Escritos desde el páramo

Boboblog sobre pensamiento crítico, historia y pseudohistoria.

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En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (X)

Viene de aquí
En la entrega anterior de esta crítica dejamos a los Sres. Sierra, Hancock y Bauval pontificando sobre el significado de la expresión egipcia Zep Tepi. Hoy me atrevo a suponer va a invadirles una fuerte sensación de déjà vu pero es que los escritores esotéricos tienen la mala costumbre de repetirse más que una espuma de potaje de pepino (plato inexistente pero déjenles a los "geniales" representantes de la nueva cocina española y verán cómo lo convierten en realidad junto a otras porquerías igualmente memor... olvidables). Claro que también podríamos decir que los escritores esotéricos se repiten tanto como los autores escépticos pero eso supondría asumir una autocrítica tan poco apreciada en el mundillo de éstos como en el de aquéllos.
Cedamos la palabra a nuestros dilectos autores a ver con qué consiguen sorprendernos:
"En 1996, en su libro Guardián del Génesis, ambos autores terminarían desglosando una antigua creencia egipcia según la cual en ese oscuro periodo de tiempo el Nilo estuvo gobernado por unos enigmáticos Shemsu-Hor o "compañeros de Horus". Al parecer, se trataba de una estirpe de seres semidivinos, que gozó de grandes conocimientos astronómicos y que legó a sacerdotes y faraones su sabiduría en forma de relatos míticos y lugares señalados. Éstos, pues, a falta de otros candidatos, debieron ser los que orientaron las pirámides hacia la posición de Orión en 10.500 a.C., los que situaron a la Esfinge mirando el punto del horizonte por donde en aquella fecha emergía la constalación de Leo..." (Págs. 37-38)
Comencemos por el principio, ¿a qué se referían los egipcios cuando hablaban de Sms Hr o Smsw Hr? Pues a muchas cosas y con muy poca relación aparente entre sí.
Veamos Las Enseñanzas de Ptahhotep. En ese texto (en 41.16) encontramos la siguiente frase: "El hijo que escucha es un seguidor de Horus." D. Ángel Sánchez Rodríguez, autor de la transliteración y traducción antes enlazada, traduce Sms Hr como "seguidor de Horus" en vez de como "compañero de Horus" como hacen Bauval y Hancock pero eso no debe hacernos olvidar que la expresión egipcia es la misma. Veamos ¿el hijo que escucha se convierte en un ser semidivino que gobernó el Nilo en tiempos de Maricastaña? Pues va a ser que no.
Veamos las inscripciones de la Tumba de Rejmira. En el Episodio 4 Dña. Teresa Soria Trastoy, autora de la transliteración y traducción antes enlazada, nos dice: "Tu boca está lavada, tu natrón es la purificación de los dioses, los seguidores de Horus." ¿Pero no habíamos quedado en que los seguidores de Horus eran unos seres semidivinos que gobernaron Egipto en los años de la polca? ¿Cómo es que ahora nos los encontramos relacionados con los ritos funerarios de purificación?
Incluso, como ya dijimos al hablar del Papiro Real de Turín sí se emplea esa expresión en relación al pasado legendario de Egipto, como un nombre común para los reyes que gobernaron las Dos Tierras después de los dioses.
Esta variedad de significados puede parecer extraña pero ¿lo es realmente? Piensen que estamos hablando del Antiguo Egipto, una civilización que existió durante unos 3.000 años. ¿Se han parado a reflexionar lo que significa eso? No han pasado aún 3.000 años desde Pericles, desde Platón... y evidentemente los conceptos que aquéllos manejaron no significan hoy lo mismo (como algún político defendiera hoy el concepto de "democracia" ateniense las carcajadas se podrían escuchar desde el séptimo cielo). Ninguna civilización se mantiene vigente durante un periodo de tiempo tan prolongado sin experimentar cambios, sin evolucionar, mal que les pese a todos los integristas que desean regresar a las esencias de las supuestas Edades de Oro.
Por ello, debemos plantearnos la expresión Smsw Hr desde un punto de vista de su evolución histórica. Tenemos una afirmación realizada por unos escritores esotéricos, que para los egipcios los Smsw Hr fueron unos seres semidivinos que gobernaron Egipto antes de las dinastías históricas. Si fuera así, sería lógico que las primeras veces que se mencionara a los Smsw Hr fuera con ese significado por una mera cuestión de proximidad cronológica. Con el tiempo la expresión podría adquirir nuevos significados, pero ése sería su significado inicial. ¿Es eso así? Pues no.
