Escritos desde el páramo

Boboblog sobre pensamiento crítico, historia y pseudohistoria.

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Inauguramos una nueva sección (VIII- y c)

Viene de aquí

Después de este paseo por los aspectos textiles de la Sábana Santa, el Sr. Ares comienza la enumeración de las incoherencias anatómicas que, según él, prueban que la Sindone es falsa. Dado mi desconocimiento casi absoluto de este tema y que, francamente, pocas cosas me parecen tan repelentes como la pretensión de ser experto en cuestiones que ignoro, me tendrán que permitir hacer una "crítica" (que en realidad va a tener muy poco de ello) tal vez errónea. Si se sienten Vds. con más capacidad que un servidor (es fácil que así sea por lo antedicho) para añadir elementos de juicio a este tema, ya saben que tienen los comentarios a su disposición. Yo, al menos, se lo agradeceré mucho con el único ruego de que, como han hecho hasta la fecha, guarden las formas, se atengan al tema a tratar e incluyan las referencias necesarias para los profanos como yo. Gracias por anticipado.

D. Félix comienza por los brazos:

"Una simple inspección visual revela enseguida que el brazo derecho del hombre de la sábana es algo más largo que el izquierdo." (Pág. 85)

Antes que nada, les recuerdo que la imagen del Sudario en alta resolución pueden encontrarla aquí porque vamos a tener que estarla manejando de continuo. Bueno, yo juraría que aparentemente es al revés, que el brazo izquierdo es más largo que el derecho (me imagino que ello es fruto de que el Sr. Ares piensa en el hombre en vez de en su -supuesta- imagen y que, por ello, convierte el brazo izquierdo de la impronta en el brazo derecho "real") pero dado que la parte superior de los brazos no está representada al faltar la tela en la que aparecería la impronta a consecuencia del incendio de 1532 no me atrevería a plantear esto como una prueba de imprecisión anatómica al menos sin traer a colación el Plomo de Lirey y el Sudario de Lier como las únicas copias existentes (al menos las únicas conocidas) de la Sábana Santa realizadas antes del incendio susodicho. Dado que en ellas sí aparecen reflejadas la posición de los brazos, tenemos un apoyo de que tienen una diferente longitud. El problema es que no sabemos hasta qué punto ambas representaciones son fieles a la figura original (de verdad que hay copias de la Sindone que dan ganas de "correr a boinazos" al "artista" que las parió).

De los brazos pasamos a la espalda incluido el lugar en el que ésta pierde su casto nombre:

"Es anormalmente plana y en ella no se manifiesta la característica curvatura en forma de S, ni tampoco ciertos aplastamientos de músculos prominentes, como las nalgas" (Pág. 85)

Bueno, esto está bastante claro. No obstante, los sindonólogos pretenden explicar ésa y otras incoherencias anatómicas de dos formas, "modificando" (entiéndase que modificando la imagen que todos tenemos en mente al hablar de un cadáver) la posición del cuerpo y mediante las referencias al rigor mortis del cadáver. Sobre lo segundo no tengo nada que decir porque ignoro si es cierto que las nalgas de un difunto con la rigidez de la muerte no se aplastan y no tengo el menor deseo de comprobarlo con un cadáver real (actitud nada científica, lo sé, pero mi moral me impide andar tocando las narices -bueno, las narices precisamente no- a los muertos) pero sí sobre lo primero. No sé si estos sindonólogos se han dado cuenta, pero pretendiendo vestir a un santo han desnudado otro o, mejor dicho, a otros tres. Comencemos por lo más facilito. Para los sindonólogos la imagen es fruto de una proyección ortogonal (por causas desconocidas) del cadáver sobre la tela que lo envolvía. La figura proyectada tiene una longitud de entre 1,75 y 1,80 metros según los autores que consultemos. Si imaginamos un cuerpo completamente extendido eso significa que "Jesús" medía entre 1,75 y 1,80 metros (de momento, lo dejamos así, ya volveremos sobre este dato) pero si el cadáver no estaba completamente extendido eso significa que su estatura era aún mayor. Esto sí podemos comprobarlo por nosotros mismos sin necesidad de "molestar" a los muertos. Pidan la colaboración de otra persona. Tiéndanse en el suelo (o en la cama si son un poco vagos), cúbranse con una sábana y pidan a su colaborador que marque en ella los puntos de intersección entre la tela y las perpendiculares a la parte superior de su cabeza y a la planta de los pies. Una vez hecho esto, midan la distancia entre ambos puntos. Lógicamente esa medida coincidirá con su estatura. Ahora repitan el experimento pero adoptando Vd. la postura representada en la imagen anterior y procedan a repetir la medición de los puntos. El resultado les sorprenderá. No obstante, es posible (aunque improbable) que los Evangelistas se olvidaran del pequeño detalle de que Jesús hubiera podido jugar como pivot en un equipo de baloncesto (de existir ese deporte, claro) porque tampoco parece que les interesara en exceso el aspecto físico de Jesús.

El segundo santo desnudado tiene que ver con las manchas de "sangre". Si la imagen del cuerpo para los sindonólogos es fruto de una proyección ortogonal, las mancha de sangre se produjeron por contacto entre las heridas sangrantes y la tela. Prescindamos del hecho muy rarito a priori de que un cadáver con rigor mortis continúe sangrando (y más aún por las heridas de la parte superior del cuerpo) porque ya vimos la teoría del Dr. Zugibe según la cual las heridas ya no sangraban sino que, al lavarlas, produjeron las señales que han quedado visibles en la Sindone. Vale. El problema es que en esa posición, las heridas no entrarían en contacto con la tela en, por ejemplo, las pantorrillas. Sin embargo, en la imagen de la Sindone podrán comprobar que sí aparecen pese a que, supuestamente, no estaban en contacto con la tela.

El tercer santo desnudado es que se han "cargado" la teoría tan cara a la Sindonología de la tridimensionalidad de la figura. Vean nuevamente la representación del cuerpo yacente y compárenla con la posición del voluntario en estas fotografías de los experimentos de Jackson & Jumper. Si, de acuerdo con los sindonólogos, la información de la figura de la Sindone era coherente con esa posición del cuerpo si cambiamos la posición ¿sigue existiendo la coherencia? Nuevamente nos vamos a poner el mono de trabajo (si podemos comprobarlo por nosotros mismos ¿para qué nos vamos a fiar de lo que diga nadie?). Volvemos a molestar a una persona (que a estas alturas debe pensar que estamos cual cabras con sobredosis de LSD) nos colocamos en la "postura Jackson", nos cubrimos con una sábana y pedimos a nuestro colaborador que marque las zonas en que el cuerpo entre en contacto con el lienzo. A continuación repetimos la jugada pero adoptando la "postura anatómicamente correcta" y comparamos el resultado. En realidad, no necesitamos molestar a nadie, basta con cubrirnos con una sábana en ambas posturas para comprobar que la distancia entre la tela y el cuerpo varía completamente. Es más, ni siquiera tenemos que molestarnos en ello, es suficiente el mirar esta imagen de un modelo tridimensional de la impronta en la Sábana Santa realizado según los experimentos de Jumper & Jackson para comprobar la veracidad de aquella sentencia que afirma que "lo que no pué ser, no pué ser y además es imposible", porque un cuerpo humano no puede simultáneamente tener ambas piernas estiradas y ambas flexionadas así que los sindonólogos que afirman la tridimensionalidad de la imagen y que no hay incorrecciones anatómicas porque el cuerpo, en realidad, estaba en esta posición tienen un grave problema que resolver, cómo defender simultáneamente dos cosas que son excluyentes. Concedamos (hoy me siento magnánimo) que es perfectamente posible (e incluso que sería lo normal) que en el entierro de Jesús existiesen unas cuerdas o vendas sobre el sudario que "empaquetasen" el cadáver como ya vimos en la reconstrucción del sepelio en la tumba del Sudario en Akeldama y que eso modifica la distancia existente entre la tela y el cuerpo (obviamente) con independencia de la posición de éste. De acuerdo, pero eso ¿soluciona el problema? No, porque, como hemos visto, el experimento de Jumper & Jackson encontró (según ellos) que la intensidad de los grises (recuérdese que emplearon una fotografía en blanco y negro) era proporcional a la distancia entre una tela y el cuerpo calculada ésta de la forma que hemos visto, cubriendo a un voluntario con una sábana y midiendo. Por supuesto, si la sábana no cubriera simplemente el cuerpo sino que estuviera amarrada a él, las distancia variarían con lo que, nuevamente, nos hemos "cargado" el experimento ya que si la intensidad de los grises era proporcional a (y por tanto coherente con) la distancia y variamos ésta ¿puede seguir siendo proporcional (y por tanto coherente)? Y sin esto todo lo que queda es, sencillamente, una perogrullada, que podemos fabricar una imagen tridimensional a partir de un campo de grises. Pues vale.

Lo mismo podemos decir de la siguiente incorrección anatómica:

"Mientras en la imagen frontal ambas piernas aparecen estiradas en postura relajada, mostrando los dedos de los pies hacia arriba, en la imagen dorsal se representa la marca de la planta del pie derecho completamente plana contra la sábana." (Pág. 86)

La posición del cadáver con las piernas flexionadas permite, nuevamente, salvar esa aparente incongruencia pero otra vez al precio de "cepillarse" la tridimensionalidad de la impronta.

