitado, ambos temas "clásicos" de la iconografía religiosa cristiana.

Así que el artista no ha pretendido representar la Sabana Santa tal como han hecho gran cantidad de pintores en las numerosas copias de la misma, pues no es ese el objeto de sus iluminaciones, sino que ha introducido en ellas "datos" que conocía referidos al cuerpo de Jesucristo ( desnudez, brazos cruzados y ausencia de pulgares) al representarlo en la parte superior y "datos" que conocía referidos a la propia tela y que eran llamativos ( tipo de tejido en sarga diagonal y presencia de quemaduras) al representar la escena evangélica inferior en la que de ninguna manera cabría la presencia del cuerpo de Cristo que ya ha resucitado y que la haría incomprensible.

Es pues la coincidencia del conjunto de esos datos la que posibilita la interpretación sindonista, resultando pueril querer encaminarla a donde nadie, más que Blanrue y adl. pretende

El que los "redondelitos" sean elementos decorativos resulta poco convincente, dada sobre todo su extraordinaria similitud con los dos grupos principales de agujeros (resultantes de quemaduras) que se observan en la Sábana. Paul-Éric Blanrue se encuentra con la "necesidad" de interpretarlos y darles un sentido, bien que este sea demencial y sin advertir siquiera que, siguiendo su interpretación, los constituyentes de su "P" no están sobre el mismo plano sino repartidos en dos planos perpendiculares.

La cuestión no se centra en ningún momento en la ausencia de pulgares, sino en el conjunto de los datos propuestos, si bien existe una "corriente" iconográfica claramente detectable que sitúa los pulgares retraídos bajo la palma de la mano y tiene su más clara expresión en numerosas Imago Pietatis y que desaparece alrededor del 1500 (junto a algún otro llamativo y curioso aspecto que en su momento referiré).

Respecto de su punto 5, comentarle que no hay evidencia religiosa en cual sea la mano que se anteponga al cruzarse, y así lo muestra la iconografía. El mismo artista antepone unas veces la derecha y otra la izquierda, sirva de ejemplo Arnolfo di Cambio (1245-1310) que antepone la izquierda en la Virgen ( "Dormición") y en el Cardenal Braye ( efigie de su tumba), en tanto antepone la derecha a BonifacioVIII y al Cardenal Annibaldi della Molara ( efigies de sus tumbas).

Respecto del 9, le sería difícil a usted ( y a cualquiera) sin tener conocimientos anatómicos situar la herida de los clavos en el sitio correcto, confundiendo probablemente la muñeca con lo que no lo es ( puede leerlo en mi blog en el artículo "Los clavos y la muñeca").

El artista pues, no ha copiado el sudario. Ha extraído e interpretado ( él si es que lo vió o quien le proporcionara la información) datos o aspectos del sudario y los ha utilizado al iluminar dos pasajes evangélicos clásicos

Saludos cordiales.

Fecha: 20/09/2006 12:45.


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Autor: Mo

Perdona Maest, pero cada vez se entiende menos por dónde vas:

¿Qué quiere decir que el artista no quiere representar sino "introducir datos"? ¿Con qué objeto un pintor medieval se dedica a "introducir datos" en lugar de representar objetos según cánones de la época y sus habilidades técnicas? Lo de que ya no "cabría la presencia de Cristo ya resucitado" en la imagen es una objeción que me ha dejado perplejo. Estamos hablando de la presencia del sudario no del cadáver. ¿A qué viene hablar del cuerpo? Creo que la objeción de Blanrue, Azifarel y mía propia sigue en pie: si el artista hubiera querido aludir al sudario lo hubiera representado. (N0 "introducido algunos datos", por favor).

Y no importa para mi argumentación si el artista del códice representa o no en unos casos o en otros, sino que si el cuerpo no tiene marcas de sangre, difícilmente puede ser el del sudario que está lleno de ellas.

Finalmente: sigues emperrado en que las marcas de los clavos están en la muñeca, cosa que no es cierta, y que las quemaduras de la síndone forman una L y una P, lo que tampoco. Esto se lo dejo a la discreción de quien conozca el trapo en cuestión.