En los Textos de las Pirámides nos encontramos con los Seguidores de Horus. En ellos aparecen como los encargados del baño purificador del rey en el Campo de los Juncos (TP 26, TP 921, TP 1245), es decir, con el viaje de ultratumba del faraón difunto. Sin embargo, tal vez sea más interesante a nuestro propósito de desentrañar a qué se referían los antiguos egipcios con la expresión Smsw Hr la reflexión sobre las Contiendas entre Horus y Seth. En TP 141, TP 277, TP 535, TP 679, TP 946 y TP 1462 hay una contraposición entre el Ojo de Horus y los Testículos de Seth. En TP 594 y ss. se nos aclara que ambos dioses perdieron esas partes anatómicas simultáneamente (según interpretan algunos comentaristas contemporáneos como castigo por una relación homosexual entre ambos) y que el Ojo de Horus cae al otro lado del Canal Sinuoso, en el llamado Campo de la Contienda (TP 1227). El nombre viene dado porque en ese lugar se enfrentan Horus y Seth con sus respectivos seguidores (además de los Seguidores de Horus en los TP aparecen mencionados los Seguidores de Seth -TP 84-) que culmina con la derrota de Seth y sus Seguidores (TP 575). Así pues, los Seguidores de Horus son los dioses que apoyan a Horus contra Seth. El rey difunto debe ayudar a Horus (convirtiéndose, por tanto, él mismo en un Seguidor de Horus) a recuperar su Ojo como parte fundamental del proceso que debía conducir a su apoteosis definitiva (TP 946-947) -Véase al respecto el artículo El barquero celestial en los Textos de las Pirámides del que es autor el profesor Jorge Roberto Ogdon-.
Como verán la historia es bastante diferente a lo que nuestros dilectos escritores esotéricos nos han contado. En los textos más antiguos en que aparecen mencionados los Smsw Hr éstos no son semidioses, ni gobernantes de Egipto en tiempos de Maricastaña ni comunican ningún tipo de conocimiento a sus súbditos sino que son dioses que ayudan a Horus a recuperar su Ojo que estaba en poder de Seth (y en qué se parece esto a aquello es algo que no consigo entender sin duda porque mi cortedad es muy larga o, tal vez, porque yo no tengo que vender libros sosteniendo teorías extrañas).
Una vez que hemos aclarado este punto, podemos ir viendo la evolución del concepto del Sms Hr. Puesto que el Ojo de Horus está ligado a la purificación del faraón difunto es fácil entender su primera extensión de significado, la que hemos podido documentar tanto en los TP como en el texto de la tumba de Rejmira, la que relaciona a los Smsw Hr con los dioses encargados de la purificación del rey muerto.
Una segunda evolución es la que hemos visto en Las enseñanzas de Ptahhotep pero eso también es fácilmente explicable. Puesto que Horus y sus Seguidores son considerados como los "buenos de la película" el que se convirtieran en un sinónimo de un recto proceder ético no es nada que deba extrañarnos.
Tal vez más difícil sea el explicar porqué en el Papiro Real de Turín (que, por si lo han olvidado, es un texto ya del Imperio Nuevo mientras que los TP son del Imperio Antiguo) los Smsw Hr se han convertido en los gobernantes míticos de las Dos Tierras después de los propios dioses y antes de las Dinastías históricas. La explicación tal vez esté en las Almas de Pe y las Almas de Nején. ¿Las qué? Con esos nombres los egipcios se referían a las almas de los antiguos gobernantes de Pe (en el Bajo Egipto) y de Nején (en el Alto Egipto) antes de la unificación. En esta época, las Almas de Pe se habían identificado con los cuatro hijos de Horus: Hapy, Duamtef, Amset y Kebehsenuf. Esto puede estar en la base de esa identificación entre las Almas de Pe y los Seguidores de Horus (en TP 599, después de los textos que ya hemos comentado sobre las Contiendas entre Horus y Seth, se menciona que a la derecha del rey están Horus y sus cuatro hijos y a la izquierda Seth lo que parece señalar que entre los Seguidores de Horus se encontraban sus propios hijos) lo que justificaría esa nueva evolución de la expresión Smsw Hr. Ya en época muy posterior (bajo la dominación romana) se menciona a las Almas de Pe como Seguidores de Horus como reyes del Bajo Egipto y a las Almas de Nején como los Seguidores de Horus como reyes del Alto Egipto.