"Los dedos de las manos son increiblemente largos, suponen una cuarta parte de la distancia desde la punta de los mismos hasta el codo. En un individuo normal, la longitud de los dedos viene a ser de una quinta o una sexta parte de dicha distancia. En un individuo normal hay también cierta diferencia entre los dedos índice y anular. En las mujeres suele ser inferior a los hombres, pero en el caso de la mano izquierda del hombre de la sábana la diferencia es anatómicamente imposible." (Págs. 86-87)

Nada que decir al respecto, bueno, sí que observen los dedos desmesuradamente largos de la Madonna de Cambrai obra de hacia 1340 de escuela italo-bizantina por si pudiera recordarles algo. Ya que estamos viendo imágenes, también pueden observar el icono de Cristo en el monasterio de Chrysoroyiatissa en Chipre y el Bautismo de Cristo en Dafni, ambos pertenecientes al arte bizantino, y el Díptico de Simone Martini en el Museo Herbert Percy Horne de Florencia. ¿Por qué? Vamos a verlo:

"En la imagen de la sábana no aparecen los dedos pulgares. Según los defensores de la mortaja de Cristo, esto es debido a que los clavos atravesaron una parte de la muñeca conocida como espacio de Destot, y ello produjo una estimulación mecánica en un nervio, de forma que los pulgares se contrajeron hacia la palma. Esta teoría, propuesta por el doctor Barbet, es aceptada por muchos miembros del STURP, pero no por todos. Por ejemplo, sus directivos, Eric Jumper y John Jackson, ven una débil impronta en las imágenes realizadas por ordenador, que afirman está producida por el pulgar de la mano situada en un plano superior.

Otra explicación posible, si consideramos la figura como la obra de un pintor, es que el artista escamoteara los pulgares haciendo ver que estaba bajo las manos. Este es un recurso frecuente en el arte gótico medieval." (Pág. 87)

Comencemos por el principio. ya dijimos al hablar de las teorías del doctor Barbet que el clavo (en singular, porque la impronta no muestra más que una herida) no atraviesa el espacio de Destot y que, aunque lo hiciera, eso no supone la contracción del pulgar, por tanto esa explicación no es válida. Por contra, acabamos de ver ejemplos de representaciones artísticas en las que el pulgar no aparece. Lo hemos comprobado en el arte bizantino que influyó tanto en el arte románico como en el gótico y, por ello, podemos encontrar ejemplos de ese escamoteo de pulgares por doquier. Es muy frecuente en la representación de Cristo como Vir Dolorum (en este caso en concreto, procede de Vlaha -Rumanía- y esta datada en torno a 1380). Ese latinajo significa Varón de Dolores y hace referencia a una figura de Cristo con las heridas de la Pasión que copia un modelo bizantino, el llamado Akra Tapeinosis o Cristo de la Última Humillación. Aunque en Occidente aparece representado de distintas maneras porque se confunde esta tipología bizantina con el Cristo de La Misa de San Gregorio (en este caso, obra del Maestro de Manzanillo del S XV que se conserva en el Museo Lázaro Galdeano en Madrid) en el que Cristo se representa apretando (o señalando, en otros casos) con sus manos las heridas que es como, supuestamente, se apareció a san Gregorio Magno cuando éste oficiaba misa. No obstante el éxito de esa iconografía "gregoriana" también es muy frecuente la representación "a la bizantina" con la cabeza ladeada, los brazos cruzados y sin pulgares. Así el Vir Dolorum (también conocido como Cristo a la manera bizantina) de Naddo Ceccarelli, pintado en 1347 y que se conserva en el Museo de Liechtenstein o el Varón de Dolores de Pietro Lorenzetti de hacia 1330 que se conserva en el Lindenau Museum en Altenburg (Alemania). Esta iconografía aparece también en Alemania (allí se conoce como Schmerzensmann) como en la tabla de Cristo como Varón de Dolores con las estigmatización de San Francisco del Maestro de Lindau pintado hacia 1400 y que se conserva en el Vallraf-Richartz Museum de Colonia, y en Francia como podemos comprobar en el Folio 75 de Las Muy Ricas Horas del Duque de Berry, obra iluminada por los hermanos Limbourg entre 1411 y 1416 y conservada en el museo Condé de Chantilly. Como son Vds. muy observadores no se les habrá pasado por alto un detalle, que entre los modelos bizantinos y sieneses (tanto los que acabamos de ver como los enlazados más arriba del monasterio de Chrysoroyiatissa y del díptico de Simone Martini) por un lado y los modelos franceses y alemanes por otro hay una diferencia fundamental. Aunque estemos hablando de figuras relacionadas con la Pasión, los primeros no buscan el recurso del tremendismo. Las heridas están reducidas a la mínima expresión para ser reconocibles como tales. No hay un regodeo en la sangre sino más bien un cierto pudor en mostrarla. Los segundos son todo lo contrario. Se busca conmover al espectador a cualquier precio incluso si eso implica caer en la truculencia. Si los primeros intentan crear el sentimiento desde la belleza y la razón, los segundos apelan directamente al sentimiento, quieren que el espectador compadezca a Cristo para que de esa compasión nazca el amor a quien soportó tanto dolor para salvarnos (siempre de acuerdo con las creencias cristianas, claro).

Esos dos caminos, intelectualidad contra expresionismo, proseguirán existiendo (a veces coexistiendo) a lo largo de los siglos. En 1521, un artista alemán pintó la que tal vez sea la representación más estremecedora de Cristo en el Sepulcro también conocido como Cristo Muerto. Se trataba, por supuesto, de Hans Holbein el Joven. Veamos un detalle de la mano. ¿Pueden imaginar algo que se parezca menos a las manos representadas en la Sábana Santa? Y, sin embargo, existe la tradición de que Holbein reprodujo fielmente la imagen de un cadáver real extraído del río Rhin al que añadió las heridas que él creía que habría sufrido Jesús durante su crucifixión. No obstante, puede ser que esa tradición no se corresponda a la realidad, que Holbein exagerara determinadas características en pro de una mayor expresividad o, sencillamente, que ambos correspondan a momentos distintos de los procesos post-mortem o incluso a dos procesos post-mortem diferentes. Sin embargo, debo confesar que eso me dejó intrigado así que busqué fotografías de cadáveres reales. Dado el carácter de las imágenes, si creen que éstas pueden herir su sensibilidad, les ruego salten todo el párrafo siguiente.

Decía que busqué imágenes de cadáveres reales que hubieran fallecido por muerte violenta en especial de aquéllos que no hubieran recibido ningún tipo de cuidado post-mortem, de cadáveres abandonados en definitiva. Reitero la advertencia anterior en el sentido de que estos enlaces muestran imágenes que no resultan agradables y les ruego que, si han decidido verlas, las contemplen con el respeto debido a los cuerpos de los que fueron seres humanos. Ésta fue tomada en los combates por Okinawa en la II Guerra Mundial, observen la mano crispada del soldado japonés. De Okinawa a Vietnam y antes de ellas, la Guerra de Secesión o la I Guerra Mundial y, por supuesto, nuestra contribución a la galería de los horrores del siglo pasado. Puede que no lleguen al grado de crispación de la manos del Cristo de Holbein pero tampoco son unas manos de dedos perfectamente estirados como los de la impronta de la Sindone.

No obstante, eso puede tener explicaciones como que el rigor mortis depende de factores como la causa de la muerte, el tiempo transcurrido, la temperatura... que podrían haber ocasionado esa diferencia pero no es eso en lo que quería incidir. Ya hemos visto cómo se pretende explicar las "incoherencias" anatómicas como fruto de una colocación peculiar del cadáver. La pregunta es clara ¿por qué iban a disponer el cuerpo en una postura tan extraña? La respuesta de los defensores de esta teoría es que conservó la forma que tenía en la cruz, es decir que cuando bajaron el cadáver éste ya presentaba o rigor mortis o espasmo cadavérico. Vale, aceptemos cualquiera de estas opciones. Por supuesto, en un crucificado los brazos estarían extendidos en horizontal. ¿Por qué en la impronta aparecen estirados sobre el cuerpo? Respuesta, porque las personas que realizaron el entierro modificaron a las bravas su postura: "The rigor mortis position of outstretched arms would have had to be broken in order to cross the hands at the pelvis for burial, and a probable result is seen in the slight dislocation of the right elbow and shoulder." (La cita pertenece al resumen de un artículo de William Meachan que pueden encontrar aquí). Provocar la luxación de un codo y un hombro (por no hablar de rupturas musculares) de un cadáver era precisamente lo que los judíos no podían hacer. ¿Recuerdan cuando hablamos de los entierros judíos que citamos esta frase del tratado talmúdico Sabbath: "One may do all that is necessary for a corpse (on Sabbath), anoint and wash it, provided he does not dislocate its limbs."? No obstante, supongamos que o bien no era aún Sabbath o que los encargados del entierro decidieron por alguna razón pasarse por el "arco del triunfo" tal prohibición. ¿Qué razón podía ser ésta? Es perfectamente comprensible que tuvieran que forzar los hombros porque no podían dejar los brazos en cruz porque, en caso contrario, el cadáver no hubiera entrado en el loculus del sepulcro. No obstante, ¿por qué forzar los codos y los dedos para cruzarlos sobre el pubis? La única razón posible es por pudor, para ocultar sus genitales, pero esa explicación es absurda a poco que lo pensemos. No es sólo que no tiene ningún sentido el querer ocultar los genitales de un cuerpo que nadie más va a ver y que, de todas formas estarían ya tapados por el propio sudario, es que, además y como ya dijimos los judíos entierran a sus muertos vestidos. Tendríamos, pues, unos enterradores judíos que prescinden de sus propios ritos funerarios a la hora de vestir el cadáver y a los que, por tanto, les daba una higa el que el cadáver estuviera vestido o en pelota picada y a esos mismos enterradores judíos que se pasan por salva sea la parte la prohibición de luxar los miembros para poder tapar con las manos los genitales. Si alguien entiende la lógica de esos comportamientos, por favor, que me lo explique porque yo no la veo por parte alguna.

