Blogia

Escritos desde el páramo

Decimocuarto misterio jocoso: Templarios destemplados (XI)

Viene de aquí
Una vez concluida la portentosa aventura de la insólita losa, una en apariencia y trina en esencia, podemos seguir adelante, perdón, volver atrás para ver qué tiene que añadir D. Lorenzo al misterio de Oak Island.
""Clinc, clinc". El golpe distrajo la sensación de angustia. Allí, bajo sus pies parecía encontrarse un recipiente con forma rectangular, similar a los viejos cofres utilizados siglos ha por los temidos bucaneros..." (Pág. 256)
Pena de onomatopeya desperdiciada porque, como ya vimos renglones ha, nunca tuvieron oportunidad de contemplar el (supuesto) cofre. En realidad se limitaron a clavar una barra a través del fango y ésta tropezó con algo duro a metro y medio por debajo del nivel de excavación. Que fuera un arcón, una extraña formación rocosa (vulgo pórfido), un cinturón de castidad abandonado... es una mera elucubración.
"Una vez allí, practicaron un nuevo agujero transversal con el objetivo de alcanzar el pozo original. Milagro tal vez sea la palabra más acertada para definir la suerte que tuvieron en esos instantes. Una avalancha de lodo se precipitó sobre ellos, y como ocurriera unos meses antes, el agua ascendió a poco menos de diez metros de la superficie. El implacable enemigo invisible imponía de nuevo su fuerza, y esta vez para siempre." (Pág. 257)
No hombre, no. La palabra más acertada para definir eso no es milagro, es mito. Si volvemos a los artículos publicados en el British Colonist en 1863 nos encontraremos con una versión menos dramática pero, sin duda, más cercana a la realidad. Cuando el tunel transversal estaba cerca (a dos pies) de cruzarse con Money Pit, vieron cómo el agua comenzaba a fluir en forma de riachuelos. Todos los intentos por contenerlos fueron inútiles al ser cada vez mayor el caudal de agua que se filtraba por lo que optaron por abandonar el segundo pozo que aún tardó cerca de dos horas en llenarse.
¿"El implacable enemigo invisible"? ¿Desde cuándo el agua del mar es invisible?
"De las cinco excavaciones que llevaron a cabo, con resultados dispares, lograron extraer gracias al taladro empleado, que sacaba a la superficie muestras del terreno para los análisis pertinentes, algunos objetos de relativa importancia: tierra, metal y tres eslabones pertenecientes a la cadena de un reloj." (Pág. 258)
¿Qué "análisis pertinentes" serán esos que se imagina el Sr. Fernández Bueno? A los cazadores de tesoros de Oak Island les importó todo tres pares de gónadas... salvo "pillar" el oro cuanto antes mejor. No se hicieron análisis, no se escribieron diarios de la excavación, no se guardaron muestras de los hallazgos supuestamente realizados en el interior del Pozo del Dinero... ni siquiera se conservó la propia estructura de Money Pit porque se aumentó su diámetro a más del doble (de siete pies a unos quince). Es más, tampoco estamos seguros de si el supuesto Pozo del Dinero actual es el original.
Ah, y como ya vimos, en el primer relato conservado sobre la historia de la búsqueda del tesoro en la Isla del Roble escrito siglo y pico ha, no se hace mención ni a restos de metal ni de oro como tampoco a un taladro extractor de muestras. Sencillamente, parece que imaginaban qué material estaban taladrando por el sonido que hacía la barrena y, tal vez, por los restos que quedaban en la punta del taladro, un método de lo más científico.
"No en vano no tardó en establecerse una relación entre el mar que rodeaba al pequeño islote, y el interior de la oquedad. De este modo, y tras diversos estudios efectuados a pie de terreno, se comprobó que existía una concomitancia entre la subida y bajada de las mareas, y las costantes ascensiones del líquido elemento en Money Pit." (Pág. 258)
Diga Vd. que sí. Oak Island es un islote, pero no un islote cualquiera, es un "pequeño islote" que, además, está rodeado de mar. Los canadienses son, sin duda, gente de medio pelo que no pueden permitirse el tener grandes islotes. Mucha Real Policía Montada y mucha gaita, pero a la hora de la verdad...
¿Que tal si, además de dejar de cagarla con su mal uso del léxico, diera un repasito al Principio de los Vasos Comunicantes? Más que nada para que no repita una chorrada como la de las "constantes ascensiones del líquido elemento" que de constante no tiene nada porque el nivel del agua aumenta y disminuye con las mareas (de cajón, y sin embargo...)
Por cierto, como los buscadores de tesoros podían ser una panda de ilusos pero eso no supone que fueran tontos, se dieron cuenta rápidamente y sin necesidad de estudios de ninguna clase de que el agua ascendía en los pozos hasta alcanzar el nivel de la superficie del mar en la bahía. Así lo dice el anónimo autor de las publicaciones periodísticas a las que no estamos refiriendo de continuo.
"No obstante, algo no cuadraba. La composición estratigráfica de Oak Island no permitía la filtración de las aguas marinas, mucho menos a las distancia a la que se estaban llevando a cabo las prospecciones." (Págs. 258-259)
Me divierto mucho cuando D. Lorenzo incurre en autocontradicciones. Antes había dicho que Oak Island es un "pequeño islote" y ahora resulta que las prospecciones se hacían a una distancia del mar que impedía las filtraciones naturales. Como ya dijo un gran sabio aquello de que "Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible" ¿cuál de las dos afirmaciones es cierta? Pues que la Isla del Roble era un islote porque mide cerca de un kilómetro y medio de largo por ochocientos metros de ancho correspondiendo ambas magnitudes a sus valores máximos. Por tanto, aunque Money Pit se hubiera excavado en el centro de la isla (que no es el caso) tendría el mar a una distancia de cuatrocientos metros. En realidad está aún más cerca y, por supuesto, hay casos de filtraciones marinas a mucho mayor distancia de la costa en, por ejemplo, Cabo Verde, así que "menos lobos, Caperucita".
Por otra parte, ignoro con qué geólogo habrá hablado el Sr. Fernández Bueno (suponiendo que lo haya hecho) porque como ya dijimos Oak Island se asienta sobre estratos de caliza en los que es perfectamente posible la existencia de filtraciones al abundar en ellos cavidades y túneles naturales.
"Por lo tanto ¿cómo era posible que ese mismo agua llegara hasta allí? La explicación aparentemente simple, no hacía más que proporcionar un buen número de incógnitas. En definitiva, alguien, intencionadamente, debía de haber construido un tunel a una profundidad considerable, que conectaba directamente el mar con el estrato más profundo del pozo ¿Con qué motivo? ¿Una obra faraónica exclusivamente para unir las aguas del golfo de Mahone con el extraño agujero? La lógica induce a pensar en algo más." (Pág. 259)
Además de permitirme dudar de la capacidad de D. Lorenzo de pensar con lógica sobre este asunto (después veremos el porqué) ¿cuál se supone que sería la diferencia si ese conducto fuera natural en vez de artificial? Pues ninguna, obviamente. Sencillamente al aliminar la tierra que llenaba Money Pit el agua comienza a manar. No hay en ello misterio alguno. Así las cosas ¿por qué hay que pensar en una construcción humana? La primera expedición llegó a esa conclusión no por ninguna razón objetiva sino porque, en caso contrario, la historia del tesoro se iba al garete. Supongamos que el pirata Patapalo se dispone a enterrar sus ahorros fruto de una vida de trabajo deshonesto. Elige la Isla del Roble y se pone a hacer un agujero de tres pares de ovarios (seguro que era de Bilbao, el tío). Cuando llega a unos treinta metros de profundidad se encuentra con la sorpresa de que el hoyo se empieza a llenar de agua. ¿Es creíble que consiguiera de alguna extraña manera retirar el agua y continuar con la excavación como si nada estuviera sucediendo cuando las Compañías (que indudablemente tenían medios muchos mayores que nuestro imaginario forajido) no fueron capaces de pasar de ese punto? Evidentemente, no. Por ello, los miembros de la Onslow Company se vieron en la obligación de pensar en un conducto artificial, una especie de medida de seguridad ideada por el pirata Patapalo para impedir el robo de su botín, porque, en caso contrario, si no habían encontrado ya el tesoro es porque éste no existía.
Es fácil comprender que no quisieran asumir este fiasco y así dieron con la "explicación" del túnel (que después se convertían en túneles) que comunica el Pozo del Dinero con el mar de forma que cualquier intento de desenterrar el oro pirata provocara inevitablemente la inundación del pozo.
La solución para los cazadores de tesoros pasaba por localizar y cegar tal conducto y a ello se aplicaron. Encontraron la entrada de varios canales subterráneos hechos por el hombre en la costa de Oak Island y la cubrieron de escombros, pero aun así el agua continuó fluyendo a Money Pit, señal indudable de que fueran lo que fuesen (si en realidad existieron porque no se ha encontrado resto alguno de tal construcción) no eran los túneles de alimentación que imaginaron. Desde entonces la obsesión de las diferentes Compañías que se han sucedido en el intento de rescatar el "tesoro" ha sido destruir el(los) acueducto(s) (en algún caso incluso pretendieron haberlo dinamitado), pero el Pozo del Dinero está hoy tan inundado como el primer día.
"La mano genial de un ingeniero anónimo había desarrollado todo un entramado de túneles que a la postre ha sido considerado como el mayor sistema de irrigación jamás construido por intervención humana, y la caja de caudales más segura de la historia." (Pág. 259)
¡Qué bonito le ha quedado! Sólo va a tener que resolver dos problemas. El primero es una mera cuestión de lógica (por eso expresé antes mis dudas de que el Sr. Fernández Bueno sea capaz de emplearla en este asunto). No sé si se habrán dado Vds. cuenta del dilema, pero ¿para qué demonios iba a construir el pirata Patapalo una trampa que también le impediría a él recuperar su propio tesoro? No me negarán que hace falta ser tonto del culo (y eso siendo generosos) para proteger el botín de una forma tan perfecta que nadie, ni siquiera el interesado, pudiera recuperarlo. Aunque algunos, que sí se dieron cuenta de este disparate, empezaron a fabular sobre que los primeros prospectores habrían activado una trampa explosiva que ocasionó la inundación bla, bla, bla... eso no es cierto. Sencillamente, al eliminar una cantidad de la tierra que llenaba Money Pit (y con ella la presión que ejercía sobre los canales) el agua comenzó a manar. El resultado sería el mismo si la excavación la hubiera realizado el pirata Patapalo, un expoliador de tesoros ajenos o el Ingenioso Templario D. Bafomete de la Mancha de Grasa.
El segundo problema es ¿cómo demonios pudo realizar tales túneles? Si ya es bastante sospechosa la obra faraónica que hubiera supuesto Money Pit (un capitán pirata sabía perfectamente que no era nada conveniente para la salud de su cuello el permanecer mucho tiempo en un lugar que no era amigo y Nueva Escocia no lo era) el ampliarlo con una red de canales subterráneos excavados a gran profundidad es sencillamente increíble. No es sólo cuestión del tiempo que hubiera debido invertir, es que para realizarlos tenía que construir previamente un muro de contención (es decir, levantar una barrera que impidiera que el mar inundara los túneles mientras estaban siendo excavados, algo que suele ocasionar el "ligero problemilla" de acabar con la mano de obra). Esto mismo fue lo que intentaron diversas compañías pero se encontraron con la desagradable sorpresa de que las corrientes son tan fuertes alrededor de Oak Island que sus muros eran derribados antes de ser concluidos (y no intentaron hacerlos con cuatro troncos de roble, precisamente).
Parece que el Sr. Fernández Bueno sí es consciente de este problema, pero su explicación es tal vez la más absurda de todo este libro (que ya es decir):
"es probable que en la época en que se construyó, las aguas del Atlántico estuvieran más bajas, lo que permitiría poner en marcha las operaciones necesarias para que esta obra titánica pudiera ser finalizada." (Pág. 261)
Con un par... Los descensos y ascensos apreciables del nivel del mar se producen como consecuencia de las glaciaciones y los deshielos. Es obvio que ante un fuerte descenso de las temperaturas, aumenta el manto de hielo y el nivel del mar disminuye al recibir menos aportes hídricos ya que el agua permanece en estado sólido. Por el contrario, al subir las temperaturas se deshiela el manto y el nivel marino aumenta. Incluso en esos casos estamos hablando de un ritmo rápido cuando el mar asciende, por ejemplo, cuarenta milímetros en un año, pero el último ascenso rápido (once milímetros al año) del nivel de mar acabó hace 6.000 años. Desde entonces el nivel del mar no ha experimentado grandes cambios. Es más, el momento en que las Compañías comenzaron a excavar en Oak Island (primeros años del S XIX) coincide con el mínimo de Dalton, una etapa de temperaturas muy bajas, así que ¡tururú!
""Cuando sean siete las muertes que se han de producir, pues así ha sido escrito, en ese momento y solo en ese momento será conocido el secreto del pozo."" (Pág. 262)
¿Qué es esto? ¿Las profecías de la bruja Averías? Por desgracia, D. Lorenzo no indica de dónde se ha sacado esa chorrada (una pena, porque prometía una nueva sesión de carcajadas). Esto degenera por momentos...
"¿Quiere decir esto que los caballeros de la Orden del Temple están detrás de tan magna obra? Es una posibilidad como tantas otras. La elucubración es gratuita, y evidentemente, si alguien estaba preparado para recorrer la larga travesía oceánica, arribar a las costas del contienente americano y construir tamaña fortaleza subterránea, sin lugar a dudas, esos eran los templarios." (Pág. 265)
Si ya decía yo que esto degenera por momentos... Claro, los templarios tenían una inmensa experiencia en la navegación por el Atlántico porque, como sabe todo el mundo, para ir de Europa a Palestina hay que pasar por los Azores, Madeira, las Canarias, Cabo Verde... crucero turístico que los peregrinos a Tierra Santa agradecían mucho, sin duda. A ver si soy capaz de guardar una cierta apariencia de seriedad (no saben lo que me cuesta, la verdad); por mucho que se quiera hablar de los Templarios en La Rochelle (base que, como ya dijimos, se usaba principalmente para exportar vinos franceses a Inglaterra), la flota templaria estaba pensada para el Mediterráneo. Sus barcos partían principalmente de puertos como Marsella y Brindisi con destino a San Juan de Acre conduciendo tropas, caballos, suministros, peregrinos... En el Mediterráneo estaban sus principales barcos como "El halcón" que tenía fama de ser el buque más grande del mundo y que había sido adquirido por El Temple a los genoveses (su capitán era un tal Roger de Flor que se haría famoso más tarde como capitán de la Compañía Catalana, tropas mercenarias al servicio del basileus de Bizancio).
Si como marineros por el Atlántico los Templarios dejaban mucho que desear, como constructores subterráneos más aún. ¿Puede saberse qué construcciones subterráneas realizaron? Porque como ejemplos de edificaciones templarias se conservan fortalezas (especialmente importantes las de Tierra Santa por obvios motivos), capillas e iglesias, e incluso algunas encomiendas, pero nada de ello capacita para una construcción como la (supuesta) del Pozo del Dinero. Es más, cuando los templarios realizaron edificios para albergar fondos, lo que hicieron fue una torre (París y San Juan de Acre), no un hoyo.
Ah, y como pequeña maldad por mi parte, en el S XIV (fecha en la que, supuestamente, llegaron los templarios a Oak Island -me da la risa sólo de pensarlo-) la temperatura era superior a la que encontraron los prospectores de las Compañías en el S XIX, así que el nivel del mar no era inferior.
Bien puede decir el Sr. Fernández Bueno que "La elucubración es gratuita" porque si hubiera que pagar dinero por ella, estaría arruinado para los restos.
"Es más que probable que en el interior de money pit tan solo se encuentre un maltrecho tesoro enterrado años ha por las huestes del bucanero Francis Drake o William Kids." (Págs. 266-267)
Pues no. Lo que es más que probable es que dentro del Pozo del Dinero no haya tesoro alguno, ni maltrecho ni más bonito que un San Luis. Lo que además es imposible es que dentro de él esté el tesoro del bucanero Francis Drake porque éste no era bucanero ni tigretón, era corsario. También lo es que en él esté el tesoro del bucanero William Kids, personaje desconocido en la historia de la piratería. Si quería referirse a William Kyd o Kidd (el famoso Capitán Kidd) éste tampoco era pirata y sí todo lo contrario, recibió el encargo del rey de Inglaterra de dar caza a los auténticos piratas (y el porqué acabó colgado es una historia que ahora no viene al caso y que, además, ya contamos en otra ocasión).
"Empero, no está de más intentar dejarnos llevar por la imaginación, y pensar en un cúmulo de coincidencias que una vez más destapan la arraigada relación de avanzadas civilizaciones del pasado con insondables enigmas del presente. Templarios, piratas o dioses de mundos lejanos... La Historia está escrita, pero a toscas pinceladas..." (Pág. 267)
No se esfuerce, D. Lorenzo, no se vaya a herniar. De verdad que no tiene que intentarse dejar llevar por la imaginación, eso en Vd. es algo natural. Pues ya saben. Los templarios y los piratas eran "avanzadas civilizaciones del pasado" y Money Pit lo construyeron los extraterrestres. Ejem, esto más que "toscas pinceladas" son burdos chafarrinones.
Bueno, y con esto hemos acabado con Money Pit, Oak Island y su pastelera madre. Ahora nos iremos a un territorio mucho más cercano y hermoso, las islas Canarias. ¿Ya hemos terminado con los templarios? Esto... pues no. Ahora vamos a recorrer la encomienda templaria de Tenerife, su Virgen Negra y sus Baphomets.
-Continuará-