Pueden Vds. compartir o no esta reflexión sobre la cuestión de los Smsw Hr porque les parezca excesivamente especulativa así que iremos a lo concreto. Si nos olvidamos (de momento) del Sr. Sierra y vamos al libro originario (es decir, "Guardíán del Génesis" de Robert Bauval y Graham Hancock) nos encontraremos con algo muy divertido. Estos dos señores confieren a los Seguidores de Horus el papel de sabios maestros e insignes constructores basándose en las inscripciones del templo de Edfú... que no mencionan a los Smsw Hr para nada. Los que allí aparecen son los Siete Sabios a los que nada permite identificar con los Seguidores de Horus pero que de todas formas nuestros queridos escritores asimilan porque les da la real gana (Págs. 192-195) olvidándose de que, además, las inscripciones del templo de Edfú son del S III A. de C. y posteriores o lo que es lo mismo, que son de época ptolemaica con una fuerte helenización de la cultura egipcia.
No obstante, como hoy estamos generosos supongamos (como mera hipótesis) que tal identificación sea cierta. En Edfú se habla de las actividades constructoras de los Siete Sabios... pero no se mencionan para nada a las pirámides de Giza. Es más, nuestros admirados escritores están muy mal informados (o quieren aparentarlo) en todo lo concerniente a los mitos de los Siete Sabios que quieren relacionar a toda costa con Heliópolis. Basta con una consulta a la entrada Metehuret del Gran Diccionario de Mitología Egipcia para comprobar que, una vez más, están errados porque ese mito es menfita y no heliopolitano.
En resumen, nuestros dilectos escritores esotéricos no demuestran que la identificación entre los Smsw Hr y los gobernantes míticos de Egipto exista desde los inicios de la civilización egipcia y no corresponda a una asimilación tardía, no demuestran que en ningún caso se atribuya a los Seguidores de Horus las características de sabios maestros o de grandiosos constructores y lo que es más grave, tampoco demuestran que para los egipcios tuvieran nada que ver con la edificación de las pirámides.
Como todo esto falla ni siquiera ha lugar a examinar si esas afirmaciones (inexistentes) tienen visos de verosimilitud o no. Sencillamente, los Sres. Bauval, Hancock y Sierra se montan su "película" basándola en la nada.
Con esto podemos abandonar Egipto (de momento, ya volveremos cuando lo haga el Sr. Sierra a lo largo de su libro) aunque no este capítulo porque aún quedan unas cuantas afirmaciones (muy divertidas) sobre Angkor así que pueden suspirar aliviados porque no les voy a seguir aburriendo con historias sobre las Dos Tierras. Ahora lo haré con nuevos lugares comenzando por Camboya.

23/05/2006 02:01 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Crítica a la pseudohistoria Hay 4 comentarios.

Inauguramos una nueva sección (I)

No sé si se habrán dado cuenta de que desde hace unos días figura un tercer tema en este boboblog, el titulado Scripta volant. Como ignoro si saben algo de latín o si no tienen ni la menor idea de esa lengua (no se preocupen si es así porque es un idioma bastante inútil por obvias razones) les aclaro que hay un aforismo que reza Verba volant, scripta manent lo que significa Las palabras vuelan, los escritos permanecen. Me he permitido el dar la vuelta a la frase de marras porque en estos días que nos ha tocado vivir hay libros tan malos que, en mi opinión, no tienen posibilidades de perdurar por muy escritos que estén. En efecto, puedo equivocarme y, tal vez, dentro de cien años sean textos de referencia pero la posibilidad de que sea así me trae sin cuidado. Como dice el refrán: En cien años todos calvos (y en mi caso no tengo que esperar nada para ello).
Dejo a los bibliotecarios la catalogación de los libros según unos criterios que se me antojan esotéricos. Por contra los míos son muy sencillos, hay textos que me enseñan algo (otros no) y textos que me entretienen (otros no). Eso genera cuatro categorías, textos con valores didácticos que, además, hacen pasar un buen rato, textos con valores didácticos pero más aburridos que el diálogo de una película porno, textos con los mismos valores didácticos que la ESO pero que resultan un magnífico pasatiempo y textos inútiles desde cualquier punto de vista. Obviamente en esta sección sólo voy a ocuparme de estos últimos más que nada por una mera cuestión de solidaridad con los pobres arbolitos talados para convertirlos en el papel con el que se imprimen tales obras. Por descontado esos criterios son absolutamente subjetivos y, por tanto, siéntanse en total libertad para discrepar de mis críticas. No tengan el menor reparo en considerar como una obra maestra los libros que por aquí irán apareciendo (no van a ser mejores ni peores personas por ello). A fin de cuentas, más de cuarenta millones de lectores han comprado el Código de las narices y salvo que hayan caído por esta bitácora por una broma de Google ya saben lo que opino de ese montón de gilipolleces que algunos consideran una novela entretenida (bueno, ahora también las víctimas de la búsqueda del oráculo saben la opinión que me merecen las obras de Danielito Marrón).