No obstante, tampoco podemos llevar mucho más allá estas cuestiones. Es posible, aunque sumamente improbable, que los enterradores forzaran el cuerpo para hacerle adoptar una postura tan extraña. Hemos visto el caso de los brazos pero igual podríamos hablar de la posición de la cabeza que, en un crucificado, lo lógico es que cayera hacia el pecho por aquello de la gravedad. Sin embargo, es posible que el cuerpo de Jesús no tuviera rigor mortis sino un espasmo cadavérico que hubiera "inmovilizado" la cabeza en la posición en que se encontrara en el momento de la muerte y, en cualquier caso, esos encargados del entierro también pudieron variar la posición de la testa. El hecho de que los procesos post-mortem dependan de múltiples factores que en el caso concreto del entierro de Jesús nos son completamente desconocidos, el hecho de que las características morfológicas de nuestros cuerpos tengan una cierta variabilidad y la posible intervención humana de los enterradores hacen que tengamos que ser muy cautos al sostener afirmaciones como que las supuestas incorrecciones anatómicas lo sean realmente y que, por tanto, prueben que la Sábana Santa no es auténtica.

No sucede los mismo con otra incorrección que D. Félix señala a continuación.

"Por último, el espacio entre las imágenes frontal y dorsal de la cabeza no debería existir. En su lugar debería aparecer la parte superior del cráneo y el pelo del hombre. Si la impronta del cabello se hizo patente en las imágenes anterior y posterior, lo mismo debería ocurrir con el situado entre ambas, a tenor de la hipótesis de que el lienzo se plegó sobre la cabeza. Los defensores de la mortaja de Cristo afirman que ello se debe a que la sábana tuvo un pliegue, o que de alguna forma el tejido se alejó lo suficiente de esta zona de la cabeza como para no resultar afectado por el milagroso mecanismo que produjo la imagen." (Pág. 89)

Excepto por lo del "milagroso mecanismo" (que en el original está en cursiva) y que prescinde de la existencia de hipótesis no sobrenaturales para explicar la existencia de la impronta (una de ellas, la vaporografía ya la vimos y de otras hablaremos posteriormente), estamos de acuerdo. Si por algún mecanismo desconocido se produce una doble impresión de la parte frontal y dorsal del cuerpo que incluye el cabello no hay ninguna razón a priori para que el pelo de la parte superior del cráneo no aparezca uniendo las dos impresiones. No habría, entonces, dos imágenes sino sólo una. No obstante ¿qué decir de la hipótesis sindonóloga del alejamiento del lienzo?

"En el artículo donde se publicó la teoría de que la sábana poseyera información tridimensional, se afirmaba que todas las partes de pelo y piel situadas a menos de cinco centímetros de la superficie del lienzo dejaron alguna impronta. Si hacemos caso de sus conclusiones y suponemos que, en efecto, la porción de sábana situada sobre el extremo de la cabeza del cadáver, que aparece en blanco, estuvo alejada al menos cinco centímetros, mediante la más elemental proyección geométrica nos topamos con el hecho de que Jesús era un hombre microencefálico, pues poseía un cráneo con menos de 12 centímetros de longitud axial." (Págs. 89-90)

¿Qué quiere decir esto? Vamos a una página que nos da la posibilidad de efectuar mediciones sobre la Sindone. Pinchamos en la parte superior del cráneo de la imagen frontal y en la parte superior de la imagen dorsal. Aunque en la parte dorsal no aparece toda la cabeza (si lo hiciera la distancia sería aún menor) obtengo un resultado de 172 milímetros (17 centímetros para redondear). Si existía un alejamiento de la tela de al menos 5 centímetros eso nos deja que el cráneo de Jesús medía unos 12 centímetros de "profundidad". Hagan Vds. mismos la prueba. Tomen un pañuelo grande. Colóquelo sobre su cabeza asegurándose de que forma un pliegue por encima de ella que le aleje de ésta al menos 5 centímetros y señalen dos puntos, uno en la parte superior de su frente y otro a su misma altura pero en la parte dorsal. Ahora midan la distancia que los separa y compárenla con esos 17 centímetros. Con razón dice el Sr. Ares:

"Una cabeza de 12 centímetros de longitud entre la parte frontal y la trasera es imposible. Sólo ese hecho basta para asegurar que la sábana nunca envolvió ningún cuerpo humano." (Pág. 90)

Entendamos esa última frase como que la impronta no se formó cuando la Sábana Santa estaba envolviendo un cadáver que, por alguna extraña razón, dejó esa huella en el Sudario, claro.

Si en esto estamos de acuerdo, no sucede lo mismo con las consideraciones etnológicas. Vale, la estatura del hombre de la Sindone (según los autores entre 1,75 y 1,80 metros pero en la página anterior yo obtengo un resultado de 1,90 metros) es muy superior a la estatura media de los hombres judíos de la época que se estima en 1,65 metros pero no hay que olvidar que la estatura media es eso. Como media estadística que es no supone que no haya individuos de mayor y de incluso mucho mayor estatura de igual forma que habrá otros de menor y de incluso mucho menor estatura que la media. Por ejemplo, en una tumba familiar de este periodo localizada en Jericó se localizaron (entre otros) los restos de cuatro hombres que medían alrededor de 1,88 metros. Esta tumba es conocida como la de la familia Goliath por obvias razones.

Otro tanto podemos decir del hecho de que la faz de la Sábana Santa no se parezca en nada a un típico rostro de la época (esa imagen corresponde a la reconstrucción de la cabeza realizada a partir de una calavera del S I A. de C. elegida porque presentaba muchas características comunes con otros cráneos localizados en osarios judíos de la misma época. Es obra de un equipo internacional en el que figuraba Richard Neave) y, para que se aprecie mejor, la misma imagen frontal. Aclaremos que aunque esa reconstrucción se popularizó entre afirmaciones y/o interrogaciones absurdas (por ejemplo, ¿Es ésta la verdadera faz de Cristo? cuando la única relación que tiene con Jesús es que pertenecía a un judío de su misma época) es interesante porque sí corresponde a lo que podríamos llamar un rostro medio de los judíos de entonces lo que nuevamente, y por las mismas razones que ya apuntamos al hablar de la estatura media, no nos sirven para nada como prueba de que la Sábana Santa sea falsa máxime cuando (y esto se olvida con frecuencia) la palabra judíos no designa a ninguna raza y sí a los creyentes en una religión que pueden parecerse tanto por el hecho de serlo como un católico nacido en Irlanda a uno nacido en Sevilla.

"Aparentemente, tampoco importa a los crédulos que el hombre de la sábana represente a una persona anciana (¡de 33 años!)..." (Pág. 91)

El Sr. Ares acaba de meterse en camisa de once varas. Comienza mal al asegurar que el hombre representado en la Sindone es un anciano cuando eso sólo parece ser así en los negativos de las fotografías en blanco y negro del Sudario porque entonces el pelo y la barba aparecen blancos pero ni la impronta de la Sindone es un negativo fotográfico para pensar que el negativo de este negativo (¡la gallina!) corresponda a la imagen real de la persona retratada ni, aunque sí lo fuese, es una imagen en blanco y negro. Termina fatal al asegurar que Jesús tenía 33 años en el momento de su muerte, algo que no sabemos porque ninguno de los evangelista (ni ninguna otra fuente) tuvo a bien informarnos de tal aspecto y desconocemos en qué año nació y en qué año falleció. La edad de Jesús, por tanto, es desconocida tanto como la de nuestras folklóricas. Así pues, si eso les importa un pito botijero a los crédulos hacen muy bien en despreciarlo. Yo no soy crédulo (en este aspecto) y comparto plenamente su desinterés.

Después de este desliz, D. Félix se muestra afortunadamente más acertado al hablar de la sangre:

"Las manchas de sangre del lienzo de Turín son sospechosamente rojas: carmín es la descripción más frecuente de la sangre. Si fueran manchas de sangre de verdad, las manchas serían ahora negras. Eso es lo que ocurre con la auténtica sangre: primero es roja, cuando envejece un poco adquiere un tinte marrón rojizo, más tarde marrón oscuro y finalmente negra." (Pág. 92)

Eso es así indudablemente aunque los sindonólogos has ofrecido una explicación para ello que el Sr. Ares olvida mencionar (y contestar), que las torturas ocasionaron un aumento de la bilirrubina en la sangre lo que, supuestamente, motivaría el fenómeno de que la sangre no se oscureciera. No obstante esto tropieza con un problema, aunque en algunas páginas sindonológicas se asegure que la bilirrubina presenta un color rojo brillante (y que supuestamente eso es lo que causa que la sangre siga teniendo ese mismo color) la bilirrubina tiene un color amarillo-anaranjado. De hecho el color amarillento de los enfermos de ictericia se debe a la acumulación de bilirrubina. Así pues, más que por la presencia de la bilirrubina en sí esta teoría sería aceptable si la presencia de ésta afectase a la oxidación del átomo de hierro presente en el grupo hemo de los eritrocitos que es lo que ocasiona el cambio de color de la sangre.