Decimocuarto misterio jocoso: Templarios destemplados (XII)

Viene de aquí
¿Se han repuesto ya de la impresión causada por la mención a la encomienda templaria en las Islas Canarias o no se han dado cuenta de la chorrada? Comencemos por el principio. Ya habíamos dicho que el Temple fue disuelto por papal decreto en el año 1312. La presencia continuada de europeos (la estancia del genovés Lancelotto Malocello en Lanzarote en las primeras décadas del S XIV no tuvo continuadores) comienza (tras el redescubrimiento de las islas por parte de la expedición portuguesa de 1341 al mando de Angiolino de Tegghia de Corbiz) en 1351 cuando un grupo de monjes mallorquines funda el obispado de Telde que sería confirmado por la bula "Caelestis rex regnum". Este obispado tuvo una existencia corta y convulsa porque, después de ser revitalizado por la llegada de frailes carmelitas y agustinos en 1386, acabó con la matanza de los religiosos en 1391 tal vez porque la población los relacionara con la captura de pobladores (para venderlos como esclavos) realizada por Gonzalo Pérez Martell. Es decir, hasta unos cuarenta años después de que la Orden Templaria desapareciera, no comienza el establecimiento permanente de europeos en las Islas. Así pues, mal iba a existir la supuesta encomienda templaria de la que, por supuesto, no hay la menor prueba documental ni arqueológica.
Ajeno a todo ello, D. Lorenzo se planta en Tenerife (algo que me parece muy bien porque las Canarias siempre son merecedoras de una visita -mejor si es prolongada- con independencia de que las afirmaciones esotéricas sean tan infundadas como en este caso) y más concretamente en la localidad de Adeje donde va a visitar la iglesia de Santa Úrsula, pero como llega fuera del horario de apertura, de momento se tiene que limitar a ver el exterior.
"En la parte alta, la campana era sujetada por un arco enmarcado en un friso similar a los que coronan los templos egipcios, con una salvedad: las enigmáticas cabezas redondas situadas a ambos lados del "balcón" de piedra." (Págs. 269-270)
El Sr. Fernández Bueno sigue viendo misterios donde no existen. Basta con contemplar esta fotografía del templo para comprobar que la campana está situada en una enigmática... espadaña, similar a tantas otras que coronan iglesias de cualquier época en toda la geografía española. Tampoco la presencia de una "cabeza redonda" es nada extraño y es un elemento decorativo presente en iglesias como la de San Ildefonso en Jaén. Si fuera una cabeza cúbica tendría, sin duda, algo más de enigmática...
Como D. Lorenzo no puede visitar el interior de la iglesia se va al hotel no sin antes protestar por el Tenerife turístico:
"ese atiborrado de orondos personajes capaces de destruir el patrimonio milenario a fin de dar descanso a sus cuerpos ungidos de alcohol." (Pág. 270)
Por de pronto, con alcohol no se puede ungir nada (sólo con substancias oleosas) y los turistas (orondos o delgados, que de todo hay) no suelen ser tan idiotas como para frotarse con alcohol. Si no son abstemios se lo beben, algo tanto más inteligente si es en forma de ron de Arehucas.
Al día siguiente, por intermediación de D. José Gregorio González (¿cómo no?) se reúne con D. José Antonio Hurtado (ya imaginaba yo que mezclando las Canarias con los Templarios no iba a tardar en aparecer este curioso personaje). El ingeniero aeronáutico metido a historiador (¿?) le suelta un rollo macabeo al Sr. Fernández Bueno del que entresacamos sus párrafos más significativos:
"Hasta donde me han llevado mis investigaciones puedo asegurar que desde la época de Claudio Ptolomeo, bibliotecario de la Gran Biblioteca de Alejandría allá por la segunda mital del S II, las islas de Canarias se convirtieron en el punto neurálgico de un sistema de representación gráfica basado en los principios de la proyección cenital cuyo centro de proyección calculo que estaba en la vertical de Canarias." (Pág. 271)
Pues hasta donde llegan mis investigaciones puedo asegurar que no se ha conservado ninguno de los mapas que, supuestamente, dibujó Ptolomeo así que mal podemos saber si el centro de proyección estaba en la vertical de Canarias o en la de Sebastopol. Lo que sí hizo Ptolomeo fue asignar la longitud origen a las Islas Afortunadas (Macárôn Nesôi) y más concretamente a cuatro de ellas, Aprósitos, Plouialia, Kapraria y Ningouaria porque a las dos restantes, Heros y Kanaria, le asignó la longitud +1 (es decir, se "comió" una isla y les asignó longitudes equivocadas suponiendo que estaban alineadas de Norte a Sur en vez de Este a Oeste). Olvidando ese error, ¿por qué lo hizo? Porque eran las tierras más occidentales de las conocidas. Pero el que el meridiano origen, según Ptolomeo, fuera el que pasara por las Canarias (y, por herencia de esa consideración, durante años fue aceptado como meridiano origen el que atraviesa la actual isla de Hierro hasta que, por acuerdo internacional, pasó a serlo el que pasa por Greenwich) no significa que se empleara como centro de proyección. Sobre este tema, es interesante el trabajo de Dña. Araceli Gutiérrez Llorente sobre las diversas proyecciones propuestas por Ptolomeo.
"Hay otra línea roja, en la parte superior derecha de la fotografía que nos muestra exactamente el paralelo 36º N que va desde Gibraltar hasta Rodas y que en la Antigüedad Clásica era el "eje" del Mediterráneo. Se puede apreciar cómo dicho paralelo no es "paralelo" en la foto, del mismo modo que no lo es en el mapa mencionado ni en ninguno de los portulanos primitivos de los siglos XIV y XV, tanto de la escuela veneciana como de la mallorquina." (Págs. 271-272)
Esto del paralelo que es oblicuo es de nota. El problema, claro, es que lo que él considera la representación gráfica de un paralelo no lo es. Veamos un detalle del llamado Atlas Catalán, tal vez el más conocido de los antiguos portulanos. Podemos apreciar una serie de líneas que se entrecuzan, pero éstas no son paralelos y meridianos sino líneas de rumbo generadas desde las llamadas Rosas de los Vientos. Como se distinguían treinta y dos direcciones distintas de los vientos, su desarrollo genera líneas de rumbo tanto paralelas como oblicuas. Las supuestas representaciones de los paralelos no son tales y, por tanto, todas las conclusiones que quiere extraer de esta presunta desviación del paralelo son improcedentes.
"Los portulanos son mapas que según los expertos se realizaron mediante la integración de datos reunidos por distintas personas y que los habían obtenido por triangulación magnética de los diferentes puntos costeros;" (Pág. 272)
Pues no. Los portulanos se obtenían por la integración de datos entre los que estaban la latitud obtenida por observaciones astronómicas mediante el uso del astrolabio (la longitud tardaría mucho más tiempo en poderse fijar de forma precisa mediante el uso de cronómetros), así como las distancias entre puntos estimada mediante la corredera y no por la "triangulación magnética" (¿?) Por cierto, esta unión de datos de procedencia diversa dio lugar a varias "meteduras de pata" divertidísimas como la de mezclar mapas realizados en distintas unidades de longitud con el resultado previsible (desproporción de unas zonas geográficas con relación a otras) o la repetición de accidentes geográficos (por ejemplo, en el mapa de Piri Reis aparecen dos ríos Amazonas).
"Si nos fijamos en la parte inferior izquierda -América del Sur-, la semejanza con la carta de Piri-Reis no es casual. El investigador Charles H. Hapgood en su obra Maps of the ancient sea kings proponía este tipo de proyección situada con otro centro." (Págs. 272-273)
En efecto, la semejanza entre una fotografía tomada desde satélite de América del Sur y un mapa de América del Sur no es casual (no me pregunten qué conclusiones se supone que hay que extraer de eso porque escapan a mi conocimiento), es de cajón salvo que el cartógrafo sea un incompetente de la leche en verso.
Por cierto, el Sr. Hapgood proponía que el "otro centro" que el Sr. Hurtado pretende estaba en las Canarias estaba, en realidad, cerca de El Cairo. No se preocupen en intentar saber quién de los dos tenía razón porque los dos están equivocados y por la misma razón, pretender que las líneas de rumbo eran representaciones de los meridianos y paralelos.
Sobre el mapa de Piri-Reis que tanta atención ha merecido de los "misteriólogos", véase el magnífico artículo del Dr. Javier Garrido que pone las cosas en su justo punto.
"Por último se puede ver una línea roja quebrada, también dibujada a trazos y que une Canarias con La Española. Es la representación sobre las cartas portulanas o sobre el mapa de Juan de la Cosa de la ruta que ha llegado a mis manos con el nombre de "T y D" -Teide- y por donde viajaron hasta el Caribe fenicios, griegos, romanos, árabes, caballeros y servidores de la Orden del Temple." (Pág. 274)
Memorable. Esa ruta estaba marcada en los portulanos ¿también en aquéllos en los que, por estar realizados antes de 1492, no aparece para nada el Caribe? Y si aparece después no tiene nada de misterioso. Sencillamente es la ruta que siguió Cristóbal Colón en su primer viaje. Sobre todos esos desplazamientos al Caribe, tal vez sería conveniente que presentara alguna prueba de que existieron.
"Muchas son las huellas de la presencia de la Orden en las Islas -otra cosa bien distinta es que se quieran o se sepan reconocer-, desde la tan traída y llevada Virgen de Candelaria, que a través de las navegaciones musulmanas que partieron de Lisboa puestas al descubierto por Juan Vernet podemos relacionar con la Virgen de Guadalupe mexicana,..." (Pág. 274)
¿Eh? Vamos a ver si no metemos en el ajo a gente que nada tiene que ver con estos asuntos. D. Juan Vernet, magnífico arabista e historiador, ha realizado contribuciones destacadísimas en temas muy relacionados con el de la cartografía antigua, desde el origen musulmán de los portulanos hasta el estudio de los instrumentos que la hicieron posible como el astrolabio. Además ha explicado la introducción por influencia islámica de dos avances técnicos que serían fundamentales para la exploración atlántica, la vela latina y el timón de codaste. También ha rastreado las exploraciones musulmanas en el Atlántico y determinado que, en el caso de las Canarias, mallorquines y genoveses vinieron siguiendo los descubrimientos realizados por los navegantes islámicos. Lo que no ha hecho nunca es mencionar a los templarios canarios ni relacionarlos con la Virgen de Guadalupe (que no me pregunten qué se supone que "pinta" en esta historia porque lo desconozco). De la Virgen de Candelaria ya tendremos ocasión de hablar más adelante, así que proseguimos.
"...hasta el curioso nivel de civilización que tenían los aborígenes de la Gran Canaria, isla de soporte y abastecimiento de la encomienda templaria, donde se "armaban", reparaban y posiblemente se construían las naves que aprovechaban el momento oportuno de vientos favorables para cruzar a Tenerife." (Pág. 274)
Puffff. Vamos a ver, la población original de las Canarias en el momento de la conquista castellana no conocía la navegación y, por tanto, no hubo contactos entre las distintas islas. Este aislamiento (nunca mejor dicho) dio lugar a que en cada isla surgieran rasgos culturales propios (véase este interesante artículo de D. J. F. Navarro Mederos). En el caso de Gran Canaria, hay, en efecto, una cultura diferente que se traduce en la existencia de grandes poblados a veces fortificados, graneros colectivos, pinturas murales de gran belleza (es mi opinión, pero no creo que haya voces discrepantes a este respecto)... pero tampoco ellos construían barcos (como mucho una especie de canoas) tarea un tanto difícil puesto que carecían de metales (las armas con las que se enfrentaron valientemente a los conquistadores castellanos eran de madera endurecida al fuego y piedra) algo lógico atendiendo a la ausencia de minerales metálicos en el archipiélago.
"La Figura 3 muestra inscripciones que se creen zoomorfas pero donde se puede ver una cruz rodeada rodeada siempre por lo que aparenta ser la forma de un escudo, encontradas en Tenerife en la zona de La Laguna." (Pág. 274)
¿Y? La conquista de la isla de Tenerife fue la última en completarse en 1496, pero ya había asentamientos castellanos anteriores como la Torre de Añazo (Santa Cruz) en 1464. Así que no sé que hay de extraño en que representasen en un grabado los símbolos que veían portar a los invasores. En el artículo anteriormente enlazado del Sr. Navarro Mederos hay un grabado mucho más espectacular de un barco castellano o portugués.
"La Figura 4 es una cruz templaria hallada en la pintura de una cueva del Roque de Bentayga -Tejeda- en Gran Canaria. Se observa la semejanza de la pintura de la zona superior derecha con una nave de un solo palo, con la vela recogida." (Págs. 274-275)
¿Y? Por de pronto la supuesta semejanza con el barco no existe y la supuesta cruz templaria es la cruz de la Orden de Cristo portuguesa que estaba presente en las velas de sus barcos, un símbolo con el que los pobladores de Gran Canaria estaban familiarizados puesto que comerciaban (ya antes de la conquista militar) con los navíos castellanos y portugueses.
"Pero si hay pruebas de la presencia en Canarias de la Orden,..." (Pág. 275)
¿Cuáles? Porque lo que ha presentado hasta el momento no vale como prueba de tal afirmación como hemos visto.
"...existe una magnífica explicación de por qué desapareció en dos admirables pinturas que se hallan en una gruta del Morro del Cuervo, en la zona de Agüimes, también en Gran Canaria. La Figura 5 presenta en primer plano una figura antropomorfa con sayas o sotanas que parece huir "saltando" de la propia imagen, mientras en segundo plano alguien "remangado" le persigue, quedando en el suelo una figura también ensotanada con algo en la mano izquierda." (Pág. 275)
Por de pronto no sabía que los templarios usaran sotana. La figura "perseguidora" lleva un claro tocado en la cabeza, así que no se remanga nada, es uno de los pobladores canarios. Además lo de las sotanas queda para la imaginación de cada uno. Incluso si lo fueran ¿no sería una representación de la matanza de los misioneros de Telde que fueron despeñados?
"La Figura 6 repite casi la misma escena: dos figuras corriendo hacia el primer plano mientras al fondo es perfectamente distinguible el perfil de Sudamérica, y un árbol al lado de lo que podría ser una isla. Es muy curiosa la semejanza de este con el drago, una de las plantas características de la flora canaria." (Págs. 275-276)
En realidad se trata de manchas que parecen formar parte de las piernas de la figura. El supuesto drago parece una seta.
Y con esto termina, de momento, la intervención del Sr. Hurtado al que volveremos a encontrarnos en el siguiente (y último) capítulo, pero antes debemos concluir con los Templarios y su virgen negra que tiene la cara blanca.
-Continuará-