Concluido el necesario prefacio (que pueden generalizar a todos los libros que irán desfilando por esta sección) vamos con el título que tiene el inmenso honor (o algo así) de inaugurarla. Redoble de tambores, fanfarrias por doquier... and the winner is...:
La sábana santa ¡vaya timo! por Félix Ares de Blas. Editorial Laetoli S. L., Colección ¡Vaya timo! (no, no voy a hacer ningún chiste sobre ello. Sería demasiado fácil), Volumen nº 3. Villatuerta (tampoco haré de esto motivo de coña por la misma razón antes apuntada), Navarra, 2006. 136 Páginas que parecen muchas, pero muchas más por lo aburridas que se hacen.
Reconozco que sin ser un fanático del libro como objeto sí me gusta que cumpla con unos requisitos mínimos en cuanto a presentación. En este caso (por desgracia) el horroroso color indefinible (¿amarillo? ¿naranja? ¿marrón?) de las pastas flexibles, la ilustración de la portada (¿el Santo Cristo del Estreñimiento?) con mal chiste incorporado, el tamaño de la fuente empleada (no sé si los editores creen que todos los lectores potenciales están afiliados a la ONCE o si, más bien, querían "inflar" el libro) no logró disuadirme de comenzar a leerlo.
Nada más empezar, la primera en la frente:
"Cadouin es una villa de Périgord, uno de los lugares de Francia donde mejor se come, y además con una excelente relación entre calidad y precio." (Pág. 9)
Pues me alegro mucho. Para completar la información turística ¿qué tal la cuestión de los alojamientos? ¿Las carreteras son buenas o son caminos de cabras? ¿Hay lumis y si es así a cuánto se cotizan? Ya puestos a pregonar los encantos de una localidad que sea con una información completa. Si detectan cierto sarcasmo van muy bien encaminados. La razón para ello no es que me parezca mal el añadir cuestiones completamente ajenas al propósito de un libro (si alguien consigue comprender qué tegumentos procreativos tiene que ver la relación entre calidad y precio de los restaurantes de Cadouin con la autenticidad o no de la Sindone de Turín que me lo aclare porque yo no lo veo), lo que me parece mal es criticar lo mismo que uno hace:
"Un ejemplo, nos dice: "El 25 de marzo de 1988 la carta para el Papa con tres sobres fue enviada desde la oficina de correos de Rochester en Jefferson Road. Los sellos eran muy coloristas e incluían cuatro sellos de gatos, don con T. S. Elliot, dos de William Faulkner y un sello conmemorativo de la fabricación de lazos en Estados Unidos..." Continúa diciendo que un funcionario de correos le ayudó a elegir los sellos y tuvo que matasellarlos a mano.
Como usteden ven, muy poco interesante para saber el proceso de datación. A no ser que yo me confunda y saber que la carta dirigida al Papa tenía cuatro sellos de gatos sea muy importante."
Ese párrafo corresponde a la crítica del libro "Relic, icon or hoax? Carbon dating the Shroud of Turin" del que es autor Harry E. Gove y fue publicada en El Escéptico nº 20 (septiembre-diciembre 1995) en su página 72. No creo que necesitan que les diga quién es el autor de la crítica ¿verdad?
