Escritos desde el páramo |
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Boboblog sobre pensamiento crítico, historia y pseudohistoria.
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Crítica a la pseudohistoria. Concesión del premio Favila el Osado (octubre del 2009)Se apagan las luces, se abre el telón, en la pantallas aparece un león rugiendo bajo el lema Ars gratia artis (El arte por el arte), se levanta un espectador gritando ¡Sinvergüenzas! ¡Habéis cambiado el título pero esta película ya la he visto!. ¿Qué director de cine español recibe un tercio de nuestro deplorable galardón? En efecto, Alejandro Amenábar. Su última (me temo que sólo lo sea de momento) película Ágora nace de su "amor por la astrología" (Fuente: Este artículo). No lo ha dicho, pero yo añado que también de un desconocimiento enciclopédico de la Historia. Nunca lo entenderé. Si Vd. quiere contar la historia que le salga de sus partes, hágalo. Se inventa el personaje que le rote, le hace pasar las peripecias vitales que se le ocurran y, si quiere, se lo "carga" como le venga en gana. No hay el menor problema. Estamos hablando de ficción y sólo podrá recibir críticas como tal. El problema aparece cuando el artista de turno se empeña en hablar de un personaje histórico pero, eso sí, reescribiendo la Historia. No es de extrañar que entonces la crítica reciba esta forma, asaz curiosa para una crítica cinematográfica. Pero el Sr. Amenábar sólo recibe un tercio del galardón porque méritos equivalentes merecen iguales premios. El segundo tercio recae en Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona y divulgador científico, por haber escrito lo siguiente: "Permítanme que convierta este blog hoy en una recomendación de cine y de lectura. El estreno de "Ágora", la esperada película de Amenábar, se convierte, en el Año Internacional de la Astronomía, en una verdadera fiesta de la ciencia. Hipatia de Alejandría era un personaje histórico casi completamente desconocido, hasta que Carl Sagan en su serie Cosmos (en efecto, este blog rinde homenaje a la serie que en 2010 cumplirá 30 años nada menos) narró el fin de la Biblioteca de Alejandría y la trágica muerte de la bibliotecaria, científica y filósofa alejandrina hace casi 16 siglos, a manos de exaltados cristianos que veían en el conocimiento el mayor enemigo de su fe." Se pueden cometer más errores en menos espacio, pero costaría trabajo sobre todo porque después escribe: "La historia de Hipatia ha de ser forzosamente novelada: las fuentes históricas de la vida y el martirio y muerte de esta santa laica son poco conocidas, y las fuentes historiográficas del personaje poco más que referencias posteriores, en diccionarios onomásticos, o algunas cartas de su alumno, Sinesio de Cirene (convertido finalmente al cristianismo), autor de "De Dono Astrolabii", donde explica que este instrumento, el astrolabio, fundamental para la astronomía, lo construyó a partir de las instrucciones de su maestra. En cualquier caso, a lo largo de la historia, el triste sino de morir ante una masa jaleada por religiosos fue tomado como muestra que perdura de la importante labor de reunión del conocimiento que tuvo la Biblioteca alejandrina." ¿Estamos hablando de Historia o de hagiografía de una "santa laica"?. Si es lo segundo ¿están seguros de que lo que están diciendo no es una invención, una especie de Legenda aurea pero en versión atea? Por supuesto, el último tercio (y el resto) de nuestro despreciable premio va para Carl Sagan por haber escrito: "El último científico que trabajó en la Biblioteca fue una matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela neoplatónica de filosofía: un extraordinario conjunto de logros para cualquier individuo de cualquier época. Su nombre era Hipatia. Nació en el año 370 en Alejandría. Hipatia, en una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos. Todas las historias dicen que era una gran belleza. Tuvo muchos pretendientes pero rechazó todas las proposiciones matrimoniales. La Alejandría de la época de Hipatia —bajo dominio romano desde hacía ya tiempo— era una ciudad que sufría graves tensiones. La esclavitud había agotado la vitalidad de la civilización clásica. La creciente Iglesia cristiana estaba consolidando su poder e intentando extirpar la influencia y la cultura paganas. Hipatia estaba sobre el epicentro de estas poderosas fuerzas sociales. Cirilo, el arzobispo de Alejandría, la despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y de ciencia, que la primitiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo. A pesar del grave riesgo personal que ello suponía, continuó enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo." Un magnífico conjunto de tonterías que todavía hoy encuentran gente que se las cree como acabamos de ver. Llegados a este punto, estaba por concluir así la entrada sin dar más explicaciones o, como mucho, colocar enlaces a las fuentes históricas para que los que estén interesados por los temas de la Biblioteca de Alejandría y de Hipatia pudieran reconstruir una historia mucho más plausible de la que nos cuentan los tres galardonados. No obstante, sería demasiado cómodo así que comencemos por el principio, por la Biblioteca de Alejandría. Pueden olvidarse de ideas como que se pretendiera reunir allí el saber universal o que se creara como un centro intelectual salvo que crean que griego y universal son sinónimos o que distraer al mandamás de turno es una actividad característica de los centros intelectuales. Los sabios que eran pensionados no tenían, por lo que sabemos, ninguna obligación investigadora ni docente pero varias fuentes antiguas (por ejemplo Diógenes Laercio y la pseudoepigráfica Carta de Aristeas) nos presentan a los invitados discutiendo problemas filosóficos y morales con los faraones Ptolomeo IV Filopátor y Ptolomeo II Filadelfo respectivamente. Tampoco debemos olvidar las palabras de Timón de Fliunte que respondió a Arato cuando éste le preguntó que dónde podía conseguir buenas copias de la obra de Homero que procurase encontrar textos antiguos no los corregidos (es decir, los anteriores a las ediciones realizadas en la Biblioteca) señal de su nulo aprecio por los trabajos filológicos que se desarrollaban en Alejandría. Que sus contemporáneos no veían de forma unánime el Museo (y con él las dependencias de la Biblioteca) como un gran centro de conocimiento lo demuestra la crítica de Séneca cuando aseguró que allí los libros no se empleaban para el estudio sino como adorno: "Quadraginta milia librorum Alexandriae arserunt; pulcherrimum regiae opulentiae monimentum alius laudaverit, sicut T. Livius, qui elegantiae regum curaeque egregium id opus ait fuisse. Non fuit elegantia illud aut cura, sed studiosa luxuria, immo ne studiosa quidem, quoniam non in studium sed in spectaculum comparaverant, sicut plerisque ignaris etiam puerilium litterarum libri non studiorum instrumenta sed cenationum ornamenta sunt. Paretur itaque librorum quantum satis sit, nihil in apparstum." (De tranquilitate animi, 5) Posiblemente también sea ésa la razón de las escasas fuentes contemporáneas que hablan del Museo (de la Biblioteca aún menos) algo inexplicable si realmente su importancia intelectual fuera la que se pretende. Valga todo ello para poner en sordina el mito contemporáneo de la Biblioteca que nunca resulta más evidente que cuando se habla de su desaparición. Nos fascinan las catástrofes. Las extrañas pinturas del enigmático Monsù Desiderio, el cine de catástrofes, la literatura apocalíptica o las Fallas valencianas son muestra de la pasión por una destrucción rápida y brutal. Tal vez por ello imaginamos el fin de la Biblioteca de esa forma aunque los presuntos culpables varíen desde los emperadores Caracalla, Valeriano, Aureliano y Diocleciano (que saquearon la ciudad de Alejandría en los años 215, 253, 273 y 297 respectivamente) hasta la reina Zenobia de Palmira que hizo lo propio en 269. No obstante, no hay la menor prueba de que esas destrucciones afectaran a la Biblioteca. Otros, por su parte, consideran que el culpable de su desaparición fue el terremoto que asoló Alejandría en el año 365, pero estamos nuevamente en el caso anterior. No existe ninguna fuente histórica fiable que narre la destrucción de la Biblioteca de Alejandría (la única que existe es La Crónica de los sabios de Alí ibn al-Kifti y la atribuye a los árabes después de la conquista de la ciudad en 642. Haremos muy bien en considerarla una leyenda). La razón más plausible es que no existió ninguna catástrofe. Los libros de la Biblioteca estaban escritos sobre papiro. Este material era relativamente barato (no como el pergamino) y Egipto lo producía y exportaba en grandes cantidades. Tiene un inconveniente, es muy frágil tanto ante un uso continuo como (y esto es mucho más grave en el caso de Alejandría) ante la humedad. En el interior de Egipto eso no hubiera sido un problema excesivo, pero sí en Alejandría como pueden comprobar viendo un plano de cómo era entonces la ciudad. Sabemos que el Museo (y sus dependencias de la Biblioteca) necesitaban ingentes sumas de dinero para subsistir. Mientras los Ptolomeos primero y después los emperadores romanos aportaron fondos no hubo problema pero con la situación de anarquía política y crisis generalizada del S III Roma tenía otras preocupaciones más acuciantes que asegurar la pervivencia de ambas instituciones. La falta de fondos impedía el renovar los textos que el uso y la humedad destruían. Eso y un siglo, el III, extraordinariamente convulso fue posiblemente lo que ocasionó la desaparición de la Biblioteca. ¿Dónde están los cristianos? En el 391 el emperador Teodosio accede a la petición del patriarca Teófilo de Alejandría de que se destruyan los templos paganos. El Mitrheum y el Serapeum fueron arrasados. En el Serapeum existió una biblioteca que, para algunos, sería una sucursal de la Biblioteca, para otros sería la nueva sede de ésta una vez que la Biblioteca desapareció o, al menos, vio muy mermados sus fondos durante el S III, mientras que, para otros, fue una biblioteca sin la menor relación con la Biblioteca (el hecho de que aparezca mencionada la biblioteca del Serapión como hija de la Biblioteca en algunas fuentes, podría explicarse por ser sus fondos copias de los textos conservados en ésta). En cualquier caso, las fuentes conservadas hablan de la destrucción del templo y el saqueo de los objetos sagrados, pero nadie menciona la destrucción de libro alguno. La explicación debemos buscarla en la obra de Amiano Marcelino Res gestae a fine Corneli Taciti que, antes de que este suceso aconteciera, escribió: "His accedunt altis sufflata fastigiis templa. inter quae eminet Serapeum, quod licet minuatur exilitate verborum, atriis tamen columnariis amplissimis et spirantibus signorum figmentis et reliqua operum multitudine ita est exornatum, ut post Capitolium, quo se venerabilis Roma in aeternum attollit, nihil orbis terrarum ambitiosius cernat. In quo bybliothecae fuerunt inaestimabiles: et loquitur monumentorum veterum concinens fides septingenta voluminum milia, Ptolomaeis regibus vigiliis intentis conposita bello Alexandrino, dum diripitur civitas sub dictatore Caesare, conflagrasse. " (Lib. 22, Cap. 16, 12-13) Es decir que las bibliotecas del Serapeum había desaparecido como consecuencia de un incendio ocasionado por las tropas de Julio César durante la Guerra de Alejandría. Podemos negar que eso fuera así, pero resulta obvio de la narración de Amiano Marcelino que ya entonces no existía la biblioteca del Serapeum cuando aún el edificio no había sido destruido por los cristianos. No hace falta saber latín. Basta con ver que para el edificio emplea el presente (eminet, cernat...) y para las Bibliotecas del Serapeum el pretérito perfecto (fuerunt). Mal pudieron los cristianos destruir con el templo una biblioteca que para entonces no existía. A finales del S IV Juan Crisóstomo habla de Alejandría y se lamenta de que no existiera el menor rastro de la Biblioteca. De lo dicho hasta ahora ¿aparece por algún lado cualquier relación entre los cristianos y la desaparición de la Biblioteca? Si Vd. lo ven no dejen de señalármelo, pero hasta ese momento está claro que de esa acusación son inocentes. Es más, posiblemente la Biblioteca había desaparecido más de un siglo antes de que Hipatia fuera asesinada (hay cierto consenso en que la Biblioteca desapareció, en realidad, entre los años 269-273 cuando Alejandría fue conquistada por la reina Zenobia y reconquistada por Aureliano y que, antes de eso, ya estaba en seria decadencia). Pretender ligar la desaparición de la Biblioteca con el asesinato de Hipatia no tiene ningún sentido como tampoco el inventarse que ésta trabajó en la Biblioteca, algo que ninguna fuente contemporánea dice y señalan, en cambio, que impartía sus enseñanzas en su propia casa. Vamos pues con Hipatia, hija de Teón del que la Suda dice: "Θέων, ὁ ἐκ τοῦ Μουσείου..." (Teón, el hombre del Museo...) lo que tal vez explique el origen de la falsa relación entre su hija Hipatia y la Biblioteca. En cualquier caso, debemos recordar que la Suda fue redactada en el S X y que su fiabilidad como fuente histórica deja bastante que desear. Mucho mejor es que vayamos a Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida, y a sus obras entre las que figuran varias cartas dirigidas a Hipatia. ¿Un obispo escribiendo a la pagana Hipatia? ¿Le auguraba los tormentos del infierno, le amenazaba con el linchamiento por una turba de fanáticos? Pues no, porque el converso Sinesio fue discípulo de Hipatia en Alejandría y siempre conservó los mejores sentimientos por ella, algo que podemos apreciar en la Carta 10 y en la Carta 16 que tuvo que dictar por estar ya demasiado enfermo para escribirla por sí mismo. En su obra Catastasis Sinesio hace relación a su maestra (aunque no la menciona por su nombre) en relación con el astrolabio de su (de Sinesio) invención en el que incluye todo lo que su venerada maestra contribuyó a desarrollar (aclaración necesaria, Sinesio de Cirene no dice que el astrolabio fuera una invención suya -ni de su maestra- sino que el astrolabio que enviaba como regalo lo era. Se trataba, sin duda, de un astrolabio perfeccionado gracias a los mejores conocimientos astronómicos y geométricos como puede apreciarse en esta parte de la obra Catastasis). Algo parecido sucede con la supuesta invención del densímetro por parte de Hipatia basándose en la Carta 15 pero resulta absurdo que Sinesio se pusiera a describir la forma y modo de uso a su supuesta inventora. Con ser interesantes, las obras de Sinesio de Cirene no aportan (ni pueden hacerlo) ninguna noticia sobre el asesinato de Hipatia. La razón es obvia, el obispo de Ptolemaida falleció en 413, dos (o tal vez tres) años antes del linchamiento de su maestra pese a lo cual algunos se empecinan en involucrarlo en el trágico suceso (sí, la ternilla por los suelos). No obstante sí tenemos una fuente prácticamente contemporánea para saber qué sucedió en Alejandría en aquellos años. Por supuesto, estamos hablando de Sócrates Escolástico y de su obra Εκκλησιαστική Ιστορία (por si tienen algún problema con el griego, aquí está una traducción al inglés). Si vamos al Libro VII y más concretamente a los capítulos XIII-XV (aunque con un antecedente en el Cap. VII) encontraremos la narración del asesinato de Hipatia que, efectivamente, fue linchada por una multitud de cristianos, pero no por motivos religiosos sino políticos, por una pugna entre partidarios del patriarca Cirilo y del prefecto Orestes. El enfrentamiento por el poder en Alejandría entre el Patriarcado y el Imperio venía ya de lejos. Con el patriarca Teófilo ya hubo problemas (véase el Libro VI, Cáp. VII y ss.) que se tradujeron en el ataque de éste al patriarca de Constantinopla Juan Crisóstomo que no concluyó hasta su deposición (repuesto en el cargo por el emperador Arcadio fue definitivamente depuesto y exiliado por sus críticas a la emperatriz Eudoxia). No resulta extraño que a la muerte de Teófilo el poder civil prefiriese a Timoteo antes que a Cirilo, sobrino de Teófilo y que ya había participado en la deposición de Juan Crisóstomo. No obstante, el pueblo de Alejandría apoyó a Cirilo que fue finalmente investido como patriarca de Alejandría. Comenzó por perseguir a los Novacianos en contra de las órdenes imperiales, pero fue con el asunto de la expulsión de los judíos cuando su enfrentamiento con el prefecto Oreste llegó a su cénit. Los judíos alejandrinos irritados por lo que consideraban una violación del Sabbath, se amotinaron y asesinaron a varios cristianos lo que fue aprovechado por Cirilo para organizar una revuelta que expulsó a los judíos de la ciudad y saqueó sus bienes ante la indignación de Orestes que consideraba que eso era una intromisión ilegítima en sus atribuciones como representante imperial. El enfrentamiento entre ambos llegó a su cénit cuando quinientos monjes de Nitria acudieron para apoyar a Cirilo atacando a Orestes. Uno de ellos, de nombre Amonio, apedreó al prefecto ocasionándole una herida en la cabeza por lo que fue detenido y torturado muriendo de resultas de ello. Cirilo le considera mártir y la tensión aumenta y hace pensar en un enfrentamiento abierto entre sus partidarios. Es entonces cuando Hipatia, amiga y tal vez consejera del prefecto, es asesinada de forma brutal por una turba entre la que figura un lector (un cargo eclesiástico menor) llamado Pedro. Aparte de lo obvio, que esos asesinos eran partidarios de Cirilo, no hay ninguna evidencia más. Que fueran o no los monjes de Nitria, que Cirilo hubiera ordenado o no el crimen... es algo que desconocemos y que, por tanto, no admite más que especulaciones al respecto. Podría argüirse que Damacio de Damasco sí afirmó la culpabilidad del patriarca en una obra perdida, la biografía de Isidoro (lo sabemos porque ese texto es uno de los comentados por Focio en su Miriobiblion lo que nos permite conocer que el comentario de la Suda sobre Hipatia está basado en esa obra hoy perdida). No obstante, la historia que cuenta, que el patriarca Cirilo decidió asesinarla por envidia cuando vio que la gente se agolpaba ante su casa es absurda a poco que lo pensemos. Algo en lo que coinciden todas las fuentes es en el hecho de que la filósofa era muy popular y muy querida en la ciudad. Es impensable que Cirilo no supiera quién era hasta que vio la multitud frente a la casa de Hipatia y que sólo entonces se llenara de envidia y planeara su urgente linchamiento. No obstante, aceptemos como mera hipótesis que Damacio acertara con el fondo aunque fallara lamentablemente en la explicación. Incluso si fue Cirilo el instigador del asesinato (aunque por motivos bien distintos a su envidia por la popularidad de Hipatia) ¿dónde está el cristianismo que pretendía acabar con el conocimiento? En ningún lado. El linchamiento de Hipatia fue un acto execrable y la participación que en él tuvieron algunos cristianos es condenable tanto por el hecho en sí como porque el cristianismo predica lo contrario de lo que hicieron (y eso no es ninguna novedad porque Sócrates Escolástico -que era cristiano- escribió lo mismo), pero pretender que se asesinó a Hipatia para acallar la voz del conocimiento tropieza con varios problemas que veremos a continuación. Hipatia no fue la primera ni la última víctima de los enfrentamientos entre los cristianos de Alejandría y el poder imperial. Antes que ella fue linchado de forma similar el obispo Jorge (año 361) y posteriormente lo fue el obispo Proterio (año 457). Ambos habían sido nombrados por los emperadores en contra del parecer del clero y el pueblo cristiano de Alejandría. La razón de fondo para ello no era religiosa sino nacionalista, el clero era lo propio frente al poder imperial que era lo extraño. De esa lucha entre el nosotros y el ellos nacieron múltiples conflictos que llegaron a la revuelta y al asesinato (véase al respecto La consagración de Timoteo Eluro como patriarca de Alejanandría... por D. Gonzalo Fernández). Hipatia fue una víctima inocente más de ese enfrentamiento y no el fruto de un fanático intento de acabar con el paganismo porque, de hecho, el paganismo en forma de escuela filosófica neoplatónica seguía existiendo en Alejandría siglos después de su linchamiento. ¿Dónde está el origen de este mito? En un panfleto anti-católico titulado Hypatia: Or the history of a most beautiful, most vertuous, most learned, and every way accomplish’d lady; who was torn to pieces by the clergy of Alexandria, to gratify the pride, emulation, and cruelty of their archbishop, commonly but undeservedly stil’d St. Cyril. que publicó John Toland en 1720 y que fue contestado al año siguiente en la obra The history of Hypatia : a most impudent school-mistress of Alexandria, murder’d and torn to pieces by the populace, in defence of Saint Cyril and the Alexandrian clergy : from the aspersions of Mr. Toland por Thomas Lewis. Sin embargo, la Ilustración se mostró favorable a las tesis de Toland y se olvidó de su refutación. Así, Voltaire en 1736 escribe Examen important de Milord Bolingbroke ou le tombeau du fanatisme. En él podemos encontrar este párrafo: "Y a-t-il rien de plus horrible et de plus lâche que l’action des prêtres de l’évêque Cyrille, que les chrétiens appellent saint Cyrille? Il y avait dans Alexandrie une fille célèbre par sa beauté et par son esprit; son nom était Hypatie. Élevée par le philosophe Théon, son père, elle occupait, en 415, la chaire qu’il avait eue, et fut applaudie pour sa science autant qu’honorée pour ses moeurs; mais elle était païenne. Les dogues tonsurés de Cyrille, suivis d’une troupe de fanatiques, l’assaillirent dans la rue lorsqu’elle revenait de dicter ses leçons, la traînèrent par les cheveux, la lapidèrent et la brûlèrent, sans que Cyrille le saint leur fît la plus légère réprimande, et sans que Théodose le jeune et la dévote Pulchérie, sa soeur, qui le gouvernait et partageait l’empire avec lui, condamnassent cet excès d’inhumanité. Un tel mépris des lois en cette circonstance eût paru moins étonnant sous le règne de leur aïeul Théodose Ier, qui s’était souillé si lâchement du sang des peuples de Thessalonique." Después Edward Gibbon terminaría por dar visos de historicidad a esta leyenda al incluirla en su The History Of The Decline And Fall Of The Roman Empire: "A rumor was spread among the Christians, that the daughter of Theon was the only obstacle to the reconciliation of the prefect and the archbishop; and that obstacle was speedily removed. On a fatal day, in the holy season of Lent, Hypatia was torn from her chariot, stripped naked, dragged to the church, and inhumanly butchered by the hands of Peter the Reader and a troop of savage and merciless fanatics: her flesh was scraped from her bones with sharp oyster-shells and her quivering limbs were delivered to the flames." El resto de la historia ya lo saben. Es más fácil creer y repetir un mito que investigar si tiene o no bases históricas. Concesión del premio Favila el Osado (extraordinario)¿Eh? Pero ¿no había concedido ya nuestro innoble galardón correspondiente a este mes de septiembre? Sí pero, por primera vez, un mismo medio de comunicación ha hecho (de)méritos suficientes para recibir nuestro despreciable trofeo por segunda vez en un mes. No podíamos dejar pasar esta ocasión para mostrar cómo nuestra amada disciplina es objeto de maltrato por los medios de comunicación españoles aunque esta crítica sea inútil porque no va a cambiar nada. Nuestro querido y amado (ironía que no falte) diario El Mundo publicó este reportaje de investigación firmado por Albert Segura sobre los supervivientes de la familia de Adolf Hitler. Bueno, de momento no vemos ningún problema ¿verdad? Pues no se preocupen que ya los encontraremos. Esa información fue recogida, entre otros, por el Daily Telegraph cuando la noticia ya se había difundido (y mal) por Internet. Una de las personas que se sintió extrañada por esas noticias que se difundían por nuestra amada e idolatrada (el sarcasmo tampoco ha de faltar) Red de Ment... Redes (¿en qué estaría yo pensando?) fue la periodista Blandine Grosjean que comenzó a tirar del hilo del reportaje de "investigación" que concluyó por ser una "himbestigación" en toda regla. Como Mdme. Grosjean lo explica mucho mejor de lo que yo podría hacerlo les dejo con el artículo original y su traducción al castellano. Sólo dos apuntes, el primero es que Mdme. Grosjean se equivoca al nombrar al periodista que no es Albert Serena como escribe sino Albert Segura, y el segundo es que el Sr. Josu Mezo se me ha adelantado al dar esta noticia en su blog Malaprensa antes de que yo hiciera lo propio, así que mi más cordial enhorabuena por destapar públicamente este asunto. 23/09/2009 14:04 Autor: José Luis Calvo. #. Tema: Crítica a la pseudohistoria No hay comentarios. Comentar. Concesión del premio Favila el Osado (septiembre de 2009)Nada más comenzar septiembre y ya habido un medio que ha hecho méritos para llevarse nuestro deplorable galardón. ¡Qué alegría más grande! Salvo que vivan en una cueva en medio de un desierto situado en una isla inhabitada, algo habrán oído de que el 1 de septiembre de este año conmemoramos (bueno, alguno ha dicho "celebramos" pero no se lo tengan en cuenta, es que no dan para más) el 70 aniversario del inicio de la II Guerra Mundial. Esto (unido a la falta de noticias de verdad) ha dado pie a toda una serie de reportajes, de emisiones de sellos, billetes... relacionados con la II GM. Como suele suceder, si los medios de comunicación españoles se ocupan de un tema relacionado con la Historia podemos preocuparnos y mucho. No podía dejar de saltar el gazapo tamaño elefante afectado de elefantiasis y se lo ha encontrado uno de los medios que mayor tradición tiene en tragarse lo que le echen, ése al que cantaba el gran Jimmy Fontana: "Con gli amori appena nati, ¿Ah, que la canción no tiene nada que ver con el diario español? No, si ya... pero ¿a qué es una maravilla? Bueno, pues Il Mondo, perdón El Mundo (¿en qué estaría yo pensando?) en su edición digital tiene en este mismo momento un enlace a un vídeo bajo el titular "La amante de Hitler rodaba vídeos caseros" y con el siguiente comentario "Un material secreto y espeluznante de los protagonistas de la II GM revela aspectos jamás contados hasta ahora." ¡La leche en verso! Pulso en la noticia, me manda a esta página, veo la película... y lo flipo en colores (ya me disculparán el vulgarismo, pero es lo que hice). Por si a los "mundanos" les entrase la vergüenza y retirasen el enlace, el material "secreto y espeluznante" consiste en unas imágenes de soldados del ejército francés entre las que no hay nada secreto (bueno, los tres militares vestidos de lindas damiselas y haciendo el payaso ante sus compañeros tal vez merecieran ese calificativo aunque creo que le cuadraría mejor el de patético) y lo único espeluznante es un fragmento de una actuación de Joséphine Baker ante las tropas galas (habrán apreciado que la Srta. Baker me resulta tan cara como trescientos "cantaores" flamencos pegando "jipíos" al unísono, pero eso es una mera cuestión de gustos o de disgustos, en este caso). Pocas veces habré podido contemplar una descripción de un material visual más inadecuada al contenido real, pero ese sensacionalismo barato es más competencia del Sr. Josu Mezo y su imprescindible blog Malaprensa (sí, esto es una recomendación nada encubierta) que de esta página. El disparate histórico está en el titular que, además de no responder tampoco al contenido de la película enlazada, es una "burrada" de consideración. La amante (y finalmente esposa durante unas horas) de Hitler fue la Srta. Eva Anna Paula Braun que se suicidó junto a su marido el 30 de abril de 1945 lo que supone un pequeño impedimiento para que pudiera realizar nunca un vídeo doméstico puesto que las primeras grabaciones de vídeo se realizaron en la década de los 50 (cuando la Sra. Eva Hitler estaba un tanto difunta) y la posibilidad de realizar grabaciones domésticas no existió hasta hace cuatro días como quien dice. Por lo demás todo "ferpecto". Concesión del premio Favila el Osado (agosto del 2009)No hay forma de que nos libremos del disparate histórico de turno aunque, por una vez, éste no nos atañe directamente aunque sí de forma tangencial. Hagamos el petate y crucemos el charco (seguro que el primero que llamó así al océano Atlántico era del mismo Bilbao) para irnos a Méjico (no, a Cancún no. ¿A Acapulco? Tampoco, mala suerte). Verán, en ese hermoso y gran país están en plena reforma de la enseñanza básica (algo de lo que si hicieran caso del ejemplo de España hubieran debido abstenerse, pero no caigamos en el error de pensar que los políticos mejicanos no son capaces de triunfar en lo que aquí ha resultado un fiasco de consideración). En estos días, con el comienzo del curso escolar, están comenzando a distribuirse los libros gratuitos (tal vez algunos políticos de aquí mismo deberían tomar nota de ese detalle) para la enseñanza de la Historia correspondientes al sexto (y último) grado. La sorpresa que se han llevado algunos especialistas en la enseñanza de la historia ha sido morrocotuda. Han desaparecido tres siglos de la historia mejicana, los correspondientes a la conquista española y al colonialismo posterior. No tengo que decirles que el intento de suprimir un periodo histórico trascendental tiene el "pequeño" problema de que convierte en ininteligible la Historia posterior. Pongamos un pequeño ejemplo doméstico. Supongamos que la educación española cae en manos de algún ente partidario de un nacional-catolicismo trasnochado y que, por tanto, decide que no debe enseñarse a los niños que los musulmanes conquistaron gran parte de la España visigoda y que esos territorios durante siglos no fueron cristianos. Ese ente (absolutamente ficticio) se habrá quedado más ancho que largo, pero ha conseguido que no se entienda un carajo (perdón por el exabrupto) de la Historia de los reinos cristianos medievales ni de la historia de España posterior. Lo primero tiene solución. Hacemos como si entre los años 711 y 1492 no hubiera sucedido nada y los Reyes Católicos fueran los descendientes directos de D. Rodrigo. A fin de cuentas, 781 años no son nada. Nos cargamos la historia de los reinos de Asturias, Galicia, León, Castilla, Navarra, Aragón, Valencia y Mallorca y la de los condados catalanes y no pasa nada... hasta que tengamos que explicar por qué en la España de los Reyes Católicos había legislaciones e instituciones diferentes heredadas de las coronas de Aragón y Castilla (y eso siguió siendo así hasta los Decretos de Nueva Planta de Felipe V e, incluso entonces, existieron excepciones que han llegado hasta nuestros días). El intento de silenciar por los motivos que sean (y la decisión mejicana ha conseguido ser tildada tanto de proindigenista como de antiindigenista en lo que supone un claro ejemplo de cómo no contentar a nadie) un periodo histórico sólo puede conducir a la ignorancia. Por todo ello, vaya nuestro nada insigne galardón a los responsables de la Secretaría de Educación Pública en Méjico. Se lo han ganado a pulso como pueden comprobar en este enlace o en este otro, una pequeña muestra del revuelo que han conseguido levantar. Nueva concesión del premio Favila el Osado (junio 2008)No sé si a Vds. les pasará lo mismo, pero últimamente no sé si soy yo o si soy Alicia en el País de las Maravillas. No, no estoy pensando en términos políticos y económicos (que darían muchas horas de conversación pero que no son el tema de este blog) sino en cuestiones históricas. Que estamos avanzando como los cangrejos resulta bastante evidente, pero ni en mis peores sueños esperaba encontrarme con una serie de dìsparates como los que encadena un periódico de tirada nacional y que han conseguido, a dos de junio, que esté seguro de que nadie va a conseguir superar el listón de barbaridades históricas al menos en este mes (sí, a veces soy muy optimista). Pues eso, como ejemplo de lo bien que va en España el conocimiento de esta disciplina apasionante a la que llamamos Historia, otorgamos nuestro infamante galardón a El Mundo por su fastuosa reescritura de la Geografía y la Historia de Egipto perpetrada en este artículo y publicada, para más INRI, en su sección de Ciencia. Ignoro si el escribidor de tal cúmulo de despropósitos sabe o no algo de Ciencia, pero de Historia, evidentemente, está pez. Tiene su gracia (no sé dónde, pero seguro que alguien que no sea de natural adusto como yo es capaz de encontrarla) que confundan la presentación de un documental para el Canal de Historia (ése del que prefiero no escribir lo que pienso porque, en caso, contrario, podrían pensar que padezco del síndrome de Tourette) con la revelación de un descubrimiento histórico, pero es exactamente lo que han hecho. ¿Que no pueden creérselo? Véamoslo. La noticia viene encabezada por esta ditirámbica expresión: "HISTÓRICO HALLAZGO ARQUEOLÓGICO" al que sólo falta un redoble de tambor y el acompañamiento de fanfarrias para que parezca aún más enjundiosa. La realidad, en el cuerpo de la noticia es otra: "añadía en la presentación internacional del documemental ’La pirámide perdida’, una película rodada durante tres años de excavaciones por Canal Historia, que podrá verse en septiembre en España." Lo del "documemental" [sic, con un par] debe ser un documento relacionado con la fabricación del queso Emmental, querido Watson o algo parecido, pero el hecho de que se haga referencia a "tres años de excavaciones" debiera haber hecho pensar a alguien (últimamente me pregunto no si existe vida inteligente extraterrestre sino si existe vida inteligente terrestre) que tal vez esto no es ninguna novedad. Bueno, el tribulete de turno podía estar un poco espeso (como el chapapote del Prestige, más o menos) para no darse cuenta de ello y más aún para pasar por alto este otro párrafo: "Durante los 12 últimos años hemos excavado allí..." o, incluso suponer, que hasta hoy no se habían dado cuenta de que estaban excavando los restos de una pirámide (si es que ya se sabe que hay de cada egiptólogo despistado...) o que, sabiéndolo, habían decidido guardar el secreto por vaya Vd. a saber qué ocultas razones (seguro que habían encontrado los restos de un UFO estrellado o el cadáver momificado de un gris con casco, escudo y porra antidisturbios incorporado). Todo eso pudo pasar (o no pasó) por la cabeza del gacetillero autor de este desaguisado pero más grave es que, en realidad, no tiene ni puta (perdón a las meretrices que bastante tienen con lo suyo como para cargar también con las culpas de las demás profesiones) idea de lo que está hablando e, incluso peor, que no se ha preocupado de documentarse siquiera de forma mínima. ¿Que estoy siendo excesivamente duro? Bien, vamos a hacer una cosa dificilísima (más o menos como cuadrar el círculo) nos vamos a Google, escribimos "piramide de Djedefre" y le damos a buscar. Uno de los primeros enlaces que aparecen es éste. Continuamos con nuestra tarea complejísima (como explicar el misterio de la Santísima Trinidad, más o menos) pulsamos en el enlace, lo leemos y ¡sorpresa!: " La pirámide de Djed-ef-re se encuentra situada a unos 8 kilómetros de Guiza, en una colina rocosa de Abu Rowash, a 30º 01´56´´ N y 31º 04´30´´ E . Su nombre original “La pirámide que es la estrella-Sehedu” fue objeto de atención por parte de Perring, Lepsius y Petrie pero no fue hasta la excavación de los años 1901 a 1902 por el Instiut francais d`Archèologie Orientale (IFAO) en la que se pudo descubrir la identidad real del propietario de la pirámide, leído entonces como Didoufri." El autor de esta página, el Sr. D. José Casal Lora sabe de lo que está hablando y, me permito suponer, se estará desternillando de risa al leer cosa como el titular de esta noticia de rigurosa actualidad: "La cuarta pirámide del Valle de Giza" Bien, de momento nos hemos enterado de que la pirámide de Djedefre ni ha sido descubierta ahora ni cosa que se le parezca porque ya fue excavada hace más de un siglo y que, además, tampoco está en Giza y sí en Abu Roash, a ocho kilómetros en dirección norte. Un par de fallos cualquiera los tiene (y si no mírenme y lo podrán confirmar) y aunque nos hayan querido vender la moto del descubrimiento (que no es tal) de una pirámide en Giza (que no está allí) tal vez el resto de la información sea más acertado ¿no? ¿Cómo se lo diría de forma educada? Ni de coña marinera. ¿Cuántas pirámides hay en la meseta de Giza? Si alguien está pensando "¡Yo lo sé! Tres, las de Keops (Jufu), Kefrén (Jefre) y Micerinos (Menkaure)" que vuelva a pensar la respuesta porque no es así. El término pirámide se refiere a una construcción cuya forma semeja la del cuerpo geométrico homónimo y no tiene nada que ver con su tamaño. De hecho, en Roma se conserva la Pirámide de Cayo Cestio y la llamamos así pese a que comparada con las grandes pirámides egipcias parece una pirámide pitufa. Si ahora repetimos la pregunta ¿saben la respuesta?. Centrémonos sólo en las pirámides faraónicas de Giza. El complejo funerario de Jufu presenta la Gran Pirámide (El horizonte de Jufu) además de los restos de una pirámide satélite recientemente descubierta (en 1991) y las llamadas pirámides de las Reinas (son tres y pertenecían a Heteferes, Meritires y Henutsen). El complejo de Kefrén presenta su pirámide (Jefre es grande) y una pirámide satélite. El complejo de Micerinos presenta su pirámide (Menkaure es divino), una pirámide de culto y dos pirámides llamadas de las Reinas de las que una, la mayor, se atribuye a la esposa real Kamerernebty II. Si no me equivoco al contar (no se crean, que esto tiene su complicación) me salen once pirámides, así que aunque ahora hubieran descubierto una más en Giza no sería la cuarta sino la duodécima (o la doceava si lo dice algún político español muy culto él). ¿Más errores? Pues sí. Ya que hemos empezado no es cosa de dejarlo a medias: "La destruyeron los romanos para utilizar sus piedras en El Cairo" Guau. El único problemilla es que hemos visto antes, en el artículo del Sr. Casal Lora, esta afirmación: "Pietrie ya comentaba que en su tiempo le informaron que salían a diario de entre 250 a 300 camellos cargados de piedras de la pirámide," Aunque Flinders Petrie muriera anciano y ya hace tiempo (en 1942) la época romana le pillaba bastante lejos. No, no es que los romanos no tuvieran responsabilidad en la destrucción de la pirámide de Djedefre porque sí la tuvieron. Por ejemplo, y sin duda, fueron los culpables de la destrucción de las estatuas del Horus y ya se sabía que tuvieron un asentamiento en el complejo funerario de Djedefre para, supuestamente, "reaprovechar" (precioso eufemismo muy empleado en Arqueología e Historia del Arte para no tener que decir "robar" que suena peor) los materiales de construcción empleados en la pirámide y construcciones anexas, pero tampoco es cuestión de echarles toda la culpa cuando la rapiña de Abu Roash todavía se producía en el S XIX. De hecho, en el artículo el Sr. Hawass dice: "Sus piedras fueron utilizadas durante siglos para construir en El Cairo" (Esto de hacer titulares llamativos que luego son contradichos -¿o eran contradecidos?- por la propia información es una mala praxis cada día más frecuente. La prensa del cuore y las gónadas procreativas está haciendo escuela). "Fue levantada con caliza y granito rojo de Asuán, como la de su padre. El material llegaba desde 800 kilómetros de distancia por el Nilo y alcanzó Abu Rawash a través de grandes canalones." ¿Perdón? Vale, el granito rosa o rojo llegaba desde Asuán pero la caliza no. La de su Sr. papá (Keops) procedía de la propia Giza (era bastante mala) y la de mejor calidad (que se empleó para el revestimiento de la Gran Pirámide) de las canteras de Tura, a 13 kilómetros de Giza y a 21 de Abu Roash. Por cierto, cuando tengan un momento me expliquen eso de que las piedras alcanzaron "Abu Rawash a través de grandes canalones" porque no termino de pillar qué demonios han querido decir. ¿Algo más? Pues sí: "La pirámide estaba recubierta de granito pulido y por una aleación de oro, plata y cobre que brillaban al sol en señal de poder" Me temo que aquí han vuelto a entender algo mal. La idea de una pirámide recubierta de una aleación de oro, plata y cobre resulta de los más espectacular, pero pueden olvidarse de ello. Lo que se recubría con metales era el piramidón o piramidión no la pirámide entera. En fin, que con estos antecedentes no me sorprendería encontrarme mañana con unos titulares que rezaran: "Última hora. Magnicidio en los EEUU. El presidente McKinley ha sido asesinado. Se sospecha de Atila el Huno." o cualquier disparate similar. Pues eso, que para El Mundo, 20 minutos, Onda Cero... y los demás medios que se han tragado esta parida nuestro galardón con el regalo de un detector de neutrinos de bolsillo con el ruego de que la próxima vez piensen que el mero hecho de que hayan descubierto que la pirámide de Djedefre era más alta que las de Giza ya es suficiente noticia como para "embellecerla" de mala manera. Nueva concesión del premio Favila el Osado (mayo 2008)Hay días en los que me siento como Edgardo, tentado de no volverme a levantar de la cama. No, no es fruto de ningún contratiempo amoroso motivado por Clotilde ni por ninguna otra mujer de nombre más eufónico aunque, en última instancia, todos los desengaños son iguales sea cual sea la causa que los motiva. En fin, que ignoro si Eloísa está debajo de un almendro pero sí sé que los medios de comunicación españoles están en la higuera. Francamente (perdón, juancarlasmente que se me había ido el santo al Valle de los Caídos) uno creía estar curado (sin necesidad de productos homeopáticos) de espanto. Después de ver como la PedroJotaySardana Gazette se tragó una falsa predicción de Nontragamus (que sí, que se tragaron el anzuelo, la plomada, el flotador, la caña y hasta al pescador Martín), después de ver como en CuartoymitaddeMilenioantesdeFríker se fagocitaron a un cosmonauta soviético con acompañamiento de vodka Stolinskaya y de polvorones de Estepa (estepa rusa, por supuesto)... ya uno está dispuesto a creerse casi cualquier cosa de la nula capacidad de los medios (el día que crezcan serán enteros, supongo) patrios para discriminar la información veraz de la parida de turno. Sin embargo, siempre pueden dar una nueva vuelta de tuerca y terminar de agarrotar al reo que, la verdad, puede que esté feliz por abandonar de una vez este valle de lágrimas y hundirse en la nada que tiene la inmensa ventaja de que allí no hay periódicos, radios, televisiones... y demás instrumentos de tortura. Sé que en esta ocasión picaron la Radio Nacional de la Nación de Naciones, OlaCeroenconducta... y medios digitales como Libertaddedal entre otros. La repercusión en los periódicos se me escapa porque hace mucho que tomé la decisión de que los árboles no merecen el triste fin de convertirse en soporte de chorradas pudiendo transformarse en cambio en algo mucho más digno y útil como el papel El Elefante (espero que, por su edad, no sepan de qué estoy hablando. Una parte de su anatomía se lo agradecerá). En fin, abandonemos el tono escatológico (¿o era scatológico?) y burlesco (que es la mejor armadura contra el sinsentido) para ponernos serios. La agencia EFE distribuyó la siguiente carnaza a los medios que se apresuraron a tragársela entera: "ALEMANIA-ARQUEOLOGÍA ENCUENTRAN EL PALACIO DE LA REINA DE SABA EN ETIOPÍA [R] 496 Palabras 08/05/2008 11h 39 Berlín, 8 may (EFE).