Por más que he buscado alguna confirmación a que la presencia de bilirrubina afecte a la oxidación del hierro no he encontrado nada ni siquiera en los casos más graves de hiperbilirrubinemia. Así pues, quedamos a la espera de que nos demuestren que la sangre con una elevada presencia de bilirrubina permanece roja per saecula saeculorum.

Si en ese aspecto en concreto D. Felix no ha estado muy acertado porque también se puede equivocar uno por omisión, mejora sensiblemente con el otro problema que plantean las manchas de sangre, su apariencia como tales manchas. Con independencia de que sean rojas, negras o rosas con pintas azul purísima son muy extrañas. ¿Por qué? Veámoslo:

"Paul Vignon y Pierre Barbet comprobaron, tras muchos intentos, que resultaba imposible transferir sangre a un lienzo con un resultado ni siquiera similar al de sábana. Si la sangre estaba demasiado fresca al entrar en contacto con el lino, se extendía por capilaridad en todas direcciones a lo largo del entramado. Si, por el contrario, no estaba suficientemente fluida, lo que se producía era una simple mancha discontinua. En consecuencia, no pudieron reproducir las manchas de sangre de la sábana ya que éstas están nítidamente delimitadas." (Pág. 92)

Antes de seguir, una imagen (en esta ocasión, veremos el negativo para apreciar mejor los detalles). A su (a la de Vds.) izquierda verán gotas de sangre... ¡corriendo por encima del pelo! Si a Vds. les han escalabrado alguna vez (aunque me da que lo de las peleas a pedradas y sus consecuencias sanguinolentas es un recuerdo que queda para los carrozones como yo) saben que eso no sucede, que la sangre no corre formando gráciles gotas por encima del cabello y que, por el contrario, éste empapa aquélla quedando el pelo hecho una mie... porquería. Vale. Aceptemos (¿por qué no?) que la imagen no se formó a la vez que las manchas de sangre y que, por tanto, en realidad la sangre no corría por encima del cabello sino que sólo lo parece. Bien. El problema persiste porque corriera por dónde corriera si lo hacía es porque estaba líquida y si en ese estado ponemos sobre ella una tela absorbente el resultado no es ése como habrán podido comprobar al limpiarse una herida con una gasa o un algodón. ¿Y la teoría del doctor Zugibe, no da una respuesta a ese problema? No, explica porqué pueden aparecer en la Sábana manchas de sangre procedentes (supuestamente) de heridas que ya no podían sangrar al haberse rehumedecido durante el lavado ritual del cadáver, pero eso no explica la extraña absorción de ese líquido sanguinolento.

Claro que el Sr. Ares no debe haberse leído los trabajo del Dr. Zugibe porque dice:

"Un hecho de difícil o imposible explicación es cómo pudo transferirse al lienzo la sangre seca representada en los brazos de la figura." (Pág. 92)

Bueno, Vds. ya saben la respuesta y resulta que no es tan difícil de explicar. Claro que la otra explicación es, sencillamente, que estamos ante una representación artística, pero de eso nos ocuparemos en la siguiente entrada.

-Continuará-

11/07/2008 13:02 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Scripta volant.

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Autor: maest

¿Microcefalia?
Los escépticos cometen en sus "mediciones" dos graves errores, la obtención del dato y la interpretación del dato.
Maurice Vernes , en debate con Paul Vignon, escribía en 1902 en la "Revue scientifique", n° 20 du 17 mai 1902, pp. 613-623, entre otras muchas "lindezas":
"Autre remarque : les deux empreintes (face et dos) sont séparées au sommet de la tête par un intervalle de 1 à 2 centimètres. Est-ce là l'épaisseur d'un corps humain ? ".
O sea que entre las cabezas de la imagen frontal y dorsal de la Sábana, Maurice Vernes medía una distancia de ¡1 a 2 centímetros!.
Se queja en réplica posterior que Paul Vignon "esquive" esa discusión, y muy educadamente Vignon le contesta que sobre esa evaluación de 1 a 2 cm no hay discusión posible.......
["Or il n'y a pas de discussion possible :M. Vernes a simplement oublié de ramener aux proportions réelles l'écart qu'il mesurait sur les photographies de M. Pia"]
A pesar del más de un siglo trascurrido no han cambiado demasiado las cosas.
El Sr. Ares habla no ya de 1 a 2 cm, sino de 12cm, no sabemos si es que lo ha medido o es que se lo han contado.......
Pésima medición.
Con una buena tecnología, entre ello buenas imágenes a tamaño natural, el Prof. Brillante, de la Universidad de Bolonia, y el Prof. Fanti de la Universidad de Padua, obtienen una distancia de 18 cm.
¿Qué mide esa distancia?
Esa distancia se obtiene entre el punto "más elevado del cráneo cubierto por el cabello visto por delante" y el punto "más elevado del cráneo cubierto por el cabello visto por detrás ".
[Si usted fotografía su cabeza simultáneamente por delante y por detrás el punto más elevado que obtendrá en las fotos será "el mismo punto" visto por delante y por detrás.
La presencia del cabello en el Hombre de la Sábana minora la distancia en relación a la que se obtendría si el pelo no existiera y la medición se hiciera desde el cuero cabelludo, que así resultaría mayor de 18 cm.
Pero es que entre un mismo punto visto por delante y visto por detrás NO existe distancia, y entre el "vortex" y el "vortex" la distancia es inexistente.
[el vortex es el punto más elevado del cráneo]
Así que los miserables 1 a 2 cm de M.Vernes, los pobres 12 cm del Sr.Ares, los escasos 17.2 del Sr. Calvo, o los mejor medidos 18 cm de Brillante y Fanti, no sabemos qué es lo que significan, puesto que NO sabemos cómo se imprimió la Sábana.
[a los escépticos les resulta difícil diferenciar "el dato", que es objetivo, de las especulaciones que alguno o algunos puedan realizar en base a ello/s]
Pero además de "mal medir", los escépticos pretenden que esa distancia debiera representar el "espesor" de la cabeza en su diámetro antero-posterior, y en alarde de ignorancia sobre anatomía y antropometría, no dudan en hablar de "microcefalia", evidentemente en clara intención de "molestar".
El diámetro o longitud máxima de la cabeza, que se denomina "diámetro cefálico anteroposterior máximo" se mide desde la "glabela" por delante hasta el borde superior del "foramen magnum" por detrás, dicho en "cristiano" y en aproximación, desde el entrecejo hasta el cogote.
Como esta es la longitud máxima resulta evidente que si tomamos puntos de referencia distintos obtendremos medidas más pequeñas.
El interés de estas mediciones queda relegado a antropólogos y obstetras, bien que por muy distintas razones
Pero voy a darles el "gusto" a los escépticos, que se permiten hablar de microcefalias, de referirme a las longitudes máximas de los cráneos.
¿Cúal es el "diámetro cefálico anteroposterior máximo en diversos grupos y etnias?
Chileno.............. 18,98 cm
Boliviano........... 18,49cm
Esquimal........... 19,37 cm
Mapuche.............18,4 cm
Haití.................... 18,72 cm
Toba....................19,32 cm
Maragatos............19 cm
Bereberes.............19 cm
Mejicanos..........17,75+/-0,5 cm ( en antropología forense)
Así que ni aún confundiendo la distancia que se aprecia entre la imagen frontal y dorsal del Hombre de la Sábana con el "diámetro cefálico anteroposterior máximo" pueden decirse las "cosas" que suelen decir los escépticos.
Dejen la anatomía y la antropometría para los que entienden de ella......

Fecha: 17/07/2008 00:24.


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Autor: José Luis

Maest:

"A pesar del más de un siglo trascurrido no han cambiado demasiado las cosas.
El Sr. Ares habla no ya de 1 a 2 cm, sino de 12cm, no sabemos si es que lo ha medido o es que se lo han contado......."

El Sr. Ares habla de 12 centímetros admitiendo la hipótesis sindonólogica de que si no aparece la impronta de la parte superior de la cabeza es porque la tela estaba separada un mínimo de cinco centímetros del pelo que cubre la parte superior del cráneo. Si la distancia entre la impronta frontal y la dorsal es de 17 (o 18, me da lo mismo) centímetros y al menos cinco de ellos son de una arruga, pliegue... ¿qué espacio nos deja eso para el cráneo? Eso es lo que dice el Sr. Ares, no que la distancia entre ambas imágenes sea de doce centímetros.

"Así que los miserables 1 a 2 cm de M.Vernes, los pobres 12 cm del Sr.Ares, los escasos 17.2 del Sr. Calvo, o los mejor medidos 18 cm de Brillante y Fanti, no sabemos qué es lo que significan, puesto que NO sabemos cómo se imprimió la Sábana."