Decimocuarto misterio jocoso: Templarios destemplados (y XIII)

Viene de aquí
Después de tan impactante entrevista entre el Sr. Hurtado y D. Lorenzo sucede una cosa muy extraña, ambos deciden actuar como siameses:
"Sumidos en un profundo abrazo él siguió su camino, y yo continué por la senda..." (Pág. 276)
Camino y senda que, supongo, coincidirían porque si no es un tanto difícil que pudieran hacerlo mientras permanecían "sumidos en un profundo abrazo". Bueno, en realidad también es un poco "jodido" el ponerse a andar con alguien abrazado a ti, pero ya se sabe que hay gente para todo. Supondremos que es una nueva "metedura de pata" del Sr. Fernández Bueno y continuaremos siguiendo sus andanzas.
"El último eslabón nos esperaba de nuevo en Adeje. La iglesia, gracias a la intervención de José Gregorio, abría sus puertas a primera hora de la mañana para poder llevar a cabo la visita al recinto." (Pág. 277)
Bueno, y después de la intervención intercesora de D. José Gregorio ¿qué sucede?
"A la derecha, cerrada con un candado de gran tamaño y una rejería impenetrable, se encontraba la talla más polémica de las islas: la reproducción de la supuesta imagen de la Candelaria. Y sí, supuesta, porque la "verdadera", la patrona de estas tierras era venerada en la localidad del mismo nombre, a una hora de camino en dirección norte." (Pág. 277)
Vaya por Dios. D. Lorenzo tampoco se ha enterado de la verdadera historia de ambas tallas. A ver si lo explicamos. La escultura original (después diremos algo de la hermosa leyenda que la rodea) se encontraba en Candelaria (la advocación de la Virgen dio nombre al santuario y, posteriormente, a la localidad). De esta talla se hicieron versiones de la que la más antigua (y ya del S. XVII, según parece) es ésta de Adeje. Por desgracia, en noviembre de 1826, una riada arrastró la escultura de Candelaria de la que nunca más se supo. Para paliar esta pérdida, los dominicos (encargados del santuario de Candelaria) solicitaron a los señores de Adeje el préstamo de su escultura por su gran parecido con el original con motivo de la festividad de la Candelaria (2 de febrero) de 1827. Mientras tanto el gran escultor Fernando Estévez del Sacramento recreaba la original, un encargo difícil pero que, parece ser, logró concluir a plena satisfacción de los fieles (en mi opinión la talla es, realmente, muy hermosa). Por tanto, la imagen "verdadera" no se encuentra ya en parte alguna.
"¿Por qué entonces era importante, transcendental incluso para algunos, el mensaje que escondía esta otra virgen? Con solo echar un vistazo a su vestimenta, más concretamente al manto, esta cuestión quedaba más que saciada. Sobre el telar azul sembrado de estrellas de ocho puntas, aparecían letras, muchas y diferentes, dispuestas de manera aparentemente anárquica. ¿De dónde procedía tan extraña representación?" (Pág. 277)
Pues procedía de la imagen original, de la hoy perdida talla de Candelaria. Claro que para "extraña representación" la de la Virgen con un "telar azul sembrado de estrellas de ocho puntas". Conocía la Virgen de la Rueca, pero la Virgen del Telar es una novedad (sin ironía, esto es una nueva "metedura de pata" de D. Lorenzo porque lo que quería decir es "la tela").
A continuación, el Sr. Fernández Bueno reproduce la leyenda de la Virgen de Candelaria tal y como la escribió Fr. Alonso de Espinosa en 1594, es decir, casi doscientos años después de sucedidos los hechos. Dado que es una leyenda interesante (en mi opinión) les hago un breve resumen.
En torno al año 1400 (recuérdese que la conquista de Tenerife acabó en 1496) dos cabreros guanches vieron una mujer con un niño en brazos en la playa de Chimisay. Como las cabras no se movían por estar contemplando a la desconocida y los guanches tenían el tabú de que no podían hablar con mujeres en lugares solitarios, hicieron señas a la desconocida para que se apartase, pero ésta continuaba inmóvil. Uno, entonces, quiso arrojarle una piedra, pero el brazo se le quedó muerto. El otro, sacó su cuchillo de piedra para apuñalar a la mujer, pero el arma se volvió contra él. Ante esos prodigios, los cabreros optaron por avisar a su mencey, Acaymo de Güímar, que se transladó a Chimisay. Allí vieron que la mujer era, en realidad, una escultura que el mencey quiso transladar a su cueva. Cuando los dos cabreros tocaron la talla quedaron sanados de sus heridas. Entonces, el propio Acaymo la condujo hasta que notó como su peso aumentaba extraordinariamente por lo que tuvo que pedir auxilio (en ese punto se construyó posteriormente la ermita del Socorro). Finalmente, pudo ser conducida a la cueva de Acaymo en Chinguaro. Un guanche de nombre Antón, que había sido capturado y cristianizado por los castellanos, pudo escapar y regresar a su tierra. Al contemplar la imagen, les explicó que era María, la madre de Jesús por lo que pasó a ser adorada como Chaxíraxí, la que carga al que sostiene el mundo, produciéndose un sincretismo entre la religión guanche y la católica que favoreció la posterior cristianización de la población tinerfeña.
Con fama de obrar numerosos milagros, la Virgen fue robada por los castellanos, pero se produjo una epidemia de peste que atribuyeron a la cólera celestial por el sacrilegio cometido por lo que fue devuelta a los guanches. Con el tiempo, los lugares en los que estuvo se convirtieron en ermitas y se construyó lo que hoy es un gran santuario a orillas del mar.
Dejando aparte la cuestión de si se trató de un montaje castellano para facilitar (o eso esperaron ellos) la posterior conquista militar, una invención posterior para defender a los guanches que estaban sometidos a un régimen esclavista, un mito que sirviera de excusa para la cristianización de las creencias y lugares de culto guanches... ¿qué pintan aquí los Templarios?
"Los años pasaron y la conquista de las islas se hizo efectiva de la mano del normando neotemplario Jean IV de Bethencourt, quien partió del antiguo y laureado puerto de La Roselle para ocupar aquel territorio hostil y diabólico. Y entraron en escena los españoles." (Pág. 279-280)
Por de pronto me gustaría que me explicase lo de "neotemplario" de dónde se lo ha sacado o si es mero fruto de su fértil imaginación. Por otra parte, los castellanos estuvieron en escena desde un principio puesto que en 1344 el Papa concedió el señorío de las Islas a D. Luis de la Cerda pese a la protesta de los portugueses. Por eso Enrique III llegó a un acuerdo con Jean de Bethencourt para que éste conquistara el archipiélago, tarea que inició en 1402 junto a Gadifer de La Salle en una expedición que partió inicialmente de La Rochelle, pero cuya última escala fue Cádiz. Además, la conquista de las Islas no se hizo efectiva entonces porque Jean de Bethencourt no pudo pasar de dominar Lanzarote, Fuerteventura y Hierro. Hasta la conquista de Tenerife pasaron 94 años (para entonces Jean de Bethencourt estaba "criando malvas") en los que los castellanos hicieron gala de una brutalidad sin límites y sufrieron algunas derrotas increíbles.
"Tenerife, por aquellas fechas de 1425 estaba regentada por menceys, que con mano firme y espada afilada se impusieron al incesante y efectivo avance de los castellanos, dispuestos a arrebatarles sus tierras, sus casas y su milenaria cultura." (Pág. 280)
Pues no seré yo el que desmienta la mano firme de los menceys ni su espíritu de resistencia al invasor (ambas cosas quedaron más que demostradas en el campo de batalla), pero la conquista de Tenerife se inició en serio en 1492 (expedición de Maldonado) y fue lograda por la segunda expedición de Alonso Fernández de Lugo en 1495-96 después de que su primer intento (1494) acabara en una resonante derrota en Acentejo. Por cierto, la conquista se vio favorecida precisamente por las disputas internas de los menceys guanches y a éstos les hubiera encantado tener espadas afiladas o romas.
¿Y todo esto a qué viene? Pues a nada porque lo que realmente importa no es eso, es esto:
"Al margen de la historia milagrosa y legendaria, si algo captaba mi atención sobremanera y que desde años atrás había sorprendido a los "buscadores", esto era el número de letras que están grabadas en sus vestimentas." (Pág. 282)
"El transcendental enigma aumenta al comparar las letras que el ilustre prelado transcribiera en su día con las que actualmente cubrían el manto, y una vez más saltaba la sorpresa: poco o nada tenían que ver unas con otras. ¿Quién, pues, estaría interesado en que no se conocieran las auténticas grabadas con cuidado esmero? El silencio era nuevamente la evidencia de que algo se quiso ocultar..." (Págs. 283-284)
Es desde luego un enigma extraordinario. Fr. Alonso de Espinosa transcribió las inscripciones que se encontraban en la Virgen de Candelaria. El Sr. Fernández Bueno transcribe las que aparecen en la Virgen de Adeje y se extraña de que no coincidan. Y sí, la talla de Adeje está inspirada en la original de Candelaria pero no es igual. Obviamente, el escultor copista "pasó" de intentar reproducir un conjunto de letras que para él no tenían ningún sentido y puso las que quiso.
Mucho antes de que D. Lorenzo la emprendiera con este tema, el mitólogo Rudolf Otto acudió a Candelaria y allí se extrañó por la representación de las siglas N.A.R.M.P.R.L.M.O.T.A.R.E (que coinciden con las que Fr. Alonso de Espinosa indica que se encontraban grabadas en el cuello del vestido, pero no con las que aparecen en Adeje). Como le sorprendió preguntó por su significado. Le contestaron que quería decir:
"Non Alta Regum Mundi Palatio Requiro. Litora Malo Oceani Tenerifica Abitare, Reliquens Excelsa."
"En cuanto a su presencia, poco se puede decir más allá de observarla con detenimiento: "morena" de color, con los ojos visiblemente rasgados, porta en su mano derecha un cabo verde de vela, y en su izquierda un niño desnudo que a su vez sujeta entre las manos un pájaro negro -según Espinosa, el ave era de color amarillo. Nueva contradicción-." (Pág. 284)
Pues espero que la próxima vez la contemple con mayor detenimiento y así se dará cuenta de que la Virgen de Adeje tiene un hermoso color sonrosado y además es rubia (vamos, que parece una sueca recién llegada a Tenerife). La que es de un hermoso color moreno (negro) es la de Candelaria. Además, la Virgen no es zurda, lleva al niño en su derecha y la vela en la izquierda.
En fin, después de no darse cuenta de que la presunta virgen negra es blanca (ya hace falta estar despistado) remata la faena añadiendo dos notas delirantes a pie de página:
"El culto a las vírgenes negras es anterior al cristianismo , y es posible que nazca en las riveras de Nilo, con la diosa Isis. Su sentido iniciático es muy importante. Dichas tallas están datadas generalmente entre los siglos XI y XIII, según afirma cierta tradición esotérica, potenciada su aparición por los monjes de Cluny.
De un modo u otro los caballeros templarios trajeron para sí esta adoración a la imagen precristiana de la Madre Tierra, maquillándola bajo la presencia de la Señora y encerrando en ella parte de sus secretos." (Pág. 284)
Por de pronto, antes de ponerse a buscar explicaciones para un hecho es muy conveniente cercionarse de que el hecho existe. Por ejemplo, sobre la Virgen negra de la que se han dicho más tonterías es la de Monserrat. Pues bien, al restaurar la imagen se comprobó que la Virgen era, en origen, blanca. En su día escribí conjuntamente con Pedro Luis Gómez Barrondo una nota sobre esto que pueden encontrar aquí. Por tanto, lo primero que tendrían que hacer Ean Begg (autor del divertidísimo libro "Las vírgenes negras") y compañía es empezar por investigar cuáles de las Vírgenes negras lo eran desde un principio. En el caso que nos ocupa, el de la virgen de Candelaria, no deja de resultar sospechoso que una copia antigua de una Virgen negra sea blanca. Por desgracia, al haberse perdido la imagen original ya no se puede comprobar nada a este respecto.
Ya que estamos con este tema ¿qué tienen que ver los Templarios con esto? Porque si las supuestas Vírgenes negras comienzan a aparecer en el S XI, mal puede ser por influencia templaria puesto que la Orden se fundó en el S XII.
Claro que también me gustaría saber qué pinta Isis en esta movida de las Vírgenes negras.
Ah, y supongo que cuando habla de las "riveras del Nilo" quería decir las "riberas del Nilo" porque el comparar al Nilo con un arroyo es un tanto desproporcionado.
"Sin embargo también hay quien apuesta por el hecho de que se trata en realidad de imágenes precristianas, vinculadas a cultos paganos, y se recuerda que a la diosa Isis en ocasiones se la representa de color negro y en su regazo reposa el niño Horus en una postura exacta a la que tienen en muchos casos estas vírgenes con el niño." (Pág. 284)
Ya, es que en ocasiones se la representa de color negro. Bueno, tal vez haya que ponerse a buscar vírgenes azules, verdes, doradas... además de en color carne. ¿Hay algún color que no valiera para esta presunta identificación? Claro que la de la postura de la medre con el hijo también es para nota. ¿En cuántas posturas se puede representar una madre con un hijo? Claro que hay veces que esa postura es idéntica. También lo es cuando se trata el tema de la maternidad sin connotación religiosa alguna. De verdad que yo no he visto a ninguna madre sostener a su hijo sujetándole los pies y poniéndole cabeza abajo.
Después de tan divertidas afirmaciones, el Sr. Fernández Bueno se va a dar una vuelta por Adeje y ¿cómo no? encuentra algo de lo más misterioso:
"Era curiosa la forma del inmueble... En lo que aparentaba ser la puerta de entrada, sobre esta aparecía una gran cruz de ornamentada decoración, pintada de rojo y negro con dos círculos primorosamente realizados a ambos lados. Al recorrer el desconcertante cortejo no pude evitar recordar la estructura de un templete egipcio... ¡Ridículo! No podía ser... (Pág. 285)
Por una vez y sin que sirva de precedente estamos de acuerdo, es ridículo. Sin embargo, D. Lorenzo es capaz de superarse y consigue llamarse por teléfono. Perdón, comunica con el magistral Geofredo que lía la madeja hasta extremos inverosímiles (algo en lo que es un experto):
"Es probable que sin saberlo hayas pisado los restos de "La Cocina"." (Pág. 287)
""La Cocina"... Es posible que sean los restos, o al menos un edificio reconstruido sobre los mismos, de lo que fue la antigua encomienda que los templarios poseían en Tenerife." (Pág. 287)
¡Qué arte tienen estos dos! Si se molestaran en preguntar de vez en cuando a la gente de la zona se evitarían estos disgustos. Lo que el Sr. Fernández Bueno ve es la llamada Casa Fuerte que fue construida con posterioridad al 1555 porque fue en esa fecha cuando Pedro de Ponte recibió autorización para edificarla (Real Cédula de 2 de mayo de 1555) con el fin de poderse proteger de los ataques piratas.
Fue muy reformada por Domingo José Herrera y Rojas, conde de La Gomera, en el S XVIII, época en la que se construyó la cocina (¡toma restos de la encomienda templaria!)
Además de vivienda y fortaleza, fue un ingenio dedicado al cultivo de la caña de azúcar. La Casa Fuerte, que dejó de ser residencia señorial tras la muerte de Domingo José Herrera y Rojas, quedó muy dañada por un incendio ocurrido en 1902. Fin del misterio, con mi más efusiva gratitud al Ayuntamiento de Adeje por la información facilitada.
Sin embargo, el Sr. Fernández Bueno no ceja en su empeño de encontrar misterios en Adeje, así que la emprende con la cabeza redonda de la que ya hablamos en la anterior entrega. Geoffrey se lo aclara (o algo así):
"Te añadiré que los brigantes de Yorkshire reverenciaban a Brigit, diosa madre, que según el investigador Ean Begg era asociada "especialmente con el culto de la Virgen negra a través de la fiesta de Imbolc, uno de los primeros días del trimestre celta, que tuvo lugar el día uno de febrero, en la actualidad festividad de Santa Brígida, que coincide con la Candelaria"." (Pág. 288)
Pues además de que Imbolc-Santa Brígida (1 de febrero) no coincide con la Candelaria (2 de febrero), ambas festividades no tienen nada que ver porque Imbolc sólo se celebraba en Irlanda mientras que la fiesta de la Candelaria se inició en el Mediteráneo oriental. No obstante, sí hay un hecho curioso. Hoy se celebra en algunos lugares el Imbolc el dos de febrero, pero éste es uno de los casos en los que no hay una cristianización de una fiesta pagana sino una paganización de una fiesta cristiana (como ya dijimos, el Imbolc original se empezaba a celebrar la tarde del 31 de enero y concluía el día 1 de febrero. La extensión al día 2 es contemporánea).
"Por un lado hay una relación entre los cultos celtas y dichas cabezas con las vírgenes negras, y por otro lado, el miembro mutilado podría, y matizo la duda, representar a un baphomet templario. Todo asociado en un mismo templo." (Pág. 288)
Esto... ¿en qué templo está todo eso asociado? Porque en Santa Úrsula de Adeje por de pronto no hay Virgen negra alguna. Pretender que en Canarias pintaban algo las festividades celtas es para nota y, además, tampoco hay ningún baphomet templario porque esta iglesia no es una mezquita (en realidad, al prohibir la religión musulmana las representaciones humanas tampoco en ellas hay Baphomets templarios). ¿Que a qué viene esto? Pues muy sencillo. Al ser interrogados por la Inquisición (y ya sabemos qué significa en esos casos lo de "interrogados") los templarios de Carcassonne, Galzeran de Montpezant declara que su preceptor le mostró un ídolo dorado "in figuram Baffometi" [1] (Tomo V, Pág. 25). Ramón Rubei declara que su preceptor le mostró una madera en la que estaba pintada una "Figura Baffometi asoravit obsculando sibi pedes, dicem Yalla verbum Sarracenorum." [1] (Tomo V, Pág. 25). En Florencia, Bernardo de Tarma declara que en un Capítulo uno de los templarios les pidió que adorasen una cabeza diciendo: "istud caput vester Deus est et vester Mahomet." [1] (Tomo V, Pág. 26). Es decir, que el Bafomet o Baphomet templario es, ni más ni menos, que una representación del profeta Mahoma que en occitano (lengua hablada en Carcassonne) de la época se había convertido en Bafomet como queda atestiguado en un poema del S XIII:
"ja nul hom que Jezu Christ creza
Non remanra, s´el pot, en est paes;
Enans fara bafomairia
Del mostier de Sancta Maria." [2] (Pág. 187).
Pues el maestro Geoffrey no se entera de esto (dudo de que se entere de nada) y nos obsequia con este par de perlas:
"Como ya habrás sospechado es más que obvia la relación entre la cabeza de Osiris -no olvidemos la barba propia de los dioses egipcios- y el Baphomet -también una cabeza- y eso se debe a que en determinados círculos de la Orden se celebraban los ritos osiríacos de resurrección." (Pág. 289)
Bueno, tal vez haya que ver la obvia relación existente entre las cabeza de San Juan Bautista, William Wallace... con las de Osiris y el Baphomet. Todas son cabezas cortadas y con barba. Fuera de eso ¿en qué se basa tal relación? Por cierto, la descripción de la cabeza templaria en ocasiones incluye pies (como en el caso de Carcassonne antes citado) lo que la debe convertir en la cabeza más completa de la historia. Por descontado que ningún templario se refiere a los ritos osiríacos ni de resurrección ni de ningún otro tipo.
"He de informarte que baphomet es una corrupción fonética de una palabra egipcia cuya traducción aproximada sería "la sede del ba"." (Pág. 290)
Pues nada, ya sólo falta que nos aclare dónde aprendieron los templarios de Carcassonne a hablar el egipcio antiguo. ¿En un curso por correspondencia?
En fin, que con este despelote acaba el capítulo dedicado a los Templarios. Ahora comienza el último (¡por fin!) que se dedica a Colón (el detergente no, el descubridor).
NOTAS:
[1] Citado en Historia General De Los Caballeros Del Temple. Mateo Bruguera. Ediciones Alcántara S. L. Madrid, 2000.
[2] Citado en Los Templarios. Regine Pernaud. Trad. Anne-Hélène Suárez Girard. Trabajo incluido en el libro Elogio de la nueva milicia templaria. Bernardo de Claraval. Trad. Iñaki Aranguren. Col. Biblioteca Mediecal, Ed. Siruela. Madrid, 2005.
-Continuará-

