Escritos desde el páramo

Boboblog sobre pensamiento crítico, historia y pseudohistoria.

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En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (IX)

Viene de aquí

Habíamos dejado a nuestros dilectos Bauval, Hancock y Sierra "Buceando en la cronología de Egipto" aunque, por desgracia para ellos, la zambullida la realizan en una piscina sin agua con el resultado evidente, pegarse el carajazo Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Inasequibles al desaliento e impasible el ademán, el Trío Calavera continúa impertérrito su viaje al absurdo. Por si no tuviéramos bastante con el embrollo cronológico que habrían formado si alguien se tomara en serio las fuentes mencionadas (que o no tienen nada que ver con esta "movida" u ofrecen fechas irreconciliables entre sí aunque igualmente absurdas) ahora pasarán a complicarlo todo aún más con el léxico egipcio.
"...se descubre que los constructores de pirámides se referían con frecuencia a cierto "Tiempo Primero" o Zep Tepi, en el que la la Tierra estuvo gobernada por dioses poderosos." (Pág. 37)
Ya decía mi paisano Jorge Manrique aquello de que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Fíjense que hubo una época en la que los dioses (y no unos diosecillos de medio pelo sino "dioses poderosos", de esos que, por lo menos, son capaces de lanzar rayos, convertir el agua en vino o hacer volar yeguas y, a cambio, sólo piden lindos pastorcillos del Ida a los que enc... sodomizar, la quema de herejes o la condena a muerte de los escritores blasfemos) y hoy, en cambio, tenemos que conformarnos con vulgares políticos mediocres (y, en ocasiones, bobos de solemnidad) aunque si la alternativa es la teocracia... Forrest Gump for President!
En fin, hablemos en serio (¿lo anterior es una broma?) sobre el Zep Tepi al que, por de pronto, vamos en convertir en sp tpy que es la transliteración correcta de los jeroglíficos egipcios. ¿A qué se referían los egipcios cuando hablaban del sp tpy? Pues a cosas muy diversas mal que les pese a los escritores esotéricos. Veamos algunos ejemplos.
En la transliteración de la jamba izquierda de la puerta de la tumba de la reina Merensaj III (que pueden encontrar aquí junto a su traducción al castellano) aparece la expresión sp tpy formando parte de una fecha, en su sentido literal de "Primer año".
En la transliteración del episodio 32 de la capilla de la tumba de Rejmira volvemos a encontrarnos con la expresión sp tpy, pero en esta ocasión con un significado distinto, el de hacer algo en primer lugar dentro de una serie de actividades relacionadas, en este caso concreto, con el ritual de apertura de la boca.
En el Gran Patio de Festivales de Thutmose IV en el templo de Amón en Karnak nos encontramos la expresión sp tpy Hb-sd (la primera celebración de la Heb-sed o Festival Sed). Pueden encontrarlo aquí.
La misma expresión aparece en la cara norte del obelisco de la reina Hatshepsut mientras en la cara este encontramos la forma sp tpy en esta ocasión referida al primer año. (Pueden encontrar la transliteración aquí y, desde esa dirección, acceder tanto al texto jeroglífico como a la traducción al castellano).
Obviamente la cuestión no es tan sencilla como pretenden nuestros amados, admirados... escritores esotéricos puesto que, como acabamos de comprobar, cuando los antiguos egipcios hablaban del sp tpy se estaban refiriendo a cosas muy distintas aunque si queremos podemos encontrar una idea común, el sp tpy es lo primero bien se refiera a años de reinado, a diversas actuaciones dentro de una misma serie... e incluso a la creación del mundo.
En este último sentido ¿no confirma las afirmaciones de los escritores esotéricos? Pues no, porque para los antiguos egipcios el sp tpy no es ese periodo mítico en el que los dioses y otros seres igualmente legendarios gobernaron las Dos Tierras sino el mismo momento de la Creación del mundo. Así, en la estela de Barkal se nombra a Amón de Gebel Barkal como "Gran Dios del tiempo primero" (véase al respecto este interesante trabajo