- Arqueólogos alemanes han encontrado los restos del palacio de la legendaria reina de Saba en la localidad de Axum, en Etiopía, y desvelado con ello uno de los mayores misterios de la antigüedad, según anunció hoy la Universidad de Hamburgo. "Un grupo de científicos bajo la dirección del profesor Helmut Ziegert ha encontrado durante una investigación de campo llevada a cabo esta primavera el palacio de la reina de Saba , datado en el siglo X antes de nuestra era, en Axum-Dungur", señala un comunicado de la citada universidad. La nota subraya que "en ese palacio pudo estar custodiada durante un tiempo el Arca de la Alianza", donde, según fuentes históricas y religiosas, se guardaban las tablas con los Diez Mandamientos que Moisés recibió de Dios en el monte Sinaí. Los restos de la residencia de la reina de Saba fueron hallados bajo el palacio de un rey cristiano. "Las investigaciones han revelado que el primer palacio de la reina de Saba fue trasladado poco después de su construcción y levantado de nuevo orientado hacia la estrella de Sirius", destacan los arqueólogos de la Universidad de Hamburgo. Estos presumen que Menelik I, rey de Etiopía e hijo de la reina de Saba y del rey Salomón de Jerusalén, fue quien ordenó levantar el palacio en su lugar final. Los arqueólogos alemanes destacan que en ese palacio había un altar, en el que probablemente reposó el Arca de la Alianza, que según la tradición era un cofre de madera de acacia recubierto de oro. Las numerosas ofrendas que los científicos germanos encontraron en torno al lugar donde debió de estar el altar han sido valoradas por los expertos como una clara señal de que la especial relevancia del lugar se ha transmitido a lo largo de los siglos. El equipo en torno al profesor Ziegert estudia en Axtum desde 1999 la historia de los principios del reino de Etiopía y de la iglesia ortodoxa etíope. "Los resultados actuales indican que, con el Arca de la Alianza y el judaísmo, llegó a Etiopía el culto a Sothis, que se mantuvo hasta el siglo VI de nuestra era", afirman los arqueólogos germanos. Dicho culto, relacionado con la diosa egipcia Sopdet y la estrella Sirius, traía consigo que "todos los edificios de culto se orientasen hacia el nacimiento" de esa constelación, comenta la nota universitaria. Finalmente revela que "los restos encontrados de sacrificios de reses vacunas son una característica también" del culto a Sirius practicado por los descendientes de la reina de Saba ." Para miccionar y no echar gota, vamos. Pasemos por alto burradas como que Sirio es una constelación cuando en mi pueblo (no nos hagan mucho caso que somos un poco brutos) es una estrella (bueno, ya saben lo de Sirio A, Sirio B... tema con el que le aburrí de lo lindo en otra ocasión), esa afirmación de los sacrificios de vacuno que relacionan con la diosa Sopdet (me pregunto qué creerán que se sacrificaba -supuestamente- en el templo de Jerusalén ¿caracoles, lombrices?) o esa improbable mezcolanza de judaísmo y culto a Sopdet que además no precisa (si es que es cierto lo del culto a la diosa egipcia) de viajes de la reina de la Saba para confraternizar con su colegui Salomón porque Sopdet estaba relacionada con la crecida del Nilo río que, casualidades de la vida, nace (el Nilo Azul) en Etiopía. No, lo que realmente me indigna es esa visión acrítica de la Historia que destila toda la noticia. Comencemos por el principio. Si son Vds. lectores de la Biblia bien porque sean creyentes judíos o cristianos bien porque gusten de las buenas historias no precisan que les diga quién era la Reina de Saba o Sabá. Si no es el caso, pueden encontrar la crónica de su supuesta visita en el Libro primero de los Reyes, 10, 1-13. ¿Qué dice? Pues que la reina de Sabá, conociendo la sabiduría de Salomón, acudió de visita a Jerusalén acompañada de una caravana de camellos para proponerle varios enigmas que, por supuesto, el sabio rey solucionó sin despeinarse. Encantada por la inteligencia de su colega en reinados, la reina de Sabá le regaló una propinilla sin importancia de 120 talentos de oro (se considera que en el AT un talento equivalía a 34 kilogramos, es decir que fueron algo más de 4 toneladas de oro) además de perfúmenes en gran cantidad (ignoro si se escondía en ello alguna alusión a la higiene personal del egregio Salomón) y unas cuantas piedras preciosas para que no se diga que lo de Sabá eran unos tacaños. Salomón (para que luego digan las malas lenguas que si los judíos...) la hizo regalos de gran valor y después la reina de Sabá se volvió a su casa. La segunda versión de la visita regia que se encuentra en el Libro segundo de las Crónicas, 9, 1-13 es igual a la de 1R. ¿Algo de todo ello es cierto? Presumiblemente, no. Existen dudas muy fundadas de que el rey Salomón (si es que existió, que ni siquiera eso es seguro) alcanzara el grado de prosperidad que la Biblia le atribuye ni cosa que se le parezca siquiera lejanamente. En su supuesta capital, Jerusalén, y en su supuesta época (S. X a. de C.) no aparecen restos arqueológicos de grandes construcciones (incluido el famoso templo) ni señal alguna de que estemos ante una época de desbordante vitalidad económica. Que una supuesta reina de una riqueza extraordinaria acudiera a visitar a un rey poco importante y le hiciera presentes de un valor inimaginable roza la categoría de cuento chino (o judío, en este caso). Además, todo el episodio se muestra tan inconcreto que parece extraído de la crónica rosa de cualquier revista del corazón y los cataplines de nuestros días. Nada se dice del nombre de la reina, nada de dónde estaba su país, nada acerca de qué enigmas son los que planteó a Salomón, nada de las respuestas de éste, nada acerca de qué regaló Salomón a la reina (se limitan a decir que fueron acordes con su regia munificencia, es decir, que fueron la leche en verso), nada de cuánto tiempo duró la visita... parece que la única intención del cronista es apuntalar la fama de sabiduría del rey Salomón y su riqueza. Esto se acerca demasiado a la intención de presentar el reinado de Salomón como una Edad de Oro (tanto literal como metafóricamente) como para que resulte creíble. No obstante supongamos que hay un leve fondo de verdad en toda la historia. Que si bien Salomón no fue el gran monarca que nos pinta la Biblia (y hay pocas dudas de que no lo fue) sí pudo ser visitado por una reina por algún motivo aunque su estancia en Jerusalén tampoco tendría presumiblemente demasiado parecido con la narración bíblica. Supongámoslo. ¿Encuentran algo que nos permita señalar dónde puñetas está Sabá? País rico (posiblemente muy exagerado), piedras preciosas, perfúmenes, camellos... Pues va a ser que pueden ser varios. De hecho, la mayoría de estudiosos del tema se inclinan a pensar que si hay algo de cierto en esta historia (que creo que no) un buen candidato a Sabá sería el actual Yemen. No obstante, con las maderas que tenemos podemos construir bancos distintos sin problemas. Prescindamos de todo ello porque hoy estoy la mar de generoso (cosa de cumplir años y tal y tal). ¿Han leído Vds. algo acerca de que la reina se llevara debajo del brazo el Arca de la Alianza? ¿Quién puñetas es ese Menelik I, hijo de la reina de Saba y de Salomón? La respuesta no sé si estará en el viento, pero en la Biblia seguro que no. Pese a que la Biblia tenga a bien contarnos (al menos sugerirnos) muchas historias acerca de los reales polvos salomónicos (Cantar de los cantares incluido), el que supuestamente se liara con su majestad de Sabá no está entre las bíblicas indiscreciones sexuales. La respuesta tenemos que buscarla en el Kebra Nagast, la gloria de los reyes. ¿El qué? El Kebra Nagast es un libro etíope escrito en ge´ez (al menos en la versión que conocemos) y que se cree escrito en el S XIV (por supuesto después de Cristo), es decir, 2400 años después de los supuestos hechos. Aquí es donde encontraremos la historia del asuntillo entre Salomón y la reina de Sabá (que, por supuesto, es etíope) del que nacería (cuando la mamá ya había abandonado Jerusalén) un hijo, Menelik que, con el pasar de los años, iría a visitar a papá Salomón y que es el que se trajo de recuerdo turístico el Arca de la Alianza que, según la tradición etíope se conserva en la actualidad en la iglesia de Santa María de Sión en Aksum (o Axum) y que participa (cubierto de velos) en la fiesta del Timkat. Aparte de esa fiesta, nunca abandona el santuario y no se permite verlo a nadie (lo de estudiarlo para verificar su autenticidad -me da la risa- ni se plantea). Si la historia bíblica de Salomón y la reina de Saba no es que merezca mucho crédito, lo del creerse el Kebra Nagast es de nota salvo que uno sea Bob Marley. La intención de ese escrito es evidente, porporcionar unos orígenes "pata negra" a la monarquía etíope con la pretensión, ni más ni menos, que presentarla como descendiente por vía directa de Salomón y, por tanto, de David algo tan creíble como que la dinastía Julio-Claudia descendía de Venus. Pues bien, los medios españoles (tan críticos y bien informados como en ellos es habitual) no se han enterado de nada y han dado crédito a esta historia sin pararse a hacer unas preguntas básicas: 1- ¿Qué prueba que la reina de Sabá existiera? 2- ¿Qué prueba que fuera etíope? 3- ¿Qué prueba que el palacio de Aksum tuviera nada que ver con ella? 4- ¿Qué prueba que tuviera un hijo con Salomón? 5- ¿Qué prueba que el Arca de la Alianza existiera realmente? 5- ¿Qué prueba que la reina o su hijo tuvieran nada que ver con el Arca de la Alianza? La respuesta a estas preguntas ya la conocen Vds. La Biblia y el Kebra Negast. Pues vale. Así por obra y gracia de unos arqueólogos con bastante poco criterio y de unos medios que no se enteran de por dónde van los tiros, héte aquí que una noticia que podría ser interesante por sí misma (encuentran los restos de un palacio del S X A. de C. en Etiopía) se convierte en un disparate. Permítanme una pregunta maliciosa: si hacen esto con una noticia que no va a cambiar la vida de nadie ¿qué pueden hacer con cuestiones realmente importantes para la vida de todos nosotros? Inauguramos una nueva sección (V)Una vez aclarados estos puntos, podemos volver a la crítica de la obra "La sábana santa ¡vaya timo!" de la que es autor el Sr. D. Félix Ares. Con el capítulo V titulado "Investigaciones (más o menos científicas)" el autor comienza lo que podríamos llamar la parte científica de la obra, abandonando (aparentemente) la parte histórica. No obstante, ya veremos que no es así. El autor inicia el capítulo con las investigaciones científicas que tuvieron lugar sobre el Sudario en 1969, 1973 y 1978 a las que habría que añadir la prueba de C-14 en 1988. No obstante, prescinde en este capítulo (lo incluye en el VII) de las investigaciones científicas realizadas por personas que no tuvieron acceso a la Sindone. Vignon, Colson, Delage o Barbet tendrán que esperar su entrada en escena (en los casos de Colson y Delage indefinidamente porque ni siquiera son mencionados en esta obra) pese a ser los precursores de la investigación científica sobre este objeto (si dichas investigaciones fueron ejemplos de buena o mala ciencia lo veremos en su momento). Personalmente hubiera preferido que se hubiera seguido el orden cronológico, pero como el Sr. Ares evidentemente opina lo contrario continuaremos con la secuencia de acontecimiento que él establece. "Por otra, muchos científicos, honrados y competentes en sus áreas de trabajo, se vuelven medio tontos (cursiva en el original) cuando se toca un tema que ellos consideran incuestionable: que el lienzo de Turín es la auténtica mortaja de Jesucristo. En ese caso se olvidan de su objetividad científica y buscan cualquier cosa que permita reafirmar su fe." (Págs. 41-42) Reconozco que ese párrafo resulta impresionante y que, incluso, puede ser cierto en algunos casos, pero no es completamente veraz porque oculta que, por ejemplo, Delage (que estaba convencido de que la Sábana Santa era el verdadero Sudario de Jesús) no era creyente así que mal podía estar actuando para reafirmar una fe que no tenía. Claro que si ése es el problema, nos olvidamos de Delage como si nunca hubiera existido o como si hubiera sido abducido por una nave extraterrestre y asunto concluido. "No todos los científicos participantes eran de este tipo. Algunos eran capaces de mantener su objetividad aunque los datos contradijeran sus creencias. Hay que felicitarles, pues mantener la objetividad en contra de las creencias es digno de sabios." (Pág. 42) Lo cual queda, nuevamente, muy bonito. Hay frases que están pidiendo a gritos una placa de mármol de Carrara que las inmortalice pero eso no quiere decir que sean veraces. El Sr. Ares tiene muy claro quiénes son los científicos que eran capaces de contradecir sus creencias y, por tanto, de mostrarse objetivos: "Los científicos que afirmaron que la sábana era una falsificación medieval sabían que iban a ser atacados. No obstante, para ellos fue más importante la fidelidad a los datos que las presiones." (Pág. 42) Llegados a este punto, uno está tentado de pedir a gritos una guitarra y exigir al público que jalee su intervención con unos cuantos "¡Olés!". Si no lo hago es: a) Porque me horripila el flamenco que, en mi opinión, tendría que estar prohibido por la convención de Ginebra. b) Porque sé que las tonterías acerca de la Sábana Santa no fueron dichas sólo por los científicos creyentes en su autenticidad. Tan bucólico panorama acerca de científicos "medio tontos" que se dejan llevar por sus creencias religiosas y abnegados científicos que tienen un comportamiento "digno de sabios" por no dejarse influir por ellas es falso. Lo siento mucho, pero es así. Como me imagino que alguno de Vds. estará "con la mosca detrás de la oreja" y pensando si me he pasado al "lado oscuro" (o algo así), permítanme explicarme. No es sostenible (al menos para mí) que todos los científicos que afirman la autenticidad de la Sábana Santa lo hagan movidos por sus creencias religiosas cuando alguno de ellos ni siquiera era creyente. ¿Cómo es eso posible? Porque han llegado a confundirse dos cuestiones absolutamente distintas, la autenticidad del Sudario por una parte y, por otra, que éste sea una prueba de la resurrección de Jesús. Que la Sábana Santa fuera auténtica no significaría más que ese trozo de tela envolvió el cadáver de un hombre crucificado al que conocemos como Jesús. Esto sería una cuestión meramente histórica, no religiosa y, por tanto, científicos como Delage pudieron creer en la autenticidad de la Sindone sin dejar por ello de ser agnósticos. Por otra parte, cualquiera que haya tenido la curiosidad de leer trabajos sobre el Sudario sabe que tanto partidarios como detractores de su autenticidad han llegado a decir auténticas tonterías al respecto. Dado que el Sr. Ares no incide más que en aquéllas que proceden de los partidarios de su autenticidad (recuérdese que eso no significa más que esta tela envolvió el cuerpo de Jesús sin pronunciarse para nada sobre su supuesta naturaleza divina) al final de las entradas relacionadas con la crítica a su libro veremos algunos ejemplos de afirmaciones disparatadas realizadas por los detractores de su autenticidad. Aunque el Sr. Ares se olvide siquiera de mencionar a autores como Christopher Knight & Robert Lomas (para los que la Sindone envolvió el cuerpo vivo y torturado de Jacques de Molay) o Lynn Picket & Clive Prince (para los que el Sudario es una fotografía de Leonardo da Vinci) si que cita un maravilloso ejemplo de "parida" científica (aunque en este caso, habría que hablar de "parida" histórica). Veámoslo: "es el trabajo de un gran artista de finales del siglo XV o principios del XVI, que utilizaba la técnica de sombreado de Leonardo." (Pág. 54) Esa "perla" referida a la Sábana Santa se debe a la Dra. Noemi Gabrielli que formó parte de la comisión de 1973 y que, evidentemente, consideraba que no era auténtica (en lo que estamos de acuerdo). No obstante no sólo tiene importancia el qué se afirma sino también el porqué se afirma y en este punto es donde reside el problema. Ya vimos la historia (tanto real como supuesta) del Sudario hasta las bulas papales del 6 de enero de 1390. Si hasta ese momento la documentación acerca de ese objeto es contradictoria, incompleta... ahora cambian las cosas. Desde 1390 a 1418 la Sindone se conservó en la colegiata de Lirey. El 6 de julio de 1418 fue entregada a Humbert, conde de la Roche, (segundo esposo de Marguerite de Charny, la hija de Geoffroi II de Charny) para ponerla a salvo de los peligros de la guerra entre Francia e Inglaterra. En 1439 falleció Humbert de la Roche y en 1443, dado que la guerra con Inglaterra había tomado un cariz favorable a Francia, los canónigos solicitaron a su viuda la devolución de la Sábana Santa. Marguerite se negó alegando que era una propiedad de su familia desde los tiempos de su abuelo, Geoffroi I de Charny. Para evitar los gastos de un proceso judicial, el capítulo de Lirey aceptó que la guardase durante tres años más a cambio de una contraprestación económica por las limosnas que la iglesia dejaba de percibir por no ostentar ya la "reliquia". En 1446 al cumplirse el plazo sin que Marguerite procediera a su devolución, el caso llegó al tribunal de Besançon. Allí Marguerite se comprometió a su devolución en 1449 a cambio de nuevas compensaciones económicas. En 1449 Marguerite en lugar de devolver la Sábana Santa a la colegiata se la llevó a realizar un "tour" por tierras de lo que hoy es Bélgica. A finales de este año, se produce un nuevo acuerdo entre las partes por el que Marguerite conservaría durante otros tres años la Sindone a cambio ¿como no? de más contraprestaciones económicas. Para no variar, Marguerite incumple también este acuerdo y en 1452 cede su propiedad a la casa de Saboya. El colegio de Lirey "agarra el cabreo" que pueden Vds. imaginarse y recurren, nuevamente, al tribunal de Besançon que acaba excomulgando a Marguerite de Charny. Como ésta no se dio por enterada, los canónigos de Lirey acaban vendiendo la Sábana Santa por 800 ducados de oro... que Marguerite nunca pagó como tampoco las compensaciones económicas especificadas en todos los acuerdos que hemos visto. Un nuevo acuerdo en 1458 o 1459 reiterando el contenido del anterior quedó, nuevamente, incumplido por Marguerite que murió excomulgada en 1460. Las reclamaciones del colegio de Lirey se dirigieron entonces a Luis de Saboya que en 1464 aceptó conceder una renta a la Colegiata para compensar sus pérdidas. Luis de Saboya falleció en 1465 siendo sucedido por su hijo Amadeo IX que falleció en 1472 siendo sucedido por su hijo Filiberto I. En 1473 los canónigos intentaron cobrar a su madre (a la madre de Filiberto I, aclaro) Yolanda que actuaba como regente por la minoría de edad de su hijo la renta prometida por Luis de Saboya que se les adeudaba desde la muerte de éste. Posiblemente obtuvieron una respuesta satisfactoria porque nunca más reclamaron nada. Por su parte, los Saboya depositaron el Sudario en la iglesia de los Franciscanos en Chambery donde se encontraba ya en 1453. Amadeo IX y su esposa Yolanda decidieron acelerar las obras de la capilla ducal en Chambery así como solicitar la concesión del rango de colegiata a dicha capilla lo que les fue concedido en 1467 por bula de Pablo II. Posiblemente el Sudario fue trasladado a esta nueva ubicación antes del fallecimiento de Amadeo IX en 1472 (como ya dijimos). En 1483 figura en el inventario de reliquias de la nueva colegiata de dónde sólo salió para algunas ostensiones como la celebrada en Vercelli el día 27 de marzo (Viernes Santo) de 1494 o la que tuvo lugar en Bourg-en-Bresse en 1503 a solicitud de Felipe el Hermoso. Hasta 1506 estuvo en el castillo de Billiac para complacer la petición de la condesa madre que se había retirado a ese lugar y que deseaba tenerla cerca de sí. En ese año los habitantes de Chambery consiguen que regrese a su ciudad donde permaneció hasta 1535 cuando Francia invade Italia ocasionando la huida de los Saboya que llevan consigo la "reliquia" que es ostentada en Milán en 1537. Posteriormente se conservó en la fortaleza de Niza hasta la toma de esa ciudad por los franceses en 1543 lo que motivó su traslado primero a Vercelli y posteriormente a diversas localidades, siempre en posesión de los Saboya. Cuando los Saboya recuperan sus propiedades, la Sindone regresó a la capilla ducal de Chambery en 1560 de dónde salió en 1578 con destino a Turín para facilitar el cumplimiento del voto realizado por Carlos Borromeo que, en agradecimiento por el cese de una epidemia de peste en Milán, prometió venerar la reliquia. Allí se conservó primero en la capilla ducal de San Lorenzo y posteriormente en un capilla (construida ex profeso) en el palacio ducal. El 1 de junio de 1694 fue trasladada a su actual paradero, la Capilla de la Santa Sindone (o Capilla Real) en la catedral turinesa. Pues bien, si por el Plomo de Lirey conocemos el aspecto que tenía la Sábana Santa cuando era expuesta en esa localidad francesa (y que coincide con el que hoy conocemos) y la historia del Sudario es conocido desde esa fecha ¿cuándo demonios cree la Dra. Gabrielli que se produjo el "cambiazo" sin que nadie se diera cuenta? Si, además, la propiedad de la "reliquia" desde 1452 hasta fechas muy recientes (concretamente hasta 1983 cuando fue donada a la Santa Sede en virtud de una disposición testamentaria de Umberto II de Saboya) ha recaído siempre en la casa de Saboya ¿para qué iba ésta a sustituir la reliquia por una copia? ¿Para engañarse a sí misma? ¿Qué comentarios le merece al autor tamaña "burrada"? Veámoslo: "De esta frase destacaría el hecho de que la imagen es la obra de un gran artista, pero en cuanto a la datación parece retrasarla demasiado... Parece que la Dra. Gabrielli se alejó un poco en el tiempo: la datación de la pintura 100 o 150 años antes también habría sido perfectamente coherente." (Pág. 54) En realidad, la datación 100 o 150 años de lo que afirmó la Dra. Gabrielli es la única que hubiera resultado coherente. No es que lo parezca, es que retrasó la fecha de composición en demasía y sin que hubiera ningún motivo válido para ello. Si la Dra. Gabrielli, pese a la "metedura de pata", no merece para el Sr. Ares una crítica más dura, el dictamen del Dr. Raes se gana lo que, en mi opinión, es un sarcasmo inmerecido: "Gilbert Raes, uno de los pocos no italianos del grupo, era un experto textil belga, y lo que dice es digno de un escrito diplomático:" (Pág. 51) y "Le propongo para redactar tratados de la Unión Europea que satisfagan a todos, ¿o a ninguno?" (Pág. 52) ¿Qué dijo el Dr. Raes para merecer ese, en mi opinión, "cachondeo" innecesario? Lo siguiente: "El tipo de tejido no es particularmente distintivo y no permite determinar el período en el que se produjo." (Pag. 52) y "En base a las observaciones anteriores podemos decir que no poseemos indicaciones precisas que nos permitan afirmar sin sombra de duda que el tejido no data de los tiempos de Cristo. Por otra lado, tampoco es posible confirmar que la tela en cuestión haya sido realmente fabricada en ese período." (Pág. 52) Es decir, que puesto que el tipo de tejido es común tanto en época de Jesús como posteriormente, no hay nada en él que permita datarlo por simple observación de la tela. Eso no es diplomacia, ganas de nadar y guardar la ropa... es sencillamente una postura honrada. Si no existen pruebas que permitan elegir entre dos teorías opuestas, hay que abstenerse de hacerlo. Por lo demás, resulta interesante destacar el informe de Eugenia Rizatti y Emilio Mari sobre la presencia (o no) de sangre en el Sudario. Todas las pruebas realizadas dieron resultado negativo (es decir, que no había sangre). Sin embargo, el autor tiene que reconocer: "Rizatti y Mari indicaron que su método es válido cuando da resultados positivos. Es decir, si dicen que hay sangre es que la hay. Pero no son absolutamente válidos para decir que no la hay. Pudiera ocurrir que con otras comprobaciones de otro tipo resultara que sí hay restos de sangre." (Pág. 48) No obstante, el Sr. Ares a continuación intenta zanjar cualquier duda que pudiera sugerir en el lector ese párrafo: "Creo importante señalar aquí que comprobaciones posteriores del STURP y de Walter McCrone, con las mismas técnicas y otras técnicas, tales como bencidina, test de Takayama y Teichman, fenoftaleína y luz ultravioleta con tratamiento de ácido sulfúrico, también dieron resultados negativos." (Pág. 48) A poco interés que hayan tenido Vds. en seguir la polémica sobre la Sábana Santa supongo que en este punto se estarán haciendo la misma pregunta que me formulé yo: ¿Y dónde está la contestación a los trabajos de Alan Adler y John Heller? No obstante, también es posible que no tengan ni idea de quiénes son esos señores o qué aseguraron. Por si acaso, permítanme enlazar un artículo que contiene un resumen (en inglés) de esta historia. Pues bien, en vano buscarán en este libro referencia alguna a esa cuestión. No existe la menor mención a porqué esos estudios son inválidos. Ni niega los resultados (presencia de componentes que los autores relacionan con la sangre humana), ni ofece razones para afirmar que los métodos empleados no son adecuados, ni ofrece una interpretación alternativa a la de los Sres. Adler y Heller. Sencillamente, nada de esto existe para el autor o bien considera que no merece la pena trasmitírselo a sus lectores. Eso no le impide asegurar: "La conclusión es bastante clara: en la sábana de Turín no hay restos de sangre." (Pág. 49) Me parece muy bien que el Sr. Ares posea tal grado de certeza sobre ese punto concreto, pero si hay un estudio que asegura lo contrario, hacer como si éste no existiera o como si, al menos, no mereciera respuesta, no es la mejor forma de convencernos a los demás para que podamos compartir su seguridad. Por contra, sí informa adecuadamente de la diferente interpretación dada por Walter McCrone y los científicos del STURP a la presencia de dióxido de hierro. (Para el primero es una prueba de que la figura de la Sábana Santa es una pintura realizada con ocre mientras para los segundos procede de la descomposición de la sangre o, tal vez, sea una contaminación procedente de la pintura de las copias que se ponían en contacto con ella). Si están interesados en esta polémica, les enlazo un artículo de Walter McCrone (en español) y un breve comentario de Raymond Rogers en los que defienden sus respectivas posturas. No obstante, dado que el Sr. Ares es informático y, con mayor precisión, es "profesor titular universitario del área de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad del País Vasco" según reza la solapa de este libro, lo que me sorprendió más desagradablemente de este capítulo es lo poco que dice sobre las afirmaciones de John Jackson y Eric Jumper. Por si no saben quiénes son estos señores, son los que afirmaron que la imagen del Sudario reflejaba la tridimensionalidad de un cuerpo humano, es decir, que no era una mera pintura. "Poco después de que la comisión de 1973 entregara sus informes, dos capitanes de la Fuerza Aérea de EEUU, John Jackson y Eric Jumper, realizaron un estudio basado en fotos de la sábana de Turín y llegaron a la conclusión de que tenían información tridimensional. Utilizaron un ordenador y un escáner y asociaron los niveles de gris de la imagen con la distancia al cuerpo y les salió una pequeña correlación. Era 1973, todo lo que viniera de los cerebros electrónicos era pocos menos que magia y la noticia corrió como la pólvora: La NASA demuestra que la sábana santa de Turín es la mortaja de Jesucristo, la NASA demuestra que Jesucristo resucitó... Titulares así aparecieron en todo el mundo. Pero el único papel que representó la NASA en todo el embrollo fue prestar un ordenador y un escáner a Jackson y Jumper." (Pág. 58) Ni en esta ocasión, ni cuando vuelva a tratar de este tema (ya lo veremos en su momento) el autor da alguna razón que permita desestimar el trabajo de Jackson & Jumper. Parece más preocupado por señalar que la NASA (como tal agencia) no tuvo nada que ver con este asunto que por desmentir las afirmaciones de los miembros de la USAF. Como me imagino que Vds. no compartirán ese punto de vista (supongo que les importa un bledo si la NASA fue responsable o no de esas afirmaciones y lo que les interesa realmente es si son o no ciertas) me permito hacer unas observaciones al respecto: Ni Jackson ni Jumper tuvieron acceso al Sudario antes de publicar sus resultados. Se basaron en fotografías y, además, éstas eran en blanco y negro (concretamente, las obtenidas por Giuseppe Enrie en 1931) lo que, por sí mismo, ya bastaría para poner en duda los resultados. No obstante, en 1978 Vernon Miller obtuvo fotografías en alta resolución que ofrecen (según los autores) los mismos resultados de información tridimensional. De todas formas, seguimos hablando de experimentos realizadss sobre fotografías. Aún peor para la validez de esta hipótesis es el sencillo recurso de observar los resultados obtenidos por Jackson & Jumper. Puesto que, recordemos, la teoría que se trata de probar es que el cuerpo que, supuestamente, produjo la imagen era tridimensional debería ser posible su reconstrucción. Jackson & Jumper lo intentaron pero el resultado, antes de "limpiar" la imagen, es cualquier cosa menos bueno. Si están intereados, en un texto titulado "Dictamen sobre la Sábana de Cristo" de Kenneth E. Stevenson y Gary R. Habermas (Traducción de José Luis Carreño Etxeandía. Colección Documento, Ed. Planeta. 3ª Edición, Barcelona, 1988) pueden encontrar (en el cuadernillo de fotografías situado entre las páginas 128-129) un par de ilustraciones que resultan interesantes. La primera es una reconstrucción del "rostro" en 3D. Los autores de este texto parecen no darse cuenta de que eso es cualquier cosa menos el rostro de una persona real (flequillo, barba y cejas sobresalen de la altura de la punta de la nariz al igual que los pómulos, la cabellera no está caída...). La segunda es una estatua de cartón y fibra de vidrio que prepresenta al hombre de la Sindone y que desafía cualquier intento de descripción que yo pueda hacer. Es, en el sentido literal, indescriptible. Mejor obsérvenla y juzguen Vds. mismos. Tal vez por ello, Jumper & Jackson acabaron "limpiando" la imagen: "Recurrieron a "un voluntario escogido por su parecido con la imagen del sudario, La persona fue envuelta en una sábana y, mediante procedimientos ópticos delicados, midieron las distancias entre el cuerpo y la tela. Se incorporaron estas medidas a la memoria del analizador encargado de traducir las variaciones de densidad coloreada de la imagen del sudario. El primer resultado obtenido fue el de una imagen humana en tres dimensiones distorsionada en varios lugares. Las instrucciones dadas al ordenador fueron modificadas por tanteo hasta que se obtuvo una imagen exenta de distorsiones inadmisibles"" ("La cruzada de la sábana santa" por Luis Alfonso Gámez. Revista el escéptico nº 1. Zaragoza, junio de 1998. Pág. 66 citando "La autenticidad del sudario de Turín pendiente de un hilo" por Michel Rouzé. Revista Algo nº 386. Barcelona, abril de 1983. Págs. 18-27) Después de eso, sobra cualquier comentario ulterior sobre el experimento "científico". -Continuará-
En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (X)Viene de aquí Nueva concesión del premio Favila el OsadoPermítanme realizar una pequeña pausa en nuestra crítica a esa magna ópera titulada "La Travi...", perdón "En busca de la Edad de Oro" para tratar un tema de actualidad y, aprovechando que el Carrión pasa por Palencia, realizar una nueva entrega de nuestro prestirrijoso galardón. Érase una vez que se era un país llamado España que tenía un gobernante inteligentísmo apellidado Zapat... perdón, se me había vuelto a ir el santo al cielo y les estaba contando un cuento chino (calificativo incorrecto políticamente porque da a entender que los chinos son especialmente crédulos. La verdad es que deberíamos hablar con mayor adecuación a la realidad de cuentos españoles). Decíamos que este país que antes era de charanga y pandereta y ahora es de macrobotellón y móvil polifónico (es decir, que ha conseguido pasar de lo casposo a lo pijo, de lo cutre a lo cursi sin dejar de ser un ningún momento patéticamente ridículo) anda revolucionado. Este país llamado España ha encontrado un tema de conversación aparte del fútbol, las andanzas de los personajillos de la prensa del corazón (ignoro la razón de ese eufemismo cuando la parte anatómica a la que, en realidad, suele hacer referencia está más abajo) o la última parida de la teleserie de éxito. Que esa tema tenga, además, relación con la Historia en un país especializado en reinventar el pasado a mayor gloria de la ideología política X o Y es extraño aunque tal vez lo sea menos si consideramos que también tiene componentes religiosos. Este país llamado España tiene cierta querencia por los movimientos pendulares. Un día puede contemplarse a una multitud siguiendo a un sacerdote que ejecuta unas rogativas y, al día siguiente, ver a esa misma multitud persiguiendo al mismo cura y rogando su ejecución. Esta relación de amor-odio hacia la religión llena páginas de nuestro pasado que más que historiadores precisa de psiquiatras para su explicación. Con esos antecedentes no resulta extraño que cualquier aspecto relacionado con la fe pueda convertirse en la comidilla de todos los corrillos y eso es lo que ha sucedido. Con esos antecedentes habrán adivinado sin necesidad de ser televidentes (es decir, sin practicar la videncia en alguna televisión) que vamos a hablar del Testamento de Judas (sí, yo también). En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (IX)Habíamos dejado a nuestros dilectos Bauval, Hancock y Sierra "Buceando en la cronología de Egipto" aunque, por desgracia para ellos, la zambullida la realizan en una piscina sin agua con el resultado evidente, pegarse el carajazo Padre, Hijo y Espíritu Santo. En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (VIII)Habíamos interrumpido la historia anterior en uno de los momentos culminantes del libro (por si no se han dado cuenta, tengo una "bad milk" que no la superan ni los guionistas de los antiguos seriales cinematográficos de Jolibú), por fin Bauval, Hancock y Sierra van a citar pruebas (o algo así). Ya sé que esto es tan desusado que puede provocar un aumento de la líbido (perdón, de la libido), pero me temo que el bromuro está al caer. En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (VII)Viene de aquí En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (VI)Viene de aquí En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (V)Viene de aquí Y al trigésimo año resucitóRecientemente, la asociación escéptica española, ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (en adelante, ARP-SAPC), según se publica en el blog bitacorARP, está promoviendo un texto titulado Manifiesto por la cultura veraz. Ante el temor de que personas que no estén informadas sobre el pensamiento crítico puedan considerar que las afirmaciones y peticiones contenidas en dicho escrito corresponden a un sentir generalizado entre la comunidad escéptica, me veo obligado a proclamar mi discrepancia con el Manifiesto que subscribe la Junta Directiva de ARP-SAPC. ReacciónEn relación con la última entrada de este boboblog, tengo el placer de comunicarles que la asociación Círculo Escéptico ha redactado una carta de puntualización sobre los contenidos en los Telediarios del día 7 de noviembre. Pueden encontrarla en esta dirección y si están conformes con su contenido y así les place, unir su firma a la de las personas que la subscribimos. Españoles, Franco ha muerto. Astracanada televisiva en un actoMe permitirán Vds. (y si no me lo permiten da igual porque lo haré igualmente) que lleve a cabo una breve pausa en la crítica al libro "En busca de la Edad de Oro" de D. Javier Sierra para tratar un tema de rabiosa actualidad (por lo visto a nadie se le ocurrió vacunarla contra la rabia). En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (IV)Continuemos con la partida (o con la parida). Antes de explicar qué tiene que ver la astronomía con todo este tinglado, D. Javier tiene tiempo para equivocarse una vez más: En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (III)Viene de aquí Acabamos de ver cómo la teoría de Bauval recogida por el Sr. Sierra no sale bien parada (todo lo contrario) de su confrontación con los datos históricos, astronómicos... reales, pero suponer que eso es algo que amilane a este desafinado Dúo Dinámico es tanto como ignorar lo que son, escritores esotéricos refractarios a todo lo que no quepa interpretar como una confirmación de sus creencias. Dado que hasta el momento el apartado de pruebas brilla por su ausencia, Bauval mete mano con singular osadía y no menor torpeza a los Textos de las Pirámides. Como no tienen Vds. la menor obligación de saber de qué va esto (aunque sospecho que lo conocen perfectamente) dejaremos que D. Javier nos (me parece que sobra la "s") lo explique, demostrando, de paso, sus grandes conocimientos sobre Egiptología (la ternilla por los suelos): "Se trata de un conjunto de escritos hallados en pirámides de la V dinastía (2465-2323 a. c.), en Sakkara, en el que se contiene la literatura religiosa más antigua de la humanidad." (Pág. 29) Olvídense de esa ¿definición? porque el Sr. Sierra yerra (y mucho). Por de pronto, los Textos de las Pirámides no son "la literatura religiosa más antigua de la humanidad" porque existen, por ejemplo, los Himnos sumerios. Tampoco están limitados los TP a las pirámides de la V dinastía. Aparecen, por primera vez, en una pirámide de la V dinastía, la de Unas (precisamente el último faraón de esta dinastía) y cuando se generalizan es en la VI dinastía ya que aparecen en las pirámides de Teti, Pepi I, Merenra, Pepi II y en las de las esposas de Pepi II Neit, Iput y Udyebten. Incluso llegan hasta el Primer Periodo Intermedio ya que también se encuentran en la pirámide de Aba (VIII Dinastía). "Estas inscripciones comenzaron a esculpirse unos setenta años después de darse por terminada -al menos según la arqueología ortodoxa- la última de las grandes pirámides de Giza." (Pág. 29) Esto me habría dejado sin habla si eso no fuera un imposible como la cuadratura del círculo (acusada tendencia a la verborragia y tal y tal). Veamos. La arqueología, por de pronto, lo que habría dicho si D. Javier se hubiera molestado en preguntarla (algo que no parece tener mayor interés en hacer) es que la pirámide de Micerino está inacabada al igual que el resto de las construcciones de su complejo funerario (el revestimiento de granito rojo nunca se llegó a pulir, los templos están "rematados" con adobes...). Olvidémonos de ello y vamos un poco más allá. Micerino reinó entre los años 2532 y 2504 a. de C. Por tanto, la "terminación" de su pirámide data de esta última fecha. Unas, en cuya pirámide aparecen por primera vez los TP, reinó entre los años 2375 y 2345 a. de C. Así pues, aunque aceptásemos la primera fecha para la realización de los TP (algo improbable porque una pirámide no se termina en un año) incluso entonces entre la "terminación" del complejo de Micerino y la inscripción de los TP pasaron ciento veintinueve años y no los setenta que ignoro de dónde se saca el Sr. Sierra. Con ser esto curioso, hay algo más sorprendente. ¿Qué demonios es lo que D. Javier denomina "arqueología ortodoxa"? ¿La que se ocupa de los monasterios, iglesias... griegos, rusos...? Porque para que