Último misterio jocoso: Colón y Colombo (I)

Viene de aquí
Resulta curioso que una de las figuras históricas más importantes sea, a la vez, un inmenso enigma. La razón para ello no es que fuera un desconocido en su época ni que los documentos relacionados con su biografía se hayan perdido en ninguna catástrofe. No, D. Cristóbal Colón, descubridor (y me importa un bledo que llegaran antes los vikingos porque su estancia en el Nuevo Continente no supuso ninguna consecuencia ni en Europa ni en América) del continente que no lleva su nombre, fue el primero que no quiso ser explícito en relación con su propia persona. En tan curioso proceder fue hábilmente secundado por su hijo Hernando en su Vida del Almirante D. Cristóbal Colón que consigue no aclarar casi nada sobre la niñez y juventud de su padre, incluso alguna de las cosas que dice sobre él no es cierta (sus estudios en Pavía). Con ese silencio, D. Cristóbal posiblemente quiso ocultar sus pobres orígenes y su pertenencia a una familia de nulo lustre. Si a ello unimos la obsesión de algunos por convertir a Colón en paisano suyo para lo que no dudan en acusar a los demás de falsificar documentos, hacer lecturas torticeras... podremos comprender el follón que rodea a su persona y que precisaría de la sagacidad del teniente Colombo para desenredar la madeja.
Todo ello facilita la apropiación del personaje histórico para fines más o menos confesables, carro al que no duda en subirse D. Lorenzo (no vaya a ser que se lo roben como a Manolo Escobar).
En este último (y por fortuna breve aunque esto no suponga que sea bueno) capítulo, el Sr, Fernández Bueno comienza por poner en duda el lugar de su nacimiento:
"Pero la historia, o más bién aquellos que la redactan, afirman que el enigmático personaje pudo tener su cuna entre los verdes montes de la Galicia profunda; en tierras extremeñas, pagos estos propicios para gestar futuros conquistadores; e incluso, aseguran los menos, que su origen, judío, estaría ubicado en cierto archipiélado español..." (Pág. 295)
Esto supone una forma de jugar con las palabras. En efecto, D. Cristóbal "pudo tener su cuna" en todos esos lugares. Es más, incluso pudo tenerla en Bilbao, París o Londres. Bastaba para ello que su señora madre hubiera estado en alguna de esas localidades cuando dio a luz a su hijo, pero la cuestión es que no fue así. Prescindiendo de nacionalismos mal entendidos, podemos sostener que Cristóforo Colombo nació en Génova. En el Capítulo V de la obra de Hernando Colón este dice:
"Y porque no estaba lejos de Lisboa, donde sabía que se hallaban muchos de su nación genovesa, lo más presto que pudo se fue allí, donde siendo conocido dellos, le hicieron tanta cortesía y tan buen acogimiento que puso casa en aquella ciudad y se casó."
En fin, no obstante se puede decir (de verdad que hay quien lo sostiene) que Hernando Colón no sabía dónde había nacido realmente su padre (de paso y por el mismo precio, también aseguran que Hernando no sabía cuál era el verdadero apellido de su familia porque asegura que era Colombo y para las hipótesis mallorquinista y catalanista interesa que éste fuera en realidad Colom) e, incluso, que toda la obra es una falsificación y que no fue escrita por Hernando pese a que el testimonio de Bartolomé de las Casas apoya la autenticidad de la obra.
Peor lo llevan los partidarios de las teorías galleguistas, catalanistas, mallorquinistas... si se les menciona el llamado "documento Assereto" (el nombre se debe a su descubridor, Ugo Assereto, que lo localizó en 1904 en los archivos del notario Girolamo Ventimiglia). En el citado documento, fechado el 25 de agosto de 1479, aparece Cristoforo Colombo, ciudadano de Génova de unos 27 años de edad, que había sido enviado por Paolo di Negro a adquirir una partida de azúcar a la isla de Madeira. Como no hay forma de mantener la falsedad de este documento, los partidarios de las tesis no genovesistas aseguran que este Cristóforo Colombo no es Cristóbal Colón. Sin embargo, el testamento del Almirante Cristóbal Colón redactado en Valladolid el 19 de mayo de 1506 contiene unas mandas entre las que figura:
"A esos mismos herederos y a los herederos de Paulo Negro, ginovés, cien ducados o su valor; han de ser la mitad a los unos herederos y la otra a los otros."
¿Falta algo más? En su testamento, Hernando Colón dice que su padre era "jinovés".
"A los treinta años, y ya fijada su residencia en Portugal, contrajo matrimonio con la joven Felipa Monis, a la sazón hija del capitán de Porto Santo, en las Azores, por lo que los viajes de Colón a las islas se sucedieron durante años con relativa asiduidad." (Pág. 296)
Dos errores en un único párrafo, el Sr. Fernández Bueno no deja de superarse. Me encanta eso de "a la sazón hija". No sabía yo que podía dejarse de ser hija de alguien, que en este momento eres hija de fulanito y mañana no. En fin, no nos regodearemos en los continuos errores léxicos de D. Lorenzo y nos concentraremos en las otras equivocaciones. Felipa Monis (o Moniz) de Perestrello era hija de Bartolomeo Pallastrelli (en Portugal, Bartolomeu Perestrello) que había sido capitán (gobernador) de Porto Santo pero que en el momento de la boda entre su hija y D. Cristóbal (en 1480) no lo era por la sencilla razón de que había fallecido en 1457. Por cierto, la isla de Porto Santo de la fue nombrado capitán D. Bartolomeu no está en las Azores y sí en Madeira. Se equivocó la paloma, se equivocaba...
"El joven Cristóbal entró en contacto con su nuevo mentor, y durante años recibió las enseñanzas de un Toscanelli ilusionado y feliz; no en vano había hallado un discípulo dispuesto a llevar a cabo el sueño que él, durante largas décadas de estudio, abrazó sin llegar a hacerlo realidad jamás." (Pág. 296)
Toscanelli jamás fue maestro de Colón y las supuestas cartas que se cruzaron son apócrifas. Es más, si hubiera sabido lo que Colón pensaba de la distancia entre Lisboa y Cipango (Japón) se hubiera partido de risa. Toscanelli ya partía de un error, considerar que la circunferencia de la Tierra era menor de lo real (29.000 kilómetros en lugar de los 40.000 kilómetros reales, error que, por cierto, repetía el de Ptolomeo que, a su vez repetía el de Posidonio de Apamea), así que estimaba esa distancia en 125º. Colón, con la maravillosa autoridad geográfica del apócrifo veterotestamentario IV Libro de Esdras en la que se decía que Dios había creado seis partes de tierra y una de agua, redujo esa distancia a poco más de 51º (es decir, menos de la mitad de lo que sostenía su "maestro" Toscanelli). Desde Alfagrano se pensaba que cada grado tenía 56,75 millas y, por tanto, Colón pensaba que Cipango estaba a unas 2900 millas de Lisboa. D. Cristóbal cometió aquí un nuevo error, pensar que las millas de Alfagrano eran millas itálicas (1.477,5 metros) cuando eran millas árabes (1973 metros). Considerando que la separación real entre Lisboa y Japón es de 210º podemos hacernos una idea de lo que hubiera sucedido de no haberse topado Colón con América. Sencillamente, la distancia real entre Portugal y Japón es el cuádruple de lo que estimó D. Cristóbal.
"Aún así, con varias decenas de presidiarios, algo más de treinta notarios y ningún sacerdote..." (Pág. 300)
Y creo que también con "zezenta zaduceoz zodomitaz" (¿se acuerdan de "La vida de Brian" antes de que la "asesinaran" con el doblaje?). Vamos a ver, el listado de la tripulación redactado por el propio Colón deja bastante claro, pese a que falta una de las hojas que componían la relación, que había marineros, grumetes, criados... lo habitual,porque los problemas que tuvo D. Cristóbal para la recluta desaparecieron en cuanto se supo que los hermanos Pinzón iban con él. Puede que hubiera algún presidiario, pero no eran decenas como tampoco eran algo más de treinta notarios (¿para qué?). De hecho, que sepamos, en el primer viaje de Colón fueron Rodrigo de Escobedo como escribano y Rodrigo Sánchez de Segovia como veedor. Aquí pueden encontrar un artículo sobre la tripulación del primer viaje de Colón.
"El 11 de agosto, los "expedicionarios" arribaron a las costas de Canarias. La mayor parte de ellos jamás había salido anteriormente de sus pueblos o provincias,..." (Pág. 300)
Claro, claro. Se habían hecho marineros navegando por el río de su pueblo...
"El paso de los días fue haciendo mella en aquellos desarrapados, y el miedo a un motín comenzó a rondar en el alcázar de las tres naves." (Pág. 300)
Aquí pueden encontrar lo que queda del Diario de Navegación de Colón que está recogido en la obra de Fray Bartolomé de las Casas. Por lo que dice, no parece que la situación fuera nunca tan crispada como para esperar un motín. Sencillamente, después de varios falsos anuncios de que se divisaba tierra, estaban nerviosos por lo prolongado del viaje, pero D. Cristóbal pudo calmarlos sin problemas.
"El almirante ofeció, a modo de incentivo para ellos, y de leve respiro para él, 10.000 madaveríes para aquel que gritara ¡tierra! La situación se tornaba insostenible. La rebelión se percibía en el ambiente, hasta que... El 12 de octubre Rodrigo de Triana anunció, extasiado, roto de emoción, la consecución de un sueño: "¡Tierra! ¡Tierra!"." (Pág. 302)
Menos lobos, Caperucita. El premio de los 10.000 madaveríes no lo prometió Colón sino los Reyes Católicos. Lo que hizo D. Cristóbal cuando las señales de tener tierra cerca eran ya evidentes fue añadir a la recompensa un jubón de seda. Unas horas antes (siendo aún el 11 de octubre) de que el conocido como Rodrigo de Triana (al parecer se llamaba Juan Rodríguez Bermejo) gritara ¡Tierra! el propio Colón había visto un fuego, indicio seguro de estar cerca de una costa (motivo por el que el Almirante se embolsó la recompensa prometida).
Después de este repaso a la vida y primer viaje a América de D. Cristóbal, D. Lorenzo se reúne con D. José Antonio Hurtado que ya si nos había dejado sin ternilla con sus "conocimientos" históricos y cartográficos ahora se dispone a hacer lo propio con la Paleografía y la Lingüística. Lean, lean:
"San Cristóbal, Xpforum, el que porta a Cristo, es uno de esos santos que la Iglesia parece haber adaptado de leyendas y mitos anteriores..." (Pág. 302)
Pues sí, al igual que San Jorge. Lo que no sé es qué demonios se supone que significa Xpforum. Si lo que quería era señalar el nombre originario (en griego) de Cristóbal éste es Cristóforos. Lo de Xpforum, la verdad, parece alguna referencia a una reunión de usuarios del último sistema operativo de Microsofot...
"Si aceptamos que Colón es la castellanización de Colombo existe un primer paso con la pérdida del "bo" que nos da Colom. Es factible pensar que ya desde su etapa portuguesa el nauta de los Católicos puede aparecer como Colom, que leído en el sentido hebreo -de derecha a izquierda- nos daría "Moloc", antiguo conocido del pueblo de Israel, nada menor que el señor de la "Gehena"y cuya misión consiste en mantener en el fuego perpetuo a aquellos que durante su vida ofendieron a Yahvé -lo que en la tradición cristiana es el infierno-" (Págs. 302-303)
¿Por qué hemos de aceptar tal cosa? Lo que dice Hernando Colón sobre el cambio de apellido familiar es lo siguiente:
"le vino A propósito el sobrenombre de Colón, que él volvió a renovar, porque en griego quiere decir miembro, porque siendo su propio nombre Cristóbal, se supiese de auténtico, es a saber, de Cristo, por quien para la salud de aquellas gentes había de ser enviado; y luego, si queremos reducir su nombre a la pronunciación latina, que es Christophorus Colonus..." (Capítulo I)
No se trata, por tanto, de una castellanización de Colom sino que era Colón que es la palabra que griego significa, como dice Hernando, "miembro" o "extremidad". Otra cosa es que al existir ya el apellido Colom a veces se confundieran ambos. Por cierto ¿el apellido Colom también deriva de la lectura de derecha a izquierda de Moloc? Porque yo juraría que Colom es paloma es catalán, por cierto, lo mismo que significa Colombo en italiano.
"Aquí varios historiadores profesionales, Consuelo Varela, por ejemplo, se han preguntado si es que Colón se comparaba con Moisés, más los judíos no salieron "contra" Moisés, lo que permite saber que la frase pertenece al documento que se conoce como Biblia Medieval Romanceada, una de cuyas copias se conserva en El Escorial, y que proviene en parte de los textos hebreos; " (Pág. 303)