Pues bien, después de descubrir que los gatitos de los sellos americanos no tienen importancia en la cuestión de la datación de la Sábana Santa de Turín pero que la calidad de la restauración en Cadouin debe ser fundamental para la cuestión de si es auténtica o una falsificación, nos encontramos con nuevas perlas:
"Chevalier consideraba falsa la sábana de Turín -obra, según él, pintada por un artista del siglo XIV- y decía que, de los 40 lienzos que había estudiado, entre los muchos que pretendían ser la auténtica mortaja de Cristo, sólo había dos medianamente creíbles: uno de ellos era el sudario de Besançon y el otro el de Cadouin." (Págs. 13-14)
Al llegar a este punto casi pierdo la ternilla. Veamos, el sudario de Besançon fue destruido en 1794 al considerarse un fraude puesto que se descubrió el molde con el que se renovaba la imagen, algo que no deja de señalar el Sr. Ares en la página 18. Así pues, salvo que creamos en milagros nadie pudo estudiar ese lienzo después de esa fecha ¿no? Pues bien, Ulysse Chevalier nació el 24 de febrero de 1841, casi 47 años después de la destrucción du Saint-Suaire de Besançon así que mal pudo estudiar ese lienzo. Vale, supongamos que lo que quiso decir el canónigo Chevalier o el Sr. Ares (ignoro quién de los dos "mete la pata") es que de la investigación de la documentación relativa etc. etc. pero incluso en ese caso la frase no deja de ser una majadería. Si la documentación histórica en torno a la Sindone es deplorable (ya veremos algo más sobre esto) es, no obstante, una "joya" en comparación con la del Sudario de Besançon. No es sólo que se conserve la noticia acerca del molde con el que se renovaba la imagen, es que además su aparición en la Historia es aún más tardía (en 1523, según recoge el autor en la Pág. 17). Si resulta difícilmente explicable el cómo la reliquia más extraordinaria (si fuera auténtica, claro) de la Cristiandad aparece de forma misteriosa en Lirey a mediados o finales del S XIV, lo es más aún cuanto más avance el tiempo. Por otra parte, las reproducciones que se conservan del Santo Sudario de Besançon muestran algo con muy poco valor artístico y no es por la impericia del autor porque la que se considera su mejor representación, una acuarela realizada por Pierre d´Argent, muestra una figura artística y anatómicamente deplorable. Vamos, que se piense lo que se piense del Sudario turinés, pretender que las credenciales del de Besançon son mejores que las de aquél es para "miccionar y no echar gota" tanto si la frase es realmente de Chevalier como si no.
Ya que estamos con le Saint-Suaire de Besançon y dado el poco interés que parece sentir el Sr. Ares por él habida cuenta del poco espacio que le dedica, me permitirán que enlace este artículo (en francés) que da más detalles sobre este objeto.
Y para concluir esta crítica a los primeros capítulos del libro, una cuestión léxica sin mayor importancia. El autor escribe:
"Y el 8 de septiembre de 1797 volvió a ser ostendido." (Pág. 12)
Obviamente, la RAE no incluye en su Diccionario ningún verbo ostender u ostendir cuyo participio sería "ostendido". El verbo que sí existe es ostentar, cuya primera acepción es "Mostrar o hacer patente algo" y cuyo participio es ostentado y no ese inexistente "ostendido".
Después de aclarar esta cuestión léxica, seguimos. Después de los dos primeros capítulos dedicados a los Sudarios de Cadouin y Besançon (y la explicación del porqué se limita a estos dos ejemplos debe estar en la opinión del canónigo Chevalier antes mencionada, pero hay otros Sudarios con mejores antecedentes históricos como el de Oviedo y que, por tanto, merecían más que se hablara de ellos) comienza por fin a tratar del que constituye el tema de este libro, la Sindone de Turín. Los demás Sudarios no merecen más que una mención que no aclara nada sobre su autenticidad o no:
"se han catalogado más de 40 entre ellos los de Colonia (Alemania), Compiègne, Cahors y Carcasona (Francia), Lier (Bélgica), Madrid, Oviedo y Sangüesa (España) y Milán (Italia). Trozos de sudarios habría en Clermont, Corbeil, Claraval, Narbona, Vézelay, Reims, Soissons y Troyes en Francia, Halberstadt en Alemania y Toledo. Todos ellos eran considerados auténticos por las personas que vivían en sus alrededores." (Pág. 19)
Así, todos juntitos y revueltos, desde los que son meras copias de la Sábana Santa de Turín (entre ellos, el de Torre de la Alameda -Madrid- y el de Lier -Bélgica-) con los que ya estaban documentados antes de la aparición de la Sábana Santa en Lirey (caso del de Oviedo, sin ir más lejos). Pese a que el estudio de la "reliquia" asturiana, frecuentemente relacionada con la de Turín por los sindonólogos hispanos (y también por algunos foráneos como Baima Bollone), era mucho más interesante que las historias de los Sudarios de Cadouin y Besançon no hay nada que se le parezca, ninguna mención, por ejemplo, a que el Sudario de Oviedo fue datado por C-14 por los laboratorios de la Universidad de Arizona en Tucson y por el IsoTrace Radiocarbon Laboratory de Toronto con el resultado con un 95% de intervalo de confianza de que el lino con el que está tejido data del 642-869 d. C. (Tucson) y 653-786 d. C. (Toronto).