de Timothy Kendall). Amón de Gebel Barkal había sido identificado con Atum-Ra que, por si lo han olvidado, es el dios creador en la cosmogonía de Heliópolis.
Supongo que en este momento se estarán preguntando que coj... tiene todo esto que ver con las pirámides de Giza. Vamos a verlo:
"Esa Edad de Oro es referida incluso en la Estela del Sueño, que el faraón Tutmosis IV (1401-1391 a. C.) ordenó colocar entre las patas de la Esfinge. La estela en cuestión se refiere a la meseta de Giza como el "espléndido lugar del Tiempo Primero", en clara alusión a la vinculación de esta zona con aquel instante -¿mítico?- en el que los dioses regían Egipto." (Pág. 37)
Como siempre, debemos comprobar la veracidad de esa afirmación. Dado que no hay ninguna traducción al castellano disponible de la conocida como "Estela del Sueño" (es decir, si existe no he sido capaz de encontrarla) recurriremos al inglés, a un texto clásico como es "Ancient Records of Egypt" de James Henry Breasted (The University of Chicago Press. Chicago, 1906) y más concretamente al Vol. II que puede descargarse (ojo, son 12.425 Kb) desde aquí.
En las páginas 351-352 de dicha edición electrónica encontramos el párrafo que nos interesa (por supuesto, que nos importa en cuanto hace relación a dicha afirmación esotérica porque todo el texto es interesante):
"Now, when his hour came on for giving rest to his followers (it was always) at the "shoulder" of Harmakhis, beside Sokar in Rosta, Remtet in -- in heaven, Mut -- of the northern - the mistress of the wall of the South, Sekhmet presider (fem) over Khas-- the splendid place of the beginning of time, over against the lords of Khereha, the sacred road of the gods to the necropolis west of On (Heliopolis). Now, the very great statue of Khepri, rest in this place..."
Debo aclarar que la forma sp tpy ha sido traducida por Breasted como "of the beginning of time" relacionándola no con una supuesta Edad de Oro sino con la Creación. El porqué Giza (según las creencias egipcias) podía ser relacionada con ese momento lo explica el mismo texto, porque era la necrópolis (la palabra original egipcia es, literalmente, horizonte) oeste de Heliópolis. Recordemos que para los egipcios (para los seguidores de la Cosmogonía Heliopolitana) la primera tierra que surgió del Océano fue una colina que estaba coronada por la piedra Benben. Esa piedra era guardada en Hut-benben (Hwt bnbn) que, por el mito del pájaro Bennu (Ave Fénix) sabemos que estaba en Heliópolis.
¿Algo más que añadir? Pues sí, que según la misma Estela del Sueño que Bauval aporta como "prueba" de su teoría, la Esfinge está relacionada con Kefrén: "Khaf(re), the statue made for Atum-Harnakhis" con lo que se va a la porra su pretensión de que ese texto demuestra que fue construida en el 10.500 A. de C.
Conscientes de ese "problemilla", Bauval & Hancock trataron de solucionarlo en su obra "Guardíán del Génesis" (traducción de Ana María de la Fuente. Ed. Seix-Barral S.A. Barcelona, 1997) ¿Cómo lo hacen? Puesto que al Sr. Sierra se le olvida mencionarlo, solventaremos ese fallo recurriendo a la obra original antes indicada:
"Suponiendo que Khaf fuera el nombre de Khafre, Young agregó la sílaba Ra entre corchetes, para indicar que se había llenado una laguna. Ahora bien, cuando, en 1905, el egiptólogo norteamericano James Henry Breasted examinó el facsímil de Young, dedujo que había un error: "De esta mención del rey Khafre se ha deducido que la Esfinge fue obra de este rey; deducción inconsecuente: (el facsímil de) Young no muestra vestigio de cartucho..." (Pág. 19)