Que yo sepa, toda Biblia proviene en parte de los textos hebreos bien como traducción directa de este idioma bien de traducciones indirectas al griego (Biblia de los Setenta) o al latín (Vulgata).
"Si observamos con detenimiento la figura podemos darnos cuenta de un detalle que se les ha escapado a todos los historiadores profesionales: Colón es prácticamente el único que conoce la numeración arábiga -y la griega- mientras que todos los demás entienden únicamente las cifras romanas." (Pág. 304)
Pues si los historiadores (profesionales o aficionados) no hacen ni caso de ese detalle harán muy bien, porque es falso. La numeración arábiga (más propiamente hindú) se conoce en Occidente desde las obras del Papa Silvestre II (muerto en 1003). Aunque en un principio sólo se empleó en matemáticas, astronomía, astrología... las ventajas de esta numeración sobre la romana acabaron por imponerse y, precisamente el S XV fue el de la definitiva supremacía de los números arábigos gracias a la imprenta.
"Los números árabes son conocidos en la cristiandad por unas pocas personas y no se generalizan hasta casi el siglo XVII, así que, ¿cómo se explica la construcción de un cinco?" (Pág. 304)
Pues, sencillamente, recordando que la afirmación inicial es falsa, que la numeración arábiga no era conocida por unas pocas personas. Por ejemplo, este documento está fechado en 1492 (así, con numeración arábiga), o este otro que lo está en 1502. Salvo que quiera sostener que se fecharon de una forma tan "esotérica" para que nadie supiera cuando se habían redactado, la explicación alternativa es que la numeración arábiga era mucho más conocida de lo que supone el Sr. Hurtado.
"-Colón explica cómo debe realizarse este anagrama al establecer su Mayorazgo para que todos sus descendientes lo utilicen en la forma que él lo hace-. Lo que se ve claramente en las dos primeras líneas son 3 números 5, y no tres letras S como se viene repitiendo;" (Pág. 304)
Bonita forma de enmendarle la plana al propio D. Cristóbal porque éste en la Institución del Mayorazgo dice:
"Y después de aver heredado y estado en posesión d´ello, firme de mi firma la cual agora acostumbro, que es una .X. con una .S. ençima y una .M. con una .A. romana encima, y encima d´ella una .S. y después una .Y. greca con una .S. encima con sus rayas y bírgulas como agora hago y se parecerá por mis firmas, de las cuales se hallarán y por esta parecerá. Y no escribirá sino "El Almirante", puesto que otros títulos el Rey le diesse o ganase, y esto se entiende en la firma y no en su ditado, que podrá escribir todos sus títulos como le plugiere, solamente en la firma escripta "Almirante"."
¿Cómo van a ser cincos si Colón dice "una .S."? ¿Cinco tiene género femenino? Curioso, pero vamos a la imagen que encabeza este artículo y que es una reproducción de la extraña firma que emplea Colón en esta época. ¿La han visto bien? Fíjense en las tres eses (que para el Sr. Hurtado son cincos) y compárenlas con la ese mayúscula con la que termina la palabra XpoFERENS al final de la imagen. Son idénticas. Ahora comparen los supuestos cincos con este dígito en el 65 que aparece en el documento en la penúltima línea de texto antes de la firma. No se parecen. Por tanto los supuestos cincos no son tales sino eses, como se ha venido diciendo siempre con toda razón.
"los números en la época de Colón se situaban entre puntos para distinguirlos de las letras,..." (Pág. 304)
No es verdad. Volvamos a la imagen que encabeza este artículo. El 65 no está entre puntos porque es innecesario. No hay letras con las que pueda confundirse (bueno, siempre que el lector no sea el Sr. Hurtado, claro). Por contra, lo que sí aparece entre puntos es XpoFERENS que tal vez tenga la amabilidad de explicarnos de qué número se trata (y no se preocupen que ya llegaremos a ese punto).
"Además la A es "alfa" -las letras griegas minúsculas son un "invento" de finales de la Edad Media. Hasta entonces únicamente existían las letras griegas mayúsculas-" (Pág. 304)
La parida sí es mayúscula. Por de pronto, como ya dijimos, el propio D. Cristóbal dice que es una ".A. romana" así que no pretenda convertirla en una alfa mayúscula porque no cuela. Por otra parte, las letras griegas minúsculas no son ningún invento de finales de la Edad Media. Veamos, para comprobarlo, una imagen de P52, el fragmento de un texto evangélico más antiguo que se conserva (Cc. 125-130 D. de C.).
Después de que ha convertido las eses en cincos y la a mayúscula en una alfa (y ésta, a su vez en su valor numérico de 1) el Sr. Hurtado comienza a sumar y restar hasta obtener unas citas bíblicas que no vienen al caso porque, como ya hemos visto, desde el principio ya es todo un puro disparate. Después sigue con la firma:
""XMY", forma la tercera línea del anagrama y viene de Xaume de MaYoriga, nombre que adoptó el cartógrafo hebreo mallorquín Yehuda Cresques, coautor junto con su padre Cresques Abraham del Atlas Catalán de 1375 que se conserva en la Biblioteca Nacional Francesa. Cresques emigró a Portugal y fundó junto con Enrique "el navegante" la escuela cartográfica de Sagres que hoy niegan algunos historiadores lusos." (Pág. 305)
El lío que monta aquí es considerable. Yehuda, autor junto con su padre Abraham Cresques del Atlas Catalán, cuando se convirtió al cristianismo adoptó el nombre de Jaume Ribes no el de Jaume de MaYoriga y nada tuvo que ver con la escuela de Sagres porque murió en torno a 1410 (antes del establecimiento en Sagres de Enrique el Navegante). El cartógrafo mallorquín que sí tuvo que ver con ella fue Jacome de Mallorca que no es Jaume Ribes por mucho que algunos se empeñen en identificarles.
¿Es casualidad que el infante Enrique por tres veces consecutivas y como maestre de la Orden de los Caballeros de Cristo solicitó a Juan II de Castilla la "merced" de las islas de La Gomera y Hierro, y que al serle denegada hizo que reclutase un ejército de 25.000 hombres y se lanzase a la conquista de dichas islas saliendo derrotado por la flota castellana, continuando las hostilidades hasta la firma del tratado de Alcaçovas en Toledo?" (Pág. 305)
Pues no, no es casualidad, es mero conocimiento geográfico. D. Enrique estaba empeñado en la exploración africana ya que soñaba con encontrar el reino del Preste Juan para establecer una alianza que condujera a una nueva cruzada que liberase Jerusalén. Por ello, era muy importante que pudiese tener bases en las Canarias lo que facilitaría las expediciones. El ataque portugués, no obstante, se basó en una situación mucho más compleja que un mero "¿Que no me regalas las islas? Pues te las conquisto". Veamos, habíamos dejado a Jean de Bethencourt como conquistador de Lanzarote, Fuerteventura y la isla de Hierro. En 1405 regresó a Francia (según otros murió) dejando al frente de las tareas de conquista a su sobrino Maciot de Bethencourt que vio el tema muy negro por lo que vendió sus derechos señoriales a Enrique de Guzmán, conde de Niebla aunque se reservó la tenencia de por vida (es decir, que mientras viviera el señor de las tres islas era él y a su muerte lo sería Enrique de Guzmán). Como Juan II vio que la conquista no avanzaba ni poco ni mucho, concedió el señorío de las islas no conquistadas (Gran Canarias, Tenerife, La Palma y La Gomera) a Alfonso de las Casas. De éste pasó a su hijo Guillén de las Casas que, además, compró los derechos señoriales de las tres islas conquistadas al conde Niebla quedando, por tanto, como señor de todo el archipiélago (o eso creía). En 1448 Maciot de Bethencourt vende sus derecho de tenencia de la isla de Lanzarote a Enrique "el Navegante" que se apresura a mandar dos navíos a la isla y a nombrar como gobernador a Antâo Gonçalves. El resultado es una revuelta de canarios y castellanos que obliga a los portugueses a volverse a su país. No obstante, D. Enrique creía ser poseedor de derechos sobre la isla por lo que en 1459 Diego da Silva la arrasa pese a los acuerdos firmados entre los reyes de Portugal y Castilla y todo esto ya no tenía nada que ver con Juan II porque éste había fallecido en 1454.
Aunque ya no esté relacionado con este tema, la hija de Guillén de las Casas, Inés de las Casas junto con su marido Fernán Peraza conquistan La Gomera. La hija de ambos, Inés Peraza, y su marido Diego de Herrera consiguen el vasallaje (no la conquista) de Tenerife y Gran Canarias por lo que, finalmente y ya en tiempos de Isabel I, la corona de Castilla indemniza a los Herrera-Peraza y pasa a considerar la conquista de La Palma, Tenerife y Gran Canarias como un asunto real. Para entonces, la cuestión de la soberanía de las islas con los portugueses había quedado definitivamente resuelta con el tratado de Alcaçovas (que como su mismo nombre indica se firmó en Alcaçovas -4 de septiembre de 1479- y lo que se firmó en Toledo -6 de marzo de 1480- fue su ratificación). Que todo este embrollo no tuvo nada que ver con un interés del infante D. Enrique en su calidad de maestre de la Orden de Cristo se demuestra porque las pretensiones portuguesas continuaron hasta el tratado de Alcaçovas en 1479. D. Enrique había fallecido en 1460.
"La firma pasa a ser entonces "Xpoferens" que todo el mundo acepta como Cristóbal, "el que porta a Cristo".
Pero "ferens", no es "el que porta a" si no "el que lleva para", y ésto no lo digo yo sino el gran filólogo Juan Gil. Así que Xroferens se debe de interpretar como "el que lleva para Xp" donde "Xp" son las letras griegas que forman el símbolo del Crismón, aquel que se le apareció a Constantino antes de la batalla de Magencio con las letras de "In hoc signus vincis"." (Pág. 306)
Parece que los intentos de sucesivos gobiernos españoles para destrozar el aprendizaje del latín y el griego han dado sus frutos. Comencemos por el principio. La firma de Colón es XpoFERENS. Pueden advertir que hay dos partes bien diferenciadas por el uso de mayúsculas y minúsculas. Por un lado tenemos Xpo y por otro FERENS. Xpo son letras griegas, concretamente una ji mayúscula, una ro minúscula y una omicrón minúscula. Son la abreviatura de alguna de las formas de Xpistós (Ji-ro-iota-sigma-tau-omicrón-sigma) nominativo singular masculino del adjetivo Xpistós -n -e (ungido, ungida, ungido traducción al griego del hebreo "mesías", en español Cristo). FERENS es el nominativo de participio presente de la voz activa del verbo fero, fers, ferre, tuli, latum (irregular de la 3ª declinación) cuyo significado es llevar. Por tanto "ferens" es "el que lleva" no "el que lleva a" ni "el que lleva para" porque un caso u otro no viene dado por la forma verbal sino por las restantes palabras de la oración. Lo que lleva (objeto directo) vendrá dado en acusativo, a quien lo lleva (objeto indirecto) en dativo, cuando lo lleva (complemento circunstancial) en ablativo... Si ambas palabras estuvieran en latín, Christumferens sería el que lleva a Cristo (pese a la "a" que es obligada en la traducción al español al ser el objeto directo una persona, entiéndase que es eso, objeto directo, y no indirecto, es decir que lleva algo que es Cristo para una(s) persona(s) que no se menciona(n)) y Christoferens el que lleva (algo que no se menciona) a o para Cristo. Por tanto, en ese caso tendría razón D. Juan Gil porque Xpo sólo podría ser la abreviatura de Christo (dativo y por tanto objeto indirecto) y nunca de Christum (acusativo y por tanto objeto directo). El problema, claro, es que las dos palabras no están en latín porque Xpistós es griego (en latín es Christus -i) y en esa lengua el acusativo es Xpiston (Ji-ro-iota-sigma-tau-omicrón-ni) y, por tanto, Xpo es una abreviatura correcta mientras que el dativo sería Xpisto (Ji-ro-iota-sigma-tau-omega) y, por tanto, Xpo no sería una abreviatura correcta porque tendría que figurar una omega en vez de una omicrón.
Siento este rollo que les he largado (y del que supongo no han entendido ni jota salvo que ya hubieran estudiado griego y latín) pero era necesario para demostrar que XpoFERENS sí debe traducirse como "el que lleva a Cristo", que es, ni más ni menos que lo que significa Cristóforos -Cristóbal-. Tanto rollo y resulta que lo único que hizo Colón es liar su propio nombre...
Por cierto, nota para el Sr. Hurtado, si la frase que se le hubiera aparecido a Constantino fuera "In hoc signus vincis" éste todavía estaría pensando qué quería decir. Lo que (supuestamente) se le apareció fue "In hoc signo vinces" (Vencerás con esta señal). Joer ¡cómo está el patio!
-Continuará (por última vez)-"