esta construcción léxica tuviera algún significado tendría que existir una arqueología heterodoxa con la que pudiera contraponerse. ¿Qué se supone que es esta arqueología heterodoxa? ¿La de los huaqueros, buscadores de tesoros y demás delincuentes de la misma ralea? Obviamente no. Estos siniestros personajes nada tienen que ver con la arqueología puesto que no tienen ningún interés en la reconstrucción del pasado y sí en subsistir (o forrarse) con la venta de las piezas encontradas. ¿Se referirá, tal vez, a los escritores esotéricos que en su vida han participado en excavaciones arqueológicas, que extraen (y a veces falsean) datos de su contexto, que ignoran la cronología, los sistemas de datación absolutos y relativos...? Tampoco puede ser, porque no son arqueólogos ya que no sólo no practican la arqueología sino que sus fines tampoco son los de esta disciplina puesto que tampoco aspiran a reconstruir el pasado y sí a apuntalar sus propias creencias. ¿Qué es, entonces, esa supuesta arqueología heterodoxa? Una mera entelequia, una denominación que no corresponde a nada realmente existente y que por tanto hace innecesaria la construcción léxica "arqueología ortodoxa". Sencillamente, hay arqueología y existe, al margen de esta disciplina, una serie de prácticas ajenas a ella tanto por criterios metodológicos (en el mejor de los casos, laxos; la mayoría de las veces, inexistentes) como por su finalidad, pero cuyos practicantes se empeñan en calificar como arqueología olvidándose de añadir el prefijo pseudo-. ¿Es esto un mero problema léxico? Puede parecerlo, pero no lo es. A ojos de muchas personas el término arqueología designa una disciplina tan pasional y apasionante como rigurosa. Si la pseudoarqueología de-toda-la-vida, pretende ahora ser arqueología heterodoxa, ese cambio no es en modo alguno inocente puesto que pretende extender el bien ganado prestigio de la arqueología a una serie de prácticas que no sólo no son arqueología sino que generan afirmaciones que entran en flagrante contradicción con el conocimiento arqueológico. "Su proximidad cronológica, por tanto, puede revelarnos mucho acerca de la función exacta de estas montañas de piedra, y despejar la duda de si éstas cumplieron alguna vez una función astronómica." (Pág. 29) Bueno, acabamos de ver que la proximidad cronológica no es tanta como supone el Sr. Sierra, pero ello no supone que no tengan una gran importancia porque nos dan una idea del marco religioso en el Egipto de la época, un ambiente en el que, por supuesto, han de ser situadas estas construcciones. Por otra parte ¿a qué se referirá con "una función astronómica"? El que los antiguos egipcios tuvieran unas creencias religiosas en las que figuran determinados cuerpos celestes (ya lo veremos más adelante), ¿significa que esas ideas al plasmarse en un monumento lo convierten en algo con "una función astronómica"? Dejemos estas cuestiones aparcadas y vamos, de una vez, al meollo de la cuestión. ¿Qué dicen los TP de las pirámides? Pues aun cuando sea curioso dado el nombre por el que los conocemos, la verdad es que pocas veces mencionan la palabra pirámide. Comencemos por el principio. Dado que vamos a hablar (y mucho) de los Textos de las pirámides les aconsejo que desde este enlace procedan a la descarga e impresión de la traducción íntegra (con estudio y notas) de esas inscripciones a nuestro idioma. Son muchas páginas (271), pero el trabajo de Francisco López y Rosa Thode merece el tiempo y material empleado. Esta edición electrónica será la que empleemos a partir de este momento. Decíamos que pocas veces aparece la palabra "pirámide". Por ejemplo, sí lo hace en esta inscripción: "Oh Atum, pon tus brazos alrededor de este Rey, alrededor de esta construcción, y alrededor de esta pirámide como los brazos del símbolo del ka, para que la esencia del Rey pueda estar en ésta, perdurando para siempre." (TP 1653, Pág. 189) Ya tenemos, por tanto, una primera función de las pirámides. Son el lugar en el que permanece la esencia del faraón difunto. También nos encontramos con este texto relacionado (lo antecede) con el anterior: "Oh Atum-Jepri, tú llegaste a ser alto en la altura, te elevaste como la piedra bnbn (benben) en la Mansión del Fénix en On, escupiste a Shu, expectoraste a Tefnut, y pusiste tus brazos alrededor de ellos como los brazos de un símbolo del ka, para que tu esencia pudiese estar en ellos." (TP 1652 y 1653, Pág. 189) Así tenemos una segunda función. Son un símbolo de la piedra Benben. ¿De qué? De la piedra Benben, un elemento fundamental en la cosmogonía de Heliópolis (si tienen dudas de qué estamos hablando, vayan consultando los enlaces propuestos). Las restantes inscripciones confirman la interpretación de que la pirámide es la sede del ka del rey: "Un don que Gueb y Atum garantizan: que esta pirámide y templo sean cercados para mí y para mi ka. Este Ojo de Horus es puro; ojalá él me pertenezca. En cuanto a cualquiera que ponga un dedo sobre esta pirámide y este templo que pertenecen a mí y a mi ka, habrá puesto su dedo sobre la Mansión de Horus en el firmamento, habrá ofendido a la Señora de la Mansión en cualquier lugar..." (TP 1277 y 1278, Pág. 159) "Un bien que el Rey garantiza y Gueb garantiza de estos cuartos escogidos, ofrendas de invocación para todos los dioses que traerán a la existencia todas las cosas buenas para el Rey y que harán durar esta construcción y esta pirámide del Rey, de acuerdo con lo que el rey desea en la materia, por siempre jamás." (TP 1649, Pág. 188) "Como el nombre de Shu, Señor del Alto Mnst en On, perdura, de forma que perdure el nombre del Rey, y pueda esta pirámide suya y esta construcción suya perdurar también para siempre." (TP 1661, Pág. 190) Según las creencias de los antiguos egipcios, el ka era la garantía de la vida de ultratumba. Mientras el ka recibiera ofrendas materiales podría subsistir, pero si no era alimentado moriría y con él la esperanza de seguir viviendo más allá de la muerte. Así pues, las pirámides son mucho más que una mera tumba de gran tamaño. Eran también la protección del cuerpo del faraón porque aunque el ka es algo inmaterial necesita un soporte material (de ahí la momificación de los cuerpos) y también (de forma conjunta con los templos) un lugar para realizar ofrendas de forma que el ka del faraón pudiera seguir viviendo. Por ello, era fundamental que las pirámides fueran perdurables lo que explica su gran tamaño y los esfuerzos realizados en su edificación. ¿Hay pie para alguna lectura "astronómica" de las pirámides? Por las razones que veremos más adelante, la inscripción que sería relevante (y que el Sr. Sierra no menciona porque, también llegaremos a ello posteriormente, parece desconocer los TP dado su poco acierto en citar los que, supuestamente, apoyarían las lecturas de Bauval) es ésta: "Oh Horus, este Rey es Osiris, esta pirámide del Rey es Osiris, esta construcción es Osiris, acude tú mismo a ella, no estés lejos de ella en su nombre de Pirámide..." (TP 1657, Pág. 189) ¿Y qué tiene que ver Osiris con la astronomía? Éste será el tema para la próxima entrada. En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (II)Viene de aquí Habíamos dejado a D. Javier arrobado por la teoría de Bauval sobre la supuesta correspondencia entre el cinturón de Orión y las pirámides de Giza, pero eso, evidentemente, no supone nada sobre si esa hipótesis es, o no, correcta. Como ya nos hemos divertido bastante con las "licencias poéticas" del Sr. Sierra, es hora de hincar el diente al misterio de Orión. Comencemos por el principio. Por mucho que D. Javier quiera ver en ello (si fuera cierto) un apoyo a su propia tesis, a saber, que en el pasado existieron civilizaciones con un extraordinario desarrollo tecnológico (entiéndase por tal un desarrollo que es muy superior al que sostienen los arqueólogos e historiadores "ortodoxos"), eso es algo insostenible. El cinturón de Orión es un asterismo perfectamente visible y, por tanto, el que los antiguos egipcios colocasen unos monumentos con esa misma disposición no demuestra ningún conocimiento extraordinario. Es más, si hubieran poseído inmensos saberes astronómicos, habrían conocido que el cinturón de Orión está formado por más de tres estrellas puesto que dos de ellas, Mintaka y Alnitak, no son sistemas simples. Sin embargo, en Giza no hay más que tres pirámides principales y no puede pretenderse que las pirámides subsidarias representan las estrellas acompañantes porque los números no cuadran por ningún lado. Por tanto, el conocimiento tecnológico que supondría esa hipótesis (de ser cierta) no es superior al que hace que en muchos sitios se conozca popularmente al cinturón de Orión como "Las tres Marías", una mera observación a ojo desnudo del cielo. Una vez aclarado esto, podemos ir ya al supuesto misterio de Orión. Cualquier hipótesis, la formule Bauval o Perico el de los Palotes, tiene su particular "prueba del nueve" en su correlación (o en la falta de ella) con la realidad. Si Bauval acertase eso supondría, por lógica, que existiría un plan para levantar las pirámides de Giza de acuerdo con unas posiciones predeterminadas, pero ¿hay algo que permita sostener tal afirmación? El más grande de los constructores de pirámides del antiguo Egipto no fue, como podría pensarse, Keops sino su señor padre, el faraón Esnefru, que edificó al menos dos grandes pirámides en Dasur, las conocidas como pirámide Romboidal y pirámide Roja, y tal vez una tercera en Meidum aunque aún se discute si ésta fue construida como pirámide escalonada por el faraón Huni, padre de Esnefru, y convertida en pirámide de caras lisas por Esnefru o si la mayoría de la edificación se debe a éste. El horus Jufu (faraón Keops para los griegos) prefirió edificar la suya en Giza si hemos de creer a Bauval con la idea de representar el asterismo del cinturón de Orión. Imaginemos (algo que resulta fácil, divertido y además sale gratis) que fue así. ¿Estamos puestos en situación? Prosigamos. Obviamente para ello Keops necesitaba levantar tres pirámides lo que dejaba dos posibles soluciones al problema, emular a su papá y ordenar la edificación de tres de ellas o bien conformarse con levantar una dejando el cumplimiento del resto del plan a sus sucesores. ¿Sucedió algo de ello? Veámoslo. La Gran Pirámide es tan imponente que ha terminado por eclipsar el resto de las construcciones realizadas por orden del horus Jufu (por cierto y aprovechando que el Nilo pasa por Egipto, conocemos a la persona que se encargó de hacer realidad esas órdenes, el príncipe Hemiunu, que, la verdad, no tiene mucha pinta de extraterrestre en su retrato que se conserva en el museo de Hildesheim. Aparte de unos kilitos de sobra, es una persona de lo más normal). No obstante, el complejo de Keops estaba formado por una pirámide principal (230,37 metros de lado por 146,6 metros de altura), tres pirámides de tamaño mucho más reducido (unos 50 metros de lado y 30 de altura) conocidas como pirámides de las Reinas y una pirámide satélite cuyas ruinas fueron recientemente descubiertas (unos 20 metros de lado y altura desconocida), además de los cementerios este y oeste con mastabas (entre ellas la del príncipe Hemiunu), templo funerario inferior y superior, avenidas, fosas de las barcas celestes y, posiblemente, la Esfinge (aunque tradicionalmente se haya afirmado que representaba a Kefrén, es más probable que fuera obra de Keops). Así las cosas ¿por qué no ordenó Keops la edificación de las tres pirámides necesarias para representar el cinturón de Orión? Si lo importante era la propia simbología ligada a Orión, ésta no dependía de que las pirámides fueran más o menos grandes así que podía haberlo realizado... y, sin embargo, no lo hizo. Bueno, supongamos que por alguna razón que se nos escapa, Jufu prefiriera levantarse para sí un "peazo" pirámide de tres pares de huevos y dejar el resto de la tarea edificatoria según-el-plan-estelar a sus sucesores. Si es así, éstos lo disimularon muy bien. ¿Cómo? ¿No fue su hijo el horus Jafra (faraón Kefrén para los griegos), el que construyó la segunda pirámide en Giza? Pues sí, el único problema es que Kefrén no fue el inmediato sucesor de Keops. A la muerte de éste, su hijo Djedefre realizó los ritos funerarios, accedió al poder... y se olvidó del supuesto plan diseñado por su papá porque ordenó inmediatamente la edificación de su pirámide en Abu Roash, ocho kilómetros al norte de Giza. Sólo la temprana muerte del nuevo horus permitió la llegada al trono de su hermano Kefrén, algo que, por supuesto, no podía ser conocido por Keops que si hubiera confiado la tarea de continuar su obra a alguien hubiera sido a su heredero, Djedefre. Ya tenemos a Kefrén sentado en el trono del Alto y Bajo Egipto. ¿Qué hace? Pues más que obedecer a las supuestas consignas de papá Keops, parece decidido a superarle. Ordena la edificación de su complejo funerario justo al lado del de Jufu. En ese complejo destaca la pirámide principal cuyo nombre original era una declaración de intenciones porque se conocía como "Jafra es el más grande". Como, no obstante, parece que no las tenía todas consigo sobre su capacidad de superar la pirámide paterna, hizo varias "trampas". Edificó la pirámide sobre una elevación del terreno, redujo la longitud de los lados (215,25 metros frente a los 230,37 de la Gran Pirámide) y aumentó la pendiente (53 grados frente a 51) con lo que consiguió que su pirámide pareciera más alta que la de su padre pese a que medía 143,5 metros frente a los 146,6 metros de la de Keops (en la actualidad, 136,4 metros frente a 138,75 metros) y todo ello pese a que el volumen construido fue muy inferior (1.659.220 metros cúbicos frente a 2.521.000 metros cúbicos). Si en la comparación piramidal Jafra lleva todas las de perder (además, en su complejo sólo existe una pirámide satélite) por el contrario los templos de Kefrén son muy superiores a los de su padre con sus grandes monolitos y su revestimiento de granito rojo. Algo estaba cambiando en la simbología asociada a las pirámides, importa menos la pirámide en sí en beneficio de los templos funerarios. A la muerte de Kefrén le sucede su sobrino Baka, hijo de Djedefre que si no accedió al trono a la muerte de su padre parece que fue debido a su corta edad. El horus Baka también se "olvida" del supuesto plan del abuelito Keops porque ordena la construcción de su pirámide en Sauiet al-Arian (o Zawiet el-Aryan, según la transcripción fonética inglesa), seis kilómetros al sur de Giza. La temprana muerte del faraón (¿también había sido prevista por Keops-Nostradamus?) permitió la llegada al trono del horus Menkaure (faraón Micerino), hijo de Jafra que decide construir su complejo funerario al lado del de papá. Su pirámide principal que llevaba el nombre de "Menkaure es divino" ("La modestía es la virtud de los que no tienen ninguna virtud" debía pensar esta familia) medía "sólo" 65-66 metros de altura aunque, eso sí, estaba acompañada por tres pirámides conocidas también, al igual que en el caso de la Gran Pirámide, como pirámides de las Reinas. En cambio, los templos funerarios eran extraordinarios con monolitos que llegan a alcanzar un peso de 200 toneladas. ¿Es compatible este follón de faraones que tan pronto levantan sus complejos funerarios en Giza como fuera de la Meseta con un supuesto sometimiento a un plan prefijado? Pues más bien no porque, repetimos, el acceso al poder supremo por parte de los faraones Jafra-Kefrén y Menkaure-Micerino que sí construyeron sus pirámides en Giza después de Jufu-Keops sólo tuvo lugar por unas circunstancias imprevisibles, las tempranas muertes de Djedefre y Baka. Obviamente "pintan bastos" para el supuesto misterio de Orión, pero como siempre hay una posible respuesta esotérica por muy disparatada que ésta sea, siempre podría pretenderse que Jafra y Menkaure "liquidaron" a Djedefre y Baka respectivamente para poder continuar con el plan de Jufu, traicionado por sus herederos (o cualquier parida semejante). Por si acaso, añadiremos un par de cosas más. Ya dijimos que la pirámide de Kefrén se había realizado sobre una elevación del terreno, una circunstancia geológica que tampoco podía estar prefijada por ningún plan celeste (las fuerzas orogénicas suelen hacer poco caso de estas cosas). Ya es hora de decir que Jafra no era el único "tahúr del Mississippi" en la familia. Si él hizo un poco de trampa, la verdad es que su padre también jugaba con cartas marcadas. Cuando se habla de la cantidad de bloques de piedra empleados en la construcción de la Gran Pirámide se suele olvidar que el núcleo de ésta es, al menos en parte, un montículo natural de por lo menos siete-ocho metros de altura, una nueva circunstancia geológica que no podía estar prefijada... No obstante, y pese a todas estas objeciones, la hipótesis de Orión podía haber tenido una mayor aceptación de no ser por los desbarres de Bauval. Como la versión del Sr. Sierra es de lo más ligth (por el momento, porque no tardará en ponerse estupendo) vamos a una visión más cercana al original (y mucho más bizarra) como la contenida en este soberbio disparate en forma de artículo (o algo así). Observemos como Bauval defiende una relación entre el tamaño de las pirámides y el brillo aparente (o magnitud) de las tres estrellas que forman el cinturón de Orión. Veamos qué hay de (in)cierto en ello: Alnitak (La Guirnalda) correspondería a la pirámide de Keops. Tiene una magnitud promedio de 2,05. Alnilam (La Sarta de Perlas) correspondería a la pirámide de Kefrén. Tiene una magnitud de 1,7. Mintaka (El Cinturón) correspondería a la pirámide de Micerinos. Tiene una magnitud de 2,23. Dado que el brillo aparente es mayor cuanto menor es la cifra de la magnitud, resulta que el orden de mayor a menor de las estrellas que forman el cinturón es: Alnilam (corresponde a Kefrén), Alnitak (corresponde a Keops), Mintaka (corresponde a Micerinos). Si el tamaño de las pirámides guardara relación con la magnitud tendríamos que la pirámide de Kefrén tiene que ser más grande que la de Keops... pero no lo es. Más información sobre las estrellas del cinturón de Orión puede ser encontrada aquí. Añadamos que la teoría original de Bauval era aún más divertida porque solventó el follón de faraones que construían o no sus pirámides en Giza de forma hilarante. Cortó por lo sano y aseguró que la pirámide de Djedefre correspondía a Saiph y la de Baka a Bellatrix, dos de las estrellas de la constelación de Orión aunque fuera del asterismo del cinturón. El hecho de que las distancias reales entre las necrópolis no guardaran ninguna relación con la distancia aparente entre las estrellas, por no hablar de que siguiendo sus propias afirmaciones sobre la relación entre magnitud estelar y tamaño de la pirámide la pirámide de Djedefre que correspondería a Saiph (magnitud 2,06) tendría que haber tenido un tamaño similar a la de Keops cuando era, en realidad, similar a la de Micerino y que la pirámide de Baka que correspondería a Bellatrix (magnitud 1,64) tendría que haber sido mucho mayor que la de Keops (con un par), bastó para desestimar esta hipótesis que, desde entonces, ha sido convenientemente olvidada por sus defensores. En efecto, basta con observar que faltan las dos estrellas más brillantes de Orión, Rigel (magnitud, 0,1) y Betelgeuse (magnitud variable entre 0,4 y 0,9), que, en caso de que hubieran sido construidas, hubieran tenido que serlo en pleno valle del Nilo y en el desierto Occidental respectivamente. Pueden imaginarse lo divertido que hubiera resultado una pirámide con derecho a inundación periódica como hubiera sucedido en el caso del monumento correspondiente a Rigel, eso por no hablar de que hubieran debido de ser "las madres de todas las pirámides" en cuanto a su tamaño según Bauval relacionado con su magnitud. ¿Más cosas que D. Javier no dice sobre la hipótesis de Bauval? Pues sí (¡qué mala memoria tiene este chico!), que también pretendió que las dos pirámides ya mencionada de Esnefru en Dasur corresponderían a dos estrellas de las Híadas, Aldebarán y Epsilón Toro, cuando hay una teoría mucho más sencilla que explica el porqué de la existencia de esos dos monumentos, la pirámide romboidal se construyó sobre un suelo poco firme lo que hizo que aparecieran grietas y obligó a levantar una segunda pirámide, la Roja, en un terreno más firme. Nuevamente, en vez de mirar tanto al cielo conviene mirar más a la Tierra. [1] Y con esto y un bizcocho deberíamos poder acabar con Egipto y las pirámides, pero como el Sr. Sierra parece el conejito de Duracell sigue erre que erre así que en la próxima entrega tendremos que hablar de los textos de las pirámides (que el Gran Pitufo nos pille confesados). NOTA: [1] Véase "Historia de las pirámides de Egipto". José Miguel Parra. Editorial Complutense S. A. Madrid, 1997. Págs. 244-247. (Aunque el autor acepta como hipótesis en esta obra la correspondencia entre el cinturón de Orión y las pirámides de Giza desestima el resto de la teoría de Bauval. En textos posteriores extendió su rechazo a la totalidad de la tesis de Bauval). En busca del chocolate del loro: Orión y otras hierbas (I)Viene de aquí Después de tan memorable Introducción, D. Javier se desmelena. Nada mejor que comenzar con uno de esos "supuestos" misterios que siempre son muy bien recibidos por los aficionados a las teorías esotéricas, así que se va a Egipto. La verdad es que tengo muy buen recuerdo de ese país, pero por lo que se ve no todos los turistas somos igualmente bien recibidos, aunque también es posible que la imaginación de D. Javier le juegue malas pasadas. ¿Por qué decimos esto? Según su relato, el Sr. Sierra se despierta en El Cairo lo que le da pie para uno de esos párrafos que, en mi modesta opinión, oscilan entre la pseudoliteratura galopante y la cursilería descarada: "Las últimas sombras del invierno oscurecían la febril ciudad de El Cairo que, como si de un monstruo perezoso se tratara, se resistía a despertar a tan tempranas horas. No me importó. Lo cierto es que aunque apenas pasaban unos minutos de las cinco de la mañana y acababa de levantarme, la tensión agarrotaba ya todos mis músculos." (Pág. 25) Pues nada, agarrotado y todo (el deber es el deber) D. Javier se sube a un autocar Mercedes y emprende viaje a la Meseta de Giza y aquí es donde empiezan a suceder cosas extrañas: "Camuflado en medio de un grupo de treinta personas..." (Pág. 25) Curiosa afirmación que me deja un par de dudas, la primera es porqué D. Javier tiene que visitar Giza camuflado (es decir, dando a algo el aspecto de otra cosa). La segunda, claro, es qué aspecto tomó el Sr. Sierra para esa excursión. Las escenas en las que me imagino a D. Javier disfrazado de camello, de bailarina de la danza del vientre, de palmera datilera, de vendedor de alfombras, de investigador... no dejan de acudir a mi mente. Supongo que abuso de las lecturas de Mortadelo y Filemón y por eso me suceden estas cosas (ya les dije que no me tomaran demasiado en serio, yo no cometo ese error). En fin, que el conductor del autocar Mercedes, con treinta pasajeros tal cual son y con D. Javier camuflado de algo, se contagia de tanta rareza: "...sorteamos la vigilancia del lado norte de la Gran Pirámide..." (Pág. 25) Esto más que una excursión turística comienza a parecer una operación de infiltración clandestina. No, no se crean que ésta es una interpretación desmesurada. Lean, lean: ...a la luz de lo que aquel grupo de "infiltrados" se disponía a hacer..." (Pág. 26) "Lo primero que comprobé fue la ubicación estratégica de la policía arqueológica. Debía estar atento. No sólo había entrado camuflado en el recinto de la Esfinge en plena madrugada, durante la primera noche del equinoccio de primavera del nuevo milenio, sino que además lo hacía acompañado de la "bestia negra" que llevaba seis años poniendo en jaque a las celosas autoridades egipcias con sus arriesgadas teorías: Robert Bauval." (Pág. 27) La realidad, claro, es bastante distinta a la narración y no sólo por el curioso personaje llamado Robert Bauval (ya nos ocuparemos de él más adelante) sino también por las circustancias que rodean el viaje porque, en otro momento, el autor reconoce que: "Su autobús había sido fletado precisamente para que el grupo contemplara el primer equinoccio del año 2000 desde una atalaya tan especial (...) habían elegido una agencia de viajes especializadas en "excursiones místicas" para sentir la energía de la Esfinge aquel 20 de marzo." (Págs. 26-27) Como un mero viaje organizado parece demasiado prosaico para un libro repleto de misterios-enigmáticos-de-verdad-de-la-buena, hay que añadir un poco de picante al asunto: "A fin de cuentas, había conseguido sumarme a aquella expedición que contaba con todos los beneplácitos de los responsables arqueológicos del área de las pirámides (...) No olvidaba que gracias a aquel grupo había logrado sortear la férrea vigilancia de unas autoridades que prefieren no oír hablar de las conexiones estelares de sus monumentos." (Pág. 27) No, no son los únicos que se han dado cuenta de un par de contradiciones obvias. Por supuesto, la excursiones organizadas que cuentan con los preceptivos permisos no se dedican a sortear vigilancias como tampoco a camuflar a los turistas. Tampoco "cuela" la velada acusación de que las autoridades arqueológicas de la Meseta de Giza obligan a ocultar las verdaderas razones de una excursión de tintes esotéricos... si reparamos en que ésta fue concertada por "una agencia de viajes especializadas en "excursiones místicas"." La verdad, en el año 2000 el subsecretario del Gobierno para los monumentos de Giza era el Dr. Zahi Hawass que siempre ha sido capaz de conciliar el "dar caña" a las afirmaciones esotéricas sobre las Pirámides, la Esfinge... tanto desde su página web como en numerosos trabajos, entrevistas... con la permisividad con las excursiones ocultistas, actitud que no me parece mal tanto porque Egipto necesita las divisas del turismo (incluido el pseudohistórico) como porque mientras no pongan en peligro los monumentos también ellos tienen derecho a gozar con las maravillas arqueológicas. Así pues, olvidémonos de tantas y tan imaginativas historietas en las que sólo falta un ataque de pirañas con más hambre que Carpanta y prescindamos, incluso, de que el equinoccio primaveral del año 2000 no fue el primero del nuevo milenio sino el último del anterior para ir a lo nuestro, a los supuestos misterios de Giza. Lo primero que merece una mención de D. Javier es: "La bestia de caliza no se inmutó al vernos llegar." (Pág. 25) Sin duda la Esfinge estaba adormilada y, por eso, no levantó la patita y movió el rabo como acostumbra hacer cada vez que llega una excursión. Otra vez será (sí, esto es un sarcasmo). Adoptemos una actitud seria (me cuesta un gran esfuerzo, la verdad) porque, por fin y después de tanta chorr..., perdón, de tanta narración de las inmensas dificultades que encuentran los himbest..., perdón, los escritores de temas esotéricos, entramos en materia con un resumen (de lo más ligth) de las teorías de Robert Bauval. ¿Qué considera conveniente decir el Sr. Sierra? Pues esto: "Según él, los antiguos constructores de pirámides levantaron el monumento de Micerinos ligeramente desviado del eje imaginario sobre el que se asientan Keops y Kefrén porque así imitaban la disposición de las tres estrellas del llamado "cinturón de Orión"." (Págs. 28-29)" Nunca dejará de extrañarme la habilidad de algunos para ver misterios por doquier. En la meseta de Giza hay tres pirámides principales. Veamos opciones de cómo podrían estar situadas en relación con las otras. Si formaran una línea recta perfecta seguro que eso sería un inmenso enigma (pero un misterio de la muerte, no uno de andar por casa) como en otros casos en los que se plantea como tal el que dos monumentos estén alineados (si no se lo creen, pueden leer el artículo titulado Un enigma: Las líneas "Ley"." procurando no reírse demasiado). En caso contrario, por narices tienen que formar un triángulo sea éste equilátero (más o menos), isósceles (más o menos) o escaleno. Bien. Si el triángulo fuera equilátero nos habría tocado el premio gordo (véase el divertido artículo antes enlazado que también encuentra eso de lo más enigmático). Si, en caso contrario, al menos fuera rectángulo quedaría el recurso de mencionar a los pitagóricos y sus doctrinas esotéricas, tan agradecidas desde el punto de vista del escribidor misteriólogo; pero el caso es que el triángulo que forman las pirámides principales de Giza es escaleno y obtusángulo y, de igual forma que los "piramidólogos esotéricos" son unos racistas de las pirámides y desdeñan todas las egipcias que no estén en Giza (e incluso llegan a tomar en consideración únicamente a la de Keops) y de éstas sólo se ocupan de las pirámides principales (les prometo que en Giza hay más de tres pirámides), también lo son de los triángulos y todo el que no sea equilátero o rectángulo no merece mayor consideración. No obstante, siempre hay otros recursos, entre ellos el de mirar el cielo y buscar algo que se parezca más o menos a lo que tenemos en la Tierra. Cuanto menor sea el número de elementos implicados mayor será la posibilidad de localizar ese "paralelo" (sin separación entre "para" y "lelo". Tengamos la fiesta en paz). Esa filfa es, ni más ni menos, lo que propone Bauval. Por si se hubieran perdido un poco, les coloco el enlace a un montaje (dicho sea sin segundas) que puede ayudarles a entender la "hipótesis de Orión". No obstante, por más divertido que esto pueda ser ¿podemos olvidarnos de la teoría de Bauval? Podemos y las razones para ello serán el tema de la próxima historia. En busca del chocolate del loro: Crítica a la introducción (y VI)Viene de aquí Llegados a este punto, D. Javier se lía la manta a la cabeza (o, si lo prefieren, se hace la p...a un lío) y sitúa a Ogotemmêli como protagonista de una película con la que éste, en realidad, nada tuvo que ver. Veámoslo: "Ogotemmeli, pacientemente, explicó a Griaule que los dogones sólo tienen un dios principal. Lo llaman Amma, carece de forma definida y se le atribuye la venerable creación del Universo. Amma creó también a las primeras criaturas independientes, a las que designó como "maestros Nommo". Según aquel iniciado de ojos brillantes, se trataba de unos seres mitad hombres mitad peces, que recibieron los sagrados nombres de Nommo Diç, Nommo Titiyayne y Nommo Q." (Pág. 15) Sólo falta que hubiera mencionado a David el Nommo para que el disparate fuera aún más logrado. Para comprobarlo, les recuerdo que aquí pueden encontrar lo que Griaule puso en boca de Ogotemmêli y que nada tiene que ver con lo que le atribuye el Sr. Sierra. Por de prontó los dos Nommo (no cuatro) son producto de la segunda coyunda de Amma con la Tierra (de la primera, ya dijimos, nació el Chacal) y por tanto son engendrados, no creados (como en el Credo católico, vamos). Los dos Nommo son descritos como mitad hombres y mitad serpientes (no mitad peces) y no tienen nombre conocido y mucho menos tres nombres (a los que habría que sumar el del Nommo Ogo) porque sólo son dos. "El adivino, añadió, no obstante, que de éstos -especialmente de Q, a quien los dogones consideran el padre de la humanidad- surgió una nueva clase de seres, una estirpe de cuatro "antepasados" que crearon a su vez a los primeros hombres, a los que repartieron en cuatro grandes familias." (Pág. 15) Pues tampoco. También aquí pueden encontrar lo que dice Ogotemmêli (o si lo prefieren, lo que Griaule asegura que narró) sobre la primera pareja humana que, ésta sí, fue creada por Amma empleando arcilla húmeda para ello. Esta primera pareja fue dotada de una doble alma, masculina y femenina, por la pareja de Nommo que, al darse cuenta de los problemas que esa dualidad podía ocasionar, eliminó el alma femenina del hombre mediante la circuncisión y el alma masculina de la mujer mediante la excisión del clítoris. Después, la pareja se dedica a foll... a tener relaciones sexuales de las que nacen cuatro parejas de gemelos. Como Ogotemmêli no era adivino pero sabía contar y Griaule también, eso da ocho antepasados del pueblo Dogon. "Detrás de este proceso de creación aparentemente sencillo desgranado por Ogotemmeli se escondía todo un drama cósmico." (Pág. 16) ¿Cósmico o cómico? Porque lo de considerar las supuestas narraciones cosmogónicas de Ogotemmêli como algo "aparentemente sencillo" es de lo más gracioso que he oído en mucho tiempo porque su principal característica es su complejidad. "Ogo, el primer Nommo que descendió sobre la Tierra a bordo de un arca humeante para sembrar la vida en el planeta, pronto desencadenó el caos. Criatura impaciente y poco cuidadosa, el tal Ogo desobedeció las instrucciones de Amma, forzándole a enviar a tierras de África a otro Nommo para que reparara los errores del primero. El elegido fue Q, al que Amma llamó el "Nommo del mar", y terminaría siendo sacrificado en virtud a un extraño plan divino para resucitar después con aspecto humano y trayendo en su arca a los antepasados de los hombres." (Págs. 16-17) Obviamente, cualquier parecido entre lo que según Griaule narró Ogotemmêli y esto es pura coincidencia. Según Griaule-Ogotemmêli, lo que sucedió es que los ocho Antepasados se convirtieron en Nommo en el seno del hormiguero-sexo de la Tierra (lo vimos aquí) y fueron conducidos al cielo donde se les impuso la norma de no reunirse entre ellos, prohibición que desobedecieron los Antepasados Primero y Segundo que, además, rompieron su palabra de no comer el grano de la digitaria o fonio ("curiosamente" pese a que el nombre Dogon de la supuesta Sirio B sea Po Tolo -Estrella Digitaria o Estrella Fonio- Ogotemmêli ni siquiera en ese momento menciona para nada a la "importantísisma" estrella) por lo que se convirtieron en impuros y debieron abandonar las moradas celestes. Los otros seis Antepasados decidieron hacer lo propio. Por tanto y según este relato, Amma no envía (no hay tal acción) a uno de los Nommo originales (son los ocho Antepasados transmutados en Nommo los que regresan a la Tierra) como tampoco existe el caos creado por Ogo (nombre que no se menciona en todo el relato) y, lógicamente, tampoco existe el envío del Nommo Q (otro nombre que tampoco aparece) para poner orden en el caos. El Antepasado que muere a manos de los hombres es el Séptimo cuando éste se enoja por no haber respetado el Antepasado Octavo el orden de llegada a la Tierra (lo vimos aquí). Cuando resucita, éste no tiene forma humana sino de serpiente y los antepasados de los hombres no llegaron con él, puesto que los antepasados de los Dogon nunca habían dejado de vivir en la Tierra y los antecesores de otros hombres como los Bozo llegaron con el Primer Antepasado. ¿Se puede meter aún más la "pata"? Se puede, se puede: "Por ejemplo, las descripciones del arca en la que llegó a la Tierra son de una minuciosidad extrema. Dicen que se trataba de un vehículo humedo, dotado de sesenta compartimentos y cuyo descenso coincidió con "la dispersión de los astros en el cielo y el inicio de sus revoluciones respectivas"." (Pág. 17) En efecto, la descripción del "arca" es de una minuciosidad extrema, pero para lo que sirve tanta precisión lo mismo le hubiera dado a Ogotemmêli decir que era un "parato que parecía un chisme con influencias de una cosa que no sabría explicar." ¿A qué se debe esta sorna? Recordemos que la descripción del "arca" está aquí) y que en ella expresamente se asegura que por dentro estaba dividida en ocho compartimentos (no en sesenta) distribuidos en dos pisos. Tampoco hace Ogotemmêli ninguna mención a que nada de todo ello sucediera cuando los astros iniciaron sus revoluciones respectivas. Después de estos maravillosos ejemplos de cómo no enterarse de nada, fruto, sin duda, de no haberse tomado la molestia de leer "Dios de agua" para saber qué es lo que Griaule pone realmente en boca del cazador ciego (que, como acabamos de ver, nada tiene en común con lo que atribuye el Sr. Sierra porque esas afirmaciones, en realidad, están tomadas de "El zorro pálido" texto que, ya lo dijimos, no sólo no debe nada a Ogotemmêli sino que ofrece una cosmogonía totalmente contradictoria con la narrada -supuestamente- por el cazador ciego), D. Javier continúa "inventándose la película" y, para ello, cita un texto escéptico, concretamente The Dogon People Revisited de Bernard R. Ortiz de Montellano, publicado originalmente en Skeptical Enquirer, noviembre-diciembre de 1996, demostrando que no es lo mismo citar algo que comprenderlo: "Toda la cuestión dogona -dirá uno de estos críticos- podría ser una simple teorización, ya que los datos originales de Griaule, sobre los que se construye toda su argumentación, son muy cuestionables. Su metodología, junto a su intento de redimir el pensamiento africano, sus entrevistas con un solo informante a través de un intérprete y la ausencia de textos en el lenguaje dogon han sido criticados durante años." (Págs. 17-18) [Esto es la cita del artículo de Ortiz de Montellano a la que el Sr. Sierra responde:] "Esta hipótesis, no obstante, fue rápidamente contestada ya que no todo se basa en una tradición oral procedente de una fuente única, sino también en utensilios de al menos cuatro siglos de antigüedad que ya representaban la triplicidad de la estrella Sirio." (Pág. 18) Y se queda tan pancho sin explicar qué utensilios son esos, cómo se ha calculado su antigüedad ni de dónde se saca que representan la triplicidad de Sirio. Puesto que D. Javier no ha tenido la gentileza de explicárselo a sus lectores, me permitirán que llene ese vacío. Lo de los cuatro siglos de antigüedad arranca, por de pronto, de una suposición de Griaule... que se basa en las afirmaciones (que sí provienen de esa fuente única que ningún antropólogo que no perteneciera al círculo de Griaule ha conseguido contrastar) que relacionan a la fiesta Sigui con este tinglado de la triplicidad de Sirio (por cierto, en abierta contradicción, una vez más, con las explicaciones dadas por Ogotemmêli). ¿Qué hizo D. Marcel? Reparó en la existencia de unas máscaras (máscaras kanaga) que sólo se emplean en la fiesta Sigui y que después son guardadas. En un depósito localizó cuatro de estas máscaras; dado que la fiesta Sigui se celebra cada sesenta años, Griaule supuso que eso significaba que dicha fiesta se celebraba, por lo menos, desde el S XVIII. En otro depósito localizó ocho máscaras y lo que él interpretó como restos de otras tres lo que, teorizó, hacía retroceder el origen de esa fiesta al S XIV. Sin embargo (dejando aparte los problemas de ese sistema de datación como que se va al traste si varias de ellas se emplearon en la misma fiesta Sigui y señalando que nadie ha procedido a efectuar su datación absoluta mediante el C-14) si no aceptamos (y no hay razón para ello) que la fiesta Sigui tenga nada que ver con Sirio, la respuesta del Sr. Sierra no tiene ningún valor. Vamos con los objetos que supuestamente representan la triplicidad de Sirio y que, en realidad, son un mero dibujo en la arena que reprodujeron Griaule & Dierterlen y que trabucó Robert Temple en su "El misterio de Sirio". En el artículo Investigando el Misterio de Sirio de Ian Ridpath podrán encontrar el dibujo original así como la explicación de los elementos que aparecen en él. Ese dibujo fue desprovisto de todo (excepto de la supuesta Sirio A) por Temple que, además, no tuvo el menor empacho en convertir el "huevo del mundo" en la órbita de Sirio B alrededor de Sirio A. Memorable. El dibujo final pueden encontrarlo aquí (es el dibujo superior de la izquierda) y compararlo con el original. ¿Faltaba algo más para terminar de convencerse de que el supuesto misterio no lo es? Volvamos al artículo de Julio Arrieta citado en la anterior entrega de esta historia: "Al parecer, cuando Ambara y Yébéné hablaban de Sirio y sus estrellas compañeras se referían a estrellas visibles en el firmamento: hablaban concretamente de otras dos estrellas en la constelación del perro -Canis Major-, seguramente Adhara y Murzim. En ningún momento especificaron que éstas girasen en torno a Sirio, sino que afirmaron que surgieron de él. Indicaron una relación generacional entre las estrellas, no una relación orbital. Fue Griaule el que estableció la relación entre lo que le narraban y el conocimiento moderno de Sirio B." (Pág. 57) Esto hubiera debido ser el final de la historia-de-los-muy-misteriosos-conocimientos-astronómicos-de-los-Dogon-que-los-Dogon-en-realidad-niegan-conocer de no ser por la manifiesta capacidad de los escritores esotéricos para superar cualquier desbarre anterior. Si las equivocaciones (siendo benévolos) de Griaule fueron increíbles, en su descargo hay que señalar dos cosas, la primera que su intención era buena (ya saben el refrán que dice que el camino al infierno...) porque, en una época en la que el colonialismo estaba vigente, su trabajo negaba la supuesta inferioridad de los pueblos africanos que se esgrimía como excusa para sostener su explotación por parte de las potencias europeas. En segundo lugar, Griaule jamás quiso organizar ningún "follón" con el tema de Sirio. Tan inmenso horror (no, no es un lapsus) recae en Robert Temple del que D Javier Sierra dice: "De hecho, probablemente nadie hubiera prestado la más mínima atención a los densos estudios de Griaule de no haber sido por la publicación, a mediados, de los años setenta, del libro de un estudioso y miembro de la Royal Astronomical Society de Londres llamado Robert Temple." (Págs. 18-19) ¡Qué suerte tuvo D. Marcel! De no ser por Temple nadie le hubiera hecho ni