Es que el cómo se imprimiera, en este caso, es irrelevante. Fuera cualesquiera dicho proceso ¿por qué no aparece la impronta de la parte superior del cráneo cuando sí aparece el pelo lateral tanto en la imagen frontal como en la dorsal? Si como fruto de ese proceso ignoto sí aparecen improntas del pelo es que no hay incompatibilidad entre ese proceso y el cabello y, sin embargo, éste no aparece creando ese espacio en blanco entre las imágenes dorsal y frontal. Aparte de por la distancia ¿qué explicación hay?

Muy interesante lo del diámetro cefálico anteroposterior máximo pero la Sábana no atravesó el cráneo en línea recta. Recapitulemos, hay una imagen dorsal y una imagen frontal separadas por 18 centímetros que supuestamente corresponden a la parte superior del cráneo que no se sabe bien porqué no se imprimió. La tela de la Sindone no atravesaba el cráneo sino que lo rodeaba plegándose sobre él. Reitero el experimento casero que cualquiera puede hacer:

"Tomen un pañuelo grande. Colóquelo sobre su cabeza asegurándose de que forma un pliegue por encima de ella que le aleje de ésta al menos 5 centímetros y señalen dos puntos, uno en la parte superior de su frente y otro a su misma altura pero en la parte dorsal. Ahora midan la distancia que los separa y compárenla con esos 17 centímetros."

Incluso sin la pérdida de los 5 centímetros del supuesto pliegue, sin tener una melena considerable y sin medir 1,90 metros lo de los 18 centímetros se queda muy, muy corto.


Fecha: 17/07/2008 18:10.



Autor: maest

Sr.Calvo:

Creo que no se qué estamos debatiendo.

-Un cuerpo envuelto en una Sábana que hubiera dejado toda su impronta marcada produciría una imagen enormemente deformada y aumentada en todos los diámetros posibles, véase como ejemplo el rostro que pone en la figura 6 la revista escéptica "Pensar".

http://www.pensar.org/2004-01-turin.html

-La imagen, que no es pues de contacto, es una proyección ortogonal, tanto la frontal como la dorsal. Y a efectos del debate me daría exactamente igual el que fuera una pintura .

- En una proyección ortogonal están representados TODOS los puntos proyectantes del objeto, cuerpo en este caso, por lo que no hay NINGUNA parte de la cabeza o del cabello que no estén representados en la imagen, bien sea por delante o por detrás.

[sólo podrían "escaparse" a la representación superficies absolutamente planas y absolutamente perpendiculares al plano de la Sábana, que no son propias de la anatomía humana]

-No existe pues ninguna parte del cráneo que NO SE IMPRIMIERA.

( su supuesto ".. ¿por qué no aparece la impronta de la parte superior del cráneo cuando sí aparece el pelo lateral tanto en la imagen frontal como en la dorsal?" es totalmente incorrecto .

Usted puede argüir que ello puede leerse expresado por algún/os sindonólogo/s, penosa irreflexión de los tales.

[vea usted fotografías frontales de cabezas de individuos calvos, totalmente rapados, en los que se hace mucho más patente la anatomía del cráneo y comprenderá los enormes errores de minoración de medidas si no se considera lo que he expresado, interpretando erróneamente como superficies planas lo que no son sino grandes superficies curvas.]

-No hay pues cabeza o cabello que añadir a la imagen, y si se lo añadiéramos, "injertáramos" un fragmento de cráneo inventado, le proporcionaríamos una enorme cabeza en sentido anteroposterior.

- No es posible pues compatibilizar imagen de contacto con proyección ortogonal, como pretende el Sr.Ares, y usted suscribe, pretendiendo añadir a la imagen una porción de cráneo inexistente.

-Yo desconozco el cómo estando el cuerpo envuelto en la Sábana pudo producirse una proyección ortogonal y el porqué quedaron 18 cm entre ambas imágenes (¡desconozco muchísimas más cosas, por supuesto!). Ustedes lo tienen "mas fácil" conociendo que es una pintura medieval.

-El Sr.Ares , cuando habla de "la hipótesis sindonológica" imagino que aclarará el que son VARIAS las hipótesis existentes y ninguna satisfactoria, y que él parece referirse a la de Jackson, aunque bastante mal interpretada por cierto.

[en la hipótesis de Jackson no hay "ningunos " 5 cm que influyan la aparición o no de imagen lateral ( que deformaría la imagen), sino que una supuesta energía actuaría en la dirección de la gravedad terrestre, en sentido exclusivamente perpendicular ]

-Los datos son los datos, y las hipótesis no tienen mayor valor que el que cada uno quiera asignarle, si bien puedan parecer más válidas aquellas que sean capaces de justificar un mayor número de datos demostrados y no colisione con aquellos datos asimismo demostrados que no sea capaz de incorporar.

Fecha: 18/07/2008 02:47.


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Autor: Mo

José Luis:

Esta discusión ya la tuve anteriormente con Maest y el problema es que no entiende la objeción. Probablemente porque se aturde a sí mismo con una buena cantidad de latinajos que le alejan de la compresión del problema.

Naturalmente que si suponemos que el lienzo estaba separado del cogote para evitar la impresión de los rayos misteriosos, la distancia entre la imagen anterior y la posterior se acortaría aún más de lo previsto. Pero creo que esto no refleja el problema.

Si se afirma, como lo hacen la mayoría de los sindonistas “serios”, que la imagen es una proyección ortogonal hay que suponer forzosamente que lo que se representa en ella se proyecta sobre dos planos: el anterior y el posterior. Es necesario también que esos dos planos sean externos al cuerpo para que exista una proyección. Concediendo a Maest que uno de ellos esté en el “cogote” y el otro en el “entrecejo” lo que estaría separado y mediría los 16-17-18 cm., o los que sean (a mí me salen menos, pero no viene al caso), serían los dos planos prolongados hasta donde nos de la gana. Reflejen lo que reflejen. (Que estos planos han de ser paralelos es necesario para la teoría ortogonal, porque de lo contrario se alejarían del cuerpo haciéndolo cada vez más invisible, conforme aumentara la distancia, que es la tesis propuesta, o chocarían con él. Que se pongan como se pongan acaba ocurriendo estas incongruencias es mi tesis, pero ahora no viene al caso). Ya no un cráneo, cualquier objeto en el que se coloca un plano en la parte superior y otro en la parte inferior tiene de grosor la distancia que se mida entre estos dos planos. Que esta distancia de menos de 16 cm, según mis mediciones, para un individuo de más de 1’80 m. de altura es francamente deficitaria ya lo captó el ilustre sindonista y patólogo Dr. Zugibe, quien propuso la hipótesis de una enfermedad (el síndrome de Marfan), lo que convertiría a Jesús en el primer dios de la historia con una enfermedad hereditaria. (¿Tendrá el Espíritu Santo un gen desviado? Aterradora hipótesis). Dada la veneración de Maest por los “expertos” (los que le convienen, claro), debería admitir esta teoría sin dudar y comenzar a revisar sus teologías.

Naturalmente hay otra posibilidad para “salvar la distancia”, la sorprendente hipótesis de John Jackson de que la imagen se produjo cuando, en medio de los procesos “resurrectivos” el cuerpo se hizo “materialmente transparente” y el lienzo lo atravesó. Estando a medio camino entre “cogote” y “entrecejo” se explicaría muy bien que la distancia entre las imágenes de ambos fuera 18 cm. o dos milímetros. El problema es que los cadáveres normales no suelen comportarse de esta extraña manera y en cuanto a las resurrecciones de dioses la ingeniosa teoría no ha podido ser confirmada por ningún dios que haya resucitado últimamente. Así que queda en terreno de la “teociencia” ficción. Es decir, no explica nada, sea cual sea el significado que le demos a “explicar”.

Lo que me ha parecido curioso es la interpretación jacksoniana, que creo haber leído por ahí, pero que había olvidado, de por qué no hay reproducción en la parte superior del cráneo. Es porque la radiación desconocida que produjo la imagen de la tela funciona por medio de la fuerza de la gravedad. No obstante ser ingeniosa, esta explicación creo que tendría bastantes problemas con la física, entre otros que la ley de gravedad atrae hacia abajo, pero difícilmente impulsa hacia arriba y, si se admite un foco de emisión radiante, o éste está “bloqueado” en alguna dirección o se emite en todas con lo que la fuerza de gravedad lo único que haría en este fantástico supuesto sería deformar la trayectoria de las radiaciones, no impulsarlas verticalmente. Pero, como no soy físico, dejo este tema apasionante de las radiaciones verticales a los expertos en la materia, que, como no podía ser menos, no parecen haberse interesado por él lo más mínimo. Sindonistas aparte, claro.

En fin, todo este tipo de cosas nos enseña hasta qué punto la razón humana, incluso de gentes con dos carreras y una profesión científica, se puede obnubilar cuando con ella interfieren los asuntos de creencias.

Fecha: 20/07/2008 09:33.



Autor: Mo

"Los datos son los datos, y las hipótesis no tienen mayor valor que el que cada uno quiera asignarle, si bien puedan parecer más válidas aquellas que sean capaces de justificar un mayor número de datos demostrados y no colisione con aquellos datos asimismo demostrados que no sea capaz de incorporar."