Último misterio jocoso: Colón y Colombo (y II)

Viene de aquí
Se estarán preguntando a qué viene ese follón organizado con la firma de D. Cristóbal o XpoFERENS que, como acabamos de ver, es lo mismo, lo mismo que el fuego fatuo... Cuando acaba el Sr. Hurtado toma el relevo el Sr. Fernández Bueno para poner el digno colofón a esas premisas tan perfectamente demostradas (ya decía mi abuelo que "Quien siembra vientos, recoge tempestades"). Como no podía por menos de ser, si las afirmaciones de las que se partía eran desternillantes, la conclusión es como para perder otra parte de la anatomía especialmente querida por los varones (espero que se encuentren bien sentados porque la impresión puede ser excesiva incluso para los que han llegado a este punto y, por tanto, están ya curados de espanto y espantajos):
"El planteamiento era sencillo; los caballeros templarios desplazaron al descendiente de la Sangre Real hasta un lugar en el que estuviera a salvo, lejos de la masacre que se cernía sobre Europa, y Colón, sabedor de ello y como un nuevo Moisés decidió llevar a su pueblo al nuevo mundo, a la tierra prometida donde Él debía reinar nuevamente, encarnado en la presenciade su descendiente." (Pág. 307)
Por supuesto. Como sabe todo el mundo, en la documentación conservada sobre Colón, éste no hacía más que sostener que iba a buscar al descendiente de marras. Las Capitulaciones de Santa Fe eran una añagaza, una maniobra de distracción. Claro, claro...
¿Y qué decir de los Reyes Católicos? ¡Qué buenos y desprendidos eran! Todo el apoyo que brindaron a D. Cristóbal era sólo para que éste encontrase a un sujeto al que quería sentar en el trono de las tierras que descubriese. Y, además, seguro que tanto Dña. Isabel como D. Fernando estaban que "no miccionaban" por la dicha de que el nuevo rey fuera de ascendencia judía, ellos que tanto amor demostraron a los hijos de Israel poniéndolos "de patitas en la calle" (sin duda para que pudieran convertirse en felices súbditos del rey de Palos -que es como el rey de bastos, pero en pequeño-) Y mientras tanto mi paisano Fray Tomás de Torquemada ¿qué hacía? ¿Tocaba las palmas con las orejas mientras canturreaba un fandango de Huelva?
Y sí, lo único que puede hacerse con este tipo de afirmaciones es tomárselas con humor (absurdo, por supuesto) porque esto sobrepasa los límites de la lógica difusa para entrar de lleno en los dominios de la lógica patidifusa.
¿Cómo co...es se puede aceptar que la misma Iglesia que, según las disparatadas argumentaciones de D. Lorenzo, "pasó por la piedra" a la Orden del Temple para ocultar el "secreto", ahora ayude a una persona que quiere pregonarlo? Porque los principales valedores de Colón ante la Corte son, en muchas ocasiones, religiosos como Diego de Deza, Juan Pérez...
Todo ello sin olvidarnos de que El Sr. Fernández Bueno a estas alturas (total, sólo llevamos 300 páginas ¿qué es eso comparado con la inmensidad del océano?) todavía no ha presentado ni una sola prueba que sea mínimamente aceptable de que el tal heredero existiese, de que los Templarios lo supiesen, de que se lo llevaran a América... y, ahora, de que Colón tuviera ni el más mínimo conocimiento de tal conjunto de disparates.
Por lo demás, la familia bien, gracias.
"Aquel hombre destilaba conocimiento por los cuatros costados. Después de releer el escrito varias veces, y de intentar comprender qué puede llevar a un ser humano a embarcarse en una investigación similar, consciente de las trabas que iba a encontrar en su periplo, y de las risas que por otro lado iba a levantar -especialmente del ultraortodoxo sector universitario-, comprendí que aún había muchas dudas que solventar." (Pág. 307)
Hombre, puestos a intentar comprender algo, la cuestión que me urge es saber como puede llamarse investigación a esto.
Por otra parte, el sector universitario no es que sea ultraortodoxo, es que tiene buena memoria y las teorías templario-americanas ya se han cubierto de ridículo en varias ocasiones. ¿Tendremos que recordar el supuesto Fuerte templario de San Matías?
Para resolver sus dudas, como el Sr. Hurtado aún no ha tenido el protagonismo que D. Lorenzo considera que merece, nada mejor que proceder a realizar una entrevista:
"Me lancé a pecho descubierto, miedos aparte y sin complejo. "Primera cuestión, querido amigo...".
-¿Cómo comenzaste a investigar un tema de estas características?" (Pág. 307)
Pues es una pena que el entrevistador sea el Sr. Fernández Bueno y no la Sra. Kidman por aquello de lanzarse a pecho descubierto... Ejem. Ya en serio (o algo así), lo de D. Lorenzo sí que es capacidad de superar el miedo y no lo de los Tabores de Regulares. ¿Cómo osa comenzar su entrevista con una pregunta tan polémica y conflictiva como ésa? Que le concedan de inmediato la Laureada de San Fernando, la Cruz Victoria y la Medalla del Congreso. Tal arrojo no merece quedar sin recompensa. ¡Ah! Y estoy de acuerdo con que prescindió de su complejo pero no ahora sino cuando comenzó a escribir este libro...
"Pues verás. Siempre ha habido una cosa que me ha intrigado. ¿Cómo un señor, sea del siglo que sea, que es un "paniaguao", un muerto de hambre, alguien que vive a costa de los que podía ser lo más parecido a la caridad, dice: "mire que yo sé dar la vuelta al mundo", y le hacen caso?" (Págs. 307-308)
Memorable. Y después se extraña el Sr. Fernández Bueno de que en las universidades se descojonen de risa. Es lo que suele pasar cuando alguien se inventa las premisas de partidas y después pretende obtener conclusiones válidas de lo que es falso.
Colón no sólo no era un "paniaguao" sino que tampoco era un paniaguado. Recordemos algunos hechos de su vida: trabajó para una importante casa comercial genovesa, había sido cartógrafo en Lisboa, había navegado desde el golfo de Guinea hasta Islandia, conocía Madeira y las Azores, su mujer (ya fallecida) pertenecía a la nobleza portuguesa (bien es verdad que a la categoría inferior dentro de ella)...
Además, D. Cristóbal no vendió a los Reyes Católicos "la moto" de dar la vuelta al mundo, algo que, presumiblemente, les importaba tres pares de "oeufs" (de Colón, naturalmente) a uno y a otros. Colón aseguraba que podía alcanzar las Indias navegando hacia Occidente. D. Fernando y Dña. Isabel (que no tenían un pelo de tontos) sabían perfectamente lo que eso significaba, una fortuna incalculable. En esos momentos, las comunicaciones con el Extremo Oriente dependían de los musulmanes. Los portugueses intentaban establecer una ruta directa, sin intermediarios, doblando el cabo de Buena Esperanza y navegando a través del Índico (poco después lo conseguiría Vasco da Gama) pero aunque lo lograran, mantendrían el monopolio de ese comercio porque España (por el tratado de Alcaçovas) no podía enviar naves al sur de las Canarias salvo con permiso portugués. En los planes de nuestros vecinos no figuraba (obviamente) el dejar que nuestro país participara en ese negocio. Y ahora se presentaba D. Cristóbal, que no era un soñador sino un marino experimentado en travesías por el Atlántico, que aseguraba que podía conseguir para España lo que Portugal no había logrado aún. Lo sorprendente no es que le escucharan, lo raro sería que no lo hubieran hecho.
"Y los Católicos sin dudarlo le espetan: "Venga, te pagamos la expedición", a lo que Colón, sin pelos en la lengua plantea unas peticiones sin parangón, y los reyes se niegan." (Pág. 308)
Obviamente, la historia no fue así. D. Cristóbal propuso la expedición al rey de Portugal y, según Hernando Colón, éste quería intentarlo, pero no quería acceder a las exigencias del Almirante así que envió secretamente una carabela de acuerdo con las indicaciones de D. Cristóbal. La expedición se volvió sin haber encontrado tierra y, además, Colón se enteró de la "jugada" del monarca, así que "puso pies en polvorosa" a finales de 1484 viniendo a España. Tras dejar a su hijo Diego en el monasterio de La Rábida, marchó a Córdoba a reunirse con los Reyes Católicos. Éstos escucharon interesados, pero antes de hacer nada quisieron saber si la expedición era factible por lo que comisionaron al prior del Prado para que reuniera una comisión de cosmógrafos y teólogos para que informara sobre ello. La comisión, como es sabido, consideró que lo que proponía D. Cristóbal era imposible por una mezcla de argumentos teológicos y geográficos (y no se extrañen demasiado, porque Colón defendía su postura de la misma forma). Aunque hoy podamos reírnos de ellos, la verdad es que tenían razón. Como ya dijimos, la distancia entre España y Cipango (Japón) era el cuádruple de lo que consideraba D. Cristóbal. De no ser por el pequeño "accidente" de que se tropezó con América, D. Cristóbal jamás hubiera llegado a las Indias. En todo este proceso pasaron años hasta que por intercesión de Santángel, Pérez... los Reyes Católicos decidieron acceder a las peticiones de Colón porque, como dijo Santángel, sólo pedía parte de lo que iba a descubrir, si no descubría nada la empresa era relativamente barata y si hacía lo que había prometido, lo que pedía sólo era una parte de los beneficios que se iban a conseguir. Además el propio D. Cristóbal iba a ir en la expedición así que debía estar seguro de que podía hacerse porque en caso contrario...
"Si leemos a Menéndez Piral y su obra sobre la lengua de Colón, o a Juan Gil, dejan que este hombre de ligurparlante no tiene nada. Entonces ¿por qué se mantiene la mentira de que es genovés? Vamos a ver. Se argumenta que él mismo lo afirmó, pero que recuerde, únicamente lo hace en dos ocasiones: una frente al cura de Los Palacios, y éste a su vez dice que Colón es genovés cuando acaba de llegar del segundo viaje, y posteriormente en una carta que hace a comienzos de 1500, en la que dice: "Siendo yo nacido en Génova..." En el resto de las ocasiones reitera que es extranjero." (Pág. 309)
Pues el Sr. Hurtado está fatal de la memoria. Por de pronto en la Institución de Mayorazgo en 1498, Colón dice:
"que siendo yo nacido en Génoba les bine a servir aquí en Castilla, y les descobrí al Poniente de tierra firme las Indias y las dichas islas sobredichas."
"Item mando al dicho Don Diego, o a quien poseyere el dicho Mayorazgo, que procure y se trabaje siempre por la onra y bien y acrecentamiento de la ciudad de Génoa, y ponga todas sus fueras e bienes en defender y aumentar el bien e honra de la República d´ella, no yendo contra el servicio de la Iglesia de Dios e alto estado del Rey o de la Reina, Nuestros Señores, e de sus sucesores."
Si unimos esto a los documentos que ya habíamos citado en la primera entrega de esta serie, la conclusión es clara, Colón nació en Génova. Sobre lo de su lengua nativa, con todos mis respetos al Sr. Pidal (que no Piral) y al Sr. Gil, ninguno de ellos llegó a explicar porqué el mapa que cartografió Colón como fruto de sus viajes (hoy perdido pero que se encuentra parcialmente copiado en el mapa... de Piri Reis -tanto disparatar sobre él y no se han dado cuenta de los motivos por el que es, realmente, muy importante-) había un nombre puesto en italiano, un grupo de once islas a las que Colón llamó "Undizi vergine". No es, obviamente, un italiano correcto pero no es portugués, castellano, catalán... ¿Por qué iba Colón a emplear el italiano (por muy macarrónico que éste fuera después de los años que llevaba sin emplearlo) si no es porque él era italiano? Por cierto, en una de las notas que aparecen en este mapa, Piri Reis también asegura que Colón era genovés.
"-Pues a raíz de exponer a algunos catedráticos de nombre y prestigio que Colón no fue navegando hacia el oeste." (Pág. 310)
Ah. Colón no navegó hacia el oeste, pero como llegó al oeste debió ser que navegó hacia el este y dio la vuelta al mundo en sólo dos meses. Para mí que aquí hay una intervención extraterrestre porque si no...
"El primer viaje que realizó Colón no lo volvió a hacer nadie nunca más. Es esa ruta que inventó Samuel J. Morrison, basada, entre otras cosas, en la narración del Padre De las Casas, y en el propio diario de Colón, y que va "paralela" al paralelo 28, más o menos. La cuestión es, ¿cómo descubre un camino para ir a América y nadie más lo sigue nunca?" (Págs. 310-311)
Por una obvia razón, porque en el primer viaje Colón no sabe dónde va. Si nos fijamos en el diario de Colón (conservado parcialmente en la obra de Fray Bartolomé de las Casa) podemos apreciar que Colón estaba atento a las indicaciones que señalaban que hubiera una tierra cercana, pájaros, algunos tipos de peces... basándose en ellos cambia varias veces de rumbo hasta que encuentra la isla que llama San Salvador (¿Las Bahamas?). Una vez que determina la latitud de las tierras ni él ni nadie que la conociera necesita ir dando palos de ciego por el océano. Por eso nadie repite esa ruta, porque era absurda.
Por cierto, si acusa a Morrison de haberse inventado la ruta (y eso que se basó en el propio Diario de Navegación de Colón) ¿qué tendríamos que decir de la afirmación siguiente?:
"-Esa cartografía se la llevó Colón a América con el sello del Temple. Esa es la que siguió el marino." (Pág. 311)
Ni presenta prueba alguna de que tales mapas existieran ni de que Colón los llevara consigo, pero, eso sí, Colón empleó cartografía templaria porque lo dice él (obviamente, esos mapas debían de ser una porquería puesto que Colón, como ya dijimos, tuvo que cambiar el rumbo a ver si encontraba tierra por algún lado).
"Porque cuando le propone a los Católicos el documento "que dicen que es" el de las Capitulaciones, lo primero que describe ese manuscrito es "en virtud de lo que ha descubierto". Es decir, todavía Colón no ha salido de viaje y ya dicen "de lo que ha descubierto"." (Pág. 311)
La frase exacta es:
"Las cosas suplicadas e que Vuestras Altezas dan e otorgan a don Christoval de Colon, en alguna satisfacion de lo que ha descubierto en las Mares Oceanas y del viage que agora, con el ayuda de Dios, ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que se siguen:"
Que Colón no hubiera salido aún en este primer viaje no significa que no hubiera descubierto ya nada. Ya dijimos que Colón había navegado y mucho por el Atlántico. ¿Es esto una referencia a su experiencia previa como navegante? Pues posiblemente (también puede ser un error de redacción). Lo que no es, es una referencia a que las tierras que Colón iba a descubrir ya lo estuvieran porque entonces no tendrían sentido frases como:
"don Christoval Colon su almirante en todas aquellas islas y tierras firmes que por su mano o industria se descubriran o ganaran en las dichas Mares Oceanas"
"en todas las dichas tierras firmes e yslas que como dicho es el descubriere o ganare en las dichas mares"
"que assi como dicho es se ganaren o se descubrieren"
"-Los sellos del Temple. Cuando se disuelve la Orden las posesiones que tenían pasan a formar parte de lso bienes de los reinos. Por lo tanto, si esa carta pertenecía a lo templarios, las encomiendas y tierras reflejadas en la misma inmediatamente se convertían en señoríos de los poseedores de esta, según dictan las leyes salidas del Concilio de Ginebra." (Pág. 313)
Ya. ¿Y eso se acordó en el Concilio de Ginebra Larios o en el de Ginebra Bols? Dejaremos pasar la primera equivocación que es confundir el Concilio de Viennes (que en castellano se tradujo como Concilio de Viena hasta que se dieron cuenta de que eso llevaba a error a la gente porque nada tiene que ver Viennes con la capital de Austria) con el supuesto Concilio de Ginebra. Lo que si que no debemos dejar pasar es la barbaridad de que de allí saliera nada parecido a lo que asegura, que las posesiones de los Templarios fueran a manos de las personas que poseyeran sus mapas (¡lo que hay que oír!). Por el contrario, del Concilio de Viennes salió la bula Ad Providam (ya hablamos de esto en su momento) por la que se concedían las posesiones templarias en Francia a la Orden de los Hospitalarios (con mapas o sin ellos). Por tanto, si en este inmenso disparate que está manteniendo hubiera algo de cierto, si los españoles hubieran encontrado posesiones templarias en América era al Papa al que le correspondía decidir su destino y, habida cuenta de los antecedentes, era previsible que hubieran sido destinadas a las órdenes militares (Caballeros de Cristo, Hospitalarios, Montesa...) pero no a las monarquías de igual forma que a la disolución del Temple sus bienes fueron heredados por las órdenes y no por los reyes (otra cosa es que éstos "pasaran" a veces de las disposiciones papales y se quedaran con lo que les dio la gana, pero para hacer lo mismo no necesitaban mapas templarios. Bastaba con el derecho de descubrimiento y conquista).