puto caso. Menos mal que muchos antropólogos reconocen que si hicieron esa elección profesional fue, precisamente, por influencia de la lectura de "Dios de agua" que si no... Bueno, vamos con el estudioso y astrónomo Robert Temple. ¿Por qué se interesó él por la obra de Griaule? Pues no se interesó, le interesaron. En 1965 Arthur M. Young enseñó el artículo de Griaule & Dieterlen a un joven de veinte años que, al año siguiente, alcanzó el puesto de secretario de la Young´s Foundation for the Study of Conciousness. ¿Adivinan Vds. el nombre de ese joven? Por si necesitan una pista (todos podemos tener un día "espeso") sus iniciales son R. T. ¿Quién era ese Arthur M. Young? Pueden encontrar su biografía "oficial" aquí y la "no autorizada" aquí. Por su parte, la YFSC, fundada en 1952, dio paso en 1972 a una nueva asociación, el Institute for the Study of Conciousness. Nada de todo ello es citado por el Sr. Sierra, así que hemos tenido que reparar su, sin duda, inadvertido olvido, más que nada porque así podremos entender mejor el siguiente párrafo: "La sola mención de la palabra "extraterrestre" le cerró de golpe las puertas del mundo académico, algunos de cuyos representantes se empeñaron en enterrar este misterio a toda costa. Pero no lo lograron." (Pág. 19) En fin, creo que ahora entenderán Vds. las razones para ese portazo del mundo académico a Robert Temple y a su "El misterio de Sirio" que no se basa, para nada, en la palabra extraterrestre (el que lo crea así, va a tener algunos problemas para explicar que significan las letras ET de la siglas SETI, un programa científico que no ha sido demonizado, todo lo contrario, por los "neoinquisidores-del-mundo-académico") y sí en que su teoría comenzaba por no presentar pruebas y acababa en el puro disparate. Vean, por ejemplo, en esta página las fabulaciones de Temple sobre Febe (en inglés Phoebe), uno de los satélites de Saturno. La diversión está garantizada. No obstante, el Sr. Sierra se siente en la obligación de "arrear unos cuantos palos" a Temple, más que nada porque si éste estuviera en lo cierto sobre la procedencia extraterrestre del conocimiento astrónomico Dogon (sin duda tuvieron que ser mentes privilegiadas procedentes del quinto pino a la derecha de la nebulosa del Cangrejo lo que descubrieron que la Luna es una vasija medio cocida. Forrest Gump a su lado era un genio) dejaría en muy mal lugar la propia tesis de D. Javier, con lo que éste consigue que no acabemos entendiendo nada. Si considera que Temple está equivocado ¿qué quería que hiciera el malvadísimo mundo académico, darle el Premio Nobel? Pues después de quedarse encantado por haberle conocido (en Egipto en el año 2000, según asegura) dice: "Sólo en una cosa estuvo realmente acertado Temple: en sugerir que el mito de Sirio estaba en realidad vinculado a otras muchas culturas de la antigüedad, y que éstas también conocían de alguna forma el secreto de su triple naturaleza." (Pág. 19) ¿Cuáles son las pruebas de ese conocimiento? "Por ejemplo, el término iranio para describir la estrella Sirio es Tistrya, inspirado en el vocablo sánscrito Tri-stri, que no tiene otra acepción más que la de "tres estrellas"." (Pág. 19) Maravilloso ejemplo de etimología creativa. Por de pronto ¿querrá alguien explicarme por qué los antiguos pobladores de lo que hoy es Irán iban a emplear el sánscrito para bautizar una estrella? Algo tanto más curioso cuanto que en sánscrito la estrella Sirio se llama lubdhaka o mRgavyAdha que se parece a Tistrya o Tishtrya (que, en efecto, es el nombre de la estrella Sirio en lengua avéstica -persa antiguo-) como un huevo a una castaña. Supongamos que lo que realmente quiere decir es que al ser el sánscrito y el persa antiguo dos lenguas procedentes de un mismo idioma (al que se conoce como protoindo-iranio) tal vez habría que buscar la etimología de la palabra Tistrya en ese idioma común. Vale. Vamos entonces a la reconstrucción de esa proto-lengua (hablamos de reconstrucción puesto que al no existir testimonios escritos ha habido que deducir el vocabulario de los términos existentes en los idiomas posteriores que sí tienen escritura). En protoindo-iranio creemos que "tres" era "trayas" por evolución del protoindo-europeo "treyes". "Trayas" dio lugar a "tri" en sánscrito y a "thri" en avéstico (en persa medio o pahlaví evolucionó a "si:"). En ninguno de ambos casos hay pérdida de la "r", por tanto podemos olvidarnos de la supuesta etimología que sí implica la pérdida de la "r" puesto que la forma documentada es "Tistrya" y no "Tristrya". ¿Más errores? Pues sí. Si realmente Tistrya significara "tres estrellas" en sánscrito, "estrellas" sería nominativo plural, pero en sánscrito eso se diría tri-stRNas con lo que el supuesto parecido desaparece. Tampoco en avéstico va mejor la cosa, porque "tres estrellas" sería "thri-stara" (casi como en inglés, sí). En realidad, Sirio en avéstico se llama Tistrya o Tishtrya porque ése es el nombre del Yazad (deidad astral) que la gobernaba. Por si quieren efectuar las oportunas comprobaciones, aquí tienen Diccionario avéstico-inglés, aquí un Diccionario sánscrito-inglés e inglés-sánscrito y aquí la oportuna referencia al dios Tistrya . ¿Algo más? Pues sí. "Para colmo de coincidencias, en muchas de las representaciones egipcias de la estrella Sirio, a quien identificaban con la diosa Isis, se representa a esta divinidad sobre su barca estelar acompañada de sus hermanas menores Anukis y Satis." (Pág. 19) No, hombre no. Eso no es el colmo de coincidencias, eso es "tener más morro que doscientos negros cantando el Onli you..." (comparación políticamente incorrecta, lo sé). ¿De dónde puñetas se saca que Aset (Isis), Satet (Satis) y Anuket (Anukis) eran hermanas? Los hermanos de Isis eran Osiris (que además era su marido, "quién hace incesto hace ciento", que dice el refrán -o algo parecido-) y Neftis. Anukis era la hija (según otra versión, la hermana) del matrimonio formado por Jnum (o Khnum, según la grafía inglesa) y Satis y los tres formaban la Triada Elefantina (por la isla homónima). ¿Que a veces se representa a estas tres diosas juntas? Pues supongo que sí (no recuerdo ningún caso concreto en que sea así), pero con frecuencia se representa a Isis-Osiris-Horus (Horus es hijo de los dos hermanos), a Jnum-Satis-Anukis, a Jnum-Satis-Neith (Triada de Esna)... ¿De verdad que cada vez que ve a tres dioses egipcios juntos piensa en una plasmación plástica de la triplicidad de Sirio? Con un par... (o con un trío). Y con esto y un bizcocho, acabamos con la Introducción, pero no con Egipto porque D. Javier dedica el primer capítulo a seguir mareando la perdiz piramidológica. Como colofón, una frase digna de figurar en los anales (no vean segundas intenciones en el uso de esta palabra) de los escritores esotéricos: "Muchos de los críticos no leyeron jamás los trabajos originales de Griaule..." (Pág. 19) Dijo la sartén al cazo... En busca del chocolate del loro: Crítica a la introducción (V)Viene de aquí Una vez que ya hemos hablado de la mitología dogon de forma extensa (en demasía, lo reconozco) podemos ir al objeto de esta serie de artículos, la crítica de la obra de Javier Sierra titulada "En busca de la Edad de Oro. Los tesoros ocultos de las civilizaciones perdidas". Dice D. Javier: "Ambos expertos llevaban años estudiando las anomalías orbitales de este peculiar cuerpo celeste -el más brillante del firmamento nocturno-" (Pág. 10) Mal empezamos, porque Sirio no es el cuerpo celeste más brillante del firmamento nocturno. Sí es la estrella más brillante, pero no el cuerpo celeste porque en esa categoría entran también la Luna, Venus... mucho más visibles que la estrella de la constelación de Can Mayor (o Canis Maior, si prefieren la denominación en latín). "...y habían formulado un modelo teórico para explicarlas que partía de la hipótesis de que Sirio era en realidad una estrella triple. La noticia era, en cualquier caso, sorprendente, pues desde mediados del siglo XIX Sirio había sido considerada una estrella binaria, integrada por dos soles." (Pág. 10) La verdad, no dudo que el Sr. Sierra se sorprenda (ya veremos que su capacidad de asombro es casi infinita) pero las hipótesis sobre Sirio como sistema estelar triple son mucho más antiguas de lo que él supone porque ya en 1894 se consideró probable que las irregularidades en la órbita de Sirio B se debieran a la existencia de Sirio C. Es más, en la década de 1920 se realizaron informes astronómicos sobre el supuesto avistamiento de Sirio C comenzando por el de Phillip Fox de 1920 que aseguraba que Sirio B parecía presentar una doble imagen. "El misterio que se escondía tras este hallazgo radicaba, en realidad, en que mucho antes de que ningún astrofísico especulara con la existencia de un tercer miembro en el sistema estelar de Sirio, un antropólogo ajeno a la observación de los cielos ya sabía que ésta era una estrella triple." (Pág. 12) Afirmación que, por supuesto, es falsa porque en 1894 Griaule ni siquiera había nacido (lo hizo en 1898), en 1920 ni siquiera había pisado Malí (lo hizo en 1931) y las supuestas informaciones sobre Sirio no las recibió hasta finales de la década de 1940. Así pues cuando, supuestamente, el antropólogo francés tuvo conocimiento por los Dogon de que Sirio era un sistema triple, los astrónomos occidentales conocían esa hipótesis desde hacía más de cuarenta años. Además, Griaule no era "un antropólogo ajeno a la observación de los cielos" puesto que era aficionado a la astronomía y, posiblemente, a la astrología (véase el capítulo 32 de "Dios de agua" dedicado a intentar conciliar las creencias de los Dogon con los signos del Zodiaco) y como tal es difícil que no estuviera ya al tanto de la naturaleza doble de Sirio y de las especulaciones sobre que fuera un sistema triple (tema que, ya lo dijimos, había sido tratado desde los años 20 tanto en la prensa como en publicaciones especializadas). "Una revelación que nuestro antropólogo recogió entre la tribu de los dogones, en Malí, y que le obsesionó hasta su muerte en 1956. Me refiero al parisino Marcel Griaule." (Pág. 12) Aparte de que el "parisino" Marcel Griaule había nacido en realidad en Ainsy-sur-Armençon (l´Yonne) ¿hasta qué punto estaba obsesionado con los Dogon y su "conocimiento" de Sirio? Pues más bien poco si consideramos que todo lo que publicó en vida sobre este tema se reduce a un artículo titulado "Un Système Soudanais de Sirius" escrito en colaboración con Germaine Dieterlen (Journal de la Société des Africainistes Tomo XX, 2, Págs. 273-294) en 1950 y a las dos notas en su artículo "Le Savoir des Dogon" de 1952 (Journal de la Societé des Africanistes, Tomo XXII, Págs. 27-42). Hasta su muerte en 1956 no escribió nada más sobre este tema que le "obsesionó" y no precisamente porque permaneciera inactivo puesto que en esos años publicó artículos sobre temas tan variados como la vestimenta de los Dogon e incluso sobre un cuchillo Bozo para la circuncisión. "De Po Tolo parecían saberlo todo. Decían, por ejemplo, que se trataba de un astro "muy pesado" e incluso celebraban unas fiestas cada cincuenta años para venerar cada una de sus grandes órbitas en torno a Sirio A. Ambos datos son extraordinariamente correctos..." (Pág. 13) Pues sí, ambos datos son extraordinariamente correctos. El problema es que esos no son los datos que conocen los Dogon incluso si aceptáramos que las obras de Griaule & Dieterlen corresponden realmente a informaciones recibidas de informantes de ese pueblo de Malí. Por de pronto la fiesta Sigui que, supuestamente, se celebra para conmemorar la órbita de Po Tolo (Sirio B) alrededor de Sigu Tolo (Sirio A) no tiene lugar cada cincuenta años, sino cada sesenta. Fue Robert Temple el que no tuvo el menor reparo en modificar las informaciones contenidas en las propias obras de Griaule para que cuadraran con los datos astronómicos reales. De igual forma, no dicen que Po Tolo sea muy pesada sino que está hecha con el metal sagala que es el más pesado del Universo. Sirio B es una enana blanca y, como tal, muy densa pero no es la cosa más pesada del Universo porque tienen una densidad aún mayor las estrellas de neutrones y los agujeros negros. "Curiosamente" esa información sí parecía correcta en la década de 1940 porque ya se sabía que Sirio B era muy densa y todavía no se conocía la existencia de las estrellas de neutrones y los agujeros negros, por tanto, es más probable que esa información procediera de una "contaminación" occidental que de un supuesto viajero extraterrestre. "Por si fuera poco, los dogones refirieron a Griaule la existencia de una tercera "compañera" a la que llamaban Emme Ya, de la que dijeron que era "cuatro veces más ligera" que Po Tolo, y que también emplea medio siglo en completar su órbita alrededor de la mayor de sus hermanas." (Pág. 13) El único problema (bueno, en realidad hay más problemas) es que esos datos no cuadran con los calculados a partir del trabajo de Benest & Duvent que es el que origina el asombro inicial del Sr. Sierra. En dicho artículo ("Is Sirius a Triple Star?" Astronomy and Astrophysics, vol. 299, 1995) se considera que la explicación más probable de las perturbaciones orbitales en el sistema formado por Sirio A y B es la existencia de Sirio C (como eso le viene muy bien a D. Javier lo acepta). A partir de ese trabajo se ha calculado que Sirio C (si realmente existe) debe ser una enana roja o marrón de 0,05 masas solares, mucho menos densa que Sirio B cuya masa es 0,99 masas solares, y que su periodo orbital debe ser de 6,3 años (como eso le viene muy mal al Sr. Sierra, se le olvida mencionarlo). "Los dogones se convirtieron en una pesadilla para Griaule casi desde su desembarco en África." (Pág. 13) Algún día entenderé (bueno, creo que no lo comprenderé jamás) esta obsesión de los escritores esotéricos por trabucar los datos biográficos más sencillos. Los Dogon no pudieron constituir una pesadilla (en el supuesto de que alguna vez lo fueran) para Marcel Griaule desde su desembarco en África por la sencilla razón de que el primer viaje africano de Griaule nada tuvo que ver con los Dogon ni siquiera con Mali ni siquiera con la fachada atlántica del continente africano y sí con Etiopía en donde estuvo haciendo trabajo de campo desde 1928, estudios que fueron reflejados en sus primeras obras importantes, "Silhouettes et graffiti abyssins" (1933), "Les flambeurs d'hommes" (1934) y "Jeux et divertissements abyssins" (1935). "En 1947, cuando el "primer mundo" se preparaba para una nueva clase de guerra -la fría- que se prolongaría durante más de cuatro décadas, Griaule regresó a tierras dogonas. (...) Lo que aprendió con Ogotemmeli en los tres años siguientes sobrepasó con creces todo lo que había recopilado durante los dieciséis anteriores en la región." (Pág. 14) Más de lo mismo. Por de pronto, Griaule no estuvo durante los dieciséis años anteriores en la región de Bandiagara. Sí, desde su primera visita en 1931 hasta 1947 (en realidad, regresó a Bandiagara en 1946) pasan dieciséis años... en los que Griaule permaneció más tiempo en Francia que en Malí porque desde 1939 (fecha en que fue movilizado, por obvias razones, como capitán de aviación) hasta 1946 no pisó el territorio de los Dogon. Es más, entre 1931 y 1939 alternó sus visitas a Bandiagara con estancias en Francia y en otros países (por ejemplo, la expedición Dakar-Djibouti que se desarrolló entre 1931 y 1933 recorrió lo que hoy son quince países distintos). En total, el trabajo de campo de Griaule entre los Dogon entre 1931 y 1946 suma sólo nueve meses. Por otra parte, Ogotemmêli no enseñó nada a Griaule durante los tres años siguientes a 1947. Por de pronto, las entrevistas entre el cazador ciego y el antropólogo francés comenzaron en octubre de 1946 y se redujeron a unos treinta días. Además, Ogotemmêli falleció en 1947 (ya dijimos que el 29 de julio a las dos de la tarde) sin que hubiera vuelto a hablar con Griaule. Así que la única posibilidad de que, según la afirmación de D. Javier, continuara enseñando al antropólogo francés hasta 1950 es que éste recurriera a sesiones de espiritismo. Un poco menos de imaginación y mucha más información no vendrían nada mal a la hora de ponerse a escribir sobre cualquier tema, pero si el asunto hasta el momento es divertido no tardará en mejorar. En el próximo capítulo, así no hablaba Ogotemmêli. En busca del chocolate del loro: Crítica a la introducción (IV)Viene de aquí Retomo (por fin, ya era hora...) el hilo perdido sobre Marcel Griaule y los Dogon, su cosmogonía, sus lecturas en clave extraterrestre... esperando que esta vez no haya causas ajenas a mi voluntad que me obliguen a dar un nuevo parón a estos artículos (tampoco se perdería nada, pero me fastidia dejar cosas inconclusas). Ya habíamos visto que en el célebre "Dios de agua" no aparece ni una mención a Sirio ni, por tanto, a su supuesto papel fundamental en la mitología Dogon. ¿Quiere eso decir que Robert Temple y Cía se lo inventaron todo? Pues no, sencillamente los que se empeñan en "citar" (bueno, no lo hacen porque presumiblemente ni siquiera lo han leído) "Dios de agua" y a Ogotemmêli en relación con este asunto se equivocan de libro y de informador. Marcel Griaule falleció en 1956 pero una de sus colaboradoras, Germaine Dieterlen, aprovechó sus trabajos de campo posteriores a la muerte de su informante Ogotemmêli para publicar en 1965 el libro "Le renard pâle" (El zorro pálido) que es en el que realmente aparecen las menciones a Sirio. Si están empezando a percibir que algo huele raro pese a no estar en Dinamarca, les felicito por su olfato. Por si no se hubieran dado cuenta de ello debido a su angelical inocencia, a su pertinaz resfriado o por haberse quedado dormidos de aburrimiento en las primeras entregas de estas historias (que todo puede ser) permítanme realizar un breve repaso de la cuestión. En "Dios de agua" Griaule no para de alabar la sabiduría de Ogotemmêli llegando incluso a pasarse siete pueblos y tres villas en las comparaciones: "Esta doctrina fue confiada al autor por un hombre venerable, Ogotemmêli, de Ogol de abajo, cazador que había perdido la vista por accidente y que debía a su enfermedad el haber podido instruirse tan profunda y cuidadosamente. De una inteligencia excepcional, de una habilidad física aún visible pese a su estado, de una sabiduría cuyo prestigio se extendía por todo el país, había comprendido el interés de los trabajos etnológicos de los blancos y había esperado durante quince años la ocasión de revelar su saber." (Pág. 10) "por otro, rendir homenaje al primer negro de la Federación Occidental que reveló al mundo blanco una cosmogonía tan rica como la de Hesíodo, poeta de un mundo muerto, y una metafísica que ofrece la ventaja de proyectarse en miles de ritos y gestos en una escena donde se mueve una multitud de hombres vivos." (Pág. 11) Pues bien, este nuevo Hesiodo famoso en todo el país por su sabiduría no menciona ni media palabra sobre Sirio al relatar las creencias Dogon. En "Le renard pâle", otros informantes convierten esta historia de Sirio en parte fundamental de la cosmogonía de dicho pueblo. ¿Qué explicación tiene ese hecho? Hay varias a priori. Veamos si alguna se ajusta a la realidad: 1ª El sabio cazador no tenía ni idea de lo que estaba diciendo. Obviamente esa explicación dejaría en muy mal lugar al propio Marcel Griaule porque, de ser cierta, en ningún momento se dio cuenta de que estaba hablando con un ignorante. Es más, asegura de la narración de Ogotemmêli: "Esta regla entrañaba un abismo de explicaciones. Ogotemmêli las dio todas. A pesar de estar acostumbrado a esta lógica, a estas aseveraciones inapelables y a estos meticulosos matices, el blanco quedaba sorprendido ante el pensamiento sin fisuras que cada día aparecía ante él." (Pág. 171) Y añade sobre el propio cazador ciego: "De hecho, su nombre y su divisa eran conocidos en la meseta y los roquedales. "Hasta el niño más pequeño las conoce", se decía; y los que querían consultarle afluían a su puerta día y noche." (Pág. 20) 2ª Ogotemmêli sí conocía esos relatos pero se los guardó para sí mismo por ser parte de una doctrina esotérica que no debía ser conocida por los no iniciados como el antropólogo francés. Esto es negado por las propias palabras de Griaule: "Ciertamente, este pueblo no tiene siempre un conocimiento profundo de sus gestos y sus rezos, pero en eso se parece a otros. No podríamos tachar de esotérico el dogma cristiano de la transustanciación con el pretexto de que el hombre de la calle ignora la palabra y no tiene más que una ligera idea del asunto." (Pág. 11) "Aunque en su conjunto esta doctrina sólo la conocen los ancianos y ciertos iniciados, no es esotérica, ya que cualquier hombre al llegar a la vejez puede poseerla." (Pág. 10) Es más, para aceptar esa explicación hay un inmenso problema. La cosmogonía de "Le renard pâle" y "Dios de agua" no son complementarias, son contradictorias. Ya hemos visto la mitología contenida en "Dios de agua". Hora es ya de reflejar los contenidos de "El zorro pálido" según el resumen realizado por Julio Arrieta en un magnífico artículo titulado Dogon, un misterio inexistente y publicado en la revista El escéptico nº 8 (Primavera 2000) págs. 54-58. Dice Julio Arrieta: "La Creación tiene lugar a partir de un huevo primordial, del que surge el universo después de ocho vibraciones sucesivas. Los nommos aparecen en estos primeros momentos de vida del universo y, de hecho, son los responsables de la existencia del espacio y del tiempo. Uno de estos nommos, llamado Ogo, crea la vida en la Tierra a partir de su placenta y, después de una compleja serie de incidencias, es transformado por Amma en el primer zorro -renard pâle- como castigo por haber cometido incesto." (Pág. 56) Si quieren una versión más amplia de los mitos cosmogónicos en "Le renard pâle" pueden encontrarla aquí. ¿Y en que se parece ese relato al que ya conocíamos de boca de Ogotemmêli? Pues más bien en poco. No es sólo que el chacal se haya convertido en un zorro (lo que es puramente anecdótico) sino algo más importante. Según Ogotemmêli el chacal había nacido como tal y, además, era unigénico. Segun este nuevo relato, habría nacido como nommo y convertido posteriormente en zorro como castigo y, además, era uno de dos gemelos. Su hermano se sacrificaría y resucitaría para redimir los pecados de Ogo (y si esto les recuerda otro mito más cercano a nuestra sociedad, no son los únicos a los que les sucede lo mismo). Tampoco la creación del Universo, la Tierra y la vida en ella coinciden (todo lo contrario) como tampoco las explicaciones sobre la fiesta Sigui que ahora está relacionada con Sigu Tolo (supuestamente Sirio A), Po Tolo (supuestamente Sirio B), Emme Ya (supuestamente Sirio C) y Nyân Tolo (convenientemente olvidado en las lecturas esotéricas de esta historia) pese a que las explicaciones de Ogotemmêli (ya lo vimos) no tenían nada que ver con Sirio A, B, C o W. Así pues, no es que estos dos relatos cosmogónicos correspondan a dos momentos distintos de una iniciación esotérica en el que se va aumentando progresivamente el acceso al conocimiento, es que son contradictorios. Por mucho que Geneviève Calame-Griaule (hija de Marcel) haya intentado "vender esa moto" su propio padre en una obra titulada "Le Savoir des Dogon" publicada en 1952 expresa dudas sobre la información recibida del sacerdote Innekouzou sobre la importancia de Sirio en las creencias de los dogon (véase al respecto un magnífico artículo del doctor Javier Garrido titulado Los Dogon y el misterio de Sirio) 3ª El que mentía era Innekouzou. Esta explicación se vería reforzada por el hecho de que esta nueva versión de los mitos Dogon está, evidentemente, influenciada por fuentes externas. Lo del nommo muerto como acto de redención de los pecados y posteriormente resucitado es clarísimo pero ¿no podríamos decir lo mismo del relato de Ogotemmêli? ¿No les ha sonado a nada ya conocido el descenso del Primer antepasado en una "nave" poblada con los signos de los animales y los antepasados de los hombres? ¿El robo del fuego no les ha recordado al mito de Prometeo? 4ª Nadie decía la verdad. Por increíble que parezca, ésa es la explicación correcta. No se trata de que haya que elegir entre el relato mitológico de Ogotemmêli y el de Innekouzou, es que habría que comenzar por preguntarse si existe realmente un mito cosmogónico complejo entre los dogon. Ya en su día, "Dios de agua" sorprendió. Griaule se sintió obligado a responder a los críticos en el Prefacio de la obra: "Algunos incluso han anticipado, a primera vista y sin esperar precisiones de ningún tipo, que había una parte de especulación individual de interés secundario. Son, por otra parte, los mismos que juzgan apropiado consagrar una vida a las ideas aparentemente personales de Platón o de Julián de Halicarnaso." (Pág. 10) Obviamente, esa supuesta respuesta no lo es en modo alguno. No se trata de si es interesante o no, si es digno de atención o no, el estudio de la especulación "filosófica" de un individuo (se llame éste Platón u Ogotemmêli) sino de si eso tiene el rango de un conjunto de mitos compartidos por una sociedad (sea ésta la ateniense de la época clásica o los dogon de mediados del S XX). La cuestión fue obviada por todos pese a que diversos antropólogos posteriores que realizaron trabajo de campo con los dogon tuvieron que reconocer que no habían encontrado referencia alguna a las creencias que Marcel Griaule sostenía que eran conocidas por miembros de ese pueblo. Así las cosas, un etnólogo llamado Walter van Beek realizó un trabajo de demolición en 1991 titulado "Dogon Reestudied: A Field Evaluation of the Work of Marcel Griaule" (Current Anthropology, vol. 32, nº 2. Págs. 139-167). Las conclusiones de van Beek supusieron un pequeño terremoto en el campo de la antropología africanista, uno de cuyos referentes culturales y sentimentales era, precisamente, "Dios de agua". ¿Qué hizo van Beek? Evitó las zonas desarrolladas y con mayor contacto con otras tradiciones culturales y se dirigió a las aldeas remotas para intentar confirmar los relatos transmitidos por Griaule. El resultado fue que los dogon no poseen un mito complejo sobre la Creación, los nommo son unos espíritus que residen en el agua y que no tienen ningún papel cosmogónico, las estrellas no juegan ningún papel importante en la religión dogon, Sirio es llamada Dana Tolo y no tienen ni idea de la existencia de Po Tolo, de Emme Ya y de Nyân Tolo, la fiesta Sigui no tiene nada que ver con Sirio... La labor de deconstrucción de van Beek no se limitó a estos aspectos esotéricos. En otros trabajos criticó otras informaciones transmitidas por el círculo de Griaule (véase, por ejemplo, este trabajo titulado La mission Griaule à Kangaba (Mali) (Walter E. A. van Beek et Jan Jansen, La mission Griaule à Kangaba (Mali), Cahiers d'études africaines, 158, 2000). Las afirmaciones, muy duras, de van Beek han sido aceptadas por otros antropólogos como Jacky Boujou que en este artículo titulado La culture dogon: de l’ethnologie coloniale à l’anthropologie réciproque contemporaine no vacila en decir: "Toutes ont constaté le fait que la pseudo tradition révélée dans les deux textes sus mentionnés ne ressemble à aucune autre en Afrique et ces critiques considèrent que ces oeuvres sont une invention idéologique, une “création interculturelle ” qui entretient peu de rapport avec les réalités de la société Dogon." Ésta es la historia de los supuestos mitos cosmogónicos de los dogon. ¿Qué dice sobre ellos Javier Sierra? Esto lo veremos en la próxima entrega de la serie. En busca del chocolate del loro: Crítica a la introducción (III)Viene de aquí Después del maravilloso logro tecnológico del granero-nave espacial, el Primer antepasado prepara su regreso a caaaasaaa, teleeeeéfono. Como al parecer no se siente realizado por el mero hecho de traer consigo los símbolos de tropocientos animales, planea añadir el secreto de la herrería para lo que necesita robar, sustraer, afanar, mangar... el fuego. No obstante, antes de ejercer de "chorizo" tiene algo que hacer: "El antepasado Herrero iba armado con un arco de hierro y flechas en forma de huso. Lanzó una de ellas a la terraza del granero, al centro del círculo que representaba la luna; envolvió la varilla con un largo hilo de araña formando una bobina. Así, el edificio entero se convirtió en un enorme carrete. Tomando una segunda flecha, a la que ató el otro cabo del hilo, la disparó hacia la bóveda celeste para servir de punto de apoyo." (Pág. 43) Solucionado esto, ya puede dedicarse al latrocinio: "Todo estaba a punto para la partida. Pero faltaba el fuego de la fragua. El antepasado se deslizó en el taller de los grandes Nommo, que son los herreros del cielo, y robó un pedazo del sol en forma de brasa y de hierro incandescente." (Pág. 44) Ya está todo preparado así que el Herrero enciende los motores del vehículo espacial, consulta la Guía del Autoestopista Galáctico... (bueno, o algo así): "Sin perder un instante, el Herrero lanzó la pirámide truncada (el granero) a lo largo del arco iris. Sin que el edificio girara sobre sí mismo, el hilo se desenrollaba en espiral, imagen del camino del agua." (Pág. 44) Sin embargo, el Primer antepasado (el Herrero) no debía estar precisamente muy tranquilo porque permanece en la terraza del granero que como sabe todo el mundo es el mejor lugar para hacer un viaje interplanetario: "Con la maza y el arco en las manos, el Herrero se sostenía de pie, presto a defenderse del espacio." (Pág. 44) Razones para ello no le faltaban porque los Nommo (los gemelos originales) se "cabrean" ligeramente cuando se percatan del robo del fuego y de la huida del Primer antepasado así que toman sus armas de rayos de fotones y atacan la astronave del Herrero (o algo así): "Pero el ataque fue inesperado: con un ruido de trono, un tizón encedido lanzado por el Nommo hembra alcanzó la terraza." (Pág. 44) El Primer antepasado activa el escudo protector de antimateria (o algo así): El Herrero, para protegerse, cogió una de las pieles del fuelle y la blandió por encima de su cabeza, creando así el escudo." (Pág. 44) "Después el antepasado apagó con el agua de su odre la madera ardiendo que incendiaba el edificio. Esta madera, llamada bazu, debía ser el origen del culto al fuego hembra." (Pág. 44) "Otro rayo siguió al primero, lanzado esta vez por el Nommo varón. Pero no tuvo mayores consecuencias. El Herrero apagó el segundo tizón, llamado anakyê, sobre el que más tarde se fundaría el culto al fuego macho." (Pág. 44) Después de la batalla librada con armas de las más alta tecnología (o algo así), el viaje prosigue: "El edificio siguió pues su ruta por el arco iris. Sólo iba cada vez más deprisa por efecto del impulso recibido de las fulminaciones." (Pág. 44)" Y pasa lo que tenía que pasar, claro. Ya dice la DGT que las prisas en los viajes nunca son buenas: "El suelo se acercaba rápidamente, el antepasado seguía de pie, con los brazos hacia delante y con la maza y el yunque de través. Sobrevino el impacto final, que se produjo al extremo del arco iris, donde tocaba tierra. El choque dispersó en una nube de polvo los animales, las plantas y los hombres escalonados en los peldaños." (Pág. 46) Como el Primer antepasado también conocido como el Herrero era, sin duda, un irresponsable que no sólo no había dotado a su nave espacial de ABS sino que ni siquiera había incorporado un air-bag o un mero cinturón de seguridad, el accidente a lo Roswell concluye con politraumatismos varios (si ya lo dice la DGT, póntelo, pónselo. Bueno, eso no lo aconseja la DGT y en realidad tampoco se refiere al cinturón de seguridad aunque sí tiene algo que ver con el asiento trasero de los coches, pero debería): "Cuando se restableció la calma, el Herrero estaba aún en la terraza, de pie, con la cara hacia el norte y sus herramientas en el mismo lugar; pero por el impacto, la maza y el yunque le habían quebrado los brazos y las piernas a la altura de los codos y de las rodillas, que hasta entonces no tenía. Recibió así las articulaciones propias de la nueva forma humana que iba a extenderse por la tierra y que estaba destinada al trabajo." (Pág. 46) Después de tan espectacular "carajazo", el Primer antepasado se pone manos a la obra, parcela la tierra y comienza a cultivarla. Los restantes Nommo van llegando gracias a sus avanzados conocimientos de navegación astronáutica (o algo así): "Inmediatamente después del Herrero -Primer antepasado- descendieron los otro siete. El antepasado de los zapateros y el de los troveros siguieron el hilo. Cada uno llevaba sus herramientas o atributos, los demás llegaron a continuación, en orden según su rango." (Pág. 47) Y todos hubieran debido ser felices y comer perdices de no ser por un pequeño detalle, que el Octavo antepasado debió pensar: "Maricón el último" y se coló de rondón ante el Séptimo antepasado que montó en cólera convirtiéndose en una serpiente que fue muerta y devorada por los hombres por instigación del Herrero que guardó su cabeza (la de la serpiente, claro) bajo la fragua. Tras su muerte, puesto que el Séptimo antepasado era señor de la palabra es necesario que muera el miembro más anciano de la octava familia que representaba la palabra en sí. Este anciano es el Lebé: "El octavo rango es el de la palabra en sí. La palabra está fuera del Séptimo que la enseña. Es el Octavo antepasado." (Pág. 50) "Era necesario que el anciano muriese para entrar en el mismo mundo que el Séptimo y permitir la realización de los designios de Dios." (Pág. 50) Así pues, el Lebé muere y es enterrado, pero cuando el Herrero comienza a usar la fragua el ruido despierta al Séptimo antepasado (que como Nommo era inmortal por muy decapitado, troceado, comido y deglutido que estuviera) que recupera su figura de genio y se desliza subterráneamente hasta la tumba del Lebé al que se come para regenerarlo. Producto de esa metamorfosis digestiva, el Nommo vomita agua que forma cinco ríos y también piedras de colores (los dugué) que dibujan el esqueleto de un hombre. También ocho cauris que ocupan el lugar de las uñas del Lebé. Sobre ese cimiento mítico se desarrolla una compleja simbología que se manifiesta en los tambores, los telares, las vasijas de los graneros, las fraguas, la alfarería, las casas, los santuarios... que el lector interesado podrá encontrar en el texto que estamos empleando y que, recordamos, es "Dios de agua" por Marcel Griaule. Trad. Àngels Gutiérrez. Col. Ad litteram. Ed. Alta Fulla. Barcelona, 2000. Hay otro aspecto de la cosmogonía Dogon según Ogotemmêli que debemos considerar, la fiesta Sigui. Según el cazador ciego (siempre de acuerdo con la narración de Marcel Griaule) el origen de esta ceremonia está en la primera muerte real (las del Séptimo antepasado y el Lebé no cuentan porque resucitaron). Todo comenzó con la violación de la Tierra por su hijo, el Chacal, que supuso que aquélla comenzara a menstruar por lo que manchó de sangre las fibras con la que había sido tapada por los Nommo originales. El color rojo atrajo a una mujer que las "afanó" para hacerse una falda con ellas. Unos hombres se la arrebataron a su ilegítima poseedora y ocultaron ese robo al anciano al que debían respeto y obediencia. Éste, al término de su vida humana, se convirtó en Nommo. Un día se cruzó con los hombres que iban vestidos con las faldas rojas por lo que les increpó en la lengua de los Dogon lo que supuso su muerte porque como Nommo no debía hablar en la lengua de los mortales. El cuerpo, bajo forma de serpiente, fue envuelto en las fibras rojas y conducido a una cueva, pero el espíritu del Nommo buscaba dónde cobijarse. Finalmente encontró a una mujer que vestía, también, una falda roja. Por ello la mujer dio a luz a un niño rojo y moteado como una serpiente que recobró la apariencia humana en su adolescencia cuando fue consagrado al muerto. Para ello se talló una escultura de una serpiente de gran tamaño a la que, mediante los ritos apropiados, fue a parar el espíritu del difunto. El adolescente quedó encargado del culto al antepasado. Así nació la fiesta Sigui: "Una de estas instituciones llamaba la atención por su importancia y las grandiosas manifestaciones que desencadenaba. Se trataba de una fiesta que celebraba el pueblo entero cada sesenta años y que, durante un largo periodo, año tras año, conmovía sucesivamente todas las regiones dogon. Este rito ambulante, denominado Sigui, comenzaba en la región de Yugo." (Pág. 165) "Durante estos días tenían lugar dos actos esenciales: el tallado de una larga serpiente de madera en un único tronco de árbol (uno de los ejemplares llevados por el blanco a los museos de Francia medía diez metros) y la borrachera con cerveza de mijo, sentándose los bebedores en un lugar especial llamado "asiento de máscara", reservado para esta ocasión. El sentido de la talla de madera era claro: se trataba de renovar el soporte de lso principios espirituales del primer muerto, presentes siempre en el mundo de los hombres. Efectivamente, la madera de la primera "gran máscara" esculpida por los antiguos había envejecido y, por otra parte, el hombre consagrado a su servicio había muerto." (Pág. 165) "el espíritu del antepasado necesitaba otro continente; para su culto era necesario un nuevo iniciado. Se escogió pues un niño entre la descendencia de aquel que nació marcado por el muerto y que en cierta medida se había convertido en valedor de los hombres ante él. Fue iniciado, al mismo tiempo que muchos otros camaradas, en la gruta donde se hallaba la gran máscara, y fue consagrado por un sacrificio cruento al nuevo tronco que, por los ritos y plegarias apropiados, había sustituido al antiguo. Así se actuaba cada sesenta años." (Págs. 165-166) ¿Y la "cogorza" cervecera? "se trataba de una comunión general en la que tomaba parte la nueva gran máscara chorreante de libaciones y el conjunto de los hombres, desde el anciano de piel reseca hasta el nacido ese mismo día. La sociedad entera era consagrada al poste, tomando a su cuenta tanto la expiación de la afrenta cometida contra el antepasado como el culto al nuevo soporte." (Pág. 166) ¿Y el "asiento de máscara"? Resulta que antes de convertirse en Nommo, el primer muerto había discutido con otro anciano. Cuando ambos fallecieron (es decir, cuando se convirtieron en genios) prosiguieron la disputa que acabó cuando el primer muerto se comió al otro. Después del incidente con los jóvenes ladrones, cuando el Nommo "cascó" de su cuerpo surgió el otro anciano (como genio que era no podía morir) para fallecer acto seguido puesto que había resucitado de lo impuro. Sin embargo, al no haber cometido él falta alguna, fue objeto de un culto especial. Su esqueleto fue revestido de argamasa para convertirlo en un altar. En conmemoración suya se emplea el "asiento de máscara": "-La varilla -dijo Ogotemêli- es la parte baja del cuerpo del Nommo, en forma de reptil. El hierro plano transversal simula los brazos ligeramente levantados del genio. La cabeza no está representada." (Pág. 168) "-Cuando el hombre bebe sentado la cerveza del Sigui, es el anciano mismo. Es como si el anciano estuviese allí. El asiento es el cuerpo con los brazos abiertos y el hombre sentado es la cabeza del Nommo muerto. Cada uno es una resurrección del anciano." (Pág. 168) Pero como uno de lo poco que puede estar seguro es que Ogotemmêli era capaz de liar lo que ya por sí era complejo, aún hay otro elemento en la fiesta Sigui: "-La mujer del antepasado del asiento -continuó- fue quien descubrió las fibras rojas. También por esta razón este antepasado era más importante que el otro. Como todos los ancianos notables, la mujer, al fin de su vida terrestre se transformó en genio Nommo. Su símbolo es la calabaza que llevan todos los hombres durante las fiestas del Sigui y en las cuales beben la cerveza." (Pág. 169) Por si se hubieran perdido en medio de todo este follón de Nommo, antepasados, inmortales que se mueren, máscaras y borracheras (algo que no tendría nada de extraño, la verdad) vamos con el resumen: "Así, durante la celebración de los ritos que tenían lugar cada sesenta años, los bebedores que bailaban la danza serpenteante de los genios honraban ante el nuevo poste al antepasado vencedor de la disputa. Y blandían en sus manos el asiento de madera y la calabaza: la calabaza-mujer en la que iban a beber la humedad vivificadora y el asiento-antepasado cuya cabeza ellos mismos representaban. Simbolizando los dos Nommo, los bebedores imitaban la resurrección." (Pág. 169) Aunque Griaule y Ogotemmêli todavía hablan de algunos temas más, no tienen importancia para lo que aquí nos ocupa. Al final, Griaule regresa a Francia y desde allí declara: "Este libro, terminado en junio pasado, contiene lo esencial de la doctrina dogon. En la intención del autor es también el testimonio del primer contacto con Ogotemmêli y debía continuar con otras obras, cuyo material hubiera sido proporcionado por nuevas conversaciones. No podrá ser así." (Pág. 209) La razón para ello queda explicada por una carta que Griaule reproduce: "Aquel que fue para usted el más adicto, el más franco y sincero y uno de los más sabios sobre nuestras costumbres dogon, ha caído en el sueño eterno. El viejo Ogotemmêli. Murió el martes 29 de julio de 1947 hacia las dos de la tarde." (Pág. 209) Es decir, que las conversaciones mantenidas entre el antropólogo y el cazador ciego están contenidas en este libro y no hubo ocasión de que Ogotemmêli hiciera nuevas revelaciones a Griaule porque murió antes de que se