"Es probable que usteden hayan visto alguna foto de este sudario y observado una imagen negra, compacta y bien formada. Hay dos motivos para ello. El primero es que están viendo un negativo; el segundo, que esa foto se ha realizado con una luz ultravioleta que resalta los blancos: hace que el lino brille y la imagen anaranjada se vea muy contrastada." (Pág. 19)
Ya, ya, pero hay otro motivo más importante. Por ejemplo, esta imagen ¿es un negativo? Yo juraría que el negativo es esta otra imagen. La razón para que en muchas de las reproducciones fotográficas de la Sábana Santa la imagen aparezca en negro es que están realizadas con película en blanco y negro, ni más ni menos. Por supuesto, cuando la reproducción es en color cambia mucho. Ya que estamos con esta cuestión, una de las cosas que echo en falta en este libro es, precisamente, la ausencia de reproducciones de cualquier tipo así que como el lector no conozca bien la imagen puede sentirse perdido en muchos momentos.
Proseguimos:
"El biólogo Stephen Jay Gould afirmaba que "la ignorancia del contexto es la señal más clara del farsante"." (Pág. 20)
Sin ánimo de polémicas, la ignorancia del contexto es la señal más clara de la ignorancia del contexto, ni más ni menos. La búsqueda de intenciones perversas en lo que sea mera ignorancia me parece fuera de lugar, lo diga Gould o Napoleón Bonaparte. En fin, para no contrariar al biólogo americano desgraciadamente ya fallecido, el Sr. Ares realiza un estudio del contexto geográfico, histórico y social de la Sábana Santa. Comienza con su primera mención histórica, la conocida como "Memoire d´Arcis". En ella, según el Sr. Ares se dice lo siguiente:
"descubrió el fraude y cómo dicho lienzo había sido astutamente pintado, ya que esa verdad testimonió el artista que lo había pintado," (Pág. 21)
Eso me hace dudar de cuál es la fuente que emplea el Sr. Ares y que, evidentemente, no es la traducción directa de la "Memoire d´Arcis" desde su idioma original, el latín. Lo que realmente se dice en ese memorial es:
"reperit fraudem et quomodo pannus ille artificialiter depictus fuerat, et probatum fuit etiam per artificem qui illum depinxerat," lo que se traduce (después de todo, el saber latín no es tan inútil):
"descubrió el fraude y de qué manera aquel paño había sido pintando según las reglas del arte, y fue probado además por el artista que lo había pintado,"
Después de hablar de este memorial hubiera sido un magnífico momento para hablar de la familia de Charny y su relación tanto con el obispo de Troyes Henri de Potiers como con el papa Clemente VII, es decir, con el obispo que según esta memoria descubrió el fraude y prohibió la ostensión del Sudario, y con el Papa que el 6 de enero de 1390 emitió una bula ordenando que se informara a los fieles que aquél no era el auténtico Sudario de Cristo sino una pintura. Sin embargo, el Sr. Ares o desconoce esas relaciones familiares o considera que no tienen importancia para el lector. Como opino lo contrario, me permitirán unas palabras sobre ellas. Henri de Potiers tenía un hermano, Charles de Poitiers, que, a su vez, tenía una hija llamada Marguerite de Poitiers (sobrina, por tanto del obispo) que se casó (después de la prohibición de la ostensión que, según Pierre d´Arcis, llevó a cabo su tío) con Geoffroy II de Charny. Éste era hijo de Geoffroy I de Charny y de Jeanne de Vergy que, cuando enviudó, se casó en segundas nupcias con Aymon de Genève (y, por tanto, se convirtió en padrastro de Geoffroy II de Charny) que, por casualidades de la vida, resulta ser tío de Robert de Genève más conocido como Clemente VII. Como ven, todo queda en familia.
"Debemos recordar que en Troyes se celebró, en 1128, un concilio al que asistieron obispos y abades franceses, un legado pontificio y el propio san Bernardo." (Pág. 21)
Debo reconocer que se me escapa qué importancia tiene para la autenticidad o no de la Sábana Santa que en Troyes se celebrara ese concilio, pero puestos a recordar vamos a ver si lo hacemos bien. Ya dijimos, al hablar de los inicios de la Orden del Temple que la festividad de San Hilario del año de la encarnación de Jesús 1128 es, en realidad, el 13 de enero de 1129 y que fue en esta fecha cuando se celebró el concilio de Troyes.
Continuará

29/05/2006 01:21 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Scripta volant Hay 48 comentarios.


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