Breasted dedujo correctamente que había un error... pero se equivocó en quién lo había cometido. Veamos una imagen. ¿Qué es? El facsímil de la inscripción de la llamada Estela del Sueño realizado por Karl Richard Lepsius. Si nos fijamos en la línea 13 (la penúltima) podrán observar un cartucho real parcialmente ilegible (la parte legible es Khaf -Jaf en castellano-, la reconstruida por Lepsius es -ra). Pues bien, ése es el cartucho que falta en el facsímil de Thomas Young.
No obstante, siempre podría pensarse que puesto que Young es anterior a Lepsius su facsímil tiene en principio mayores garantías de ser correcto pero eso tropieza con un problema, que Thomas Young nunca viajó a Egipto. En realidad, el supuesto facsímil obra de Thomas Young de la inscripción original no es tal sino una reproducción contenida en su obra "Hieroglyphics" (1823) de la copia realizada por Henry Salt según su obra "Memoirs on the Pyramids and the Great Sphinx" de 1820. Por supuesto, en 1820 Salt no podía conocer la escritura jeroglífica así que bastante hizo con copiar como mejor pudo algo que no tenía para él el menor significado. Lepsius, por el contrario, sí trabajó con la inscripción original y sí conocía la escritura jeroglífica lo que son razones suficientes para justificar la preferencia de su reproducción de la Estela de la Esfinge.
Si se están preguntando si esta controversia no es ridícula porque para solventarla definitivamente bastaría con ir a la inscripción original y comprobar si existe o no el cartucho real, les aclaro que hoy en día esa parte de la Estela del Sueño se ha deteriorado hasta convertirla en ilegible.
Aclarado ese punto, podemos proseguir. Como parece que Bauval & Hancock son los primeros que no ven muy claro que el texto no se refiera al faraón Kefrén deciden seguir a Breasted en su opinión de que esa mención al horus Jafra no significa que éste fuera su constructor (o al menos que eso es lo que creía Thutmosis IV) así que proponen una imaginativa teoría, que Kefrén fuera el autor de una primera restauración de la Esfinge. Antes de trabajar con esa hipótesis, no podemos menos de preguntarnos por la razón por la que nuestros autores esotéricos tan proclives a citar a James Henry Breasted sobre esta cuestión deciden, por contra, prescindir completamente de su traducción de la Estela. Pueden comparar la traducción antes enlazada con este párrafo que, según Bauval & Hancock aceptando la traducción (o algo así) de Wallis Budge, forma parte de la inscripción:
"una poderosa fuerza mágica que existió en este lugar desde el principio del tiempo" (Pág. 19)
¿Es creíble que la Estela del Sueño hiciera referencia a una restauración realizada por Kefrén? Pues más bien no. En la formación caliza en la que se excavó el pecho de la Esfinge hay una característica singular, una banda amarilla. Pues bien, en una de las construcciones de Giza existen sillares de piedra con esta misma franja amarilla. La exlicación más sencilla es obvia. Esos sillares fueron extraídos de esa zona o lo que es lo mismo, el autor de esa construcción fue también el responsable del tallado de la Esfinge. ¿Adivinan en qué construcción aparece esa caliza con su franja amarilla? En el templo de la Esfinge obra del horus Jafra.
Además, la caliza en la que se talló la cabeza es del mismo tipo que la empleada en otra construcción de Giza. ¿En cuál? En el llamado "Templo del valle" obra también del faraón Kefrén.
Incluso si no estuviéramos de acuerdo con esta atribución y prefiriéramos las que vinculan la Esfinge con el horus Jufu o con el hurus Djedefra incluso así nos estaríamos moviendo en el mismo marco temporal, la IV Dinastía. Tanto si fue esculpida por mandato de Jufu, Djedefra o el mismo Jafra, sería una obra reciente en tiempos de este último faraón lo que convierte en sumamente improbable que precisara de una restauración temprana.
Nuevamente, las supuestas pruebas no demuestran nada y las teorías "alternativas" son, sencillamente, ridículas.