volvieran a ver. No sé si se habrán percatado Vds. en medio de todo este follón mitológico, pero Ogotemmêli no menciona a Sirio para nada. No, no es que no aparezca en ninguna de las citas que hemos realizado, es que Sirio no tiene ningún papel en la cosmogonía de los Dogon según el cazador ciego. Pero si Fulanito dice que... y Peranganito afirma que... pues lamento contradecirles pero se equivocan de obra, porque la historia de Sirio nada tiene que ver con "Dios de agua" (ni por tanto con Ogotemmêli) pero esto lo veremos en la próxima entrega de esta serie que tratará de cómo el chacal se convirtió en un zorro pálido. En busca del chocolate del loro: Crítica a la introducción (II)Viene de aquí Si hasta el momento la cosmogonía Dogon según Ogotemmêli (de acuerdo con Griaule) era muy compleja no tardaría en embrollarse aún más. Veámoslo: "Ahora bien, las ansias celestes de perfección no se habían saciado. La pareja Nommo, que poco a poco tomaba el lugar de su padre Dios, meditaba las redenciones." (Pág. 28) "los Nommo bajaron pues a la Tierra y penetraron en el hormiguero, sexo del que habían nacido. Entre otros trabajos debían defender a su madre contra los posibles intentos de su primogénito, el Chacal incestuoso. Con su presencia húmeda, luminosa y parlante, purificaban lo que Dios había mancillado para siempre, pero que podía poco a poco alcanzar la pureza necesaria para la creación de la vida. En este sexo, el Nommo macho tomó el lugar de la masculinidad excluida antaño en el momento de la excisión del clítoris-termitero. La hembra sustituyó a la feminidad y su matriz ocupó la de la Tierra." (Págs. 28-29) "En estos brumosos tiempos de la evolución del mundo los hombres no conocían la muerte. Los ocho antepasados nacidos de la primera pareja humana vivieron pues indefinidamente. Procrearon ocho diferentes descendencias reproduciéndose cada uno por sí mismo, ya que cada uno era a la vez macho y hembra." (Pág. 29) "Pero cuando se cumplió el tiempo, un oscuro instinto llevó al primogénito al hormiguero investido por los Nommo (...) Colocando sus dos pies en el agujero del seno terrestre, se hundió lentamente como en un parto a la inversa." (Pág. 29) "Liberado de su condición terrestre, el antepasado fue puesto bajo la tutela de la pareja regeneradora. El macho le condujo al fondo de la tierra, a las aguas de la matriz de su compañera. Se replegó como un feto, se redujo como un germen, alcanzó la calidad del agua, semilla de Dios, esencia de los dos genios. En toda esta tarea era de verbo: el macho acompañaba con la voz a la hembra que se hablaba a sí misma, que hablaba a su propio sexo. El verbo penetraba en ella, se enrollaba alrededor de la matriz en una forma helicoidal de ocho vueltas. Y, al igual que la banda de cobre que rodea al sol le confiere su movimiento diurno, la espiral del verbo daba a la matriz el movimiento regenerador. Consumado en palabras y agua, el muevo genio, expectorado, subía al cielo. Los ocho antepasados debían seguir en orden esta transustanciación. Pero cuando le llegó el turno al séptimo, la mutación se vio afectada por un suceso notable. Efectivamente, el séptimo rango es de perfección. Aunque igual en calidad a los otros, es la suma de la feminidad, cuatro, y de la masculinidad, tres. Es la consecución de la serie perfecta, el símbolo de la unión total del macho y de la hembra, es decir de la unidad." (Págs. 29-30) "En el seno de la tierra se transformó como los otros en genio y agua. Como los otros, se desarrolló al ritmo de las palabras que pronunciaban los dos transformadores." (Pág. 30) "Los otros poseían estas palabras en condiciones de igualdad por efecto de su paso por el mismo lugar; pero su rango no era de dominio ni su papel era de explotación. El Séptimo recibió pues el conocimiento perfecto de un verbo -el segundo que oía la tierra- más claro que el primero, no ya reservado a unos pocos como este, sino destinado a la totalidad de los hombres." (Pág. 30) "Esta palabra eficaz desarrolló el poder de su nuevo portador; para él, la regeneración en el seno terrestre se transformó poco a poco en revestimiento de este seno. Ocupó lentamente todo el volumen del organismo y se dispuso como convenía a sus tareas: sus labios se confundieron con los bordes del hormiguero, que se transformó en boca y se dilató. Surgieron unos dientes puntiagudos. Se contaron siete por cada labio, luego diez, cifra de los dedos, después cuarenta; por fin ochenta, es decir diez por antepasado." (Págs. 30-31) "Pero una vez más se manifestó el escrúpulo de los genios. El Séptimo no instruyó directamente a los hombres, sino a la hormiga, avatar de la tierra y habitual en el lugar. Llegado el día, a la luz del sol el Séptimo genio expectoró ochenta hilos de algodón que repartió entre sus dientes superiores, utilizados como los peines del telar. Así formó la serie impar de la urdimbre. Lo mismo hizo con los dientes inferiores para formar la serie de hilos pares. Abriendo y cerrando las mandíbulas, el genio imprimía a la urdimbre el movimiento impuesto por los lizos del telar. Y como toda su cara participaba en la tarea, el adorno de su nariz representaba la polea sobre la que basculan los lizos; el adorno del labio inferior era la lanzadera. Mientras los hilos se cruzaban y descruzaban, las dos puntas de la lengua bífida del genio empujaban alternativamente el hilo de la trama y la banda de tejido se formaba fuera de la boca, en el soplo de la segunda palabra revelada. En efecto, el genio hablaba. Como había hecho el Nommo en el momento de la primera revelación, otorgaba su verbo por medio de una técnica a fin de que estuviera al alcance de los hombres." (Pág. 31) "El genio declamaba y sus palabras rellenaban los intersticios de la tela. Se tejían entre los hilos y formaban un todo con la banda. Eran la misma tela y la tela era el verbo. Esta es la razón de que la tela se llame soy, que significa "es la palabra". Y la misma palabra quiere decir siete, rango del que habla tejiendo." (Pág. 31) "Hasta el momento de la penetración de los antepasados en la tierra, estos hombres habitaban en hoyos como guaridas en el suelo horizontal. Cuando las escudillas abandonadas llamaron su atención, observaron las formas del hormiguero, que encontraron mejor acondicionado que sus agujeros. Lo imitaron abriendo galerías, construyendo habitaciones al abrigo de la lluvia y comenzaron a almacenar algunas reservas obtenidas del producto de la recolección." (Págs. 31-32) "Al mismo tiempo, la hormiga divulgaba las palabras y los hombres las repetían. Así se reconstituyó sobre los labios de la tierra el clima de vida en movimiento, de fuerzas traspuestas, de soplos eficaces que el Séptimo antepasado había creado." (Pág. 32) Resumamos lo que llevamos visto hasta el momento. El dios Amma crea la Tierra con arcilla y copula con ella dos veces. De la primera coyunda nace el Chacal y de la segunda los Nommo. Éstos ascienden al cielo y desde allí contemplan la desnudez de su madre por lo que descienden para cubrirla con fibras de plantas. El Chacal viola a su madre, la Tierra, por lo que Amma crea a la primera pareja humana sin su concurso. Esta primera pareja engendra ocho descendientes hermafroditas que, a su vez engendran diez descendientes cada uno y que son los antecesores de los Dogon. Los Nommo, por su parte, restauran parcialmente la capacidad generadora de su madre y van convirtiendo en su seno a los ocho descendientes hermafroditas en genios que ascienden a los cielos mientras sus descendientes reciben el conocimiento de la hormiga, avatar de la Tierra que, a su vez, había recibido el verbo de los Nommo primogénitos. Con esto podría haber terminado el relato cosmogónico... pero no lo hace. Ogotemmêli (siempre según el relato de Griaule) comienza a explicar qué pasó con los ocho nuevos Nommo: "Es seguro que los ocho, abandonando la tierra al terminar sus tareas alcanzaron las regiones donde reinaba la pareja primogénita, autora de su transformación. Los primogénitos tenían preeminencia sobre los otros y pronto les impusieron una organización y unas reglas de vida. Pero nunca estuvo claro por qué el mundo celeste se trastornó hasta la ruptura ni por qué estos desordenes implicaron la reorgización del mundo humano, que no tenía nada que ver con estas querellas. Finalmente los ocho volvieron a descender a la tierra con un gigantesco cargamento de símbolos, portadores de una tercera y definitiva palabra necesaria para el funcionamiento del mundo moderno." (Pág. 33) Ogotemmêli comienza explicando que la primera norma que tuvieron que acatar los ocho es que nunca podrían reunirse. La vulneración de esa regla no fue la única que se produjo: "Dios había concedido a los ocho un conjunto de ocho granos para su alimentación, de la cual era responsable el Primer antepasado. De estos ocho granos, el último, la Digitaria, había sido públicamente despreciado por su destinatario con el pretexto de su pequeñez y de lo engorroso de su preparación. Había incluso llegado a jurar que no lo comería nunca. Sin embargo, llegó una época crítica en que se agotaron todos los granos excepto el último. Los antepasados Primero y Segundo, que habían roto ya la prohibición de juntarse, se reunieron para consumir la última provisión." (Págs. 33-34) "Por este hecho ambos antepasados se convirtieron en impuros para el mundo de los cielos, es decir de una esencia incompatible con la vida celeste. Resolvieron entonces abandonar las regiones donde se sentían extraños y los otros seis, solidarios, apoyaron las mismas resoluciones. Además, querían huir llevando consigo todo lo que pudiera ser útil para los hombres que iban a reencontrar." (Pág. 34) Seguidamente Ogotemmêli dedica mucho tiempo a explicar cómo se construyó el "vehículo" empleado en el viaje de retorno, los símbolos que trajo consigo el Primer antepasado, cómo fue el viaje... Dado que estos datos son con frecuencia tergiversados para hacer una lectura ufológica del texto (algo que es un disparate mayúsculo como veremos) es necesaria la cita de lo que realmente Griaule pone en boca del antiguo cazador Dogon: "Recibió una cesta trenzada con la abertura circular y el fondo cuadrado, que debía servir para transportar la tierra y el adobe necesarios para la edificación de un sistema del mundo del que iba a ser uno de los monitores. Esta cesta sirvió primero de modelo para otra cesta de grandes dimensiones; el antepasado la construyó en posición invertida, con el fondo cuadrado de ocho codos de largo formando la terraza, la abertura de veinte codos de diámetro apoyada contra el suelo y una altura de diez codos. Sobre esta estructura se aplicó el adobe hecho de tierra celestial y, en su grosor y partiendo del centro de cada lado del cuadrado, se colocó una escalera de diez peldaños orientados hacia uno de los puntos cardinales. En el sexto escalón de la escalera norte se abrió una puerta que daba acceso al interios, donde se distribuían ocho compartimientos en dos pisos. Simbólicamente, el edificio así construido tenía el significado siguiente: -La base circular representaba al sol. -La terraza cuadrada recordaba al cielo. -Un círculo en el centro de la terraza era la luna. -Cada escalón horizontal era hembra y cada contra-escalón macho; el conjunto de las cuatro escaleras de diez peldaños prefiguraba las ocho decenas de familias nacidas de los ocho antepasados. Cada escalera acogía una categoría de seres y estaba en relación con una constelación: -La escalera septentrional, correspondiente a las Pléyades, era la de los hombres y los peces. -La escalera meridional, tahalí de Orión, albergaba a los animales domésticos. -La escalera oriental, Venus, estaba ocupada por los pájaros. -En la escalera occidental, una estrella llamada "de la gran cola" estaban los animales salvajes, las plantas y los insectos." (Págs. 34-36) Lo del (p)UFO hecho de adobe me ha llegado al alma. ¿Es demasiado pedir a los "investigadores" esotéricos que se den cuenta de que ese texto es alegórico y no real? (Más adelante veremos quién es, realmente, el autor de esa simbología) "La escalera occidental estaba ocupada por los animales salvajes. Desde el primer peldaño superior hasta el último inferior estaban los antílopes, las hienas, los felinos (en dos escalones), los reptiles y saurios, los monos, las gacelas, las marmotas, el león y el elefante. A partir del sexto peldaño aparecían los árboles, desde el baobab hasta la Lannea acida, y en cada una de esas plantas estaban los insectos que se encuentran comúnmente hoy en ellas. En la escalera meridional se situaban los animales domésticos: en primer lugar las gallinas, luego los óvidos, cápridos, bóvidos, équidos, cánidos y gatos. En el octavo y noveno nivel estaban los quelonios: las grandes tortugas, que en cada familia reemplazan hoy a los patriarcas durante sus ausencias, y las pequeñas, a las que se da muerte lentamente en los sacrificios de purificación territorial. En el décimo lugar aparecían los ratones y ratas de las casas y del campo. La escalera oriental estaba ocupada por los pájaros: en el primer nivel las grandes rapaces y los cálaos; en el segundo los avestruces y las cigüeñas; en el tercero las pequeñas avutardas y avefrías; en el cuarto los buitres. A continuación las pequeñas rapaces y después las garzas. En séptima posición las palomas, en octava las tórtolas, en novena los patos y finalmente las grandes avutardas negras y blancas. La escalera septentrional era la de los hombres y los peces. (...) Pensaba que los hombres eran bozo, esos primeros pobladores del río Níger, aún hoy reconocidos por todos los pueblos del meandro como únicos pescadores verdaderos. (...) En cada uno de los dos primeros peldaños había un varón bozo con un pez sujeto al ombligo y colgando entre las piernas. (...) En cada uno de los escalones siguientes se situaban dos mujeres bozo igualmente sujetas a un pez. En el quinto escalón, una mujer bozo estaba sola. Finalmente, los cinco últimos peldaños estaban vacíos." (Págs. 37-38) A continuación Griaule pregunta a Ogotemmêli que dónde estaban los demás animales no incluidos en esa relación, a lo que el Dogon contesta que estaban junto a los que fueran más similares. El antropólogo solicita una explicación de cómo podían caber todos los animales en unos escalones tan pequeños a lo que Ogotemmêli replica que lo que había en esos escalones era el símbolo de los animales, no el animal en sí. Después de esa descripción tan detallada del exterior, Ogotemmêli asegura que los graneros Dogon se construyen a imagen y semejanza del "edificio-vehículo" por lo que Griaule solicita que le enseñen el interior de uno lo que da pie a que el cazador Dogon proceda a la descripción de las "interioridades" del "granero del Señor de la Tierra Pura": "Está dividido en ocho compartimentos, cuatro abajo y cuatro arriba. La puerta se abre al norte, en el sexto escalón. Es como la boca; y el granero es como el vientre, el interior del mundo." (Pág. 39) Por si acaso no está lo bastante claro, Griaule precisa: "Los cuatro compartimentos inferiores de un granero dogon están separados por dos tabique en cruz cuya unión forma una cúpula de tierra destinada a sostener una vasija esférica. Esta vasija, que contiene grano u objetos preciosos, forma el centro del conjunto de la construcción." (Pág. 40) "Por encima de la puerta se sitúa el piso con las otas cuatro divisiones. Dos de ellas, contiguas, ocupan la pared del fondo; las otras dos, más alargadas, se encuentran en las paredes laterales." (Pág. 40) "En el edificio celeste estos compartimentos tenían un orden: el primero era el de la derecha de la entrada en el piso inferios; el segundo el del fondo y derecha y así sucesivamente. El quinto era el de la derecha del piso superior, y así hasta el octavo que era el de la izquierda. Cada uno de ellos guardaba uno de los ocho granos otorgados por Dios a los ocho antepasados, según este orden: el mijo pequeño, el mijo blanco, el mijo de sombra, el mijo hembra, la judía, la acedera, el arroz y la digitaria." (Pág. 40) "Eran también la imagen de los ocho órganos principales del genio del agua, comparables a los de los hombres, añadiendo la molleja, puesto que el genio posee la velocidad de los pájaros. Los órganos se repartían en el siguiente orden: estómago, molleja, corazón, hígado pequeño, bazo, intestinos, hígado grande y vesícula biliar. En el centro, una vasija esférica simbolizaba la matriz; otra, de forma parecida pero más pequeña, la obturaba. Contenía el aceite de Lannea acida y representaa el feto. A su vez estaba obturada por otra menor llena de perfume. Sobre esta última se encontraba una cúpula doble. El conjunto de estos órganos se sostenía mediante las paredes y tabiques interiores que simbolizaban el esqueleto. Los cuatro largueros que, terminaban en los ángulos del cuadrado de la terraza, eran los cuatro miembros. El granero era como una mujer, tumbada sobre la espalda que era el sol; los brazos y piernas levantados sosteniendo la terraza, imagen del cielo. Las dos piernas se situaban en el lado norte y el sexo estaba señalado por la puerta del sexto escalón." (Pág. 41) Pues esto es lo que algunos quieren vender como la descripción de un OVNI (si ya decía yo que era igualito, igualito que el difunto de su agüelico). En fin, queda para la próxima entrega el portentoso viaje del (p)UFO hasta la Tierra, sin duda inspirado en un viaje interplanetario real (la ternilla por los suelos). En busca del chocolate del loro: Crítica a la introducción (I)Viene de aquí Encomendémonos a san Toral, virgen y mártir, y a san Dokán, pirata, para que nos deparen una travesía sin contratiempos y comencemos nuestro viaje. Aparte de un par de chorradillas sin importancia, ya saben, que si la dedicatoria: "A Manuel, Bruno y Josep. La amistad nos acompañará hasta el final." (Pág. 7) que si los agradecimientos: "Y, por supuesto, no puedo dejar de expresar la infinita gratitud que siento hacia Ester Torres. Aunque nuestra historia de amor se truncó..." (Pág. 10) el libro comienza, en realidad, con una Introducción titulada "El enigma Q" y encabezada por tres interrogantes: "¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?" (Pág. 11) Después de tan original inicio, D. Javier nos obsequia con una muestra de su estilo literario en el que no es difícil reconocer al novelista de éxito. Lean, lean: "Todavía hoy, cuando repaso la nota de aquellos ya casi olvidados días, me invade cierta sensación de irrealidad. No puedo evitarlo: sus ocho páginas de apretado texto y abigarrados cálculos me abocaron entonces a la investigación de un enigma de gigantescas implicaciones, abriéndome la puerta a un campo de trabajo en el que, de alguna manera, la más pura vanguardia científica y la más remota tradición histórica se daban la mano." (Pág. 11) Me invade cierta sensación de irrealidad. No puedo evitarlo. ¿Cómo demonios pueden venderse miles de libros escribiendo de una forma tan cursi? ¿Que ya existía el precedente de Antonio Gala? Ah, pues es cierto. En fin, que si pensaran Vds. que la Introducción versaría sobre el problema de la fuente común de los Evangelios sinópticos conocida como Q (del alemán quelle -fuente-) se habrían equivocado. De hecho, se refiere a algo mucho más remoto, a años luz de hecho, a Sirio. ¿Eh? Pues sí. El Sr. Sierra comienza intentando revitalizar la desprestigiada historia de Marcel Griaule, los Dogon y la estrella Sirio. Por si no saben de qué va esto les haré un breve resumen. Marcel Griaule fue un antropólogo francés que estudió (entre otros) a los Dogon, un pueblo que habita en los altos de Bandiagara en la república de Malí. Fruto de esa experiencia publicó varios libros entre los que destaca "Dieu d´eau. Entretiens avec Ogotemmêli" que, años después, fue tergiversado (junto con otra obra de la que después hablaremos) por un tal Robert Temple en un texto titulado El misterio de Sirio en la que se pretendía que los Dogon poseían tales conocimientos astronómicos que sólo podían explicarse por las revelaciones de una civilización extraterrestre. Comencemos por el principio ¿qué dice realmente Marcel Griaule? Puesto que su obra está traducida al español (Dios de agua. Marcel Griaule. Traducción de Àngels Gutiérrez. Colección Ad litteram, editorial Altafulla. Barcelona, 2000) es fácil de comprobar por cualquier interesado entre los que, evidentemente, no se cuenta el Sr. Sierra. Si nos dejamos de exégetas y vamos al texto original podremos saber los conocimientos astronómicos de los Dogon además de su mito cosmogónico (siempre según el relato de Griaule): Su informante es un antiguo cazador Dogon de nombre Ogotemmêli que había quedado ciego cuando le explotó ante la cara el fusil con el que estaba intentando matar un puercoespín (Pág. 19). Al parecer, los aislados Dogon no lo estaban tanto ya que conocían las armas de fuego. Los conocimientos astronómicos de Ogotemmêli son realmente extraordinarios. Veamos unos ejemplos: "Es cierto -decía- que en la noche de los tiempos las mujeres descolgaban las estrellas para dárselas a sus hijos. Estos las colgaban de un huso y hacían girar estas peonzas de fuego para ver cómo funcionaba el mundo." (Pág. 21) "Las estrellas procedían de bolitas de tierra lanzadas al espacio por el dios Amma, único dios. Había creado el sol y la luna según una técnica más complicada, que no fue la primera conocida por los hombres, pero que es la primera documentada en el caso de su Dios: la alfarería. En cierto sentido el sol es una vasija cocida al blanco para siempre, envuelta por una espiral de ocho vueltas de cobre rojo. La luna tiene la misma forma y su cobre es blanco. Sólo está parcialmente cocida." (Pág. 21) "...Ogotemmêli quiso dar una idea del tamaño del sol. -Algunos -dijo- lo estiman tan grande como el campamento, lo que sería unos treinta codos. En realidad es mucho más grande. Supera en superficie el cantón de Sanga. Y tras haber dudado, añadió: -Puede incluso, que sea mucho más grande aún." (Pág. 21) Sus mitos sobre el origen de la Tierra y la vida en ella son, también, tan exactos que, sin duda, tienen que deberse a revelaciones extraterrestres: "El dios Amma, habiendo tomado un rollo de arcilla, lo apretó con la mano y lo lanzó como había hecho con los astros. La arcilla se estira y llega hasta el norte que es lo alto y se alarga hasta el sur que es lo bajo, aunque todo ocurre horizontalmente. -La Tierra está tumbada pero el norte está en lo alto. Se extiende de oriente a occidente separando sus miembros como un feto en la matriz. Es un cuerpo, es decir, una cosa cuyos miembros se han separado de una masa central. Y este cuerpo es femenino. Orientado de norte a sur, plano frente al cielo. Su sexo es un hormiguero, su clítoris un termitero. Amma, que está solo y quiere unirse a esta criatura, se acerca a ella." (Págs. 21-22) "En el momento en que Dios se acerca el termitero se alza, le impide el paso y le muestra su masculinidad. Ella es del mismo sexo que él. La unión no tendrá lugar. No obstante, Dios es todopoderoso. Abate el termitero rebelde y se une a la Tierra sometida a la excisión (...) de la unión defectuosa nació, en vez de los gemelos previstos, un ser único, el Thos aureus, el chacal, símbolo de las dificultades de Dios." (Pág. 22) "Dios tuvo otras relaciones con su mujer y esta vez nada turbó su unión, ya que la excisión había hecho desaparecer la causa del primer desorden. El agua, semen divino, penetró entonces en la tierra y la generación siguió el ciclo regular de la gemeliparidad. Dos seres fueron modelados. -Dios los creó como agua. Eran de color verde, en forma de persona y de serpiente. De la cabeza hasta la cintura eran humanos, el resto de serpiente. Tenían los ojos rojos, hendidos como los de los hombres, y la lengua bífida como la de los reptiles. Los brazos, flexibles, no tenían articulaciones. Todo su cuerpo era verde y liso, resbaladizo como la superficie del agua, cubiertos de pelos cortos y verdes, que anunciaban la germinación y la vegetación. Estos genios, llamados Nommo, eran pues dos productos semejantes a Dios, de esencia divina como él, concebidos sin aventuras y desarrollados según las normas en la matriz terrestre. Su destino les condujo al cielo, donde recibieron las enseñanzas de su padre. No fue necesario que Dios les enseñara la Palabra, cosa indispensable a todos los seres y al sistema universal: la pareja había nacido completa y perfecta;" (Págs. 22-23) "La pareja está presente en todo el agua. Es el agua de los mares, de los torrentes, de las tormentas y del sorbo que bebemos." (Pág. 23) "Pero si el Nommo es el agua, produce también el cobre. En el cielo cubierto vemos materializarse los rayos del sol sobre el horizonte brumoso; estos rayos, excremento de los genios, son de cobre y son luz. Son también de agua, ya que portan la humedad terrestre en su camino ascendente. La pareja excreta luz porque también es luz." (Pág. 23) El Nommo, desde lo alto del cielo, vio a su madre, la Tierra, desnuda y sin palabra, lo que sin duda era consecuencia del primer incidente ocurrido en sus relaciones con el dios Amma. Era necesario poner fin a ese desorden. El Nommo descendió sobre la Tierra, portando fibras extraídas de plantas ya creadas en las regiones celestes." (Pág. 24) "En efecto, el chacal, hijo decepcionado y decepcionante de Dios, deseó poseerla y posó las manos sobre las fibras que la portaban, es decir sobre el vestido de su madre. Esta se resistió, pues era un gesto incestuoso. Se hundió en su propio seno, dentro del hormiguero, bajo la apariencia de una hormiga. Pero el chacal la siguió; no existía entonces otra mujer a la que desear. El agujero que ella horadaba no era nunca lo suficientemente profundo y finalmente tuvo que confesarse vencida. Así fueron prefigurándose las luchas equilibradas entre hombres y mujeres, que no obstante, termina con la victoria masculina. El incesto tuvo grandes consecuencias: en primer lugar dio la palabra al chacal, lo que le permitía revelar por toda la eternidad a los futuros adivinos los designios de Dios. Fue además la causa de la aparición de la sangre menstrual, que tiñó las fibras. El estado de la Tierra, convertida en impura, era incompatible con el reino de Dios. Este se apartó de esta esposa y decidió crear directamente a los seres vivos. Modeló una matriz con arcilla húmeda, la colocó en la Tierra y desde lo alto del cielo la coronó con una bolita lanzada al espacio. Lo mismo hizo con un sexo masculino: despositándolo en el suelo, lanzó una esfera que se colocó encima. Tan pronto como las dos masas se organizaron, su vida apareció, los miembros se separaron del núcleo, aparecieron los cuerpos y surgió una pareja humana de la tierra." (Págs. 25-26) "El genio dibujó en el suelo dos siluetas superpuestas, dos almas, una de las cuales era masculina y otra femenina. El hombre se tendió sobre sus sombras y las tomó a ambas. Lo mismo sucedió en el caso de la mujer. Así, desde su origen cada ser humano fue provisto de los almas de distinto sexo, o mejor dicho, de dos principios correspondientes a dos personas diferentes en el interior de cada uno. En el caso del hombre el alma femenina se instaló en el prepucio; en el de la mujer, el alma masculina se situó en el clítoris. Pero la presciencia del Nommo le hizo ver los inconvenientes de este apaño. La vida de los hombres no podía acomodarse a estos seres dobles, era necesario decidir e inclinar a cada cual hacia el sexo para el que aparentemente estaba mejor dotado. El Nommo circuncidó pues al hombre, eliminando así toda la feminidad del prepucio. Pero este se metamorfoseó en un animal que "no es serpiente ni insecto pero está clasificado entre las serpientes". Este animal recibe el nombre de nay. Se trataría de una especie de lagarto negro y blanco..." (Pág. 26) "Entonces el hombre se unió a su compañera. Más tarde ella dio a luz a los dos primeros hijos de una serie de ocho que serían los antepasados del pueblo dogon. En el momento del parto los dolores se concentraron en el clítoris que, excindido por una mano invisible, se separó de ella y se alejó metamorfoseándose en escorpión. La bolsa y el agujón simbolizaban el órgano, el veneno era el agua y la sangre del dolor." (Pág. 27) Como pueden comprobar, según el texto de Griaule la cosmogonía Dogon es muy compleja... y no hemos hecho más que empezar. Si pensaran que al tener a los primeros hombres la creación ya habría sido completada, estarían equivocados porque a continuación el Nommo (en realidad los Nommo) vuelven a intervenir sobre esos ocho hijos que forman la descendencia de la primera pareja humana, pero eso será el tema de nuestra próxima historia. En busca del chocolate del loro: Introducción a la críticaLa noticia, que ya vimos en la anterior entrega de esta bitácora, de que Planeta-DeAgostini va a reeditar e incluir en una de sus colecciones la obra "En busca de la Edad de Oro" de Javier Sierra me hizo ver los cielos abiertos de par en par. Después de haber pasado revista a las afirmaciones pseudohistóricas relacionadas con Jesús, templarios, cátaros, griales... quería hacer lo mismo con el otro "filón" de los escritores esotéricos, los supuestos misterios de las civilizaciones perdidas. Sin embargo, hoy en día no es un tema de excesiva actualidad puesto que los lectores de este género de obras (entre lo que, evidentemente, me encuentro -sí, tengo un extraño sentido del humor-) ya están un poco hartos de que les cuenten una y otra vez las mismas pavadas. Lo de "renovarse o morir" no funciona en el campo esotérico. Al contrario, la vinculación a la Tradición lo es todo como ya hemos visto en reiteradas ocasiones, y el libro del Sr. Sierra no iba a ser una excepción. Por mucho que asegure que sus afirmaciones son revolucionarias, que modifican nuestro conocimiento... en realidad su búsqueda de la Edad de Oro huele a naftalina rancia comenzando por el propio concepto de Edad Áurea. Todo ello supone un callejón sin salida para el escritor esotérico que, por un lado, debe transitar por los lugares comunes de la Tradición pero, por otro, tiene que aparentar que lo que escribe es novedoso para evitar el cansancio del público... hartazgo que siempre termina por producirse. De ahí que muchos terminen tocando todo tipo de palos, de ufólogos pasaron a "dänikenianos" para tornarse "misteriólogos históricos"... mientras otros se reconvierten en novelistas algo lógico considerando que la ficción siempre fue parte fundamental de sus trabajos. La obra de D. Javier es paradigmática en cuanto a esa dualidad Tradición-modernidad. Aparecen temas muy conocidos como los Dogones, las Pirámides, Tihaunaco... junto a otros que se pretenden novedosos como el cronovisor o el sputnik de Montalcino, pero la base del libro, la pretensión de demostrar que en el pasado existió un periodo, la Edad de Oro, en la que la humanidad poseyó unos conocimientos hoy insospechados, no hubiera causado la menor sorpresa a, por ejemplo, madame Blavatsky. Así pues, pueden irse preparando porque nos espera una larga temporada de dedicación preferente (no va a ser exclusiva) a la crítica de "En busca de la Edad de Oro. Los tesoros ocultos de las civilizaciones perdidas" de Javier Sierra. Edición del Círculo de Lectores por cesión de Grijalbo Mondadori S. A. Barcelona, 2001. 318 Págs. Avisados quedan. Misterios y enigmas de la editorial extraterrestreVolvemos pues a la normalidad. Septiembre es el mes del regreso a la cotidianeidad después del final de las vacaciones (quien tenga la suerte de tenerlas, claro) y, también, el del lanzamiento de nuevas (o no) colecciones. Como no podía por menos de ser, los "extraterrestres" (es decir, los "muchachos" de la editorial Planeta-DeAgostini) contribuyen con su granito de arena a esta manía de convertirnos a los españoles en coleccionistas de algo (el que no se empeña en transformarme en filatélico quiere que sea arctófilo) no tanto por lo que ello tiene de positivo desde el punto de vista de la personalidad como por interés económico. Si la colección (nunca mejor dicho) de chorradas suele ser memorable (entre otras ya he visto el anuncio de una colección de minerales energético -no, no se refieren a la antracita-) este año parecen decididos a superarse. Los "chicos" de Planeta (que son tan listos que han conseguido hacer un negocio de la venta de libros en un país en el que no lee casi nadie comenzando por el Presidente de Gobierno del que todavía se recuerda su deplorable ¿lectura? del Quijote en la que mencionó dos veces el Amadis -sic, con acento en la segunda a- de Gaula) no iban a conformarse con ser menos que los demás, así que han ofrecido no una sino tres colecciones de las que tenemos que hablar. Que en la editorial Planeta están muy cabreados por haber dejado escapar el "chollo" de "El código da Vinci" no es ningún secreto, es más, si me apuran es algo lógico, porque a Planeta le importa tres huevos lo que publiquen mientras dé dinero, algo que se demuestra viendo que en su catálogo figuran las obras literarias de Juan José Benítez. Así, trataron de subirse al carro del éxito de las noveluchas de transfondo religioso con un infumable "El último merovingio" de Jim Hougan (por cierto, una novela escrita antes de "El código..." pero que de puro mala no había interesado a nadie). Ahora, con ese mismo título encabezan (bueno, en realidad estoy pensando en que el término más propio no sería ése y sí alguno que hiciera referencia a otras partes anatómicas) una "magnífica" colección titulada Misterios y Enigmas de la Historia (casi nadie al aparato). Una denominación tan grandilocuente ¿qué oculta? Pues según la propia editorial: "A través de un relato de ficción los autores de esta colección nos desvelan los misterios del pasado a través de los enigmas que éste plantea. Los libros de Misterios y Enigmas de la Historia, como muchas de las mejores narraciones de intriga y suspense, nos introducen en el mágico mundo de la ficción sin olvidar que el contexto en que se desarrolla es fruto de un profundo y fiel respeto hacia la realidad de la época. Este escogido repertorio de novelas de apasionantes tramas, donde el pasado y el presente se funden para crear una historia de intrigas y pasiones, atraparán de inmediato al lector, quien irá deshilvanando poco a poco cada una de las incógnitas planteadas. Reyes y duques, papas y cardenales, monjes y juglares, ortodoxos y herejes, pero también los hombres y mujeres corrientes que forman parte de nuestro pasado histórico participan en las historias de ficción que nos permitirán no sólo conocer los tiempos pasados sino también entender, con un sentido crítico, nuestro presente." Lo que deja bien claro algunas cosas, la primera es que el encargado de hacer este reseña no es, precisamente, un premio nobel de literatura (se puede escribir peor, pero es difícil). La segunda que además de no saber escribir tampoco debe saber leer porque pretender (dejemos aparte consideraciones literarias) que obras como la Trilogía Templaria de Nicholas Wilcox (más conocido como Juan Eslava Galán) es "fruto de un profundo y fiel respeto hacia la realidad de la época" sólo puede significar tres cosas: a) Que no la ha leído o si lo ha hecho no ha entendido ni palabra. b) Que para él (o ella) la palabra respeto significa algo distinto que para el común de los mortales. c) Que no tiene ni idea de cuál era la realidad de la época. Seamos benévolos y pensemos que la explicación correcta es la "a". La tercera cuestión que queda clara es que para el redactor (o la redactora) de ese resumen, la colección está formada por obras de ficción: "A través de un relato de ficción los autores de esta colección..." y después repite otras dos veces la palabra "ficción". Nada tengo que objetar a ello (al contrario, apoyo esa consideración), pero supongo que ése no será el parecer de los Sres. Sierra y Picknett & Prince, autores respectivamente de "En busca de la edad de oro" y "La revelación de los templarios" (entregas número 13 y 12) que, supuestamente, son fruto de largas y dificultosas investigaciones (como siempre) que desvelan profundos enigmas que nadie antes había revelado (como siempre) y no meras novelas (afortunadamente para los críticos literarios que hubieran podido colgarse de un pino si hubieran tenido que leer esos bodrios). ¿Qué pintan esas dos obras de investigación (de himbestigación) en una serie de novelas? Pues eso me gustaría saber y no encuentro explicación alguna más allá de que Planeta ha decidido entonar el mea culpa y reconocer que no tienen nada que ver con la realidad, pero, por desgracia, Planeta también nos obsequia (es una mera forma de hablar, si la quieren pasen por caja) con la colección Enigmas históricos al descubierto en la que junto a obras historiográficas magníficas como "Auge y caída de los templarios" de Alain Demurger y "La otra historia de los cátaros" de Malcolm Lambert (si aceptan un consejo, aprovechen esta ocasión para adquirir a bajo precio unos textos excelentes) colocan cosas como "Jesús o el secreto mortal de los templarios" de Robert Ambelain o "El nuevo código secreto de la Biblia" de Michael Drosnin, lo que sólo contribuye a que el lector "se haga la picha un lío" y ya no distinga realidad de ficción ni historia de pseudohistoria. Totum revolutum que la pela es la pela. ¿Faltaba algo más para liar la madeja? Pues sí, la Biblioteca Guerra Civil (sic) en la que parece que la idea de Planeta de ser objetivos en temas históricos consiste en oponer libros sesgados por la visión "de derechas" con libros sesgados por la visión "de izquierdas" y así todos contentos (o todos cabreados, que también es posible e igualmente beneficioso para la caja). Tal vez el título "Biblioteca Guerra Civil" no sea el disparate que parece. En fin, menos mal que la quieren vender como: "La colección Biblioteca Guerra Civil constituye una aportación decisiva al conocimiento profundo, sereno y riguroso del conflicto. Es una selección de libros fundamentales, elaborados desde diversas ópticas y escritos a veces por testigos directos del acontecimiento bélico y otras por historiadores de relevancia indiscutida." "conocimiento profundo, sereno y riguroso" "historiadores de relevancia indiscutida" Ya, ya... Pues eso, que feliz rencuentro con la vida cotidiana. Como han visto algunas cosas nunca cambian. Concesión del premio Favila el OsadoBueno, ya me he divertido bastante durante las últimas fechas así que ya es hora de que retome el serio tono habitual en esta bitácora (es decir, que se van a aburrir como monos), para ello nada mejor que una nueva concesión de nuestro prestigioso galardón dedicado a tantas y tantas personas que se esfuerzan diariamente en soltar la mayor "burrada" histórica que imaginarse pueda (perdón, en realizar las afirmaciones más alejadas de la realidad histórica. ¿En qué estaría yo pensando para faltar así al respeto debido a los asnos?) En las fechas en las que anduve ocupado con la crítica a Los Guardianes del Secreto y en hablar del deplorable momento que atraviesa el escepticismo en nuestro país, se quedaron sin su merecido premio numerosas afirmaciones de lo más disparatado que vieron los siglos pasados y esperan ver los venideros (considerando como está el patio, en dos días destrozan la plusmarca). Pudiera parecer, por otra parte, que la parálisis estival nos habría dejado sin candidatos pero ¡quia! las altas temperaturales veraniegas parecen haber recalentado las sinapsis neuronales de algunos hasta dejarlas inútiles porque en caso contrario no se explican las selectas "perlas" con las que nos obsequian. Bueno, también hay que reconocer que el descenso habitual de noticias (aunque esto año mucho menos pronunciado) deja vacantes nicho ecoilógicos (sic) en los que medran las serpientes de verano con la inestimable colaboración de las "preparadas" hordas de becarios que suelen trabajar en los medios de comunicación en estas fechas y de las que podemos decir que, al igual que sucede con las ediciones del diccionario de la R.A.E., cada nueva promoción hace añorar a la precedente. Nos esperan tiempos muy divertidos. Ray Bradbury era un optimista incorregible. No van a hacer falta ni bomberos para encontrarnos en un mañana ágrafo. Decíamos, antes de perdernos en las habituales digresiones marca de la casa, que no habían faltado candidatos. De hecho reunimos la Triada Capitolina. Comenzamos por considerar digno de nuestro excelso galardón al Excelentísmo Ayuntamiento de Sevilla por los motivos expuestos en la anterior entrega. No obstante, el hecho de que, por el momento, sólo se está planteando si invita a Dan Brown o no, le hizo perder votos en la ronda final. A fin de cuentas si fuera lo mismo pensar algo que realizarlo, nuestra vida sexual sería aún más divertida. Bueno, eso en el improbable caso de que no estuviéramos criando malvas porque alguien hubiera pensado que la humanidad estaría mucho mejor sin ese "peazo cabrito ya crecidito". Es lo que tiene la vocación de moscón cojonero, que siempre hay alguien que desearía tener al alcance de la mano el bote de Raid Extra Dry. En fin, dejémoslo correr como el río de Heráclito no sea que me acusen de promover broncas. Nuestro segundo finalista fue el ínclito Minigtro (sic) de Defensa egpañol (sic), D. José Bono tanto por su confusión entre el ejército español y la Legión Tebana de san Mauricio como por su contribución a enmarañar el presente complicando así el trabajo de las futuras generaciones de historiadores (en el improbable caso de que mañana haya alguien con el sexo lo bastante grande o el seso lo bastante pequeño