"Porque además hay otro detalle. En el documento de las Capitulaciones habla de las tierras que se van a ganar y conquistar. ¡Caramba!, llevan un siglo para conquistar las Canarias, desde 1404, y esperan llegar a las nuevas tierras situadas en la "Mar Océana" y ganarlas y conquistarlas en día. ¿Por qué? ¡¡¡¿Por qué?!!! Muy sencillo. Saben que eran encomiendas del Temple, y saben que yendo con la bandera de la Orden en las velas los habitantes sabrán sobradamente quién llega desde el mar, y por consiguiente tomarán una actitud amigable u hostil." (Pág. 314)
Por de pronto ¿en qué parte de las Capitulaciones se dice que las tierras han de ser conquistadas en un día? Por más que miro no veo cosa alguna que se parezca a eso. Por otra parte, los castellanos no llevaron en su primer viaje "la bandera de la Orden en las velas". Veamos la descripción que hace el padre las Casas (basada en el Diario de Navegación de Colón) de lo sucedido el 12 de octubre de 1492:
"Luego vinieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los navíos por seña, con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la cruz y otra de otro."
Como los indígenas recibieron pacíficamente a los españoles, la única explicación es que eran daltónicos y confundieron la cruz verde, que es la que llevaban los españoles, con la cruz roja templaria. Y eso suponiendo que la cruz patée fuera la bandera templaria que no lo era, porque el estandarte templario era el Beausent, en damero blanco y negro.
Por cierto, si estos indígenas llevaran entre doscientos y trescientos años de supuesta convivencia con los templarios ¿cómo se explica que no supieran qué era una espada? Porque Colón señala que cuando les enseñó una, la tomaron por la hoja con el resultado previsible, se cortaron. Claro que considerando que tampoco sabían qué eran los vestidos, la metalurgia... habrá que llegar a la conclusión de que como colonizadores los templarios eran un desastre. Bueno, en su descargo señalaremos que, en realidad, nunca tuvieron ocasión de ejercer tal actividad en América, por más que algunos se empeñen en reescribir la historia e incluso la geología, la geografía y cualquier otra -ia que se cruce en su camino:
"Aproximadamente desde el 1200 y para traer plata. Date cuenta que por aquel entonces había un estrecho en Panamá, y Piri-Reis da fe de ello: el mapa de Walter Müller de 1504 es otra prueba de que existíe este estrecho; cómo realiza Colón el segundo viaje es otra prueba de que busca dicho paso natural, y el Temple atravesaba el mismo hasta latitud 5º grados norte, en la costa del Pacífico. Ahí estaba la encomienda del nuevo mundo, en la costa sudamericana del Pacífico. Desde allí traían la plata, hasta que hubo un terremoto y una erupción y el estrecho de Panamá se cerró hacia el año 1260 o el 1270. De esta forma perdieron todos sus abastecimientos de plata." (Págs. 314-315)
Sí, de verdad que han leído Vds. lo que creen que acaban de leer. No es que les haya sentado mal la cena, que se hayan fumado una cáscara de plátano por error o que se hayan excedido con el consumo de ginebra "El Concilio". Tampoco es que me haya inventado yo esa cita para poder añadir un nuevo disparate a los que ya lleva dichos (francamente, con lo bien que lo hace él solo ¿para qué iba a tomarme esa molestia?). Tampoco es que el Mocochof haya "petado" en este momento o que el virus Sábado14 les esté tocando los electrones. Por mucho que puedan dudarlo están despiertos. El Sr. Hurtado realmente asegura que el istmo de Panamá se formó hace menos de 800 años y se queda tan pancho después de soltar ese disparate.
En realidad, América del Norte y América del Sur están unidas desde hace unos tres millones de años. Las pruebas son claras, las faunas de las dos Américas eran muy diferentes como fruto de evoluciones separadas. Sin embargo, hace 2,5-3 millones de años se produce lo que se ha venido llamado El Gran Intercambio Biótico Americano, es decir, que animales que sólo existían en Norteamérica comienzan a aparecer en Sudamérica y viceversa. No es un proceso que afecte sólo a contadas especies y que, por tanto, podría ser fruto de la llegada de unos pocos ejemplares en almadías naturales (por ejemplo) sino que sucede a gran escala. Por otra parte, se produce una diferenciación entre los corales del Atlántico y el Pacífico sin olvidarnos de los foraminíferos. Es decir, que en esa época sucede algo que permite el paso de animales entre las dos Américas a la vez que el Atlántico y el Pacífico quedan aislados. Blanco y migado, sopas de leche. Evidentemente ese algo es la aparición del istmo de Panamá.
Todo ello sin necesidad de entrar en consideraciones como que el vulcanismo en Panamá no registra ninguna erupción de la importancia que afirma el Sr. Hurtado, o que de los datos arqueológicos se desprende que tanto antes como después de tan inmenso (y supuesto) cataclismo existieron asentamientos humanos en lo que hoy es Panamá.
Sobre las "pruebas" que indica el Sr. Hurtado ¿qué podemos decir? Que por de pronto en el segundo viaje de Colón éste no navegó por esta zona sino por La Española, Cuba, Jamaica... así que mal pudo estar buscando el supuesto paso entre los océanos Atlántico y Pacífico, que, por cierto no aparece en el mapa de Piri Reis (ignoro si aparece en el de Müller porque no he podido localizar ninguna reproducción, es más, tampoco he podido encontrar a ningún cartógrafo con ese nombre).
Supongo que en estos momentos se estarán preguntando cómo puede pretender sostenerse una chorrada de ese calibre. Pues porque no hay otro remedio. Supongamos que están Vds. interesados en mantener a toda costa que existió una presencia templaria en América, es decir, que Vds. no buscan pruebas de si realmente estuvieron allí porque ya están convencidos de eso, lo que quieren es que los demás también lo estén. Evidentemente no existe ninguna prueba documental de una supuesta encomienda templaria en América como tampoco ningún resto arqueológico de la misma. No importa, si no hay evidencia es, sin duda, porque estaban allí en secreto. Pero ¿por qué habían de querer guardar ese mutismo? Porque estaban haciendo algo que no querían que se difundiera. ¿Qué puede ser ese algo? Pues la explotación de los recursos naturales americanos en especial los que resultaban más importantes, los metales preciosos. No obstante, no hay pruebas de que los templarios manejasen grandes cantidades de oro así que nos centraremos en la plata. No obstante, hay un problema. La gran explotación de plata en América era el Cerro Rico en Potosí (actual Bolivia) y, por tanto, más cercana al Pacífico que al Atlántico. No importa, los templarios llegaron al Pacífico. Esto deja dos opciones, o fueron capaces de circunnavegar América del Sur doblando el temible cabo de Hornos (y considerando los problemas con que se enfrentaron marinos españoles, portugueses, ingleses... con barcos mucho mejores que los que podían tener los templarios eso no es posible salvo con un coste altísimo en navíos y tripulaciones) o bien entonces había una ruta más sencilla entre el Atlántico y el Pacífico. El lugar apropiado era, por supuesto, la actual Panamá. Esa comunicación podía ser de dos clases, artificial o natural. La primera, no obstante, tampoco es creíble si consideramos lo que costó a los EEUU el llevarla a cabo y eso que contaron con maquinaria que los templarios no podían ni soñar. Por tanto, nos queda la comunicación natural. Sin embargo, hay un nuevo problema, que, como ya dijimos, a finales del S XIII se produjo una gran carestía de plata en Europa por al agotarse las minas alemanas. Si los templarios tenían acceso a las ricas minas sudamericanas eso no tendría que haberse producido... salvo que la comunicación hubiera quedado interrumpida. No hay problema. En esa época el canal natural quedó impracticable. Una oportuna erupción volcánica y ya está, problema resuelto.
Esta "argumentación" les hubiera debido poner los pelos como escarpias porque tiene agujeros del tamaño del tunel del Guadarrama. Si cualquiera de Vds. se hubiera puesto a intentar mejorar esos argumentos lo hubiera hecho sin lugar a dudas. Por ejemplo ¿por qué no "meter en el ajo" a las minas de plata mexicanas cuya exportación por el Atlántico hubiera sido mucho más sencilla? Ah, pero es que Colón no mostró el menor interés por la zona mexicana. En cambio en el cuarto viaje (no en el segundo) sí navegó por las aguas del litoral atlántico de Centroamérica. Como hay que presentar a Colón como el conocedor de los secretos templarios no nos vale esa opción aunque fuera mucho más lógica.
Bueno, pero siempre se puede pretender que la producción de las minas sudamericanas se conducía por caminos terrestres hasta un puerto en el Atlántico y así nos evitamos el improbable paso natural en Panamá ¿no? Claro, pero además de que no existen las infraestructuras que lo hubiera hecho posible ¿cómo explicamos entonces que, supuestamente, a finales del S XIII dejara de llegar la plata americana? Pues, por ejemplo, asegurando que se produjo una revuelta indígena contra los capitalistas templarios que es algo bastante más lógico que la misteriosa erupción volcánica que cubre kilómetros de terreno sin dejar huella alguna de que realmente existiera. Por supuesto, pero es que es fundamental que los indígenas estuvieran "a partir un piñón" con los templarios para poder presentar a Colón como una especie de neo-templario que iba a reanudar las buenas relaciones ya existentes (por cierto, ¿quién se supone que cavaba en las supuestas minas? ¿los Templarios?).
Si están comenzando a escandalizarse porque ese proceder supone adecuar el razonamiento a la teoría y no la teoría a la razón no malgasten energías en ello, porque desde el principio hemos estado viendo dos cosas mucho más graves:
La primera es la consideración de que aunque cite supuestas pruebas que sostienen la teoría, ésta es completamente independiente de que realmente existan éstas o no. Vamos a extendernos un poco más sobre este punto (espero que, como ya estamos acabando, puedan disculparme por última vez). Hasta el momento el Sr. Hurtado ha dicho que hubo encomiendas templarias en Canarias (pruebas válidas aportadas = 0), que los Templarios llegaron al Nuevo Mundo antes que Colón (pruebas válidas aportadas = 0), que explotaban yacimientos de plata en Sudamérica (pruebas válidas aportadas = 0), que había mapas que señalaban la rutas que seguían (pruebas válidas aportadas = 0), que Colón tenía uno de esos mapas (pruebas válidas aportadas = 0), que por eso pudo convencer fácilmente a los Reyes Católicos de que financiaran su expedición (pruebas válidas aportadas = 0). Ya hemos visto como ninguna de sus pruebas se sostienen una vez que empezamos a examinarlas con atención.
La segunda cuestión es aún más grave, es el "olvido" de todo aquello que pueda contradecir su teoría. Por ejemplo, habla de la Institución de Mayorazgo de Colón al referirse a la extraña firma del Almirante, pero se le olvida que en ese documento lo que él asegura que es una alfa mayúscula está considerado como una A romana. de igual forma, no dice nada de que en este mismo escrito D. Cristóbal dice que era genovés. Cuando habla de las relaciones entre Colón y los Reyes Católicos se le olvida toda la biografía de Colón y lo caricaturiza como a una persona que vive de la caridad (¿?), como un patético personaje que nunca hubiera sido escuchado por D. Fernando y Dña. Isabel de no haber algo muy misterioso por el medio. También prescinde de los largos años de estancia en nuestro país de Colón hasta que vio cumplidas sus peticiones; por cierto, cuando ya estaba en camino hacia Francia al habérsele agotado la paciencia (por lo que se ve, las magníficas pruebas que, supuestamente, tenía D. Cristóbal eran de efectos muy retardados). Cuando habla del primer viaje del Almirante se le olvida explicar por qué, si tenía un mapa con la ruta templaria que mostraba el camino a la supuesta encomienda situada a 5º de latitud norte, acaba, en realidad, miles de kilómetros al norte de su objetivo. ¿Era Colón tan incompetente como marino para tener ese error? Pues evidentemente no, porque regresó a la península sin problemas y sin tener pasar por Helsinki por ser incapaz de seguir un rumbo.
Incluso hemos visto lo que es una pura invención de afirmaciones como aquélla tan divertida del Concilio de Ginebra y los mapas templarios.
Así las cosas, ¿puede extrañarse alguien de que los ultraortodoxos sectores universitarios se desternillen cuando oyen estas cosas? Pues D. Lorenzo sí puede.
"-Y volviendo a Colón y a la interpretación de la cartografía...
-Sí. Como te decía él es el único que sabe interpretarla.
-¿Por qué?
-Porque para interpretarla hay que saber tantas matemáticas, o hay que traerlas aprendidas, que en la actualidad poquísima gente sabría descifrarla." (Pág. 315)
Claro, en la época de Colón se sabía mucho más de matemáticas que ahora. Por ejemplo, Colón en sus ratos de ocio inventó el cálculo infinitesimal y sin despeinarse ni un pelo. Si ya lo decía, yo... Por cierto ¿cómo es que Colón, que tantas matemáticas sabía, acabó a miles de kilómetros de su punto de destino? Misterio... La cartografía templaria debía ser una porquería.
"Porque se parte de un error fundamental. Si tu tienes un mapa reconstruido de Ptolomeo verás que todos en su primer meridiano ponen un cero. Ptolomeo está enmarcado hacia el año 150 d. C. El cero aparece en Europa aproximadamente a principios del 900 de la Era cristiana. ¿Cómo es posible que Ptolomeo utilizara esta cifra en el año 150? Alguien se ha equivocado, alguien está interpretando mal al griego." (Pág. 315)
Dos cositas. La primera es que los meridianos pueden estar todo lo mal que se quiera y eso sigue sin explicar el por qué Colón se equivocó de latitud porque ésta no depende de los meridianos sino de los paralelos. De hecho, durante siglos los marinos tenían que calcular la longitud (que es lo que depende de los meridianos) a ojo y conseguían llegar a puerto determinando la latitud con exactitud y la longitud por estima.
La segunda es que Ptolomeo no trabajaba en Europa sino en Egipto y allí sí conocían la noción de cero que habían tomado de los babilonios (que la empleaban desde el año 200 A. de C. al menos) y que representaban con algo parecido a dos triángulos (no lo son realmente) superpuestos. Que en Egipto se conocía se demuestra porque aparece, por ejemplo, en el papiro Carlsberg 32 escrito en demótico (por tanto es egipcio), trata sobre astronomía y está fechado en el S II (caramba, ¡qué coincidencia! en el mismo lugar, en la misma época y con el mismo contenido que la obra de Ptolomeo). La forma en que se representa es ya muy similar a nuestro cero. (Pueden encontrar información sobre este tema del cero en la antigüedad aquí).
Y con esto, hemos acabado aunque para despedirnos, dejaré que D. Lorenzo dé una muestra de modestia y de su peculiar estilo ¿literario?:
"De este modo, en pos de mi verdad, abandoné las islas, dejando atrás el penúltimo eslabón de la apasionante cadena. Y emulando a ese hombre solitario y taciturno que la historia quiso llamar Cristóbal Colón, arribé al hogar consciente de que en breve habría de partir, a empaparme de la magia y las esencias de lugares lejanos, del conocimiento oculto y a veces terrible, siguiendo las huellas de los que después de siglos de silencio continúan la labor milenaria de sus ancestros, con sigilo, esquivando la incomoda mirada de aquellos que les seguimos el paso..."
Por fin
-FIN-