17/04/2006 00:49 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Crítica a la pseudohistoria Hay 4 comentarios.

Nueva concesión del premio Favila el Osado

Permítanme realizar una pequeña pausa en nuestra crítica a esa magna ópera titulada "La Travi...", perdón "En busca de la Edad de Oro" para tratar un tema de actualidad y, aprovechando que el Carrión pasa por Palencia, realizar una nueva entrega de nuestro prestirrijoso galardón.

Érase una vez que se era un país llamado España que tenía un gobernante inteligentísmo apellidado Zapat... perdón, se me había vuelto a ir el santo al cielo y les estaba contando un cuento chino (calificativo incorrecto políticamente porque da a entender que los chinos son especialmente crédulos. La verdad es que deberíamos hablar con mayor adecuación a la realidad de cuentos españoles). Decíamos que este país que antes era de charanga y pandereta y ahora es de macrobotellón y móvil polifónico (es decir, que ha conseguido pasar de lo casposo a lo pijo, de lo cutre a lo cursi sin dejar de ser un ningún momento patéticamente ridículo) anda revolucionado.

Este país llamado España ha encontrado un tema de conversación aparte del fútbol, las andanzas de los personajillos de la prensa del corazón (ignoro la razón de ese eufemismo cuando la parte anatómica a la que, en realidad, suele hacer referencia está más abajo) o la última parida de la teleserie de éxito. Que esa tema tenga, además, relación con la Historia en un país especializado en reinventar el pasado a mayor gloria de la ideología política X o Y es extraño aunque tal vez lo sea menos si consideramos que también tiene componentes religiosos.

Este país llamado España tiene cierta querencia por los movimientos pendulares. Un día puede contemplarse a una multitud siguiendo a un sacerdote que ejecuta unas rogativas y, al día siguiente, ver a esa misma multitud persiguiendo al mismo cura y rogando su ejecución. Esta relación de amor-odio hacia la religión llena páginas de nuestro pasado que más que historiadores precisa de psiquiatras para su explicación. Con esos antecedentes no resulta extraño que cualquier aspecto relacionado con la fe pueda convertirse en la comidilla de todos los corrillos y eso es lo que ha sucedido.