como para osar desafiar a Su Fordería Mustafá Mond con la reconstrucción objetiva del pasado). Pretender que la obligación principal de un soldado español es la de estar dispuesto a morir por su patria, aparte de recordar las leyendas hagiográficas (algo nada extraño si tenemos en cuenta de quién estamos hablando, ora pro nobis) es tanto como "cargarse" toda la tradición castrense que intenta preparar al militar no para morir y sí para matar ("El buen soldado no es el que muere por la patria, es el que hace que su enemigo lo haga por la suya"). Y no, no me venga con historias de "Dulce et decorum..." para que no tengamos que recordar que cuando el poeta latino autor de esa frase entró en batalla, soltó el escudo y avanzó a pecho descubierto... en dirección contraria a la que ocupaba el enemigo. Dulce et decorum... ¡y una leche! La verdad, la guerra es una mierda lo bastante grande como para que no admita intentos de camuflaje con bellas palabras e ideas altisonantes: sacrificio, honor, valentía... Libertad, Independencia, Triunvirato y Avenida de los Incas que decían Les Luthiers (y si conocen Buenos Aires no necesitan que les explique el chiste) porque la realidad es tan brutal como sencilla, un ejército es el conjunto de hombres y equipamiento preparado para derrotar (y eso implica matar) al enemigo. Y si eso no le gusta, tal vez resulte más adecuado que en vez de ministro de defensa sea ministro metodista. Si tuviéramos poco con su visión de tropas formadas por futuros mártires (que resultarían tan inútiles como el corbatero de Tarzán), ahora anda empeñado en convencernos (temo que con éxito) de que un helicóptero militar artillado es lo más parecido que existe al trineo de Papá Noël, que el ejército es una ONG supermegaguay... y que una guerra es una crisis humanitaria (que lo es, pero también es mucho más que eso). Ya pueden ir tomando notas los futuros historiadores, Afganistán no es una guerra, no hay, por tanto, una misión arriesgada para las tropas que allí están y por eso los soldados que mueren no tienen derecho a la condecoración con distintivo rojo o azul y deben conformarse (sus familiares, claro) con el distintivo amarillo. Por si no se aclaran de qué importancia tiene esto (algo bastante probable dado el éxito social de las afirmaciones de que las medallas son meros trozos de metal, las banderas trapos... despreciando que no son interesantes como objetos materiales y sí como símbolos) permítanme que les dirija a este enlace donde podrán aclarar dudas al respecto. Sin embargo, y pese a sus evidentes méritos, tampoco decidimos premiar al "minigtro" José Bono por varias razones. La primera resulta evidente, es un "mandado". La segunda es porque de los historiadores futuros se deberán preocupar ellos mismos. La tercera porque habida cuenta de la afición del "minigtro" a autocondecorarse no es cosa de hacerle un favor y otorgarle un galardón aunque sea con distintivo negro (por similitud con las banderillas negras, obviamente). Nuestro tercer candidato y, él sí, receptor de nuestra distinción es (redoble de tambores) James H. Charleswoth. ¿Y quién es este caballero? -se estarán preguntado Vds-. Nada mejor para ello que enlazar las declaraciones que le han hecho merecedor de ganar en dura lid nuestro premio. Vayamos por partes. Primero, veamos qué dice el capítulo 9 del Evangelio de Juan. Como pueden ver, Juan no da ninguna descripción de cómo es ni de dónde está la piscina de Siloé. Afirmar, por tanto, que: "Ahora hemos encontrado la piscina de Siloé… exactamente en el lugar en el que Juan dijo que estaba" es una memez. Parece que el experto en el Nuevo Testamento (ejem, ejem) ha confundido la piscina de Siloé con la otra mencionada en el Evangelio de Juan, concretamente en el capítulo 5, la piscina de Betesda que estaba junto a la Probática, de la que Juan sí aporta algún detalle más. No obstante, ¿qué puñetas son estas piscinas? ¿Son lo mismo que entendemos nosotros por ese término? Pues no. No piensen en los judíos de tiempos de Jesús acudiendo con la colchoneta hinchable y el flotador de patito a una masa de agua para hacer más llevaderos los calores estivales. El término griego kolimbetra que emplea Juan es la traducción del hebreo miqveh (o mikveh) que significa acumulación. No obstante, el término en hebreo suele designar una piscina ritual para proceder a la purificación. Como lugares que deben cumplir con una serie de condiciones (véase el artículo enlazado) los mikvaot (plural de mikveh) se presentan con frecuencia agrupados en las cercanías de fuentes naturales o de conducciones de agua excavadas en la roca. Así, Benjamin Mazar encontró más de cuarenta mikvaot al sudeste del lugar que ocupó el Templo, alguno tan lujoso como éste. También en Qumrán se han encontrado numerosos mikvaot. ¿Por qué, entonces, habríamos de aceptar la identificación del mikveh encontrado con el mencionado en el evangelio de Juan? Por nada en absoluto. No obstante, supongamos que se encontrara alguna inscripción que demostrara que ésa es realmente la piscina de Siloé. Aun así, ¿sería aceptable la pretensión de que eso demuestra la historicidad de tal Evangelio? Para nada. ¿Qué pensarían Vds. de alguien que pretendiera que la existencia de molinos de viento en la Mancha confirma la historicidad del Quijote? Pues ésa, ni más ni menos, es la burra que nos están intentado vender. Post scriptum: ¿Cómo se hizo?En diciembre del 2004 el periodista Luis Alfonso Gámez publicó una crítica a los aspectos formales de "Los guardianes del secreto", obra de Lorenzo Fernández Bueno. En los comentarios se planteó la conveniencia de ampliar la crítica a los contenidos de dicho texto, tarea que Luis Alfonso sugirió que realizara el que esto subscribe. Debo reconocer que, en un principio, tenía tantas ganas de convertirme en el Borjamari de D. Lorenzo como de verificar en carne propia el ripio que asegura: "El dolor más doloroso, el dolor más inhumano, es pillarse los cojones con la tapa del piano." La razón para no desear involucrarme en esta tema es que tenía otra referencia de esta obra, una conversación con el periodista y arqueólogo Julio Arrieta en la que éste me dijo que para hacer una crítica de "Los guardianes..." había que escribir otro libro porque las afirmaciones a contestar eran muy numerosas. Esto suponía redactar un "Adversus Fernández", pero este género que, en otro tiempo, fue muy frecuente, hoy ha desaparecido. En estos tiempos menguados que nos ha tocado en (mala) suerte vivir, parece que sólo hay lugar para la gran obra excelsa y ditirámbica, inventora de nuevos lenguajes, escrutadora de los entresijos de la sociedad, reveladora de los arcanos del hombre y del Universo... (es decir, un "peñazo" de impresión, repleto de "pajas mentales" y trufado de corrección política) o, por el contrario, para la obrita que representa el triunfo de la trivial vacuidad de la nadería. Pasamos de "La mitología de los indios Chachapollas y su influencia en las formas devocionales de Nueva Granada en el S XVII" a "Cómo cortarse las uñas de la mano derecha sin esfuerzo". Entre estos extremos parece que ya no hay sitio para un mero Fulanito asegura esto y yo, por las siguientes razones, no estoy de acuerdo. Uno puede contar en cualquier televisión y con todo lujo de detalles sus fabulosas hazañas (o sus hazañas fabulosas) de lecho en lecho, sus corridas celebradas en las más afamadas plazas púbicas (sic) del país, cuántas "rayas" de coca o de fanta se metió entre fosa nasal y espalda en el último "sarao" amenizado (o amenazado) por el flamenco-agropop-urbano-con-influencias-célticas de "Los Pochitos", o cómo la última vez que se hizo un análisis de sangre, en vez de un recuento de leucocitos le tuvieron que calcular la graduación alcohólica del plasma. Aserejé, quillo, ozú mi arma, que son cuatro días y dos salen nublados... Cualquier descerebrado (o descerebrada) puede hacer cualquiera de esas cosas y a nadie se le moverá ni medio pelo. Al contrario, entre sonrisas bovinas algún telespectador pensará "¡Cómo disfruta de la vida! Éste sí que sabe..." Lo que no podría hacer es decir que estoy en desacuerdo con las afirmaciones del Sr. X a menos que para ello estuviera dispuesto a ponerme en gallumbos encima de la mesa del estudio chillando como un becerro recién capado, mentándole a su Sra. madre y retándole, si tiene gónadas para ello, a salir a la calle a darnos mutuamente la comunión. Esta sociedad está enferma, enferma de relativismo intelectual, enferma de referentes morales. Es el triunfo del todo vale. Algunos han querido confundir el que no exista la Verdad (perfecta, eterna e inmutable) con el que dé lo mismo ocho que ochenta. Por ello, si Fulanito dice que algo es blanco y yo replico que, en realidad, es negro, me convierto, a ojos de muchos, en un chulo que intenta vulnerar el derecho del otro a la libre expresión de lo que guste manifestar, porque, a fin de cuentas, da lo mismo lo que él asegure (que es su verdad) que lo que diga yo (que es mi verdad). Todo es relativo, así que no puede haber auténtica discrepancia y ésta sólo puede nacer del orgullo intelectual y del deseo de humillar al contrincante. Bueno, hay una excepción, que esa pugna se convierta en un espectáculo circense con chillidos histéricos, insultos varios, gestos amenazantes... si, además, la discusión llega a las manos, eso significa tres puntos más de cuota de pantalla (si hay sangre, ya es el acabóse). Los viejos y sabios valores del esfuerzo, la constancia, la educación... significan tan poco como la olvidada oratoria. Hoy todo se reduce a quién berrea más alto o a quién insulta con más gracia. Por otra parte, el crítico tiene cierta consideración social negativa, como si se tratara de un personaje frustrado. Es crítico literario el que no pudo ser novelista, crítico cinematográfico el que no llegó a dirigir una película (o si lo hizo no la vio ni su familia)... eso sin contar la notable desconexión entre el elogio de la crítica y el aplauso del público. Todo eso es suficiente para que nadie en su sano juicio sienta el menor deseo de ponerse a criticar una obra, pero, personalmente, me importa un carajo. La ventaja de elegir vivir en los páramos es que sabes que vas a estar solo hagas lo que hagas, así que haces lo que crees que debas hacer, caiga quién caiga. Además, ¡qué puñetas!, me picaba la curiosidad. ¿Podía ser un libro tan malo desde el punto de vista formal y de contenido como me aseguraban? Si así era, podía resultar todo un hallazgo, porque no sólo lo bueno triunfa sino que, muchas veces, un producto es tan casposo, tan "freakie" tan cursi... que se hace popular, aunque sólo sea como motivo para el descojono. La curiosidad mató al gato e hizo que me encontrase con "Los guardianes..." entre las manos pese a que el precio es para desanimar al más entusiasta (género en el que, evidentemente, no me incluyo). Desde el primer momento (enero del 2005) me enganchó la lectura. El texto no era tan malo como me habían dicho, era aun peor. No voy a decir que es la obra más deplorable que haya visto en mi vida porque no sería cierto (escribí cosas similares en mi juventud), pero sí estaba muy cerca de ello. Durante la primera lectura me limité a reírme. Comencé a carcajearme al leer el resumen de la contraportada y no pude parar hasta la última página. Había leído antologías de disparates cometidos por alumnos durante los exámenes que no llegaban, ni de lejos, a los niveles que alcanzaban D. Lorenzo y sus adláteres. En una segunda lectura fui tomando notas y eso me convenció de que efectuar una crítica era una tarea "de chinos". En una tercera lectura comencé a buscar las fuentes directas o indirectas de las afirmaciones del Sr. Fernández Bueno, una tarea en la que la bibliografía no suele ayudar mucho. N, no entiendan esto como una acusación de nada. Sencillamente, uno puede creer que el investigador X (al que sí cita en la bibliografía) es el creador de la tesis Y o bien que la afirmación Z pertenece a una tradición secular. En muchas ocasiones esto no es así y, personalmente, encuentro muy interesante el ver cómo las afirmaciones esotéricas van cambiando con el tiempo (o con los distintos autores) o cómo, incluso, llega a presentarse como un conocimiento tradicional lo que no tiene, en realidad, más de cuarenta años. Conforme iba localizando las fuentes (y esto daría para una nueva serie de artículos que no pienso escribir... de momento) pude confirmar lo que ya pensé durante la segunda lectura (en la primera me reía demasiado para reflexionar sobre nada) que toda esta historia iniciática, de investigaciones dificultosas y casi heroicas, adornada de continuas referencias a un "secreto" celosamente guardado a lo largo de siglos... es un vulgar refrito de unos pocos textos esotéricos actuales entre los que podemos citar: "Jesús vivió y murió en Cachemira" Andreas Faber-Kaiser. Ed. A.T.E. Barcelona, 1976. "El oro de Rennes" Gérard de Sède. Trad. Guillermo Lledó. Ed. Plaza & Janés S.A. Barcelona, 1970. "El enigma sagrado" Baigent, Leigh y Lincoln. Trad. Jordi Beltrán. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1985. "El enigma de la catedral de Chartres" Louis Chapentier. Trad. Domingo Pruna. Ed. Plaza & Janés S.A. Barcelona, 1969. "Los misterios templarios" Louis Charpentier. Trad. Domènec Guimerà. Ed. Apóstrofe S.L. Barcelona, 1995. "Las vírgenes negras. El gran misterio templario" Ean Begg. Trad. Jordi Fibla. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1987. "Colón llegó después. Los templarios en América" Jacques de Mahieu. Trad. F. García-Prieto. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1988. Por lo que sé, las únicas aportaciones originales del Sr. Fernández Bueno (amén de formar un pandemónium con esos elementos) son los apartados correspondientes al obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce y a los "misterios" de Adeje. Las restantes afirmaciones contenidas en esta obra estaban ya publicadas y eran conocidas por cualquier persona mínimamente interesada en el mundillo esotérico. Es más, incluso había pasado el tiempo suficiente para que alguno de los autores se retractara parcialmente de su trabajo (Gérard de Sède) lo que, por supuesto, no impide que las afirmaciones que él mismo reconoció se basaban en falsedades, estén incluidas en el texto de D. Lorenzo como si nada de todo ello hubiera sucedido. Así pues, la novedosa obra sobre un secreto secular no tenía nada de novedosa ni el supuesto secreto secular tenía nada de secreto (ya estaba más que pregonado) ni tampoco de secular porque en gran parte nace del "ciclo del Priorato de Sión" en la década de los sesenta del siglo XX. También sabía que la mayoría de las aseveraciones realizadas por D. Lorenzo ya habían sido contestadas. En francés y en inglés es fácil encontrar información desmitificadora sobre Rennes-le-Château, el supuesto tesoro... Por otra parte, entre los temas que más me interesan está la historia de cátaros y templarios y, por su supuesta relación con ellos, el Grial. Además, entre mis aficiones figuran la literatura e iconografía medieval, la genealogía y la cartografía antigua, las sociedades secretas... (si necesitaban una prueba de que soy más raro que un perro verde, ahí la tienen) así que tenía una base suficiente para darme cuenta de hasta qué punto eran absurdas las afirmaciones reflejadas en "Los guardianes..." Una búsqueda en Internet y una consulta al Ayuntamiento de Adeje acabaron en cinco minutos con los misterios originales (o eso creo) del Sr. Fernández Bueno. En ese momento podía sostener no que hubiera alguna información errónea en el libro de D. Lorenzo sino que todo él era una monumental equivocación de principio a fin. Sin embargo, no estaba decidido a poner por escrito los argumentos que han podido leer. ¿Por qué? Sencillamente, porque me iba a ocupar muchísimo tiempo (han sido casi cinco meses) y no veía la utilidad de hacerlo. Una cosa es tener las ideas claras en nuestra propia mente y otra muy distinta plasmarlas por escrito de forma que no sólo resulten inteligibles sino también atractivas. Por otra parte ¿por qué tenía que ser yo el que hiciera ese trabajo? "Los guardianes del secreto" es erróneo, pero no es socialmente peligroso. No puede contagiar nada a la sociedad porque, por el contrario, es la sociedad la que ha infectado a la obra. El relativismo intelectual en el que medraron los escritos esotéricos de los que deriva este libro ni lo creó el Sr. Fernández Bueno ni tuvo nada que ver con el ocultismo y sí con el onanismo neuronal en que se sumió la intelectualidad europea después de la II Guerra Mundial y que alcanzó su cumbre en los "creativos" años 60 con la crisis de la sociedad tradicional. La guerra de Vietnam (y la descolonización de Argelia), la revolución sexual, el Mayo francés de 1968... supusieron la ruptura con valores que, en muchos casos, estaban obsoletos pero también con otros que merecían seguir existiendo. Además, si alguien se podía sentir molesto, insultado... por las "teorías" de D. Lorenzo no era yo. Ni mi vida ni mi trabajo se ven afectados en modo alguno porque haya gente que crea que los templariso adoraban Bafomets, que los cátaros eran unas buenísimas personas que se dejaron matar dócilmente por una Iglesia sedienta de sangre, que Colón usaba la Guía del Viajero del Temple... Comprendo que haya profesores de Historia que tiemblen al pensar lo que pueden llegar a creer sus futuros alumnos, católicos a los que no les guste que Jesús se convierta en un personaje de crónica rosa (que si su mujer -o mujeres-, que si sus hijos...), descendientes de D. Cristóbal a los que indigne el trato dado a su ilustre antepasado... pero yo no soy profesor (ni siquiera historiador), no soy católico (ni siquiera creyente) y no desciendo de Colón (ni siquiera de Dixán). Se supone que existen organizaciones escépticas que permanecen atentas a las afirmaciones esotéricas para responderlas (tal vez esto sea una leyenda urbana dada la falta de confirmación), pero tampoco pertenecía a ninguna en el momento de iniciar la crítica. Si ni historiadores, ni católicos, ni escépticos organizados... que tenían, al menos, un motivo para haberse dado por enterados lo hicieron ¿por qué demonios tenía yo que meterme en camisa de once varas? Y, sin embargo, ¿por qué no iba a hacerlo? El texto era tan rematadamente malo que no me suponía ningún esfuerzo el proceder a su crítica (algunas horas robadas al sueño todo lo más) y, por otra parte, prometía ser muy divertido. Ya sé que lo que quedaría "fardón" es que les dijera: "No saben lo que me ha costado, horas pasadas en archivos de medio mundo peleándome con funcionarios que querían obstaculizar mi tarea, soportando bajas temperaturas o un sol abrasador, visitando los lugares citando en unas condiciones penosas... un esfuerzo que hace que los Trabajos de Hércules sean una filfa y todo lo hice por Vds. porque se merecen eso y más." El único problema es que les estaría mintiendo porque no he salido de mi despacho. Con la excepción de Oak Island (que no tengo el gusto de haber visitado) ya conocía todos esos lugares. El resto de la "investigación" ha consistido en revisar libros y artículos que ya poseía y en buscar en Internet lo que no tenía a mano. Es decir, que no he levantado el culo del asiento más que para ir de una estantería a otra. Las penalidades sufridas se reducen a un manchurrón de tinta negra (soy incapaz de escribir directamente en un ordenador así que tengo que tomar apuntes para después redactar estas historias) procedente de un puñetero bolígrafo, y a inoportunos fallos del servidor con pérdidas de trabajo incorporadas. Y, por supuesto, me lo he pasado como un "enano". Espero que, al menos, haya sido capaz de transmitirles parte de ese sentimiento. Ah, y si sospechan que hay algún otro motivo para que me haya pasado cerca de siete meses (contando los trabajos previos) dando vueltas a este tema tendrán razón. Sencillamente, me encanta llevar la contraria. Si la sociedad no ve con buenos ojos la crítica, eso es una razón suficiente para ejercerla (y que se jodan los políticamente correctos). La clave de los Misterios JocososPor si pudiera serles de utilidad, creo conveniente realizar un índice que permita un acceso rápido a las diferentes entregas de la crítica a la obra "Los guardianes del secreto" de Lorenzo Fernández Bueno. Así, si el día de mañana necesitan realizar alguna consulta no tienen que leerse todo el rollo que les he largado: El oxidado pilar de la sabiduría: Reflexiones sobre tradición y esoterismo. El candelabro de Mazagatos: Crítica a los aspectos formales de "Los guardianes del secreto". Jesús y los cuentos cachemiros: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuesta estancia de Jesús en Cachemira. El obispo en su tumba: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el obispo D. Alonso Suárez de la Fuente del Sauce. La raída sotana del tío Gilito (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château. La raída sotana del tío Gilito (II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château. La raída sotana del tío Gilito (III): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château. La raída sotana del tío Gilito (y IV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château. La cantatrice Calvé: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el padre Saunière y la cantante Emma Calvé. Ultima necat: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la muerte del padre Saunière. Par le chemin des parchemins: Crítica a las afirmaciones relacionadas con los supuestos pergaminos misteriosos de Rennes-le-Château. Con la iglesia hemos dado (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa decoración de la iglesia de Rennes-le-Château. Con la iglesia hemos dado (y II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa decoración de la iglesia de Rennes-le-Château. La Magdalena. Et in Babia sunt: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa obra "Los pastores de Arcadia" de Poussin. Los gatos de Jesús: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el supuesto enterramiento de Jesús en las cercanías de Rennes-le-Château. Traduttore, traditore: Crítica al mal uso de las fuentes documentales en el caso de Rennes-le-Château. Apostillas al nombre de Rennes: Selección de enlaces externos sobre el caso de Rennes-le-Château. Heterodoxos de verdad (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Montségur, los templarios de Rennes-le-Château Heterodoxos de verdad (II): Las herejías protocátaras. Heterodoxos de verdad (III): Primeras noticias de la herejía cátara. Heterodoxos de verdad (IV): Expansión del catarismo. Heteredoxos de verdad (V): Causas para el éxito de la herejía cátara en el Languedoc. Heterodoxos de verdad (VI): Situación de la Iglesia Católica en el Languedoc. Heterodoxos de verdad (VII): Comienzo de la Cruzada contra los Albigenses. Heterodoxos de verdad (VIII): El Languedoc después de la victoria de los Cruzados. Heterodoxos de verdad (IX): La primera insurrección occitana, la primera intervención francesa. Heterodoxos de verdad (X): La represión del catarismo y la Inquisición. La segunda insurrección occitana, la segunda intervención francesa. Heterodoxos de verdad (XI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Desde los comienzos de la Cruzada a la matanza de Avignonet. Heterodoxos de verdad (XII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Montségur. Heterodoxos de verdad (XIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Los cuentos del Grial. Heterodoxos de verdad (XIV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Grial y Wolfram von Eschenbach (I) Heterodoxos de verdad (XV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Grial y Wolfram von Eschenbach (y II) Heterodoxos de verdad (XVI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Las grutas del valle del Ariège. Heterodoxos de verdad (XVII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Otto Rahn. Heterodoxos de verdad (XVIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Joaquín Javaloys y la Sangre Real. Heterodoxos de verdad (XIX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Dr. Zuckerman y la Dinastía Judía. Heterodoxos de verdad (y XX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Conclusión. Templarios destemplados (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los manuscritos de Qumrán. Templarios destemplados (II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los inicios del Temple. Templarios destemplados (III): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Esoterismo y Templarios. Templarios destemplados (IV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El tesoro del Temple. Templarios destemplados (V): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Desaparición de la Orden. Templarios destemplados (VI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El paradero del tesoro del Temple. Templarios destemplados (VII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios escoceses. La capilla de Rosslyn. Templarios destemplados (VIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El mapa de Zeno. Templarios destemplados (IX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Las pruebas de D. Lorenzo. Templarios destemplados (X): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Oak Island (I) Templarios destemplados (XI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Oak Island (y II) Templarios destemplados (XII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios en Canarias (I) Templarios destemplados (y XIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios en Canarias (y II) Colón y Colombo (I): Critica a las afirmaciones relacionadas con el Descubrimiento de América. Cristóbal Colón. Colón y Colombo (y II): Critica a las afirmaciones relacionadas con el Descubrimiento de América. El viaje de Colón. Post scriptum: ¿Cómo se hizo?: Los entresijos de los Misterios Jocosos. Último misterio jocoso: Colón y Colombo (y II)Viene de aquí Se estarán preguntando a qué viene ese follón organizado con la firma de D. Cristóbal o XpoFERENS que, como acabamos de ver, es lo mismo, lo mismo que el fuego fatuo... Cuando acaba el Sr. Hurtado toma el relevo el Sr. Fernández Bueno para poner el digno colofón a esas premisas tan perfectamente demostradas (ya decía mi abuelo que "Quien siembra vientos, recoge tempestades"). Como no podía por menos de ser, si las afirmaciones de las que se partía eran desternillantes, la conclusión es como para perder otra parte de la anatomía especialmente querida por los varones (espero que se encuentren bien sentados porque la impresión puede ser excesiva incluso para los que han llegado a este punto y, por tanto, están ya curados de espanto y espantajos): "El planteamiento era sencillo; los caballeros templarios desplazaron al descendiente de la Sangre Real hasta un lugar en el que estuviera a salvo, lejos de la masacre que se cernía sobre Europa, y Colón, sabedor de ello y como un nuevo Moisés decidió llevar a su pueblo al nuevo mundo, a la tierra prometida donde Él debía reinar nuevamente, encarnado en la presenciade su descendiente." (Pág. 307) Por supuesto. Como sabe todo el mundo, en la documentación conservada sobre Colón, éste no hacía más que sostener que iba a buscar al descendiente de marras. Las Capitulaciones de Santa Fe eran una añagaza, una maniobra de distracción. Claro, claro... ¿Y qué decir de los Reyes Católicos? ¡Qué buenos y desprendidos eran! Todo el apoyo que brindaron a D. Cristóbal era sólo para que éste encontrase a un sujeto al que quería sentar en el trono de las tierras que descubriese. Y, además, seguro que tanto Dña. Isabel como D. Fernando estaban que "no miccionaban" por la dicha de que el nuevo rey fuera de ascendencia judía, ellos que tanto amor demostraron a los hijos de Israel poniéndolos "de patitas en la calle" (sin duda para que pudieran convertirse en felices súbditos del rey de Palos -que es como el rey de bastos, pero en pequeño-) Y mientras tanto mi paisano Fray Tomás de Torquemada ¿qué hacía? ¿Tocaba las palmas con las orejas mientras canturreaba un fandango de Huelva? Y sí, lo único que puede hacerse con este tipo de afirmaciones es tomárselas con humor (absurdo, por supuesto) porque esto sobrepasa los límites de la lógica difusa para entrar de lleno en los dominios de la lógica patidifusa. ¿Cómo co...es se puede aceptar que la misma Iglesia que, según las disparatadas argumentaciones de D. Lorenzo, "pasó por la piedra" a la Orden del Temple para ocultar el "secreto", ahora ayude a una persona que quiere pregonarlo? Porque los principales valedores de Colón ante la Corte son, en muchas ocasiones, religiosos como Diego de Deza, Juan Pérez... Todo ello sin olvidarnos de que El Sr. Fernández Bueno a estas alturas (total, sólo llevamos 300 páginas ¿qué es eso comparado con la inmensidad del océano?) todavía no ha presentado ni una sola prueba que sea mínimamente aceptable de que el tal heredero existiese, de que los Templarios lo supiesen, de que se lo llevaran a América... y, ahora, de que Colón tuviera ni el más mínimo conocimiento de tal conjunto de disparates. Por lo demás, la familia bien, gracias. "Aquel hombre destilaba conocimiento por los cuatros costados. Después de releer el escrito varias veces, y de intentar comprender qué puede llevar a un ser humano a embarcarse en una investigación similar, consciente de las trabas que iba a encontrar en su periplo, y de las risas que por otro lado iba a levantar -especialmente del ultraortodoxo sector universitario-, comprendí que aún había muchas dudas que solventar." (Pág. 307) Hombre, puestos a intentar comprender algo, la cuestión que me urge es saber como puede llamarse investigación a esto. Por otra parte, el sector universitario no es que sea ultraortodoxo, es que tiene buena memoria y las teorías templario-americanas ya se han cubierto de ridículo en varias ocasiones. ¿Tendremos que recordar el supuesto Fuerte templario de San Matías? Para resolver sus dudas, como el Sr. Hurtado aún no ha tenido el protagonismo que D. Lorenzo considera que merece, nada mejor que proceder a realizar una entrevista: "Me lancé a pecho descubierto, miedos aparte y sin complejo. "Primera cuestión, querido amigo...". -¿Cómo comenzaste a investigar un tema de estas características?" (Pág. 307) Pues es una pena que el entrevistador sea el Sr. Fernández Bueno y no la Sra. Kidman por aquello de lanzarse a pecho descubierto... Ejem. Ya en serio (o algo así), lo de D. Lorenzo sí que es capacidad de superar el miedo y no lo de los Tabores de Regulares. ¿Cómo osa comenzar su entrevista con una pregunta tan polémica y conflictiva como ésa? Que le concedan de inmediato la Laureada de San Fernando, la Cruz Victoria y la Medalla del Congreso. Tal arrojo no merece quedar sin recompensa. ¡Ah! Y estoy de acuerdo con que prescindió de su complejo pero no ahora sino cuando comenzó a escribir este libro... "Pues verás. Siempre ha habido una cosa que me ha intrigado. ¿Cómo un señor, sea del siglo que sea, que es un "paniaguao", un muerto de hambre, alguien que vive a costa de los que podía ser lo más parecido a la caridad, dice: "mire que yo sé dar la vuelta al mundo", y le hacen caso?" (Págs. 307-308) Memorable. Y después se extraña el Sr. Fernández Bueno de que en las universidades se descojonen de risa. Es lo que suele pasar cuando alguien se inventa las premisas de partidas y después pretende obtener conclusiones válidas de lo que es falso. Colón no sólo no era un "paniaguao" sino que tampoco era un paniaguado. Recordemos algunos hechos de su vida: trabajó para una importante casa comercial genovesa, había sido cartógrafo en Lisboa, había navegado desde el golfo de Guinea hasta Islandia, conocía Madeira y las Azores, su mujer (ya fallecida) pertenecía a la nobleza portuguesa (bien es verdad que a la categoría inferior dentro de ella)... Además, D. Cristóbal no vendió a los Reyes Católicos "la moto" de dar la vuelta al mundo, algo que, presumiblemente, les importaba tres pares de "oeufs" (de Colón, naturalmente) a uno y a otros. Colón aseguraba que podía alcanzar las Indias navegando hacia Occidente. D. Fernando y Dña. Isabel (que no tenían un pelo de tontos) sabían perfectamente lo que eso significaba, una fortuna incalculable. En esos momentos, las comunicaciones con el Extremo Oriente dependían de los musulmanes. Los portugueses intentaban establecer una ruta directa, sin intermediarios, doblando el cabo de Buena Esperanza y navegando a través del Índico (poco después lo conseguiría Vasco da Gama) pero aunque lo lograran, mantendrían el monopolio de ese comercio porque España (por el tratado de Alcaçovas) no podía enviar naves al sur de las Canarias salvo con permiso portugués. En los planes de nuestros vecinos no figuraba (obviamente) el dejar que nuestro país participara en ese negocio. Y ahora se presentaba D. Cristóbal, que no era un soñador sino un marino experimentado en travesías por el Atlántico, que aseguraba que podía conseguir para España lo que Portugal no había logrado aún. Lo sorprendente no es que le escucharan, lo raro sería que no lo hubieran hecho. "Y los Católicos sin dudarlo le espetan: "Venga, te pagamos la expedición", a lo que Colón, sin pelos en la lengua plantea unas peticiones sin parangón, y los reyes se niegan." (Pág. 308) Obviamente, la historia no fue así. D. Cristóbal propuso la expedición al rey de Portugal y, según Hernando Colón, éste quería intentarlo, pero no quería acceder a las exigencias del Almirante así que envió secretamente una carabela de acuerdo con las indicaciones de D. Cristóbal. La expedición se volvió sin haber encontrado tierra y, además, Colón se enteró de la "jugada" del monarca, así que "puso pies en polvorosa" a finales de 1484 viniendo a España. Tras dejar a su hijo Diego en el monasterio de La Rábida, marchó a Córdoba a reunirse con los Reyes Católicos. Éstos escucharon interesados, pero antes de hacer nada quisieron saber si la expedición era factible por lo que comisionaron al prior del Prado para que reuniera una comisión de cosmógrafos y teólogos para que informara sobre ello. La comisión, como es sabido, consideró que lo que proponía D. Cristóbal era imposible por una mezcla de argumentos teológicos y geográficos (y no se extrañen demasiado, porque Colón defendía su postura de la misma forma). Aunque hoy podamos reírnos de ellos, la verdad es que tenían razón. Como ya dijimos, la distancia entre España y Cipango (Japón) era el cuádruple de lo que consideraba D. Cristóbal. De no ser por el pequeño "accidente" de que se tropezó con América, D. Cristóbal jamás hubiera llegado a las Indias. En todo este proceso pasaron años hasta que por intercesión de Santángel, Pérez... los Reyes Católicos decidieron acceder a las peticiones de Colón porque, como dijo Santángel, sólo pedía parte de lo que iba a descubrir, si no descubría nada la empresa era relativamente barata y si hacía lo que había prometido, lo que pedía sólo era una parte de los beneficios que se iban a conseguir. Además el propio D. Cristóbal iba a ir en la expedición así que debía estar seguro de que podía hacerse porque en caso contrario... "Si leemos a Menéndez Piral y su obra sobre la lengua de Colón, o a Juan Gil, dejan que este hombre de ligurparlante no tiene nada. Entonces ¿por qué se mantiene la mentira de que es genovés? Vamos a ver. Se argumenta que él mismo lo afirmó, pero que recuerde, únicamente lo hace en dos ocasiones: una frente al cura de Los Palacios, y éste a su vez dice que Colón es genovés cuando acaba de llegar del segundo viaje, y posteriormente en una carta que hace a comienzos de 1500, en la que dice: "Siendo yo nacido en Génova..." En el resto de las ocasiones reitera que es extranjero." (Pág. 309) Pues el Sr. Hurtado está fatal de la memoria. Por de pronto en la Institución de Mayorazgo en 1498, Colón dice: "que siendo yo nacido en Génoba les bine a servir aquí en Castilla, y les descobrí al Poniente de tierra firme las Indias y las dichas islas sobredichas." "Item mando al dicho Don Diego, o a quien poseyere el dicho Mayorazgo, que procure y se trabaje siempre por la onra y bien y acrecentamiento de la ciudad de Génoa, y ponga todas sus fueras e bienes en defender y aumentar el bien e honra de la República d´ella, no yendo contra el servicio de la Iglesia de Dios e alto estado del Rey o de la Reina, Nuestros Señores, e de sus sucesores." Si unimos esto a los documentos que ya habíamos citado en la primera entrega de esta serie, la conclusión es clara, Colón nació en Génova. Sobre lo de su lengua nativa, con todos mis respetos al Sr. Pidal (que no Piral) y al Sr. Gil, ninguno de ellos llegó a explicar porqué el mapa que cartografió Colón como fruto de sus viajes (hoy perdido pero que se encuentra parcialmente copiado en el mapa... de Piri Reis -tanto disparatar sobre él y no se han dado cuenta de los motivos por el que es, realmente, muy importante-) había un nombre puesto en italiano, un grupo de once islas a las que Colón llamó "Undizi vergine". No es, obviamente, un italiano correcto pero no es portugués, castellano, catalán... ¿Por qué iba Colón a emplear el italiano (por muy macarrónico que éste fuera después de los años que llevaba sin emplearlo) si no es porque él era italiano? Por cierto, en una de las notas que aparecen en este mapa, Piri Reis también asegura que Colón era genovés. "-Pues a raíz de exponer a algunos catedráticos de nombre y prestigio que Colón no fue navegando hacia el oeste." (Pág. 310) Ah. Colón no navegó hacia el oeste, pero como llegó al oeste debió ser que navegó hacia el este y dio la vuelta al mundo en sólo dos meses. Para mí que aquí hay una intervención extraterrestre porque si no... "El primer viaje que realizó Colón no lo volvió a hacer nadie nunca más. Es esa ruta que inventó Samuel J. Morrison, basada, entre otras cosas, en la narración del Padre De las Casas, y en el propio diario de Colón, y que va "paralela" al paralelo 28, más o menos. La cuestión es, ¿cómo descubre un camino para ir a América y nadie más lo sigue nunca?" (Págs. 310-311) Por una obvia razón, porque en el primer viaje Colón no sabe dónde va. Si nos fijamos en el diario de Colón (conservado parcialmente en la obra de Fray Bartolomé de las Casa) podemos apreciar que Colón estaba atento a las indicaciones que señalaban que hubiera una tierra cercana, pájaros, algunos tipos de peces... basándose en ellos cambia varias veces de rumbo hasta que encuentra la isla que llama San Salvador (¿Las Bahamas?). Una vez que determina la latitud de las tierras ni él ni nadie que la conociera necesita ir dando palos de ciego por el océano. Por eso nadie repite esa ruta, porque era absurda. Por cierto, si acusa a Morrison de haberse inventado la ruta (y eso que se basó en el propio Diario de Navegación de Colón) ¿qué tendríamos que decir de la afirmación siguiente?: "-Esa cartografía se la llevó Colón a América con el sello del Temple. Esa es la que siguió el marino." (Pág. 311) Ni presenta prueba alguna de que tales mapas existieran ni de que Colón los llevara consigo, pero, eso sí, Colón empleó cartografía templaria porque lo dice él (obviamente, esos mapas debían de ser una porquería puesto que Colón, como ya dijimos, tuvo que cambiar el rumbo a ver si encontraba tierra por algún lado). "Porque cuando le propone a los Católicos el documento "que dicen que es" el de las Capitulaciones, lo primero que describe ese manuscrito es "en virtud de lo que ha descubierto". Es decir, todavía Colón no ha salido de viaje y ya dicen "de lo que ha descubierto"." (Pág. 311) La frase exacta es: "Las cosas suplicadas e que Vuestras Altezas dan e otorgan a don Christoval de Colon, en alguna satisfacion de lo que ha descubierto en las Mares Oceanas y del viage que agora, con el ayuda de Dios, ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que se siguen:" Que Colón no hubiera salido aún en este primer viaje no significa que no hubiera descubierto ya nada. Ya dijimos que Colón había navegado y mucho por el Atlántico. ¿Es esto una referencia a su experiencia previa como navegante? Pues posiblemente (también puede ser un error de redacción). Lo que no es, es una referencia a que las tierras que Colón iba a descubrir ya lo estuvieran porque entonces no tendrían sentido frases como: "don Christoval Colon su almirante en todas aquellas islas y tierras firmes que por su mano o industria se descubriran o ganaran en las dichas Mares Oceanas" "en todas las dichas tierras firmes e yslas que como dicho es el descubriere o ganare en las dichas mares" "que assi como dicho es se ganaren o se descubrieren" "-Los sellos del Temple. Cuando se disuelve la Orden las posesiones que tenían pasan a formar parte de lso bienes de los reinos. Por lo tanto, si esa carta pertenecía a lo templarios, las encomiendas y tierras reflejadas en la misma inmediatamente se convertían en señoríos de los poseedores de esta, según dictan las leyes salidas del Concilio de Ginebra." (Pág. 313) Ya. ¿Y eso se acordó en el Concilio de Ginebra Larios o en el de Ginebra Bols? Dejaremos pasar la primera equivocación que es confundir el Concilio de Viennes (que en castellano se tradujo como Concilio de Viena hasta que se dieron cuenta de que eso llevaba a error a la gente porque nada tiene que ver Viennes con la capital de Austria) con el supuesto Concilio de Ginebra. Lo que si que no debemos dejar pasar es la barbaridad de que de allí saliera nada parecido a lo que asegura, que las posesiones de los Templarios