Perfecto, Maest. ¿Puedes decirme cuál era la posición exacta de los planos de las dos imágenes cuando se produjeron?

No puedes. Luego tus fantásticas hipótesis son incongruentes con los datos.

Y decir que son "científicamente inviables" no te libra del problema porque no es que sean inexplicables, sino contradictorias entre sí. Eso es lo que pretendes resolver con la etiqueta de "inviables". Flatus vocis.

Como se te acaba de explicar en detalle más arriba por parte de José Luis Calvo y este humilde servidor.

Fecha: 20/07/2008 09:39.


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Autor: Mo

José Luis:

Es interesante lo de la representación icónica del "Varón de Dolores" que abarca regiones tan diferentes como el mundo bizantino, iconos rusos o el Renacimiento italiano. Yo me la acabo de encontrar hace unos días en la iglesia de Lavardin (región Centro francés) en unos frescos del XII o XIII. Exactamente la misma y sin pulgares (en honor de nuestro amigo Maest).

En honor de nuestro amigo Maest también he hecho un hallazgo interesante. No lejos de Lavardin, en Trôo, la iglesia de St.-Jacques-de-Guerets tiene también unos interesantes frescos del XII (1130-1170). En ellos se puede observar el ángel sentado en el sepulcro en lo que interpreto como la escena de las Santas Mujeres que, desgraciadamente, han desaparecido y junto a él unos cuantos personajes salen de sus sepulcros el día del Juicio Final. Todo un poco amontonado, pero lo interesante son los sepulcros. Recuerdo que Maest retó a encontrar alguno de ellos que tuviera unas ornamentaciones tan geométricas y poco realistas como el códice Pray. Ahí tiene lo que buscaba. Ya le habíamos proporcionado varias, pero lo curioso de esta es que los sepulcros tienen una ornamentación que parece calcada de un tejido con espina de pez. ¡Qué coincidencia! !A saber las teorías que pueden montarse por parte de nuestros sindonistas!

He subido la imagen a la red. Está en http://www.fotoranking.es/show.php/12955_jaguerets0206.JPG.html

Como no soy esperto en estas cosas, espero haberlo hecho correctamente.

Suerte.

Fecha: 20/07/2008 10:03.



Autor: Mo

No soy esperto ni experto. Me refería a la informática. No hagas chistes fáciles, Maest.

Fecha: 20/07/2008 10:06.



Autor: maest

Si yo fuera escéptico es probable que me refiriera al tema del "color" de la sangre de una forma parecida, aunque la bilirrubina (color amarillo anaranjado) asociada a la metahemoglobina (pardo rojo) podría explicar el color rojo vivo de ciertas manchas de sangre del sudario.

Y si fuera escéptico también obviaría el referirme a qué "pintan" en esas manchas de supuesta sangre las porfirinas, la metahemoglobina y la bilirrubina......

El heme de la hemoglobina es una porfirina y la microespectrofotometría confirma su presencia en las "fibrillas rojas" de la Sábana.

Claro que el pintor pudo utilizar como fuente de porfirina la clorofila, verde, cuyo núcleo metálico es magnesio en vez de hierro, o quizás vitamina B6 cuyo núcleo es cobalto.

¿ Y la bilirrubina? Las fibrillas rojo anaranjadas y los glóbulos anaranjados dan positiva la reacción específica de la azobilirubina, demostrando la presencia de bilirubina.
.
[Microspectrofotometría: Esta técnica consiste en iluminar una muestra bajo diferentes longitudes de onda y en medir la absorción para cada longitud de onda, permitiendo obtener un espectro.
La presencia de una molécula dada se traduce por un pico en el espectro. La sangre no posee "signatura" espectral única porque el resultado depende de numerosos parámetros (estado químico de la hemoglobina, su estado de agregación etc.).La porfirina de la hemoglobina da una banda característica, llamada banda de Soret a 410 nm., y que es específica ]

¿No es acaso lo más natural del mundo que cuando se pinta sangre aparezcan esas sustancias?

Fecha: 20/07/2008 23:44.



Autor: Mo

En el sitio siguiente he colocado un dibujo que puede aclarar a Maest su embrollo con la cabeza del Homo Turinensis. Está hecho de cualquier manera y espero que no se valore la calidad, sino la claridad.

http://www.fotoranking.es/show.php/13007_santomeln.JPG.html

Supongamos que cogemos un objeto cualquiera. He supuesto uno veraniego como un melón. He supuesto convencionalmente que nuestro melón mide 30 cm. de largo y 16 de grueso.

El croquis A se refiere a una vista lateral del mismo. He puesto un plano superior AC que va unido a un plano inferior BD por el segmento AB. Como nuestro melón es un melón mágico, emite radiaciones verticales (en verde) que provocarán ortogonalmente dos imágenes, una anterior entre AC y otra dorsal entre BD.

Ahora desplegamos el nuestros planos y novs vamos al croquis B ¿y qué ocurre? Que la distancia que hay entre AB o A'B' es el espacio que queda en blanco al que no han afectado las radiaciones misteriosas. Y, qué coincidencia, es exactamente igual al grosor del melón: 16 cm. Esto, en realidad, no es una coincidencia ni es debido a que nuestro melón es un melón mágico, sino a las leyes de la matemática y la física elementales.

Claro que la cosa es peor todavía en el supuesto que recoge José Luis Calvo de que haya que dejar 5 cm. de seguridad entre el lienzo y el melón. Esta suposición es bastante más lógica, menos ilógica sería más correcto decir, que suponer misteriosas radiaciones verticales. Pero tiene un problema. Si dejamos cinco centímetros de "seguridad" deberemos restar a los 16 cm. que tiene nuestro espacio en blanco AB cinco por arriba y cinco por debajo. No cinco solamente, como se supone. Esto implica que nuestro melón tendría 6 cm. de grosor, cosa manifiestamente imposible incluso para un melón mágico.

Si aplicamos estos cálculos al Homo Turinensis tendríamos que su cabeza tendría un grosor de 16/17 cm en el mejor de los casos, y de 6/7, en el peor (aunque menos insensato). Demasiado extraplano incluso para un dios.

Espero que el mono que he pintado sirva para sacar a Maest de su confusión y no vuelva a liarse la cabeza con latinajos que no llevan a ningún lado.

De nada.

Fecha: 21/07/2008 09:13.



Autor: Mo

He mejorado el dibujo (en cuanto a claridad, no en calidad). Espero que incluso los que se niegan a entender lo entiendan mejor ahora.

http://www.fotoranking.es/show.php/13010_santomelon.JPG.html

Fecha: 21/07/2008 11:59.



Autor: maest

Pese a los empeños de Mo de querer que se correspondan los 18 cm que separan las proyecciones frontal y dorsal de la cabeza con el "diámetro cefálico anteroposterior máximo", de todo punto improcedente como ya he explicado, NI AÚN ASÍ le "salen las cosas".
Entre los ejemplos que puse incluí el de los mejicanos con sus 17,75+/-0,5 cm ¿Son quizás extraplanos?
Ni siquiera sus mal contados 17 cm, en relación con los "normales" 17, 25 ( 17,75-0,5 son 17,25) justificarían hablar de anormalidad en el tamaño del cráneo.
Y esto sería más que suficiente para zanjar el tema.
Pero Mo es "resistente" a los datos y siempre "me demuestra" cosas y encima además se lo cree.......Hará alusión posteriormente, en algún momento, a un "como ya te demostré" o "como ya te demostramos"........
Jamás me ha demostrado nada .
Yo desconozco el porqué de esa distancia, desconozco como se formó la imagen y desconozco como estaba situada la Sábana cuando se imprimió, pero conozco la anatomía y el Hombre de la Sábana se mantiene en patrones de normalidad.
Mo, como cualquiera, puede especular lo que le venga en gana, pero aún para eso conviene ser algo más reflexivo.
No lo es cuando trata de las proyecciones ortogonales del "santo melón":
1.- Basta que el eje longitudinal de su "santomelón" no sea paralelo a los planos de proyección para que ya no sea igual su espesor a la distancia que separan las dos proyecciones.
2.-Basta que los 2 planos de proyección no sean paralelos para poder obtener cualquier resultado en que el "espesor" del "santomelón" y la distancia entre sus proyecciones sean diferentes, desde aquellos en que la distancia entre las proyecciones son inferiores al "espesor" hasta aquellos en que es muy superior. A gusto del consumidor.
3.- Y basta de más combinaciones posibles, porque se aburrirán los lectores...
[Proyección ortogonal es aquella cuyas rectas proyectantes auxiliares son perpendiculares al plano de proyección, estableciéndose una relación entre todos los puntos del elemento proyectante con los proyectados.
Y en francés, que Mo entiende bien:
En mathématiques, la projection orthogonale est une transformation de l'espace, une application linéaire :
en géométrie plane, c'est une projection telle que les deux droites — la droite sur laquelle on projette et la direction de projection — sont perpendiculaires ;
en géométrie dans l'espace, c'est une projection telle que la droite et le plan — quels que soient leurs rôles respectif — sont perpendiculaires.
La projection orthogonale est un type de perspective très utilisée en dessin (géométrie descriptive), et en infographie : la génération des figures est simple, par contre, on ne peut pas représenter l'éloignement (la taille des objets ne varie pas avec la distance).]
Lo que "en cristiano" dice entre otras cosas que la proyección ortogonal NO PUEDE representar el alejamiento de los objetos a su plano de proyección, así que no permite establecer el "espesor" de NADA.