Por cierto, la argumentación en la que te engolfas en tu web sobre si la ciencia llamaría muñeca o no al lugar donde están las marcas de los clavos sigue siendo incomprensible, desde el momento que reconoces que una persona corriente (por ejemplo un falsificador medieval) creería que no está poniendo las marcas y la muñeca, sino en el dorso de la mano. ¿A qué viene entonces tanto dibujito anatómico sobre los metacarpios y los carpios? ¿A demostrar que los clavos debían ir en un lugar preciso? Pero, hombre, si nadie tiene ni idea de cómo eran las crucifixiones romanas.

Respecto al resto de temas molestos, se olvidan o son respondidos con unos cuantos plantos a la perfidia del mundo.

Pues vaya. Saludos.

Fecha: 20/09/2006 17:05.


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Autor: Mo

Por cierto, para los que no sepan dónde se puede ver la imagen y las quemaduras de que estamos hablando, hay una buena imaginería en sabanasanta.org en el apartado "¿Qué es?"

Fecha: 20/09/2006 17:19.


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Autor: Mo

Aclaremos la cuestión de los clavos y las muñecas.

No existiendo una prueba de la autenticidad de la sábana (al menos de que sea del siglo I), lo más parecido es el argumento de la colocación de los clavos. Este podría resumirse así:

1. Los romanos no colgaban a los crucificados por las palmas de la mano, sino por las muñecas.

2. Éste era un hecho desconocido hasta el siglo XX.

3. (lª conclusión): Un falsario medieval hubiera ignorado la primera premisa.

4. Las marcas de los clavos están en las muñecas.

5. (2ª conclusión): Un falsario medieval no hizo el sudario.

6. (3ª conclusión): El sudario ha de ser de tiempo de los romanos.

Nótese que esta tercera conclusión no evita la posibilidad de que el sudario fuera una falsificación de tiempo de los romanos, pero como esta posibilidad no ha sido mantenida por nadie (aunque todo puede andarse), podemos desdeñarla y concluir que el paso 6 del argumento equivale en la práctica a reconocer su autenticidad.

Pero:

La premisa 1 es falsa. No conocemos gran cosa de cómo los romanos crucificaban. De hecho el único enterramiento que existe con el cadáver de un crucificado éste aparece clavado sólo por los pies. Otras posibilidades, como utilizar cuerdas, soportes para los pies, etc. son posibles.

En consecuencia la premisa 2 no tiene sentido.

Y todo lo que puede quedar de la 3 es que las representaciones de la crucifixión de Cristo, antes, durante y después de la Edad Media lo muestran con clavos en las palmas de la mano.

Pero, y esto es la parte básica del error del argumento, es que la premisa 4 no es cierta. Las marcas están en una zona imprecisa entre la muñeca y el centro de la mano. Algunos sindonistas se esfuerzan por hacernos comprender que anatómicamente no podríamos llamar a esto propiamente “palma”. Pero estas sutilezas anatómico-forenses están fuera de lugar. Cualquier persona normal, tal como el supuesto falsificador, diría que las marcas están en el dorso de la mano, no en la muñeca. (Así lo interpretaron las monjas que restauraron el lienzo después del incendio de 1532). El falsario supuesto pensaría, en todo caso, que se le había ido un poco la marca, pero nada más. Por lo tanto, los siguientes pasos del razonamiento, 5 y 6, son totalmente inconsecuentes.

Todo lo que queda del anterior razonamiento es lo siguiente:

Las marcas de los clavos del sudario están un poco más bajas de lo habitual.

Poco se puede concluir de aquí.

Fecha: 21/09/2006 07:35.



Autor: Inconformista

Hola:
Aunque hace tiempo que este blog no vive actualizaciones (una autentica lastima)espero que lea esto, Jose Luis.

En primer lugar, gracias por la recomendación que me hizo en su momento. Ya he leido "Treblinka" (que me costo bastante esfuerzo encontrar)y "Holocausto". Ambas me han ilustrado mucho sobre el tema que me preocupaba, aunque, como usted predijo, no me ha servido de gran cosa ilustrarme. No obstante, aprender siempre es bueno.

Segundo. Es una lastima que no pueda usted escribir y espero que pronto vuelva a ello, pues leia hace poco un titular en una revista (Mas Alla) que rezaba, "Velo de Manoppello. Coincide asombrosamente con la Sabana Santa", algo que sin duda enriqueceria esta lección que usted nos da.

Espero pronto poder seguir leyendole.

Fecha: 05/01/2007 16:30.


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Autor: miguel angel

como puedo contactar con Jose Luis Calvo por email

Fecha: 13/11/2008 23:38.


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