fueran a manos de las personas que poseyeran sus mapas (¡lo que hay que oír!). Por el contrario, del Concilio de Viennes salió la bula Ad Providam (ya hablamos de esto en su momento) por la que se concedían las posesiones templarias en Francia a la Orden de los Hospitalarios (con mapas o sin ellos). Por tanto, si en este inmenso disparate que está manteniendo hubiera algo de cierto, si los españoles hubieran encontrado posesiones templarias en América era al Papa al que le correspondía decidir su destino y, habida cuenta de los antecedentes, era previsible que hubieran sido destinadas a las órdenes militares (Caballeros de Cristo, Hospitalarios, Montesa...) pero no a las monarquías de igual forma que a la disolución del Temple sus bienes fueron heredados por las órdenes y no por los reyes (otra cosa es que éstos "pasaran" a veces de las disposiciones papales y se quedaran con lo que les dio la gana, pero para hacer lo mismo no necesitaban mapas templarios. Bastaba con el derecho de descubrimiento y conquista). "Porque además hay otro detalle. En el documento de las Capitulaciones habla de las tierras que se van a ganar y conquistar. ¡Caramba!, llevan un siglo para conquistar las Canarias, desde 1404, y esperan llegar a las nuevas tierras situadas en la "Mar Océana" y ganarlas y conquistarlas en día. ¿Por qué? ¡¡¡¿Por qué?!!! Muy sencillo. Saben que eran encomiendas del Temple, y saben que yendo con la bandera de la Orden en las velas los habitantes sabrán sobradamente quién llega desde el mar, y por consiguiente tomarán una actitud amigable u hostil." (Pág. 314) Por de pronto ¿en qué parte de las Capitulaciones se dice que las tierras han de ser conquistadas en un día? Por más que miro no veo cosa alguna que se parezca a eso. Por otra parte, los castellanos no llevaron en su primer viaje "la bandera de la Orden en las velas". Veamos la descripción que hace el padre las Casas (basada en el Diario de Navegación de Colón) de lo sucedido el 12 de octubre de 1492: "Luego vinieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los navíos por seña, con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la cruz y otra de otro." Como los indígenas recibieron pacíficamente a los españoles, la única explicación es que eran daltónicos y confundieron la cruz verde, que es la que llevaban los españoles, con la cruz roja templaria. Y eso suponiendo que la cruz patée fuera la bandera templaria que no lo era, porque el estandarte templario era el Beausent, en damero blanco y negro. Por cierto, si estos indígenas llevaran entre doscientos y trescientos años de supuesta convivencia con los templarios ¿cómo se explica que no supieran qué era una espada? Porque Colón señala que cuando les enseñó una, la tomaron por la hoja con el resultado previsible, se cortaron. Claro que considerando que tampoco sabían qué eran los vestidos, la metalurgia... habrá que llegar a la conclusión de que como colonizadores los templarios eran un desastre. Bueno, en su descargo señalaremos que, en realidad, nunca tuvieron ocasión de ejercer tal actividad en América, por más que algunos se empeñen en reescribir la historia e incluso la geología, la geografía y cualquier otra -ia que se cruce en su camino: "Aproximadamente desde el 1200 y para traer plata. Date cuenta que por aquel entonces había un estrecho en Panamá, y Piri-Reis da fe de ello: el mapa de Walter Müller de 1504 es otra prueba de que existíe este estrecho; cómo realiza Colón el segundo viaje es otra prueba de que busca dicho paso natural, y el Temple atravesaba el mismo hasta latitud 5º grados norte, en la costa del Pacífico. Ahí estaba la encomienda del nuevo mundo, en la costa sudamericana del Pacífico. Desde allí traían la plata, hasta que hubo un terremoto y una erupción y el estrecho de Panamá se cerró hacia el año 1260 o el 1270. De esta forma perdieron todos sus abastecimientos de plata." (Págs. 314-315) Sí, de verdad que han leído Vds. lo que creen que acaban de leer. No es que les haya sentado mal la cena, que se hayan fumado una cáscara de plátano por error o que se hayan excedido con el consumo de ginebra "El Concilio". Tampoco es que me haya inventado yo esa cita para poder añadir un nuevo disparate a los que ya lleva dichos (francamente, con lo bien que lo hace él solo ¿para qué iba a tomarme esa molestia?). Tampoco es que el Mocochof haya "petado" en este momento o que el virus Sábado14 les esté tocando los electrones. Por mucho que puedan dudarlo están despiertos. El Sr. Hurtado realmente asegura que el istmo de Panamá se formó hace menos de 800 años y se queda tan pancho después de soltar ese disparate. En realidad, América del Norte y América del Sur están unidas desde hace unos tres millones de años. Las pruebas son claras, las faunas de las dos Américas eran muy diferentes como fruto de evoluciones separadas. Sin embargo, hace 2,5-3 millones de años se produce lo que se ha venido llamado El Gran Intercambio Biótico Americano, es decir, que animales que sólo existían en Norteamérica comienzan a aparecer en Sudamérica y viceversa. No es un proceso que afecte sólo a contadas especies y que, por tanto, podría ser fruto de la llegada de unos pocos ejemplares en almadías naturales (por ejemplo) sino que sucede a gran escala. Por otra parte, se produce una diferenciación entre los corales del Atlántico y el Pacífico sin olvidarnos de los foraminíferos. Es decir, que en esa época sucede algo que permite el paso de animales entre las dos Américas a la vez que el Atlántico y el Pacífico quedan aislados. Blanco y migado, sopas de leche. Evidentemente ese algo es la aparición del istmo de Panamá. Todo ello sin necesidad de entrar en consideraciones como que el vulcanismo en Panamá no registra ninguna erupción de la importancia que afirma el Sr. Hurtado, o que de los datos arqueológicos se desprende que tanto antes como después de tan inmenso (y supuesto) cataclismo existieron asentamientos humanos en lo que hoy es Panamá. Sobre las "pruebas" que indica el Sr. Hurtado ¿qué podemos decir? Que por de pronto en el segundo viaje de Colón éste no navegó por esta zona sino por La Española, Cuba, Jamaica... así que mal pudo estar buscando el supuesto paso entre los océanos Atlántico y Pacífico, que, por cierto no aparece en el mapa de Piri Reis (ignoro si aparece en el de Müller porque no he podido localizar ninguna reproducción, es más, tampoco he podido encontrar a ningún cartógrafo con ese nombre). Supongo que en estos momentos se estarán preguntando cómo puede pretender sostenerse una chorrada de ese calibre. Pues porque no hay otro remedio. Supongamos que están Vds. interesados en mantener a toda costa que existió una presencia templaria en América, es decir, que Vds. no buscan pruebas de si realmente estuvieron allí porque ya están convencidos de eso, lo que quieren es que los demás también lo estén. Evidentemente no existe ninguna prueba documental de una supuesta encomienda templaria en América como tampoco ningún resto arqueológico de la misma. No importa, si no hay evidencia es, sin duda, porque estaban allí en secreto. Pero ¿por qué habían de querer guardar ese mutismo? Porque estaban haciendo algo que no querían que se difundiera. ¿Qué puede ser ese algo? Pues la explotación de los recursos naturales americanos en especial los que resultaban más importantes, los metales preciosos. No obstante, no hay pruebas de que los templarios manejasen grandes cantidades de oro así que nos centraremos en la plata. No obstante, hay un problema. La gran explotación de plata en América era el Cerro Rico en Potosí (actual Bolivia) y, por tanto, más cercana al Pacífico que al Atlántico. No importa, los templarios llegaron al Pacífico. Esto deja dos opciones, o fueron capaces de circunnavegar América del Sur doblando el temible cabo de Hornos (y considerando los problemas con que se enfrentaron marinos españoles, portugueses, ingleses... con barcos mucho mejores que los que podían tener los templarios eso no es posible salvo con un coste altísimo en navíos y tripulaciones) o bien entonces había una ruta más sencilla entre el Atlántico y el Pacífico. El lugar apropiado era, por supuesto, la actual Panamá. Esa comunicación podía ser de dos clases, artificial o natural. La primera, no obstante, tampoco es creíble si consideramos lo que costó a los EEUU el llevarla a cabo y eso que contaron con maquinaria que los templarios no podían ni soñar. Por tanto, nos queda la comunicación natural. Sin embargo, hay un nuevo problema, que, como ya dijimos, a finales del S XIII se produjo una gran carestía de plata en Europa por al agotarse las minas alemanas. Si los templarios tenían acceso a las ricas minas sudamericanas eso no tendría que haberse producido... salvo que la comunicación hubiera quedado interrumpida. No hay problema. En esa época el canal natural quedó impracticable. Una oportuna erupción volcánica y ya está, problema resuelto. Esta "argumentación" les hubiera debido poner los pelos como escarpias porque tiene agujeros del tamaño del tunel del Guadarrama. Si cualquiera de Vds. se hubiera puesto a intentar mejorar esos argumentos lo hubiera hecho sin lugar a dudas. Por ejemplo ¿por qué no "meter en el ajo" a las minas de plata mexicanas cuya exportación por el Atlántico hubiera sido mucho más sencilla? Ah, pero es que Colón no mostró el menor interés por la zona mexicana. En cambio en el cuarto viaje (no en el segundo) sí navegó por las aguas del litoral atlántico de Centroamérica. Como hay que presentar a Colón como el conocedor de los secretos templarios no nos vale esa opción aunque fuera mucho más lógica. Bueno, pero siempre se puede pretender que la producción de las minas sudamericanas se conducía por caminos terrestres hasta un puerto en el Atlántico y así nos evitamos el improbable paso natural en Panamá ¿no? Claro, pero además de que no existen las infraestructuras que lo hubiera hecho posible ¿cómo explicamos entonces que, supuestamente, a finales del S XIII dejara de llegar la plata americana? Pues, por ejemplo, asegurando que se produjo una revuelta indígena contra los capitalistas templarios que es algo bastante más lógico que la misteriosa erupción volcánica que cubre kilómetros de terreno sin dejar huella alguna de que realmente existiera. Por supuesto, pero es que es fundamental que los indígenas estuvieran "a partir un piñón" con los templarios para poder presentar a Colón como una especie de neo-templario que iba a reanudar las buenas relaciones ya existentes (por cierto, ¿quién se supone que cavaba en las supuestas minas? ¿los Templarios?). Si están comenzando a escandalizarse porque ese proceder supone adecuar el razonamiento a la teoría y no la teoría a la razón no malgasten energías en ello, porque desde el principio hemos estado viendo dos cosas mucho más graves: La primera es la consideración de que aunque cite supuestas pruebas que sostienen la teoría, ésta es completamente independiente de que realmente existan éstas o no. Vamos a extendernos un poco más sobre este punto (espero que, como ya estamos acabando, puedan disculparme por última vez). Hasta el momento el Sr. Hurtado ha dicho que hubo encomiendas templarias en Canarias (pruebas válidas aportadas = 0), que los Templarios llegaron al Nuevo Mundo antes que Colón (pruebas válidas aportadas = 0), que explotaban yacimientos de plata en Sudamérica (pruebas válidas aportadas = 0), que había mapas que señalaban la rutas que seguían (pruebas válidas aportadas = 0), que Colón tenía uno de esos mapas (pruebas válidas aportadas = 0), que por eso pudo convencer fácilmente a los Reyes Católicos de que financiaran su expedición (pruebas válidas aportadas = 0). Ya hemos visto como ninguna de sus pruebas se sostienen una vez que empezamos a examinarlas con atención. La segunda cuestión es aún más grave, es el "olvido" de todo aquello que pueda contradecir su teoría. Por ejemplo, habla de la Institución de Mayorazgo de Colón al referirse a la extraña firma del Almirante, pero se le olvida que en ese documento lo que él asegura que es una alfa mayúscula está considerado como una A romana. de igual forma, no dice nada de que en este mismo escrito D. Cristóbal dice que era genovés. Cuando habla de las relaciones entre Colón y los Reyes Católicos se le olvida toda la biografía de Colón y lo caricaturiza como a una persona que vive de la caridad (¿?), como un patético personaje que nunca hubiera sido escuchado por D. Fernando y Dña. Isabel de no haber algo muy misterioso por el medio. También prescinde de los largos años de estancia en nuestro país de Colón hasta que vio cumplidas sus peticiones; por cierto, cuando ya estaba en camino hacia Francia al habérsele agotado la paciencia (por lo que se ve, las magníficas pruebas que, supuestamente, tenía D. Cristóbal eran de efectos muy retardados). Cuando habla del primer viaje del Almirante se le olvida explicar por qué, si tenía un mapa con la ruta templaria que mostraba el camino a la supuesta encomienda situada a 5º de latitud norte, acaba, en realidad, miles de kilómetros al norte de su objetivo. ¿Era Colón tan incompetente como marino para tener ese error? Pues evidentemente no, porque regresó a la península sin problemas y sin tener pasar por Helsinki por ser incapaz de seguir un rumbo. Incluso hemos visto lo que es una pura invención de afirmaciones como aquélla tan divertida del Concilio de Ginebra y los mapas templarios. Así las cosas, ¿puede extrañarse alguien de que los ultraortodoxos sectores universitarios se desternillen cuando oyen estas cosas? Pues D. Lorenzo sí puede. "-Y volviendo a Colón y a la interpretación de la cartografía... -Sí. Como te decía él es el único que sabe interpretarla. -¿Por qué? -Porque para interpretarla hay que saber tantas matemáticas, o hay que traerlas aprendidas, que en la actualidad poquísima gente sabría descifrarla." (Pág. 315) Claro, en la época de Colón se sabía mucho más de matemáticas que ahora. Por ejemplo, Colón en sus ratos de ocio inventó el cálculo infinitesimal y sin despeinarse ni un pelo. Si ya lo decía, yo... Por cierto ¿cómo es que Colón, que tantas matemáticas sabía, acabó a miles de kilómetros de su punto de destino? Misterio... La cartografía templaria debía ser una porquería. "Porque se parte de un error fundamental. Si tu tienes un mapa reconstruido de Ptolomeo verás que todos en su primer meridiano ponen un cero. Ptolomeo está enmarcado hacia el año 150 d. C. El cero aparece en Europa aproximadamente a principios del 900 de la Era cristiana. ¿Cómo es posible que Ptolomeo utilizara esta cifra en el año 150? Alguien se ha equivocado, alguien está interpretando mal al griego." (Pág. 315) Dos cositas. La primera es que los meridianos pueden estar todo lo mal que se quiera y eso sigue sin explicar el por qué Colón se equivocó de latitud porque ésta no depende de los meridianos sino de los paralelos. De hecho, durante siglos los marinos tenían que calcular la longitud (que es lo que depende de los meridianos) a ojo y conseguían llegar a puerto determinando la latitud con exactitud y la longitud por estima. La segunda es que Ptolomeo no trabajaba en Europa sino en Egipto y allí sí conocían la noción de cero que habían tomado de los babilonios (que la empleaban desde el año 200 A. de C. al menos) y que representaban con algo parecido a dos triángulos (no lo son realmente) superpuestos. Que en Egipto se conocía se demuestra porque aparece, por ejemplo, en el papiro Carlsberg 32 escrito en demótico (por tanto es egipcio), trata sobre astronomía y está fechado en el S II (caramba, ¡qué coincidencia! en el mismo lugar, en la misma época y con el mismo contenido que la obra de Ptolomeo). La forma en que se representa es ya muy similar a nuestro cero. (Pueden encontrar información sobre este tema del cero en la antigüedad aquí). Y con esto, hemos acabado aunque para despedirnos, dejaré que D. Lorenzo dé una muestra de modestia y de su peculiar estilo ¿literario?: "De este modo, en pos de mi verdad, abandoné las islas, dejando atrás el penúltimo eslabón de la apasionante cadena. Y emulando a ese hombre solitario y taciturno que la historia quiso llamar Cristóbal Colón, arribé al hogar consciente de que en breve habría de partir, a empaparme de la magia y las esencias de lugares lejanos, del conocimiento oculto y a veces terrible, siguiendo las huellas de los que después de siglos de silencio continúan la labor milenaria de sus ancestros, con sigilo, esquivando la incomoda mirada de aquellos que les seguimos el paso..." Por fin -FIN- Último misterio jocoso: Colón y Colombo (I) Viene de aquíResulta curioso que una de las figuras históricas más importantes sea, a la vez, un inmenso enigma. La razón para ello no es que fuera un desconocido en su época ni que los documentos relacionados con su biografía se hayan perdido en ninguna catástrofe. No, D. Cristóbal Colón, descubridor (y me importa un bledo que llegaran antes los vikingos porque su estancia en el Nuevo Continente no supuso ninguna consecuencia ni en Europa ni en América) del continente que no lleva su nombre, fue el primero que no quiso ser explícito en relación con su propia persona. En tan curioso proceder fue hábilmente secundado por su hijo Hernando en su Vida del Almirante D. Cristóbal Colón que consigue no aclarar casi nada sobre la niñez y juventud de su padre, incluso alguna de las cosas que dice sobre él no es cierta (sus estudios en Pavía). Con ese silencio, D. Cristóbal posiblemente quiso ocultar sus pobres orígenes y su pertenencia a una familia de nulo lustre. Si a ello unimos la obsesión de algunos por convertir a Colón en paisano suyo para lo que no dudan en acusar a los demás de falsificar documentos, hacer lecturas torticeras... podremos comprender el follón que rodea a su persona y que precisaría de la sagacidad del teniente Colombo para desenredar la madeja. Todo ello facilita la apropiación del personaje histórico para fines más o menos confesables, carro al que no duda en subirse D. Lorenzo (no vaya a ser que se lo roben como a Manolo Escobar). En este último (y por fortuna breve aunque esto no suponga que sea bueno) capítulo, el Sr, Fernández Bueno comienza por poner en duda el lugar de su nacimiento: "Pero la historia, o más bién aquellos que la redactan, afirman que el enigmático personaje pudo tener su cuna entre los verdes montes de la Galicia profunda; en tierras extremeñas, pagos estos propicios para gestar futuros conquistadores; e incluso, aseguran los menos, que su origen, judío, estaría ubicado en cierto archipiélado español..." (Pág. 295) Esto supone una forma de jugar con las palabras. En efecto, D. Cristóbal "pudo tener su cuna" en todos esos lugares. Es más, incluso pudo tenerla en Bilbao, París o Londres. Bastaba para ello que su señora madre hubiera estado en alguna de esas localidades cuando dio a luz a su hijo, pero la cuestión es que no fue así. Prescindiendo de nacionalismos mal entendidos, podemos sostener que Cristóforo Colombo nació en Génova. En el Capítulo V de la obra de Hernando Colón este dice: "Y porque no estaba lejos de Lisboa, donde sabía que se hallaban muchos de su nación genovesa, lo más presto que pudo se fue allí, donde siendo conocido dellos, le hicieron tanta cortesía y tan buen acogimiento que puso casa en aquella ciudad y se casó." En fin, no obstante se puede decir (de verdad que hay quien lo sostiene) que Hernando Colón no sabía dónde había nacido realmente su padre (de paso y por el mismo precio, también aseguran que Hernando no sabía cuál era el verdadero apellido de su familia porque asegura que era Colombo y para las hipótesis mallorquinista y catalanista interesa que éste fuera en realidad Colom) e, incluso, que toda la obra es una falsificación y que no fue escrita por Hernando pese a que el testimonio de Bartolomé de las Casas apoya la autenticidad de la obra. Peor lo llevan los partidarios de las teorías galleguistas, catalanistas, mallorquinistas... si se les menciona el llamado "documento Assereto" (el nombre se debe a su descubridor, Ugo Assereto, que lo localizó en 1904 en los archivos del notario Girolamo Ventimiglia). En el citado documento, fechado el 25 de agosto de 1479, aparece Cristoforo Colombo, ciudadano de Génova de unos 27 años de edad, que había sido enviado por Paolo di Negro a adquirir una partida de azúcar a la isla de Madeira. Como no hay forma de mantener la falsedad de este documento, los partidarios de las tesis no genovesistas aseguran que este Cristóforo Colombo no es Cristóbal Colón. Sin embargo, el testamento del Almirante Cristóbal Colón redactado en Valladolid el 19 de mayo de 1506 contiene unas mandas entre las que figura: "A esos mismos herederos y a los herederos de Paulo Negro, ginovés, cien ducados o su valor; han de ser la mitad a los unos herederos y la otra a los otros." ¿Falta algo más? En su testamento, Hernando Colón dice que su padre era "jinovés". "A los treinta años, y ya fijada su residencia en Portugal, contrajo matrimonio con la joven Felipa Monis, a la sazón hija del capitán de Porto Santo, en las Azores, por lo que los viajes de Colón a las islas se sucedieron durante años con relativa asiduidad." (Pág. 296) Dos errores en un único párrafo, el Sr. Fernández Bueno no deja de superarse. Me encanta eso de "a la sazón hija". No sabía yo que podía dejarse de ser hija de alguien, que en este momento eres hija de fulanito y mañana no. En fin, no nos regodearemos en los continuos errores léxicos de D. Lorenzo y nos concentraremos en las otras equivocaciones. Felipa Monis (o Moniz) de Perestrello era hija de Bartolomeo Pallastrelli (en Portugal, Bartolomeu Perestrello) que había sido capitán (gobernador) de Porto Santo pero que en el momento de la boda entre su hija y D. Cristóbal (en 1480) no lo era por la sencilla razón de que había fallecido en 1457. Por cierto, la isla de Porto Santo de la fue nombrado capitán D. Bartolomeu no está en las Azores y sí en Madeira. Se equivocó la paloma, se equivocaba... "El joven Cristóbal entró en contacto con su nuevo mentor, y durante años recibió las enseñanzas de un Toscanelli ilusionado y feliz; no en vano había hallado un discípulo dispuesto a llevar a cabo el sueño que él, durante largas décadas de estudio, abrazó sin llegar a hacerlo realidad jamás." (Pág. 296) Toscanelli jamás fue maestro de Colón y las supuestas cartas que se cruzaron son apócrifas. Es más, si hubiera sabido lo que Colón pensaba de la distancia entre Lisboa y Cipango (Japón) se hubiera partido de risa. Toscanelli ya partía de un error, considerar que la circunferencia de la Tierra era menor de lo real (29.000 kilómetros en lugar de los 40.000 kilómetros reales, error que, por cierto, repetía el de Ptolomeo que, a su vez repetía el de Posidonio de Apamea), así que estimaba esa distancia en 125º. Colón, con la maravillosa autoridad geográfica del apócrifo veterotestamentario IV Libro de Esdras en la que se decía que Dios había creado seis partes de tierra y una de agua, redujo esa distancia a poco más de 51º (es decir, menos de la mitad de lo que sostenía su "maestro" Toscanelli). Desde Alfagrano se pensaba que cada grado tenía 56,75 millas y, por tanto, Colón pensaba que Cipango estaba a unas 2900 millas de Lisboa. D. Cristóbal cometió aquí un nuevo error, pensar que las millas de Alfagrano eran millas itálicas (1.477,5 metros) cuando eran millas árabes (1973 metros). Considerando que la separación real entre Lisboa y Japón es de 210º podemos hacernos una idea de lo que hubiera sucedido de no haberse topado Colón con América. Sencillamente, la distancia real entre Portugal y Japón es el cuádruple de lo que estimó D. Cristóbal. "Aún así, con varias decenas de presidiarios, algo más de treinta notarios y ningún sacerdote..." (Pág. 300) Y creo que también con "zezenta zaduceoz zodomitaz" (¿se acuerdan de "La vida de Brian" antes de que la "asesinaran" con el doblaje?). Vamos a ver, el listado de la tripulación redactado por el propio Colón deja bastante claro, pese a que falta una de las hojas que componían la relación, que había marineros, grumetes, criados... lo habitual,porque los problemas que tuvo D. Cristóbal para la recluta desaparecieron en cuanto se supo que los hermanos Pinzón iban con él. Puede que hubiera algún presidiario, pero no eran decenas como tampoco eran algo más de treinta notarios (¿para qué?). De hecho, que sepamos, en el primer viaje de Colón fueron Rodrigo de Escobedo como escribano y Rodrigo Sánchez de Segovia como veedor. Aquí pueden encontrar un artículo sobre la tripulación del primer viaje de Colón. "El 11 de agosto, los "expedicionarios" arribaron a las costas de Canarias. La mayor parte de ellos jamás había salido anteriormente de sus pueblos o provincias,..." (Pág. 300) Claro, claro. Se habían hecho marineros navegando por el río de su pueblo... "El paso de los días fue haciendo mella en aquellos desarrapados, y el miedo a un motín comenzó a rondar en el alcázar de las tres naves." (Pág. 300) Aquí pueden encontrar lo que queda del Diario de Navegación de Colón que está recogido en la obra de Fray Bartolomé de las Casas. Por lo que dice, no parece que la situación fuera nunca tan crispada como para esperar un motín. Sencillamente, después de varios falsos anuncios de que se divisaba tierra, estaban nerviosos por lo prolongado del viaje, pero D. Cristóbal pudo calmarlos sin problemas. "El almirante ofeció, a modo de incentivo para ellos, y de leve respiro para él, 10.000 madaveríes para aquel que gritara ¡tierra! La situación se tornaba insostenible. La rebelión se percibía en el ambiente, hasta que... El 12 de octubre Rodrigo de Triana anunció, extasiado, roto de emoción, la consecución de un sueño: "¡Tierra! ¡Tierra!"." (Pág. 302) Menos lobos, Caperucita. El premio de los 10.000 madaveríes no lo prometió Colón sino los Reyes Católicos. Lo que hizo D. Cristóbal cuando las señales de tener tierra cerca eran ya evidentes fue añadir a la recompensa un jubón de seda. Unas horas antes (siendo aún el 11 de octubre) de que el conocido como Rodrigo de Triana (al parecer se llamaba Juan Rodríguez Bermejo) gritara ¡Tierra! el propio Colón había visto un fuego, indicio seguro de estar cerca de una costa (motivo por el que el Almirante se embolsó la recompensa prometida). Después de este repaso a la vida y primer viaje a América de D. Cristóbal, D. Lorenzo se reúne con D. José Antonio Hurtado que ya si nos había dejado sin ternilla con sus "conocimientos" históricos y cartográficos ahora se dispone a hacer lo propio con la Paleografía y la Lingüística. Lean, lean: "San Cristóbal, Xpforum, el que porta a Cristo, es uno de esos santos que la Iglesia parece haber adaptado de leyendas y mitos anteriores..." (Pág. 302) Pues sí, al igual que San Jorge. Lo que no sé es qué demonios se supone que significa Xpforum. Si lo que quería era señalar el nombre originario (en griego) de Cristóbal éste es Cristóforos. Lo de Xpforum, la verdad, parece alguna referencia a una reunión de usuarios del último sistema operativo de Microsofot... "Si aceptamos que Colón es la castellanización de Colombo existe un primer paso con la pérdida del "bo" que nos da Colom. Es factible pensar que ya desde su etapa portuguesa el nauta de los Católicos puede aparecer como Colom, que leído en el sentido hebreo -de derecha a izquierda- nos daría "Moloc", antiguo conocido del pueblo de Israel, nada menor que el señor de la "Gehena"y cuya misión consiste en mantener en el fuego perpetuo a aquellos que durante su vida ofendieron a Yahvé -lo que en la tradición cristiana es el infierno-" (Págs. 302-303) ¿Por qué hemos de aceptar tal cosa? Lo que dice Hernando Colón sobre el cambio de apellido familiar es lo siguiente: "le vino A propósito el sobrenombre de Colón, que él volvió a renovar, porque en griego quiere decir miembro, porque siendo su propio nombre Cristóbal, se supiese de auténtico, es a saber, de Cristo, por quien para la salud de aquellas gentes había de ser enviado; y luego, si queremos reducir su nombre a la pronunciación latina, que es Christophorus Colonus..." (Capítulo I) No se trata, por tanto, de una castellanización de Colom sino que era Colón que es la palabra que griego significa, como dice Hernando, "miembro" o "extremidad". Otra cosa es que al existir ya el apellido Colom a veces se confundieran ambos. Por cierto ¿el apellido Colom también deriva de la lectura de derecha a izquierda de Moloc? Porque yo juraría que Colom es paloma es catalán, por cierto, lo mismo que significa Colombo en italiano. "Aquí varios historiadores profesionales, Consuelo Varela, por ejemplo, se han preguntado si es que Colón se comparaba con Moisés, más los judíos no salieron "contra" Moisés, lo que permite saber que la frase pertenece al documento que se conoce como Biblia Medieval Romanceada, una de cuyas copias se conserva en El Escorial, y que proviene en parte de los textos hebreos; " (Pág. 303) Que yo sepa, toda Biblia proviene en parte de los textos hebreos bien como traducción directa de este idioma bien de traducciones indirectas al griego (Biblia de los Setenta) o al latín (Vulgata). "Si observamos con detenimiento la figura podemos darnos cuenta de un detalle que se les ha escapado a todos los historiadores profesionales: Colón es prácticamente el único que conoce la numeración arábiga -y la griega- mientras que todos los demás entienden únicamente las cifras romanas." (Pág. 304) Pues si los historiadores (profesionales o aficionados) no hacen ni caso de ese detalle harán muy bien, porque es falso. La numeración arábiga (más propiamente hindú) se conoce en Occidente desde las obras del Papa Silvestre II (muerto en 1003). Aunque en un principio sólo se empleó en matemáticas, astronomía, astrología... las ventajas de esta numeración sobre la romana acabaron por imponerse y, precisamente el S XV fue el de la definitiva supremacía de los números arábigos gracias a la imprenta. "Los números árabes son conocidos en la cristiandad por unas pocas personas y no se generalizan hasta casi el siglo XVII, así que, ¿cómo se explica la construcción de un cinco?" (Pág. 304) Pues, sencillamente, recordando que la afirmación inicial es falsa, que la numeración arábiga no era conocida por unas pocas personas. Por ejemplo, este documento está fechado en 1492 (así, con numeración arábiga), o este otro que lo está en 1502. Salvo que quiera sostener que se fecharon de una forma tan "esotérica" para que nadie supiera cuando se habían redactado, la explicación alternativa es que la numeración arábiga era mucho más conocida de lo que supone el Sr. Hurtado. "-Colón explica cómo debe realizarse este anagrama al establecer su Mayorazgo para que todos sus descendientes lo utilicen en la forma que él lo hace-. Lo que se ve claramente en las dos primeras líneas son 3 números 5, y no tres letras S como se viene repitiendo;" (Pág. 304) Bonita forma de enmendarle la plana al propio D. Cristóbal porque éste en la Institución del Mayorazgo dice: "Y después de aver heredado y estado en posesión d´ello, firme de mi firma la cual agora acostumbro, que es una .X. con una .S. ençima y una .M. con una .A. romana encima, y encima d´ella una .S. y después una .Y. greca con una .S. encima con sus rayas y bírgulas como agora hago y se parecerá por mis firmas, de las cuales se hallarán y por esta parecerá. Y no escribirá sino "El Almirante", puesto que otros títulos el Rey le diesse o ganase, y esto se entiende en la firma y no en su ditado, que podrá escribir todos sus títulos como le plugiere, solamente en la firma escripta "Almirante"." ¿Cómo van a ser cincos si Colón dice "una .S."? ¿Cinco tiene género femenino? Curioso, pero vamos a la imagen que encabeza este artículo y que es una reproducción de la extraña firma que emplea Colón en esta época. ¿La han visto bien? Fíjense en las tres eses (que para el Sr. Hurtado son cincos) y compárenlas con la ese mayúscula con la que termina la palabra XpoFERENS al final de la imagen. Son idénticas. Ahora comparen los supuestos cincos con este dígito en el 65 que aparece en el documento en la penúltima línea de texto antes de la firma. No se parecen. Por tanto los supuestos cincos no son tales sino eses, como se ha venido diciendo siempre con toda razón. "los números en la época de Colón se situaban entre puntos para distinguirlos de las letras,..." (Pág. 304) No es verdad. Volvamos a la imagen que encabeza este artículo. El 65 no está entre puntos porque es innecesario. No hay letras con las que pueda confundirse (bueno, siempre que el lector no sea el Sr. Hurtado, claro). Por contra, lo que sí aparece entre puntos es XpoFERENS que tal vez tenga la amabilidad de explicarnos de qué número se trata (y no se preocupen que ya llegaremos a ese punto). "Además la A es "alfa" -las letras griegas minúsculas son un "invento" de finales de la Edad Media. Hasta entonces únicamente existían las letras griegas mayúsculas-" (Pág. 304) La parida sí es mayúscula. Por de pronto, como ya dijimos, el propio D. Cristóbal dice que es una ".A. romana" así que no pretenda convertirla en una alfa mayúscula porque no cuela. Por otra parte, las letras griegas minúsculas no son ningún invento de finales de la Edad Media. Veamos, para comprobarlo, una imagen de P52, el fragmento de un texto evangélico más antiguo que se conserva (Cc. 125-130 D. de C.). Después de que ha convertido las eses en cincos y la a mayúscula en una alfa (y ésta, a su vez en su valor numérico de 1) el Sr. Hurtado comienza a sumar y restar hasta obtener unas citas bíblicas que no vienen al caso porque, como ya hemos visto, desde el principio ya es todo un puro disparate. Después sigue con la firma: ""XMY", forma la tercera línea del anagrama y viene de Xaume de MaYoriga, nombre que adoptó el cartógrafo hebreo mallorquín Yehuda Cresques, coautor junto con su padre Cresques Abraham del Atlas Catalán de 1375 que se conserva en la Biblioteca Nacional Francesa. Cresques emigró a Portugal y fundó junto con Enrique "el navegante" la escuela cartográfica de Sagres que hoy niegan algunos historiadores lusos." (Pág. 305) El lío que monta aquí es considerable. Yehuda, autor junto con su padre Abraham Cresques del Atlas Catalán, cuando se convirtió al cristianismo adoptó el nombre de Jaume Ribes no el de Jaume de MaYoriga y nada tuvo que ver con la escuela de Sagres porque murió en torno a 1410 (antes del establecimiento en Sagres de Enrique el Navegante). El cartógrafo mallorquín que sí tuvo que ver con ella fue Jacome de Mallorca que no es Jaume Ribes por mucho que algunos se empeñen en identificarles. ¿Es casualidad que el infante Enrique por tres veces consecutivas y como maestre de la Orden de los Caballeros de Cristo solicitó a Juan II de Castilla la "merced" de las islas de La Gomera y Hierro, y que al serle denegada hizo que reclutase un ejército de 25.000 hombres y se lanzase a la conquista de dichas islas saliendo derrotado por la flota castellana, continuando las hostilidades hasta la firma del tratado de Alcaçovas en Toledo?" (Pág. 305) Pues no, no es casualidad, es mero conocimiento geográfico. D. Enrique estaba empeñado en la exploración africana ya que soñaba con encontrar el reino del Preste Juan para establecer una alianza que condujera a una nueva cruzada que liberase Jerusalén. Por ello, era muy importante que pudiese tener bases en las Canarias lo que facilitaría las expediciones. El ataque portugués, no obstante, se basó en una situación mucho más compleja que un mero "¿Que no me regalas las islas? Pues te las conquisto". Veamos, habíamos dejado a Jean de Bethencourt como conquistador de Lanzarote, Fuerteventura y la isla de Hierro. En 1405 regresó a Francia (según otros murió) dejando al frente de las tareas de conquista a su sobrino Maciot de Bethencourt que vio el tema muy negro por lo que vendió sus derechos señoriales a Enrique de Guzmán, conde de Niebla aunque se reservó la tenencia de por vida (es decir, que mientras viviera el señor de las tres islas era él y a su muerte lo sería Enrique de Guzmán). Como Juan II vio que la conquista no avanzaba ni poco ni mucho, concedió el señorío de las islas no conquistadas (Gran Canarias, Tenerife, La Palma y La Gomera) a Alfonso de las Casas. De éste pasó a su hijo Guillén de las Casas que, además, compró los derechos señoriales de las tres islas conquistadas al conde Niebla quedando, por tanto, como señor de todo el archipiélago (o eso creía). En 1448 Maciot de Bethencourt vende sus derecho de tenencia de la isla de Lanzarote a Enrique "el Navegante" que se apresura a mandar dos navíos a la isla y a nombrar como gobernador a Antâo Gonçalves. El resultado es una revuelta de canarios y castellanos que obliga a los portugueses a volverse a su país. No obstante, D. Enrique creía ser poseedor de derechos sobre la isla por lo que en 1459 Diego da Silva la arrasa pese a los acuerdos firmados entre los reyes de Portugal y Castilla y todo esto ya no tenía nada que ver con Juan II porque éste había fallecido en 1454. Aunque ya no esté relacionado con este tema, la hija de Guillén de las Casas, Inés de las Casas junto con su marido Fernán Peraza conquistan La Gomera. La hija de ambos, Inés Peraza, y su marido Diego de Herrera consiguen el vasallaje (no la conquista) de Tenerife y Gran Canarias por lo que, finalmente y ya en tiempos de Isabel I, la corona de Castilla indemniza a los Herrera-Peraza y pasa a considerar la conquista de La Palma, Tenerife y Gran Canarias como un asunto real. Para entonces, la cuestión de la soberanía de las islas con los portugueses había quedado definitivamente resuelta con el tratado de Alcaçovas (que como su mismo nombre indica se firmó en Alcaçovas -4 de septiembre de 1479- y lo que se firmó en Toledo -6 de marzo de 1480- fue su ratificación). Que todo este embrollo no tuvo nada que ver con un interés del infante D. Enrique en su calidad de maestre de la Orden de Cristo se demuestra porque las pretensiones portuguesas continuaron hasta el tratado de Alcaçovas en 1479. D. Enrique había fallecido en 1460. "La firma pasa a ser entonces "Xpoferens" que todo el mundo acepta como Cristóbal, "el que porta a Cristo". Pero "ferens", no es "el que porta a" si no "el que lleva para", y ésto no lo digo yo sino el gran filólogo Juan Gil. Así que Xroferens se debe de interpretar como "el que lleva para Xp" donde "Xp" son las letras griegas que forman el símbolo del Crismón, aquel que se le apareció a Constantino antes de la batalla de Magencio con las letras de "In hoc signus vincis"." (Pág. 306) Parece que los intentos de sucesivos gobiernos españoles para destrozar el aprendizaje del latín y el griego han dado sus frutos. Comencemos por el principio. La firma de Colón es XpoFERENS. Pueden advertir que hay dos partes bien diferenciadas por el uso de mayúsculas y minúsculas. Por un lado tenemos Xpo y por otro FERENS. Xpo son letras griegas, concretamente una ji mayúscula, una ro minúscula y una omicrón minúscula. Son la abreviatura de alguna de las formas de Xpistós (Ji-ro-iota-sigma-tau-omicrón-sigma) nominativo singular masculino del adjetivo Xpistós -n -e (ungido, ungida, ungido traducción al griego del hebreo "mesías", en español Cristo). FERENS es el nominativo de participio presente de la voz activa del verbo fero, fers, ferre, tuli, latum (irregular de la 3ª declinación) cuyo significado es llevar. Por tanto "ferens" es "el que lleva" no "el que lleva a" ni "el que lleva para" porque un caso u otro no viene dado por la forma verbal sino por las restantes palabras de la oración. Lo que lleva (objeto directo) vendrá dado en acusativo, a quien lo lleva (objeto indirecto) en dativo, cuando lo lleva (complemento circunstancial) en ablativo... Si ambas palabras estuvieran en latín, Christumferens sería el que lleva a Cristo (pese a la "a" que es obligada en la traducción al español al ser el objeto directo una persona, entiéndase que es eso, objeto directo, y no indirecto, es decir que lleva algo que es Cristo para una(s) persona(s) que no se menciona(n)) y Christoferens el que lleva (algo que no se menciona) a o para Cristo. Por tanto, en ese caso tendría razón D. Juan Gil porque Xpo sólo podría ser la abreviatura de Christo (dativo y por tanto objeto indirecto) y nunca de Christum (acusativo y por tanto objeto directo). El problema, claro, es que las dos palabras no están en latín porque Xpistós es griego (en latín es Christus -i) y en esa lengua el acusativo es Xpiston (Ji-ro-iota-sigma-tau-omicrón-ni) y, por tanto, Xpo es una abreviatura correcta mientras que el dativo sería Xpisto (Ji-ro-iota-sigma-tau-omega) y, por tanto, Xpo no sería una abreviatura correcta porque tendría que figurar una omega en vez de una omicrón. Siento este rollo que les he largado (y del que supongo no han entendido ni jota salvo que ya hubieran estudiado griego y latín) pero era necesario para demostrar que XpoFERENS sí debe traducirse como "el que lleva a Cristo", que es, ni más ni menos que lo que significa Cristóforos -Cristóbal-. Tanto rollo y resulta que lo único que hizo Colón es liar su propio nombre... Por cierto, nota para el Sr. Hurtado, si la frase que se le hubiera aparecido a Constantino fuera "In hoc signus vincis" éste todavía estaría pensando qué quería decir. Lo que (supuestamente) se le apareció fue "In hoc signo vinces" (Vencerás con esta señal). Joer ¡cómo está el patio! -Continuará (por última vez)-" Decimocuarto misterio jocoso: Templarios destemplados (y XIII)Viene de aquí Después de tan impactante entrevista entre el Sr. Hurtado y D. Lorenzo sucede una cosa muy extraña, ambos deciden actuar como siameses: "Sumidos en un profundo