Fecha: 22/07/2008 02:38.



Autor: Mo

Maest:

Basta que uno de los planos de proyección, que será el superior puesto que el inferior reposa en la losa, no sea paralelo al eje longitudinal o al otro plano para que comience a alejarse del rostro y del cuerpo en general. En una proyección ortogonal normal eso supondría una serie de deformaciones. Por ejemplo, alargaría la imagen del rostro en relación con la parte trasera de la cabeza. Pero en el caso del Homo Turinensis la cosa sería más grave, puesto que la teoría dominante (al menos la que tú mantienes) entre sindonistas es que la imagen se imprimió en función de su alejamiento entre el cuerpo y el lienzo. De ser cierta tu hipótesis, la barbilla debería ser más pálida que la frente, cosa que manifiestamente se contradice con la imagen.

Como ves no es cosa de imaginar "soluciones", sino de imaginar soluciones que casen con los hechos. Ninguna de las soluciones que propones cumple ese requisito elemental para ser considerada una hipótesis a tener en cuenta.

Eso te lleva a refugiarte en el "yo desconozco" que oculta que no es que desconozcas, sino que te contradices. En este caso tu hipótesis ad hoc de los planos no paralelos con la de la formación de la imagen.

Y es una cosa bastante diferente no saber que contradecirse.

PD: Me gustaría saber de donde sale el dato del diámetro cefálico que nos has proporcionado y recordarte dos cosas: Qué dicen tus datos sobre esta medida en varones semíticos de un metro noventa de estatura. Porque es obvio que la cosa no funciona igual cuando hablamos de etnias distintas o individuos con distintos tamaños corporales. Que yo sepa. Y ninguna de ellas alcanza los 16 cm. que es la medida máxima que me da a mi la distancia entre las dos imágenes del Homo Turinensis.

Saludos.

Fecha: 22/07/2008 08:33.


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Autor: José Luis

Maest:

"Si yo fuera escéptico es probable que me refiriera al tema del "color" de la sangre de una forma parecida, aunque la bilirrubina (color amarillo anaranjado) asociada a la metahemoglobina (pardo rojo) podría explicar el color rojo vivo de ciertas manchas de sangre del sudario."

Podría, pero no lo hace ;-) Falsar esa hipótesis es tan sencillo como colocar sobre un lienzo un poco de sangre de una persona que tenga exceso de bilirrubina en la sangre y esperar a ver si continúa de color rojo o si evoluciona como la sangre del resto de los mortales.

"Y si fuera escéptico también obviaría el referirme a qué "pintan" en esas manchas de supuesta sangre las porfirinas, la metahemoglobina y la bilirrubina......"

O el sulfuro de mercurio ;-) Volvemos a decir lo que ya dijimos (no hay ningún olvido, es no repetir lo ya señalado), hay dos estudios científicos contradictorios, el de McCrone y el de los científicos del STURP, ambos presentan algunas coincidencias (presencia de óxido de hierro -en la impronta del cuerpo- y de sulfuro de mercurio -en las huellas de sangre-) y diferencias en la interpretación de qué hacen allí esos elementos. Mientras uno y otro no sean revisados por equipos independientes (es decir, por investigadores ajenos tanto al instituto McCrone como al STURP) que comiencen por una nueva toma de muestras y la realización de nuevas pruebas como la EG/EM, yo no puedo decir quién está en lo cierto y quién no y si lo que éstos interpretan como porfirina, metahemoglobina... lo son realmente o son restos del colágeno con el que se aglutinó la témpera como sostiene aquél.

Fecha: 22/07/2008 12:15.


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Autor: José Luis

Mo:

En este caso concreto, los 16-17-18 centímetros de separación no corresponderían al diámetro de la cabeza sino a su perímetro entre los puntos extremos representados en las perspectivas frontal y dorsal. Si pensamos en la cabeza como en una circunferencia, esos 16-17-18 centímetros corresponderían a un arco de circunferencia no a una cuerda (lo que es aun peor para la hipótesis de que esas improntan correspondan a un cuerpo real, claro).

Fecha: 22/07/2008 12:29.



Autor: Mo

José Luis:

No voy a complicar más la cosa y voy a referirme a 16 cm., que es la diferencia que YO capto entre la imagen anterior y la posterior del Homo Turinensis. Acéptese aunque sea convencionalmente.

Ya sé que el dibujo que hice no era muy bueno, pero lo que reflejaba estaba bastante claro: esta distancia de 16 cm. era la distancia que habría entre dos planos situados en la parte posterior y anterior del cuerpo reflejado. Como esos planos no veo otra manera de colocarlos más que en la frente y en el cogote del hipotético cadáver, entiendo que esa es la distancia que hay entre la frente y el cogote del Homo Turinensis. Que se le de éste o aquél nombre me parece bien, pero no altera el hecho. Lo que indica que, si el dibujo fue hecho sobre un cuerpo sólido, éste no era humano.

También coincido plenamente contigo en que no hay una manera de decidir claramente la controversia entre McCrone y los de la Sturp (básicamente Heller) que hacer un nuevo estudio independiente. ¿Pero sobre qué? No sé si a estas alturas todavía existen las cintas sobre las que se realizaron ambos estudios. No creo que hayan sido conservadas en circunstancias que no invaliden su testimonio. El secretismo en este caso por los detentadores de las "pruebas" es inadmisible científicamente y a estas alturas irreversible. Y por otro lado quién posee el "cuerpo del delito", la Iglesia Católica, dudo mucho que permita una nueva revisión imparcial del mismo, porque esto desarmaría probablemente para siempre la estudiada ambigüedad en la que se mueve en este asunto.

Pero tienes razón al decir que determinadas objeciones contra las teorías sindonistas que estos rebaten "teóricamente" quedarían mucho mejor rebatidas si pudieran aportar pruebas experimentales. NO lo digo sólo por la famosa bilurrubina, sino por otras cosas como la posición de los brazos, el recorrido de los regueros de sangre, etc., que sólo son explicados desde el "podría ser que...". Bueno, serían más convincentes si demostraran empíricamente que es posible que un reguero de sangre mantenga su color rojo durante mucho tiempo gracias a la bilurrubina, que la sangre puede correr como lo hace en la imagen, que una persona normal puede taparse las partes pudendas en la posición del Homo Turinensis, que pueden envolver un cuerpo humano dejando un espacio de 16 cm. como refleja el lienzo, etc.

Sería fácil. Pero no lo hacen. Por algo será.

Fecha: 22/07/2008 16:17.


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Autor: José Luis

Mo:

Estoy de acuerdo en que en estos momentos lo de reestudiar las cintas (que no sé si siguen existiendo o no) no tendría sentido, pero no pierdo la esperanza en que la Iglesia Católica termine permitiendo una nueva obtención de muestras para realizar nuevos estudios y que éstos zanjen estas cuestiones de una vez por todas. Al decir estas cuestiones no me refiero, por supuesto, a si la Sábana fue el sudario empleado en el entierro de Jesús que es algo que ya está claro desde la datación por C14 sino a qué restos materiales hay y de qué provienen para poder saber cómo se hizo la figura.

Fecha: 22/07/2008 16:57.



Autor: Mo

Veo que eres un hombre de esperanza. No la comparto, pero es estimable.

En todo caso tendrán que darse prisa, porque parece que la imagen, pese a las condiciones extremas de preservación, va desapareciendo con el tiempo. Esto lleva a una consideración sobre otra nueva curiosidad del lienzo de Turín: pese a su pretendido origen milagroso-maravilloso o como quiérase decir, la imagen parece que sigue el camino de cualquier imagen pintada: desaparece con el tiempo. Y más aprisa que las otras, puesto que la inmensa mayoría de imágenes coetaneas, degradadas o no ahí están. Extraño milagro éste con fecha de caducidad.

En todo caso, desconozco si existe una explicación sindonista sobre por qué hay que preservar de esa manera una imagen que, según ellos, no es mortal pintura sino una quemazón producida por radiaciones misteriosas.

Fecha: 22/07/2008 18:40.



Autor: Mo

Maest:

No me resisto a comentar una frase tuya que demuestra hasta donde llega tu grado de incomprensión del problema:

"La projection orthogonale est un type de perspective très utilisée en dessin (géométrie descriptive), et en infographie : la génération des figures est simple, par contre, on ne peut pas représenter l'éloignement (la taille des objets ne varie pas avec la distance).]
Lo que "en cristiano" dice entre otras cosas que la proyección ortogonal NO PUEDE representar el alejamiento de los objetos a su plano de proyección, así que no permite establecer el "espesor" de NADA."

Efectivamente, Maest. UNA proyección ortogonal no permite saber el volumen de algo, pero DOS proyecciones ortogonales UNIDAS ENTRE SÍ, es una cosa diferente.

No es en base a la proyección ortogonal como descubrimos el hipotético grosor del hipotético cuerpo representado, sino en base al hecho de que estén unidas. Si las imágenes estuvieran separadas no habría manera de hacerlo.

Esto es puramente anecdótico, y pensaba pasarlo por alto, pero no me he resistido a dejar constancia. Malévolo que es uno.