Con esos antecedentes habrán adivinado sin necesidad de ser televidentes (es decir, sin practicar la videncia en alguna televisión) que vamos a hablar del Testamento de Judas (sí, yo también).
Comencemos por algunas cuestiones previas. Es una buena noticia que aparezca un texto que se consideraba perdido en cuanto ello supone un mejor conocimiento de nuestros antepasados. Tanto da que se tratase de los libros VII-X de los "Anales" de Tácito, de la versión íntegra del "Satiricón" de Petronio... o de textos sin ningún valor literario. También resulta digno de aplauso que exista una sociedad dispuesta a gastarse una "pasta gansa" en autentificar, restaurar, traducir y publicar ese texto incluso si pretende ganar dinero con ello (esto es el mundo real y no una utopía bucólica).
Si hasta aquí todo va bien ¿qué motiva la concesión de nuestro premio? Supongo que si tienen Vds. la desgracia de ver las televisiones españolas habrán tenido ocasión de contemplar el anuncio que la National Geographic inserta anunciado su propio documental sobre el "Testamento de Judas" (ignoro si en los países americanos de habla hispana han cambiado el texto o si es el mismo). ¿Han reflexionado sobre lo que en él se dice? Según esta cuña, el "Testamento de Judas" es un texto que lleva oculto más de 2000 años. La tontería es realmente histórica incluso prescindiendo del "pequeño detalle" de que el manuscrito data del S IV con un margen de error de pocas décadas. Vamos a ponernos generosos y a considerar fundada la suposición de que este "Testamento de Judas" copto sea una traducción del "Testamento de Judas" mencionado por S. Ireneo de Lión en el S II. Incluso entonces tampoco sería cierta tal afirmación. Es más, vamos a entrar en los terrenos del disparate total y a pensar (en plena alucinación de cornezuelo de centeno) que el autor original de tal escrito sea el mismísimo Judas Iscariote. Ni siquiera entonces sería cierta tal afirmación porque estamos en el año 2006. Más de 2000 años son, por lo menos, 2001. La aritmética revela que para que fuera cierta tal aseveración eso supondría que el "Testamento de Judas" fue escrito a lo sumo en el año 5 de nuestra era. Como parece que Jesús nació entre los años 7 y 4 A. de C. (lo que no deja de tener su gracia, lo reconozco), Judas debió traicionar a Jesús cuando éste tenía entre 9 y 12 años. Esto abre un abanico de posibilidades. Déjense de gaitas de si Judas actuó movido por la plata, por mandato de Jesús, por desencanto con la visión religiosa de Jesús... Seguro que se pelearon por una bolsa de canicas o por una peonza.
Me personarán Vds. el cachondeo al respecto, pero el error (vamos a ser bondadosos y suponer que lo sea) es tan divertido que no es para menos. Me preocupa mucho más que se pretenda vender el "Testamento de Judas" como algo que puede causar dudas en la fe de las personas. Esto supone conferir a ese manuscrito una veracidad que no posee. Vamos a ver el porqué.
Entre las muchas bobadas que hemos oído y leído estos días hay una que me parece especialmente desternillante, que los Apócrifos condenados y prohibidos por la Iglesia son más dignos de crédito que los escritos neotestamentarios "oficiales" (ya saben, los Evangelios supuestamente escritos por Mateos, Marcos, Lucas y Juan, los Hechos de los Apóstoles obra supuestamente de Lucas, diversas Cartas entre las más numerosas son las de S. Pablo, y el Apocalipsis obra, supuestamente, de S. Juan). Ese tipo de aseveraciones incurre en un montón de errores entre los que no es el menor el suponer que los Apócrifos eran libros prohibidos. El término apócrifo no supone más que el que esos textos entre los que hay Evangelios, Hechos, Cartas y Apocalipsis no se consideran (por parte de la Iglesia) inspirados por el Espíritu Santo al contrario que los "oficiales". No significa que fueran condenados per se. Como supongo que esto pueda parecerles extraño, vamos a practicar un juego. Vean esta imagen correspondiente a uno de los frescos de la basílica de Asis y que ilustra la Natividad de Jesús. ¿No encuentran algo raro en la iconografía? Vamos por partes. ¿Ven una mula y un buey? Bien. ¿En cuál de los Evangelios "oficiales" se hace referencia a que esos animales estuvieran en el lugar de nacimiento de Jesús? No se quiebren la cabeza intentando recordarlo porque ese episodio está extraído del apócrifo conocido como Evangelio del Pseudo-Mateo. También se habrán dado cuenta de que hay una duplicación del niño Jesús que, por un lado está en brazos de María y, por otro, está siendo atendido por dos mujeres. ¿Quiénes son éstas y a qué episodio "oficial" hacen referencia? Tampoco se quiebren la cabeza porque la respuesta deberán encontrarla en el apócrifo conocido como Protoevangelio de Santiago. Sigamos con el juego. Observen esta otra imagen de un icono medieval que representa la Dormición (o el Tránsito) de María. ¿En qué parte del Nuevo Testamento oficial se hace referencia a ese suceso? Pueden dejar que sus neuronas se relajen porque la respuesta es que procede del apócrifo conocido como Libro del Tránsito de la Santísima Virgen, Madre de Dios. Veamos un nuevo ejemplo. ¿A qué episodio del Nuevo Testamento "oficial" hace referencia esta talla? No se esfuercen en averiguarlo porque es el Abrazo de S. Joaquín y Sta. Ana cuya fuente es, nuevamente, el apócrifo del Protoevangelio de Santiago. Obviamente estas imágenes no fueron encargadas por alguna extraña secta herética y conservadas en algún misterioso conventículo gnóstico sino que fueron realizadas por mandato de la Iglesia "oficial" o por sus fieles y se conservan, como en otros muchos casos, en lugares de culto "oficial". ¿Cómo? La misma Iglesia que, supuestamente, condena los Apócrifos per se ¿los emplea como fuente iconográfica? Pero si los fieles desconocían esos relatos supuestamente prohibidos ¿cómo podían entender la representación? La respuesta es, obviamente, que la premisa de partida es falsa.