abrazo él siguió su camino, y yo continué por la senda..." (Pág. 276) Camino y senda que, supongo, coincidirían porque si no es un tanto difícil que pudieran hacerlo mientras permanecían "sumidos en un profundo abrazo". Bueno, en realidad también es un poco "jodido" el ponerse a andar con alguien abrazado a ti, pero ya se sabe que hay gente para todo. Supondremos que es una nueva "metedura de pata" del Sr. Fernández Bueno y continuaremos siguiendo sus andanzas. "El último eslabón nos esperaba de nuevo en Adeje. La iglesia, gracias a la intervención de José Gregorio, abría sus puertas a primera hora de la mañana para poder llevar a cabo la visita al recinto." (Pág. 277) Bueno, y después de la intervención intercesora de D. José Gregorio ¿qué sucede? "A la derecha, cerrada con un candado de gran tamaño y una rejería impenetrable, se encontraba la talla más polémica de las islas: la reproducción de la supuesta imagen de la Candelaria. Y sí, supuesta, porque la "verdadera", la patrona de estas tierras era venerada en la localidad del mismo nombre, a una hora de camino en dirección norte." (Pág. 277) Vaya por Dios. D. Lorenzo tampoco se ha enterado de la verdadera historia de ambas tallas. A ver si lo explicamos. La escultura original (después diremos algo de la hermosa leyenda que la rodea) se encontraba en Candelaria (la advocación de la Virgen dio nombre al santuario y, posteriormente, a la localidad). De esta talla se hicieron versiones de la que la más antigua (y ya del S. XVII, según parece) es ésta de Adeje. Por desgracia, en noviembre de 1826, una riada arrastró la escultura de Candelaria de la que nunca más se supo. Para paliar esta pérdida, los dominicos (encargados del santuario de Candelaria) solicitaron a los señores de Adeje el préstamo de su escultura por su gran parecido con el original con motivo de la festividad de la Candelaria (2 de febrero) de 1827. Mientras tanto el gran escultor Fernando Estévez del Sacramento recreaba la original, un encargo difícil pero que, parece ser, logró concluir a plena satisfacción de los fieles (en mi opinión la talla es, realmente, muy hermosa). Por tanto, la imagen "verdadera" no se encuentra ya en parte alguna. "¿Por qué entonces era importante, transcendental incluso para algunos, el mensaje que escondía esta otra virgen? Con solo echar un vistazo a su vestimenta, más concretamente al manto, esta cuestión quedaba más que saciada. Sobre el telar azul sembrado de estrellas de ocho puntas, aparecían letras, muchas y diferentes, dispuestas de manera aparentemente anárquica. ¿De dónde procedía tan extraña representación?" (Pág. 277) Pues procedía de la imagen original, de la hoy perdida talla de Candelaria. Claro que para "extraña representación" la de la Virgen con un "telar azul sembrado de estrellas de ocho puntas". Conocía la Virgen de la Rueca, pero la Virgen del Telar es una novedad (sin ironía, esto es una nueva "metedura de pata" de D. Lorenzo porque lo que quería decir es "la tela"). A continuación, el Sr. Fernández Bueno reproduce la leyenda de la Virgen de Candelaria tal y como la escribió Fr. Alonso de Espinosa en 1594, es decir, casi doscientos años después de sucedidos los hechos. Dado que es una leyenda interesante (en mi opinión) les hago un breve resumen. En torno al año 1400 (recuérdese que la conquista de Tenerife acabó en 1496) dos cabreros guanches vieron una mujer con un niño en brazos en la playa de Chimisay. Como las cabras no se movían por estar contemplando a la desconocida y los guanches tenían el tabú de que no podían hablar con mujeres en lugares solitarios, hicieron señas a la desconocida para que se apartase, pero ésta continuaba inmóvil. Uno, entonces, quiso arrojarle una piedra, pero el brazo se le quedó muerto. El otro, sacó su cuchillo de piedra para apuñalar a la mujer, pero el arma se volvió contra él. Ante esos prodigios, los cabreros optaron por avisar a su mencey, Acaymo de Güímar, que se transladó a Chimisay. Allí vieron que la mujer era, en realidad, una escultura que el mencey quiso transladar a su cueva. Cuando los dos cabreros tocaron la talla quedaron sanados de sus heridas. Entonces, el propio Acaymo la condujo hasta que notó como su peso aumentaba extraordinariamente por lo que tuvo que pedir auxilio (en ese punto se construyó posteriormente la ermita del Socorro). Finalmente, pudo ser conducida a la cueva de Acaymo en Chinguaro. Un guanche de nombre Antón, que había sido capturado y cristianizado por los castellanos, pudo escapar y regresar a su tierra. Al contemplar la imagen, les explicó que era María, la madre de Jesús por lo que pasó a ser adorada como Chaxíraxí, la que carga al que sostiene el mundo, produciéndose un sincretismo entre la religión guanche y la católica que favoreció la posterior cristianización de la población tinerfeña. Con fama de obrar numerosos milagros, la Virgen fue robada por los castellanos, pero se produjo una epidemia de peste que atribuyeron a la cólera celestial por el sacrilegio cometido por lo que fue devuelta a los guanches. Con el tiempo, los lugares en los que estuvo se convirtieron en ermitas y se construyó lo que hoy es un gran santuario a orillas del mar. Dejando aparte la cuestión de si se trató de un montaje castellano para facilitar (o eso esperaron ellos) la posterior conquista militar, una invención posterior para defender a los guanches que estaban sometidos a un régimen esclavista, un mito que sirviera de excusa para la cristianización de las creencias y lugares de culto guanches... ¿qué pintan aquí los Templarios? "Los años pasaron y la conquista de las islas se hizo efectiva de la mano del normando neotemplario Jean IV de Bethencourt, quien partió del antiguo y laureado puerto de La Roselle para ocupar aquel territorio hostil y diabólico. Y entraron en escena los españoles." (Pág. 279-280) Por de pronto me gustaría que me explicase lo de "neotemplario" de dónde se lo ha sacado o si es mero fruto de su fértil imaginación. Por otra parte, los castellanos estuvieron en escena desde un principio puesto que en 1344 el Papa concedió el señorío de las Islas a D. Luis de la Cerda pese a la protesta de los portugueses. Por eso Enrique III llegó a un acuerdo con Jean de Bethencourt para que éste conquistara el archipiélago, tarea que inició en 1402 junto a Gadifer de La Salle en una expedición que partió inicialmente de La Rochelle, pero cuya última escala fue Cádiz. Además, la conquista de las Islas no se hizo efectiva entonces porque Jean de Bethencourt no pudo pasar de dominar Lanzarote, Fuerteventura y Hierro. Hasta la conquista de Tenerife pasaron 94 años (para entonces Jean de Bethencourt estaba "criando malvas") en los que los castellanos hicieron gala de una brutalidad sin límites y sufrieron algunas derrotas increíbles. "Tenerife, por aquellas fechas de 1425 estaba regentada por menceys, que con mano firme y espada afilada se impusieron al incesante y efectivo avance de los castellanos, dispuestos a arrebatarles sus tierras, sus casas y su milenaria cultura." (Pág. 280) Pues no seré yo el que desmienta la mano firme de los menceys ni su espíritu de resistencia al invasor (ambas cosas quedaron más que demostradas en el campo de batalla), pero la conquista de Tenerife se inició en serio en 1492 (expedición de Maldonado) y fue lograda por la segunda expedición de Alonso Fernández de Lugo en 1495-96 después de que su primer intento (1494) acabara en una resonante derrota en Acentejo. Por cierto, la conquista se vio favorecida precisamente por las disputas internas de los menceys guanches y a éstos les hubiera encantado tener espadas afiladas o romas. ¿Y todo esto a qué viene? Pues a nada porque lo que realmente importa no es eso, es esto: "Al margen de la historia milagrosa y legendaria, si algo captaba mi atención sobremanera y que desde años atrás había sorprendido a los "buscadores", esto era el número de letras que están grabadas en sus vestimentas." (Pág. 282) "El transcendental enigma aumenta al comparar las letras que el ilustre prelado transcribiera en su día con las que actualmente cubrían el manto, y una vez más saltaba la sorpresa: poco o nada tenían que ver unas con otras. ¿Quién, pues, estaría interesado en que no se conocieran las auténticas grabadas con cuidado esmero? El silencio era nuevamente la evidencia de que algo se quiso ocultar..." (Págs. 283-284) Es desde luego un enigma extraordinario. Fr. Alonso de Espinosa transcribió las inscripciones que se encontraban en la Virgen de Candelaria. El Sr. Fernández Bueno transcribe las que aparecen en la Virgen de Adeje y se extraña de que no coincidan. Y sí, la talla de Adeje está inspirada en la original de Candelaria pero no es igual. Obviamente, el escultor copista "pasó" de intentar reproducir un conjunto de letras que para él no tenían ningún sentido y puso las que quiso. Mucho antes de que D. Lorenzo la emprendiera con este tema, el mitólogo Rudolf Otto acudió a Candelaria y allí se extrañó por la representación de las siglas N.A.R.M.P.R.L.M.O.T.A.R.E (que coinciden con las que Fr. Alonso de Espinosa indica que se encontraban grabadas en el cuello del vestido, pero no con las que aparecen en Adeje). Como le sorprendió preguntó por su significado. Le contestaron que quería decir: "Non Alta Regum Mundi Palatio Requiro. Litora Malo Oceani Tenerifica Abitare, Reliquens Excelsa." "En cuanto a su presencia, poco se puede decir más allá de observarla con detenimiento: "morena" de color, con los ojos visiblemente rasgados, porta en su mano derecha un cabo verde de vela, y en su izquierda un niño desnudo que a su vez sujeta entre las manos un pájaro negro -según Espinosa, el ave era de color amarillo. Nueva contradicción-." (Pág. 284) Pues espero que la próxima vez la contemple con mayor detenimiento y así se dará cuenta de que la Virgen de Adeje tiene un hermoso color sonrosado y además es rubia (vamos, que parece una sueca recién llegada a Tenerife). La que es de un hermoso color moreno (negro) es la de Candelaria. Además, la Virgen no es zurda, lleva al niño en su derecha y la vela en la izquierda. En fin, después de no darse cuenta de que la presunta virgen negra es blanca (ya hace falta estar despistado) remata la faena añadiendo dos notas delirantes a pie de página: "El culto a las vírgenes negras es anterior al cristianismo , y es posible que nazca en las riveras de Nilo, con la diosa Isis. Su sentido iniciático es muy importante. Dichas tallas están datadas generalmente entre los siglos XI y XIII, según afirma cierta tradición esotérica, potenciada su aparición por los monjes de Cluny. De un modo u otro los caballeros templarios trajeron para sí esta adoración a la imagen precristiana de la Madre Tierra, maquillándola bajo la presencia de la Señora y encerrando en ella parte de sus secretos." (Pág. 284) Por de pronto, antes de ponerse a buscar explicaciones para un hecho es muy conveniente cercionarse de que el hecho existe. Por ejemplo, sobre la Virgen negra de la que se han dicho más tonterías es la de Monserrat. Pues bien, al restaurar la imagen se comprobó que la Virgen era, en origen, blanca. En su día escribí conjuntamente con Pedro Luis Gómez Barrondo una nota sobre esto que pueden encontrar aquí. Por tanto, lo primero que tendrían que hacer Ean Begg (autor del divertidísimo libro "Las vírgenes negras") y compañía es empezar por investigar cuáles de las Vírgenes negras lo eran desde un principio. En el caso que nos ocupa, el de la virgen de Candelaria, no deja de resultar sospechoso que una copia antigua de una Virgen negra sea blanca. Por desgracia, al haberse perdido la imagen original ya no se puede comprobar nada a este respecto. Ya que estamos con este tema ¿qué tienen que ver los Templarios con esto? Porque si las supuestas Vírgenes negras comienzan a aparecer en el S XI, mal puede ser por influencia templaria puesto que la Orden se fundó en el S XII. Claro que también me gustaría saber qué pinta Isis en esta movida de las Vírgenes negras. Ah, y supongo que cuando habla de las "riveras del Nilo" quería decir las "riberas del Nilo" porque el comparar al Nilo con un arroyo es un tanto desproporcionado. "Sin embargo también hay quien apuesta por el hecho de que se trata en realidad de imágenes precristianas, vinculadas a cultos paganos, y se recuerda que a la diosa Isis en ocasiones se la representa de color negro y en su regazo reposa el niño Horus en una postura exacta a la que tienen en muchos casos estas vírgenes con el niño." (Pág. 284) Ya, es que en ocasiones se la representa de color negro. Bueno, tal vez haya que ponerse a buscar vírgenes azules, verdes, doradas... además de en color carne. ¿Hay algún color que no valiera para esta presunta identificación? Claro que la de la postura de la medre con el hijo también es para nota. ¿En cuántas posturas se puede representar una madre con un hijo? Claro que hay veces que esa postura es idéntica. También lo es cuando se trata el tema de la maternidad sin connotación religiosa alguna. De verdad que yo no he visto a ninguna madre sostener a su hijo sujetándole los pies y poniéndole cabeza abajo. Después de tan divertidas afirmaciones, el Sr. Fernández Bueno se va a dar una vuelta por Adeje y ¿cómo no? encuentra algo de lo más misterioso: "Era curiosa la forma del inmueble... En lo que aparentaba ser la puerta de entrada, sobre esta aparecía una gran cruz de ornamentada decoración, pintada de rojo y negro con dos círculos primorosamente realizados a ambos lados. Al recorrer el desconcertante cortejo no pude evitar recordar la estructura de un templete egipcio... ¡Ridículo! No podía ser... (Pág. 285) Por una vez y sin que sirva de precedente estamos de acuerdo, es ridículo. Sin embargo, D. Lorenzo es capaz de superarse y consigue llamarse por teléfono. Perdón, comunica con el magistral Geofredo que lía la madeja hasta extremos inverosímiles (algo en lo que es un experto): "Es probable que sin saberlo hayas pisado los restos de "La Cocina"." (Pág. 287) ""La Cocina"... Es posible que sean los restos, o al menos un edificio reconstruido sobre los mismos, de lo que fue la antigua encomienda que los templarios poseían en Tenerife." (Pág. 287) ¡Qué arte tienen estos dos! Si se molestaran en preguntar de vez en cuando a la gente de la zona se evitarían estos disgustos. Lo que el Sr. Fernández Bueno ve es la llamada Casa Fuerte que fue construida con posterioridad al 1555 porque fue en esa fecha cuando Pedro de Ponte recibió autorización para edificarla (Real Cédula de 2 de mayo de 1555) con el fin de poderse proteger de los ataques piratas. Fue muy reformada por Domingo José Herrera y Rojas, conde de La Gomera, en el S XVIII, época en la que se construyó la cocina (¡toma restos de la encomienda templaria!) Además de vivienda y fortaleza, fue un ingenio dedicado al cultivo de la caña de azúcar. La Casa Fuerte, que dejó de ser residencia señorial tras la muerte de Domingo José Herrera y Rojas, quedó muy dañada por un incendio ocurrido en 1902. Fin del misterio, con mi más efusiva gratitud al Ayuntamiento de Adeje por la información facilitada. Sin embargo, el Sr. Fernández Bueno no ceja en su empeño de encontrar misterios en Adeje, así que la emprende con la cabeza redonda de la que ya hablamos en la anterior entrega. Geoffrey se lo aclara (o algo así): "Te añadiré que los brigantes de Yorkshire reverenciaban a Brigit, diosa madre, que según el investigador Ean Begg era asociada "especialmente con el culto de la Virgen negra a través de la fiesta de Imbolc, uno de los primeros días del trimestre celta, que tuvo lugar el día uno de febrero, en la actualidad festividad de Santa Brígida, que coincide con la Candelaria"." (Pág. 288) Pues además de que Imbolc-Santa Brígida (1 de febrero) no coincide con la Candelaria (2 de febrero), ambas festividades no tienen nada que ver porque Imbolc sólo se celebraba en Irlanda mientras que la fiesta de la Candelaria se inició en el Mediteráneo oriental. No obstante, sí hay un hecho curioso. Hoy se celebra en algunos lugares el Imbolc el dos de febrero, pero éste es uno de los casos en los que no hay una cristianización de una fiesta pagana sino una paganización de una fiesta cristiana (como ya dijimos, el Imbolc original se empezaba a celebrar la tarde del 31 de enero y concluía el día 1 de febrero. La extensión al día 2 es contemporánea). "Por un lado hay una relación entre los cultos celtas y dichas cabezas con las vírgenes negras, y por otro lado, el miembro mutilado podría, y matizo la duda, representar a un baphomet templario. Todo asociado en un mismo templo." (Pág. 288) Esto... ¿en qué templo está todo eso asociado? Porque en Santa Úrsula de Adeje por de pronto no hay Virgen negra alguna. Pretender que en Canarias pintaban algo las festividades celtas es para nota y, además, tampoco hay ningún baphomet templario porque esta iglesia no es una mezquita (en realidad, al prohibir la religión musulmana las representaciones humanas tampoco en ellas hay Baphomets templarios). ¿Que a qué viene esto? Pues muy sencillo. Al ser interrogados por la Inquisición (y ya sabemos qué significa en esos casos lo de "interrogados") los templarios de Carcassonne, Galzeran de Montpezant declara que su preceptor le mostró un ídolo dorado "in figuram Baffometi" [1] (Tomo V, Pág. 25). Ramón Rubei declara que su preceptor le mostró una madera en la que estaba pintada una "Figura Baffometi asoravit obsculando sibi pedes, dicem Yalla verbum Sarracenorum." [1] (Tomo V, Pág. 25). En Florencia, Bernardo de Tarma declara que en un Capítulo uno de los templarios les pidió que adorasen una cabeza diciendo: "istud caput vester Deus est et vester Mahomet." [1] (Tomo V, Pág. 26). Es decir, que el Bafomet o Baphomet templario es, ni más ni menos, que una representación del profeta Mahoma que en occitano (lengua hablada en Carcassonne) de la época se había convertido en Bafomet como queda atestiguado en un poema del S XIII: "ja nul hom que Jezu Christ creza Non remanra, s´el pot, en est paes; Enans fara bafomairia Del mostier de Sancta Maria." [2] (Pág. 187). Pues el maestro Geoffrey no se entera de esto (dudo de que se entere de nada) y nos obsequia con este par de perlas: "Como ya habrás sospechado es más que obvia la relación entre la cabeza de Osiris -no olvidemos la barba propia de los dioses egipcios- y el Baphomet -también una cabeza- y eso se debe a que en determinados círculos de la Orden se celebraban los ritos osiríacos de resurrección." (Pág. 289) Bueno, tal vez haya que ver la obvia relación existente entre las cabeza de San Juan Bautista, William Wallace... con las de Osiris y el Baphomet. Todas son cabezas cortadas y con barba. Fuera de eso ¿en qué se basa tal relación? Por cierto, la descripción de la cabeza templaria en ocasiones incluye pies (como en el caso de Carcassonne antes citado) lo que la debe convertir en la cabeza más completa de la historia. Por descontado que ningún templario se refiere a los ritos osiríacos ni de resurrección ni de ningún otro tipo. "He de informarte que baphomet es una corrupción fonética de una palabra egipcia cuya traducción aproximada sería "la sede del ba"." (Pág. 290) Pues nada, ya sólo falta que nos aclare dónde aprendieron los templarios de Carcassonne a hablar el egipcio antiguo. ¿En un curso por correspondencia? En fin, que con este despelote acaba el capítulo dedicado a los Templarios. Ahora comienza el último (¡por fin!) que se dedica a Colón (el detergente no, el descubridor). NOTAS: [1] Citado en Historia General De Los Caballeros Del Temple. Mateo Bruguera. Ediciones Alcántara S. L. Madrid, 2000. [2] Citado en Los Templarios. Regine Pernaud. Trad. Anne-Hélène Suárez Girard. Trabajo incluido en el libro Elogio de la nueva milicia templaria. Bernardo de Claraval. Trad. Iñaki Aranguren. Col. Biblioteca Mediecal, Ed. Siruela. Madrid, 2005. -Continuará- Decimocuarto misterio jocoso: Templarios destemplados (XII)Viene de aquí ¿Se han repuesto ya de la impresión causada por la mención a la encomienda templaria en las Islas Canarias o no se han dado cuenta de la chorrada? Comencemos por el principio. Ya habíamos dicho que el Temple fue disuelto por papal decreto en el año 1312. La presencia continuada de europeos (la estancia del genovés Lancelotto Malocello en Lanzarote en las primeras décadas del S XIV no tuvo continuadores) comienza (tras el redescubrimiento de las islas por parte de la expedición portuguesa de 1341 al mando de Angiolino de Tegghia de Corbiz) en 1351 cuando un grupo de monjes mallorquines funda el obispado de Telde que sería confirmado por la bula "Caelestis rex regnum". Este obispado tuvo una existencia corta y convulsa porque, después de ser revitalizado por la llegada de frailes carmelitas y agustinos en 1386, acabó con la matanza de los religiosos en 1391 tal vez porque la población los relacionara con la captura de pobladores (para venderlos como esclavos) realizada por Gonzalo Pérez Martell. Es decir, hasta unos cuarenta años después de que la Orden Templaria desapareciera, no comienza el establecimiento permanente de europeos en las Islas. Así pues, mal iba a existir la supuesta encomienda templaria de la que, por supuesto, no hay la menor prueba documental ni arqueológica. Ajeno a todo ello, D. Lorenzo se planta en Tenerife (algo que me parece muy bien porque las Canarias siempre son merecedoras de una visita -mejor si es prolongada- con independencia de que las afirmaciones esotéricas sean tan infundadas como en este caso) y más concretamente en la localidad de Adeje donde va a visitar la iglesia de Santa Úrsula, pero como llega fuera del horario de apertura, de momento se tiene que limitar a ver el exterior. "En la parte alta, la campana era sujetada por un arco enmarcado en un friso similar a los que coronan los templos egipcios, con una salvedad: las enigmáticas cabezas redondas situadas a ambos lados del "balcón" de piedra." (Págs. 269-270) El Sr. Fernández Bueno sigue viendo misterios donde no existen. Basta con contemplar esta fotografía del templo para comprobar que la campana está situada en una enigmática... espadaña, similar a tantas otras que coronan iglesias de cualquier época en toda la geografía española. Tampoco la presencia de una "cabeza redonda" es nada extraño y es un elemento decorativo presente en iglesias como la de San Ildefonso en Jaén. Si fuera una cabeza cúbica tendría, sin duda, algo más de enigmática... Como D. Lorenzo no puede visitar el interior de la iglesia se va al hotel no sin antes protestar por el Tenerife turístico: "ese atiborrado de orondos personajes capaces de destruir el patrimonio milenario a fin de dar descanso a sus cuerpos ungidos de alcohol." (Pág. 270) Por de pronto, con alcohol no se puede ungir nada (sólo con substancias oleosas) y los turistas (orondos o delgados, que de todo hay) no suelen ser tan idiotas como para frotarse con alcohol. Si no son abstemios se lo beben, algo tanto más inteligente si es en forma de ron de Arehucas. Al día siguiente, por intermediación de D. José Gregorio González (¿cómo no?) se reúne con D. José Antonio Hurtado (ya imaginaba yo que mezclando las Canarias con los Templarios no iba a tardar en aparecer este curioso personaje). El ingeniero aeronáutico metido a historiador (¿?) le suelta un rollo macabeo al Sr. Fernández Bueno del que entresacamos sus párrafos más significativos: "Hasta donde me han llevado mis investigaciones puedo asegurar que desde la época de Claudio Ptolomeo, bibliotecario de la Gran Biblioteca de Alejandría allá por la segunda mital del S II, las islas de Canarias se convirtieron en el punto neurálgico de un sistema de representación gráfica basado en los principios de la proyección cenital cuyo centro de proyección calculo que estaba en la vertical de Canarias." (Pág. 271) Pues hasta donde llegan mis investigaciones puedo asegurar que no se ha conservado ninguno de los mapas que, supuestamente, dibujó Ptolomeo así que mal podemos saber si el centro de proyección estaba en la vertical de Canarias o en la de Sebastopol. Lo que sí hizo Ptolomeo fue asignar la longitud origen a las Islas Afortunadas (Macárôn Nesôi) y más concretamente a cuatro de ellas, Aprósitos, Plouialia, Kapraria y Ningouaria porque a las dos restantes, Heros y Kanaria, le asignó la longitud +1 (es decir, se "comió" una isla y les asignó longitudes equivocadas suponiendo que estaban alineadas de Norte a Sur en vez de Este a Oeste). Olvidando ese error, ¿por qué lo hizo? Porque eran las tierras más occidentales de las conocidas. Pero el que el meridiano origen, según Ptolomeo, fuera el que pasara por las Canarias (y, por herencia de esa consideración, durante años fue aceptado como meridiano origen el que atraviesa la actual isla de Hierro hasta que, por acuerdo internacional, pasó a serlo el que pasa por Greenwich) no significa que se empleara como centro de proyección. Sobre este tema, es interesante el trabajo de Dña. Araceli Gutiérrez Llorente sobre las diversas proyecciones propuestas por Ptolomeo. "Hay otra línea roja, en la parte superior derecha de la fotografía que nos muestra exactamente el paralelo 36º N que va desde Gibraltar hasta Rodas y que en la Antigüedad Clásica era el "eje" del Mediterráneo. Se puede apreciar cómo dicho paralelo no es "paralelo" en la foto, del mismo modo que no lo es en el mapa mencionado ni en ninguno de los portulanos primitivos de los siglos XIV y XV, tanto de la escuela veneciana como de la mallorquina." (Págs. 271-272) Esto del paralelo que es oblicuo es de nota. El problema, claro, es que lo que él considera la representación gráfica de un paralelo no lo es. Veamos un detalle del llamado Atlas Catalán, tal vez el más conocido de los antiguos portulanos. Podemos apreciar una serie de líneas que se entrecuzan, pero éstas no son paralelos y meridianos sino líneas de rumbo generadas desde las llamadas Rosas de los Vientos. Como se distinguían treinta y dos direcciones distintas de los vientos, su desarrollo genera líneas de rumbo tanto paralelas como oblicuas. Las supuestas representaciones de los paralelos no son tales y, por tanto, todas las conclusiones que quiere extraer de esta presunta desviación del paralelo son improcedentes. "Los portulanos son mapas que según los expertos se realizaron mediante la integración de datos reunidos por distintas personas y que los habían obtenido por triangulación magnética de los diferentes puntos costeros;" (Pág. 272) Pues no. Los portulanos se obtenían por la integración de datos entre los que estaban la latitud obtenida por observaciones astronómicas mediante el uso del astrolabio (la longitud tardaría mucho más tiempo en poderse fijar de forma precisa mediante el uso de cronómetros), así como las distancias entre puntos estimada mediante la corredera y no por la "triangulación magnética" (¿?) Por cierto, esta unión de datos de procedencia diversa dio lugar a varias "meteduras de pata" divertidísimas como la de mezclar mapas realizados en distintas unidades de longitud con el resultado previsible (desproporción de unas zonas geográficas con relación a otras) o la repetición de accidentes geográficos (por ejemplo, en el mapa de Piri Reis aparecen dos ríos Amazonas). "Si nos fijamos en la parte inferior izquierda -América del Sur-, la semejanza con la carta de Piri-Reis no es casual. El investigador Charles H. Hapgood en su obra Maps of the ancient sea kings proponía este tipo de proyección situada con otro centro." (Págs. 272-273) En efecto, la semejanza entre una fotografía tomada desde satélite de América del Sur y un mapa de América del Sur no es casual (no me pregunten qué conclusiones se supone que hay que extraer de eso porque escapan a mi conocimiento), es de cajón salvo que el cartógrafo sea un incompetente de la leche en verso. Por cierto, el Sr. Hapgood proponía que el "otro centro" que el Sr. Hurtado pretende estaba en las Canarias estaba, en realidad, cerca de El Cairo. No se preocupen en intentar saber quién de los dos tenía razón porque los dos están equivocados y por la misma razón, pretender que las líneas de rumbo eran representaciones de los meridianos y paralelos. Sobre el mapa de Piri-Reis que tanta atención ha merecido de los "misteriólogos", véase el magnífico artículo del Dr. Javier Garrido que pone las cosas en su justo punto. "Por último se puede ver una línea roja quebrada, también dibujada a trazos y que une Canarias con La Española. Es la representación sobre las cartas portulanas o sobre el mapa de Juan de la Cosa de la ruta que ha llegado a mis manos con el nombre de "T y D" -Teide- y por donde viajaron hasta el Caribe fenicios, griegos, romanos, árabes, caballeros y servidores de la Orden del Temple." (Pág. 274) Memorable. Esa ruta estaba marcada en los portulanos ¿también en aquéllos en los que, por estar realizados antes de 1492, no aparece para nada el Caribe? Y si aparece después no tiene nada de misterioso. Sencillamente es la ruta que siguió Cristóbal Colón en su primer viaje. Sobre todos esos desplazamientos al Caribe, tal vez sería conveniente que presentara alguna prueba de que existieron. "Muchas son las huellas de la presencia de la Orden en las Islas -otra cosa bien distinta es que se quieran o se sepan reconocer-, desde la tan traída y llevada Virgen de Candelaria, que a través de las navegaciones musulmanas que partieron de Lisboa puestas al descubierto por Juan Vernet podemos relacionar con la Virgen de Guadalupe mexicana,..." (Pág. 274) ¿Eh? Vamos a ver si no metemos en el ajo a gente que nada tiene que ver con estos asuntos. D. Juan Vernet, magnífico arabista e historiador, ha realizado contribuciones destacadísimas en temas muy relacionados con el de la cartografía antigua, desde el origen musulmán de los portulanos hasta el estudio de los instrumentos que la hicieron posible como el astrolabio. Además ha explicado la introducción por influencia islámica de dos avances técnicos que serían fundamentales para la exploración atlántica, la vela latina y el timón de codaste. También ha rastreado las exploraciones musulmanas en el Atlántico y determinado que, en el caso de las Canarias, mallorquines y genoveses vinieron siguiendo los descubrimientos realizados por los navegantes islámicos. Lo que no ha hecho nunca es mencionar a los templarios canarios ni relacionarlos con la Virgen de Guadalupe (que no me pregunten qué se supone que "pinta" en esta historia porque lo desconozco). De la Virgen de Candelaria ya tendremos ocasión de hablar más adelante, así que proseguimos. "...hasta el curioso nivel de civilización que tenían los aborígenes de la Gran Canaria, isla de soporte y abastecimiento de la encomienda templaria, donde se "armaban", reparaban y posiblemente se construían las naves que aprovechaban el momento oportuno de vientos favorables para cruzar a Tenerife." (Pág. 274) Puffff. Vamos a ver, la población original de las Canarias en el momento de la conquista castellana no conocía la navegación y, por tanto, no hubo contactos entre las distintas islas. Este aislamiento (nunca mejor dicho) dio lugar a que en cada isla surgieran rasgos culturales propios (véase este interesante artículo de D. J. F. Navarro Mederos). En el caso de Gran Canaria, hay, en efecto, una cultura diferente que se traduce en la existencia de grandes poblados a veces fortificados, graneros colectivos, pinturas murales de gran belleza (es mi opinión, pero no creo que haya voces discrepantes a este respecto)... pero tampoco ellos construían barcos (como mucho una especie de canoas) tarea un tanto difícil puesto que carecían de metales (las armas con las que se enfrentaron valientemente a los conquistadores castellanos eran de madera endurecida al fuego y piedra) algo lógico atendiendo a la ausencia de minerales metálicos en el archipiélago. "La Figura 3 muestra inscripciones que se creen zoomorfas pero donde se puede ver una cruz rodeada rodeada siempre por lo que aparenta ser la forma de un escudo, encontradas en Tenerife en la zona de La Laguna." (Pág. 274) ¿Y? La conquista de la isla de Tenerife fue la última en completarse en 1496, pero ya había asentamientos castellanos anteriores como la Torre de Añazo (Santa Cruz) en 1464. Así que no sé que hay de extraño en que representasen en un grabado los símbolos que veían portar a los invasores. En el artículo anteriormente enlazado del Sr. Navarro Mederos hay un grabado mucho más espectacular de un barco castellano o portugués. "La Figura 4 es una cruz templaria hallada en la pintura de una cueva del Roque de Bentayga -Tejeda- en Gran Canaria. Se observa la semejanza de la pintura de la zona superior derecha con una nave de un solo palo, con la vela recogida." (Págs. 274-275) ¿Y? Por de pronto la supuesta semejanza con el barco no existe y la supuesta cruz templaria es la cruz de la Orden de Cristo portuguesa que estaba presente en las velas de sus barcos, un símbolo con el que los pobladores de Gran Canaria estaban familiarizados puesto que comerciaban (ya antes de la conquista militar) con los navíos castellanos y portugueses. "Pero si hay pruebas de la presencia en Canarias de la Orden,..." (Pág. 275) ¿Cuáles? Porque lo que ha presentado hasta el momento no vale como prueba de tal afirmación como hemos visto. "...existe una magnífica explicación de por qué desapareció en dos admirables pinturas que se hallan en una gruta del Morro del Cuervo, en la zona de Agüimes, también en Gran Canaria. La Figura 5 presenta en primer plano una figura antropomorfa con sayas o sotanas que parece huir "saltando" de la propia imagen, mientras en segundo plano alguien "remangado" le persigue, quedando en el suelo una figura también ensotanada con algo en la mano izquierda." (Pág. 275) Por de pronto no sabía que los templarios usaran sotana. La figura "perseguidora" lleva un claro tocado en la cabeza, así que no se remanga nada, es uno de los pobladores canarios. Además lo de las sotanas queda para la imaginación de cada uno. Incluso si lo fueran ¿no sería una representación de la matanza de los misioneros de Telde que fueron despeñados? "La Figura 6 repite casi la misma escena: dos figuras corriendo hacia el primer plano mientras al fondo es perfectamente distinguible el perfil de Sudamérica, y un árbol al lado de lo que podría ser una isla. Es muy curiosa la semejanza de este con el drago, una de las plantas características de la flora canaria." (Págs. 275-276) En realidad se trata de manchas que parecen formar parte de las piernas de la figura. El supuesto drago parece una seta. Y con esto termina, de momento, la intervención del Sr. Hurtado al que volveremos a encontrarnos en el siguiente (y último) capítulo, pero antes debemos concluir con los Templarios y su virgen negra que tiene la cara blanca. -Continuará- Decimocuarto misterio jocoso: Templarios destemplados (XI)Viene de aquí Una vez concluida la portentosa aventura de la insólita losa, una en apariencia y trina en esencia, podemos ""Clinc, clinc". El golpe distrajo la sensación de angustia. Allí, bajo sus pies parecía encontrarse un recipiente con forma rectangular, similar a los viejos cofres utilizados siglos ha por los temidos bucaneros..." (Pág. 256) Pena de onomatopeya desperdiciada porque, como ya vimos renglones ha, nunca tuvieron oportunidad de contemplar el (supuesto) cofre. En realidad se limitaron a clavar una barra a través del fango y ésta tropezó con algo duro a metro y medio por debajo del nivel de excavación. Que fuera un arcón, una extraña formación rocosa (vulgo pórfido), un cinturón de castidad abandonado... es una mera elucubración. "Una vez allí, practicaron un nuevo agujero transversal con el objetivo de alcanzar el pozo original. Milagro tal vez sea la palabra más acertada para definir la suerte que tuvieron en esos instantes. Una avalancha de lodo se precipitó sobre ellos, y como ocurriera unos meses antes, el agua ascendió a poco menos de diez metros de la superficie. El implacable enemigo invisible imponía de nuevo su fuerza, y esta vez para siempre." (Pág. 257) No hombre, no. La palabra más acertada para definir eso no es milagro, es mito. Si volvemos a los artículos publicados en el British Colonist en 1863 nos encontraremos con una versión menos dramática pero, sin duda, más cercana a la realidad. Cuando el tunel transversal estaba cerca (a dos pies) de cruzarse con Money Pit, vieron cómo el agua comenzaba a fluir en forma de riachuelos. Todos los intentos por contenerlos fueron inútiles al ser cada vez mayor el caudal de agua que se filtraba por lo que optaron por abandonar el segundo pozo que aún tardó cerca de dos horas en llenarse. ¿"El implacable enemigo invisible"? ¿Desde cuándo el agua del mar es invisible? "De las cinco excavaciones que llevaron a cabo, con resultados dispares, lograron extraer gracias al taladro empleado, que sacaba a la superficie muestras del terreno para los análisis pertinentes, algunos objetos de relativa importancia: tierra, metal y tres eslabones pertenecientes a la cadena de un reloj." (Pág. 258) ¿Qué "análisis pertinentes" serán esos que se imagina el Sr. Fernández Bueno? A los cazadores de tesoros de Oak Island les importó todo tres pares de gónadas... salvo "pillar" el oro cuanto antes mejor. No se hicieron análisis, no se escribieron diarios de la excavación, no se guardaron muestras de los hallazgos supuestamente realizados en el interior del Pozo del Dinero... ni siquiera se conservó la propia estructura de Money Pit porque se aumentó su diámetro a más del doble (de siete pies a unos quince). Es más, tampoco estamos seguros de si el supuesto Pozo del Dinero actual es el original. Ah, y como ya vimos, en el primer relato conservado sobre la historia de la búsqueda del tesoro en la Isla del Roble escrito siglo y pico ha, no se hace mención ni a restos de metal ni de oro como tampoco a un taladro extractor de muestras. Sencillamente, parece que imaginaban qué material estaban taladrando por el sonido que hacía la barrena y, tal vez, por los restos que quedaban en la punta del taladro, un método de lo más científico. "No en vano no tardó en establecerse una relación entre el mar que rodeaba al pequeño islote, y el interior de la oquedad. De este modo, y tras diversos estudios efectuados a pie de terreno, se comprobó que existía una concomitancia entre la subida y bajada de las mareas, y las costantes ascensiones del líquido elemento en Money Pit." (Pág. 258) Diga Vd. que sí. Oak Island es un islote, pero no un islote cualquiera, es un "pequeño islote" que, además, está rodeado de mar. Los canadienses son, sin duda, gente de medio pelo que no pueden permitirse el tener grandes islotes. Mucha Real Policía Montada y mucha gaita, pero a la hora de la verdad... ¿Que tal si, además de dejar de cagarla con su mal uso del léxico, diera un repasito al Principio de los Vasos Comunicantes? Más que nada para que no repita una chorrada como la de las "constantes ascensiones del líquido elemento" que de constante no tiene nada porque el nivel del agua aumenta y disminuye con las mareas (de cajón, y sin embargo...) Por cierto, como los buscadores de tesoros podían ser una panda de ilusos pero eso no supone que fueran tontos, se dieron cuenta rápidamente y sin necesidad de estudios de ninguna clase de que el agua ascendía en los pozos hasta alcanzar el nivel de la superficie del mar en la bahía. Así lo dice el anónimo autor de las publicaciones periodísticas a las que no estamos refiriendo de continuo. "No obstante, algo no cuadraba. La composición estratigráfica de Oak Island no permitía la filtración de las aguas marinas, mucho menos a las distancia a la que se estaban llevando a cabo las prospecciones." (Págs. 258-259) Me divierto mucho cuando D. Lorenzo incurre en autocontradicciones. Antes había dicho que Oak Island es un "pequeño islote" y ahora resulta que las prospecciones se hacían a una distancia del mar que impedía las filtraciones naturales. Como ya dijo un gran sabio aquello de que "Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible" ¿cuál de las dos afirmaciones es cierta? Pues que la Isla del Roble era un islote porque mide cerca de un kilómetro y medio de largo por ochocientos metros de ancho correspondiendo ambas magnitudes a sus valores máximos. Por tanto, aunque Money Pit se hubiera excavado en el centro de la isla (que no es el caso) tendría el mar a una distancia de cuatrocientos metros. En realidad está aún más cerca y, por supuesto, hay casos de filtraciones marinas a mucho mayor distancia de la costa en, por ejemplo, Cabo Verde, así que "menos lobos, Caperucita". Por otra parte, ignoro con qué geólogo habrá hablado el Sr. Fernández Bueno (suponiendo que lo haya hecho) porque como ya dijimos Oak Island se asienta sobre estratos de caliza en los que es perfectamente posible la existencia de filtraciones al abundar en ellos cavidades y túneles naturales. "Por lo tanto ¿cómo era posible que ese mismo agua llegara hasta allí? La explicación aparentemente simple, no hacía más que proporcionar un buen número de incógnitas. En definitiva, alguien, intencionadamente, debía de haber construido un tunel a una profundidad considerable, que conectaba directamente el mar con el estrato más profundo del pozo ¿Con qué motivo? ¿Una obra faraónica exclusivamente para unir las aguas del golfo de Mahone con el extraño agujero? La lógica induce a pensar en algo más." (Pág. 259) Además de permitirme dudar de la capacidad de D. Lorenzo de pensar con lógica sobre este asunto (después veremos el porqué) ¿cuál se supone que sería la diferencia si ese conducto fuera natural en vez de artificial? Pues ninguna, obviamen |