PD: No he visto ningún comentario tuyo a los sepulcros de St.-Jacques-de-Guerets. Esperaba alguna reacción por tu parte después de haber afirmado tajantemente que no existía en el arte medieval sepulcros representados con una decoración geométrica como el del códice Pray. Aunque fuera decir, "Mecachis, metí la pata". (Sigo siendo malévolo, lo reconozco).

Fecha: 23/07/2008 09:02.



Autor: maest

No es que Mo sea malévolo, es que me aburre soberanamente perder el tiempo en aclarar sus tergiversaciones y malentendidos referidos a lo que yo escribo,
Dos planos que no son paralelos siempre se cortan, así que Mo no entendió lo que escribí.
Dije:
"Basta que los 2 planos de proyección no sean paralelos para poder obtener cualquier resultado en que el "espesor" del "santomelón" y la distancia entre sus proyecciones sean diferentes, desde aquellos en que la distancia entre las proyecciones son inferiores al "espesor" hasta aquellos en que es muy superior. A gusto del consumidor."
Así que dependiendo del valor del ángulo diedro que formen la intersección de los dos planos, así será el resultado de la distancia que medie entre las dos proyecciones al "estirar" y hacer igual a 180 grados el ángulo entre los dos planos.....
Y Mo sigue estando errado, y esa distancia, dependiente del ángulo que entre sí hayan formado los planos, NO sirve para medir el "espesor".
Mo dice:
"Esperaba alguna reacción por tu parte después de haber afirmado tajantemente que no existía en el arte medieval sepulcros representados con una decoración geométrica como el del códice Pray".
Pretendiendo que ese sea el significado de lo escrito por mí, y que por otro lado es totalmente secundario:

.."no aparece en la iconografía ningún sarcófago que muestre una decoración ni remotamente parecida a la que propone Blanrue, en tanto que si aparecen cruces decorando telas".
(Mo se saca de la manga lo de "decoración geométrica", y desde luego no existe el menor parecido en cómo se representan los sarcófagos en la imagen que propone Mo y el sarcófago visualmente inexistente, pero pretendido por los escépticos, del Códex Pray ).
En otro orden de cosas, el que un señor como el Prof.Adler, especialista en porfirinas y que escribía libros como "The Chemical and Physical Behavior of Porphyrin Compounds and Related Structures", 1973, New York Academy of Sciences, confundiera colágeno con porfirinas, es "demasié pa el body", y en lo que yo conozco McCrone no publicó nada sobre porfirinas.
Las porfirinas fueron identificadas por Adler, por Heller, ambos del STURP y la metahemoglobina, además de por ellos, por Bruce Cameron, especialista en hemoglobina "en todas sus formas", que no tenía nada que ver con el STURP.
[ Cameron amigablemente, corroboró los hallazgos de Adler y Heller, y les dijo "¿ Son ustedes dos idiotas trabajando sobre la Sábana de Turín?"]
Por cierto que Adler, fallecido hace pocos años, era judío, como lo es Barry Schwortz, miembro destacado de aquel STURP, que edita la más importante página sobre la Sábana y que ya hace años escribía sobre la malicia escéptica pretendiendo hacer creer que el STURP era un grupo de "creyentes", en tanto estaba integrado por agnósticos, ateos, judíos, cristianos de varias "iglesias" y católicos en cuanto a relación con la "idea religiosa" y que esta no tenía nada que ver con los fines del grupo, comprobar si la Sábana era o no era una pintura.
Difama, que algo queda.......

Fecha: 24/07/2008 01:52.



Autor: Mo

Maest:

Te expliqué por què los planos debían ser paralelos. Tu nueva respuesta no tiene nada que ver con mi argumento. Te limitas a introducir un nuevo término "técnico" ("ángulo diédrico") y te quedas tan pancho.

Tu huida hacia delante en el caso del sarcófago es espectacular, si no fuera tan lamentable. Primero no existía en la representación medieval temprana la iconografía de un ángel sentado en el sarcófago ante las tres mujeres; luego el sepulcro no era sepulcro porque los sepulcros medievales no se figuraban con trazados geométricos; y ahora es que esos trazados geométricos no son cruces. o esl "lo mismo, aunque sea igual", que decían Martes y Trece. Es la misma táctica de "no hay una imagen antecedente y consecuente de Jesús desnudo con la manos cruzadas"... bueno si hay consecuentes, pero no antecedentes. Es decir, cuando has quedado en evidencia buscar nuevas "pegas" hasta el infinito. Buena táctica dialéctica... si no fuera tan evidente.

La introducción del carácter supuestamente aconfesional de los miembros de la STURP no sé que pinta a estas alturas del debate. Pero no sé de qué ateos hablas que creen que la imagen del lienzo es una demostraciónde que existío Jesucristo y que su cuerpo se imprimió "milagrosamente" en el santo trapo. Vaya ateos más raros. Serán tan ateos como tú eres "escéptico".

Fecha: 24/07/2008 07:54.



Autor: maest

Mo no se ha leído el "Manual del buen ateo" el que no consta que para serlo haya que negar la historicidad de Jesús, ni tampoco consta el que admitir que "algo" se desconoce sea sinónimo de admitir el hecho milagroso.

Por lo demás, introduce como es su norma cosas que no he dicho o que tergiversa. El lector que lo desee puede ver cuáles han sido mis comentarios respecto al Códex Pray en:

http://lasabanaylosescepticos.blogspot.com/2006/08/el-cdex-pray-2.html

Fecha: 24/07/2008 22:37.


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Autor: Shoikan

Estimado Maest:

Al igual que ni Mo, ni creo que ningún otro participante en este "foro" le haya nombrado a usted el "Manual del buen cristiano" (que por cierto sí existe), no creo de recibo que se invente usted manuales del buen ateo.

Con respecto a la historicidad de Jesús, como Vd sabrá hay muchas teorías entre los exégetas, cada vez más en contra. Este es un tema delicado y merecería una entrada completa del blog.

Yo de momento me voy a abstener de pronunciarme, pero me interesa el tema.

Un saludo.

Fecha: 26/07/2008 23:33.


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Autor: graficman

No sé cómo se imprimió la imagen,pero lo que está claro es que el dibujito del tal Mo no es correcto. La sábana no puede formar un cuadrilátero en la cabeza. Debe "envolver" la cabeza. Luego la forma del segmento AB no es una recta,sino una curva, y sobre ella si la proyección fuese ortogonal,la distancia en blanco entre las imagenes frontal y dorsal no indica la longitud del cráneo,sino la del arco que forma la sábana despegada de la cabeza,que puede ser tan pequeña como se quiera,incluso cero,si la sábana estuviera tan pegada como un gorro.

Fecha: 28/08/2008 01:27.


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Autor: Mo

Esto ya lo expliqué en su momento. Las superficies que reciben la proyección deben ser planas, porque de lo contrario se producirían deformaciones al estirar la tela.

Una superficie abombada en la cabeza reduciría la parte sin imagen, pero duplicaría la proporción de cabello reflejado al estirar el lienzo. Lo contrario que se ve en la imagen, donde la parte del cráneo cubierta de cabello es anormalmente estrecha.

Fecha: 07/09/2008 17:43.



Autor: maest

Plenamente de acuerdo con graficman.

No hay nada "anormalmente estrecho" en la parte de cráneo cubierta de cabello del Hombre de la Sábana ni otras desproporciones que suelen decir algunos escépticos.

El montaje de Picknett y Prince comparando el rostro de la Sábana con el Salvatori Mundi de Leonardo lo evidencian de una manera magnífica

http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2006/7/16/leonardo-y-sabana-santa-historia-moda/2

[queda además claro el "estilo" fotorealístico de la imagen que no tiene nada que ver con el gótico, ni temprano ni tardío, y que como ya he advertido en anteriores comentarios no inicia su aparición sino en el Renacimiento. El que los artistas, muchos, hayan representado a Jesús adulto con unos determinados rasgos comunes a lo largo de muchos siglos,rasgos que ya se aprecian en el Cristo barbado de la catacumba de Commodilla, cuarta centuria, no puede confundirse con un estilo pictórico]

Fecha: 08/09/2008 01:29.


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Autor: Mo

graficman y Maest:

Una explicación gráfica la tenéis en http://www.fotoranking.es/show.php/17382_santotupe.jpg.html

Al combar la sábana para reducir el hueco A''B''se extendería la zona del cabello que al estirar la sábana daría un precioso tupe hasta A' (ver figura 2). Hay que decir que con las prisas me he quedado corto con el tupé porque no tenía espacio. Debería ser más alto todavía puesto que la zona de intersección entre la parte superior de la cabeza y el coco está más abajo de los puntos marcados en la imagen 1. Ni que decir tiene que si alejamos la sábana para que no contacte (5cm. son requeridos según Jackson) la cosa es todavía más imposible. Por lo tanto la hipótesis de la sábana formando dos planos es imprescindible. E imposible.

Incluso la comaparación que propone Maest/Magonia entre una pintura y el negativo de la sábana (aún siendo de dos imágenes de segundo orden) está claro que ninguna corresponde a la imagen que debería salir ni en el supuesto de los dos planos ni en el supuesto de un envolvimiento por la parte superior del cráneo.

De nada.

Fecha: 08/09/2008 13:11.


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