Aunque hablamos de los apócrifos como si fueran un todo homogéneo no lo son. Podemos establecer grosso modo dos grandes categorías, textos que pretenden llenar los vacíos (o ampliar episodios ya existentes) de los Evangelios "oficiales" y, por otro, textos que se vinculan con una teología diferente a la "oficial". Los primeros fueron más o menos aceptados por la Iglesia pese a que, a veces, parezcan cuentos para niños con un contenido que abunda en los "milagros" más disparatados hasta el punto de que el Jesús que "reflejan" es, en ocasiones, alguien que resulta repulsivo. Por ejemplo, en el Evangelio del Pseudo-Tomás un Jesús niño maldice al hijo de Anás por la gravísima falta de estropear la balsa de agua con la que él jugaba. En ese mismo texto, un niño golpea a Jesús sin querer lo que no impide que muera. Cuando la gente comienza a protestar contra Jesús quedan ciegos... En fin, que si históricamente "no tienen ni medio pase", desde un punto de vista religioso no son, precisamente, un buen ejemplo lo que no impidió su difusión.
Los otros apócrifos son algo bien distinto. Conocemos (principalmente gracias al descubrimiento de la llamada Biblioteca de Nag Hammadi en 1945, pero también por otros hallazgos anteriores y posteriores así como por citas en los escritores que criticaban unas creencias religiosas que consideraban heréticas) una colección de escritos gnósticos con los que hay que relacionar el nuevo códice que contiene el "Testamento de Judas". Sobre ellos ya hablamos en otra ocasión así que me limito a señalar que ahora poseemos un nuevo texto en el que Jesús desvela la gnosis a un nuevo personaje, Judas Iscariote en abierta contradicción con otros escritos gnósticos que conferían ese conocimiento revelado a María Magdalena, Tomás, Felipe...
¿Cuál de esas versiones se supone que es la histórica? No se esfuercen. No son textos históricos sino doctrinales así que su valor histórico no reside en lo que cuentan sino en su mera existencia que ilustra que el cristianismo naciente no fue algo homogéneo sino que coexistían en él doctrinas muy diferentes entre las que el cristianismo tal y como hoy lo entendemos fue la doctrina que, finalmente, prevaleció. Eso no es ninguna novedad así que no termino de saber qué puñetas tiene ese texto para que, supuestamente, pueda hacer dudar de su fe a los cristianos.
Por aquello de que de alguna forma hay que "intentar vender la moto", se ha señalado el supuesto carácter explosivo en la diferente motivación de la "traición" de Judas. Recordemos que en los Evangelios "oficiales" hay unanimidad en considerar que Judas actuó por codicia. En los sinópticos (es decir, Mateo, Marcos y Lucas) se dice expresamente que Judas acordó con los sacerdotes entregar a Jesús a cambio de dinero. Juan señala que Judas era el encargado de la bolsa común de la que robaba lo que podía. Sin embargo, algunos escritores como la teóloga e historiadora de la religión Uta Ranke-Heinemann ya han señalado que esa unanimidad enmascara lo que en realidad son versiones contradictorias y en gran parte absurdas. Comencemos por el mismo hecho de la traición. Jesús supuestamente era alguien muy conocido ¿por qué habrían de necesitar los sacerdotes que Judas les dijera quién era Jesús?
Más aún, ¿cuándo se produce la traición? Porque ninguno de los sinópticos (sí Juan) señala que Judas abandonara la cena. Sencillamente, según esos tres relatos Judas aparece con una multitud para prender a Jesús. Tampoco existe una versión clara de qué sucedió con Judas después de su traición. Para Mateo se ahorcó, para Lucas (en Hechos de los Apóstoles) se despeñó. Para Mateo los sacerdotes (después del suicidio de Judas) adquieren con el dinero que Judas rechaza un terreno. Para Lucas es el propio Judas el que compra el terreno con el dinero. No obstante, antes de ellos Pablo en la I Carta a los Corintios dice que Jesús resucitado se apareció a Pedro y después a los Doce, es decir, que también se apareció a Judas. Si unimos a ello algunos anacronismos como que los treinta siclos de plata que, según Mateo, fueron el precio de Jesús habían dejado de circular como moneda unos trescientos años antes, podemos entender las razones por las que la escritora alemana habla de "La fábula de Judas traidor" (véase "No y amén. Invitación a la duda" Uta Ranke-Heinemann. Trad. Víctor Abelardo Martínez de Lapera. Ed. Trotta S.A. Valladolid, 1998). En efecto, la figura de Judas como traidor guarda paralelismos con otras como Ajitófel, traidor a David, que también se ahorcó (Libro II de Samuel, 17, 23).
Así pues ¿qué queda al final de toda esta historia? Pues la alegría por un texto recuperado (algo siempre digno de agradecer desde el punto de vista de la cultura), pero ni desde un punto de vista histórico ni religiosos estamos ante un hallazgo revolucionario. Por tanto, por su manifiesta exageración al levantar una expectación muy rentable desde el punto de vista del markéting, pero desproporcionada desde cualquier otra perspectiva que queramos emplear concedemos nuestro galardón a la National Geographic con el ruego de que no vuelvan a caer en una nueva venta de humo como en este caso y en el de la apertura a bombo y platillo de la puerta de Gantenbrink (no harán ni puñetero caso, pero, por pedir que no quede).

27/04/2006 00:46 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Crítica a la pseudohistoria Hay 8 comentarios.


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