La clave de los Misterios Jocosos

Por si pudiera serles de utilidad, creo conveniente realizar un índice que permita un acceso rápido a las diferentes entregas de la crítica a la obra "Los guardianes del secreto" de Lorenzo Fernández Bueno. Así, si el día de mañana necesitan realizar alguna consulta no tienen que leerse todo el rollo que les he largado:

El oxidado pilar de la sabiduría: Reflexiones sobre tradición y esoterismo.

El candelabro de Mazagatos: Crítica a los aspectos formales de "Los guardianes del secreto".

Jesús y los cuentos cachemiros: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuesta estancia de Jesús en Cachemira.

El obispo en su tumba: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el obispo D. Alonso Suárez de la Fuente del Sauce.

La raída sotana del tío Gilito (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La raída sotana del tío Gilito (II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La raída sotana del tío Gilito (III): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La raída sotana del tío Gilito (y IV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la fortuna del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château.

La cantatrice Calvé: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el padre Saunière y la cantante Emma Calvé.

Ultima necat: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la muerte del padre Saunière.

Par le chemin des parchemins: Crítica a las afirmaciones relacionadas con los supuestos pergaminos misteriosos de Rennes-le-Château.

Con la iglesia hemos dado (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa decoración de la iglesia de Rennes-le-Château.

Con la iglesia hemos dado (y II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa decoración de la iglesia de Rennes-le-Château. La Magdalena.

Et in Babia sunt: Crítica a las afirmaciones relacionadas con la supuestamente misteriosa obra "Los pastores de Arcadia" de Poussin.

Los gatos de Jesús: Crítica a las afirmaciones relacionadas con el supuesto enterramiento de Jesús en las cercanías de Rennes-le-Château.

Traduttore, traditore: Crítica al mal uso de las fuentes documentales en el caso de Rennes-le-Château.

Apostillas al nombre de Rennes: Selección de enlaces externos sobre el caso de Rennes-le-Château.

Heterodoxos de verdad (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Montségur, los templarios de Rennes-le-Château

Heterodoxos de verdad (II): Las herejías protocátaras.

Heterodoxos de verdad (III): Primeras noticias de la herejía cátara.

Heterodoxos de verdad (IV): Expansión del catarismo.

Heteredoxos de verdad (V): Causas para el éxito de la herejía cátara en el Languedoc.

Heterodoxos de verdad (VI): Situación de la Iglesia Católica en el Languedoc.

Heterodoxos de verdad (VII): Comienzo de la Cruzada contra los Albigenses.

Heterodoxos de verdad (VIII): El Languedoc después de la victoria de los Cruzados.

Heterodoxos de verdad (IX): La primera insurrección occitana, la primera intervención francesa.

Heterodoxos de verdad (X): La represión del catarismo y la Inquisición. La segunda insurrección occitana, la segunda intervención francesa.

Heterodoxos de verdad (XI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Desde los comienzos de la Cruzada a la matanza de Avignonet.

Heterodoxos de verdad (XII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Montségur.

Heterodoxos de verdad (XIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Los cuentos del Grial.

Heterodoxos de verdad (XIV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Grial y Wolfram von Eschenbach (I)

Heterodoxos de verdad (XV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Grial y Wolfram von Eschenbach (y II)

Heterodoxos de verdad (XVI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Las grutas del valle del Ariège.

Heterodoxos de verdad (XVII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Otto Rahn.

Heterodoxos de verdad (XVIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Joaquín Javaloys y la Sangre Real.

Heterodoxos de verdad (XIX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. El Dr. Zuckerman y la Dinastía Judía.

Heterodoxos de verdad (y XX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con el catarismo. Conclusión.

Templarios destemplados (I): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los manuscritos de Qumrán.

Templarios destemplados (II): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los inicios del Temple.

Templarios destemplados (III): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Esoterismo y Templarios.

Templarios destemplados (IV): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El tesoro del Temple.

Templarios destemplados (V): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Desaparición de la Orden.

Templarios destemplados (VI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El paradero del tesoro del Temple.

Templarios destemplados (VII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios escoceses. La capilla de Rosslyn.

Templarios destemplados (VIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. El mapa de Zeno.

Templarios destemplados (IX): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Las pruebas de D. Lorenzo.

Templarios destemplados (X): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Oak Island (I)

Templarios destemplados (XI): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Oak Island (y II)

Templarios destemplados (XII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios en Canarias (I)

Templarios destemplados (y XIII): Crítica a las afirmaciones relacionadas con la Orden del Temple. Los Templarios en Canarias (y II)

Colón y Colombo (I): Critica a las afirmaciones relacionadas con el Descubrimiento de América. Cristóbal Colón.

Colón y Colombo (y II): Critica a las afirmaciones relacionadas con el Descubrimiento de América. El viaje de Colón.

Post scriptum: ¿Cómo se hizo?: Los entresijos de los Misterios Jocosos.

Post scriptum: ¿Cómo se hizo?

En diciembre del 2004 el periodista Luis Alfonso Gámez publicó una crítica a los aspectos formales de "Los guardianes del secreto", obra de Lorenzo Fernández Bueno. En los comentarios se planteó la conveniencia de ampliar la crítica a los contenidos de dicho texto, tarea que Luis Alfonso sugirió que realizara el que esto subscribe.
Debo reconocer que, en un principio, tenía tantas ganas de convertirme en el Borjamari de D. Lorenzo como de verificar en carne propia el ripio que asegura:
"El dolor más doloroso,
el dolor más inhumano,
es pillarse los cojones
con la tapa del piano."
La razón para no desear involucrarme en esta tema es que tenía otra referencia de esta obra, una conversación con el periodista y arqueólogo Julio Arrieta en la que éste me dijo que para hacer una crítica de "Los guardianes..." había que escribir otro libro porque las afirmaciones a contestar eran muy numerosas. Esto suponía redactar un "Adversus Fernández", pero este género que, en otro tiempo, fue muy frecuente, hoy ha desaparecido. En estos tiempos menguados que nos ha tocado en (mala) suerte vivir, parece que sólo hay lugar para la gran obra excelsa y ditirámbica, inventora de nuevos lenguajes, escrutadora de los entresijos de la sociedad, reveladora de los arcanos del hombre y del Universo... (es decir, un "peñazo" de impresión, repleto de "pajas mentales" y trufado de corrección política) o, por el contrario, para la obrita que representa el triunfo de la trivial vacuidad de la nadería.
Pasamos de "La mitología de los indios Chachapollas y su influencia en las formas devocionales de Nueva Granada en el S XVII" a "Cómo cortarse las uñas de la mano derecha sin esfuerzo". Entre estos extremos parece que ya no hay sitio para un mero Fulanito asegura esto y yo, por las siguientes razones, no estoy de acuerdo.
Uno puede contar en cualquier televisión y con todo lujo de detalles sus fabulosas hazañas (o sus hazañas fabulosas) de lecho en lecho, sus corridas celebradas en las más afamadas plazas púbicas (sic) del país, cuántas "rayas" de coca o de fanta se metió entre fosa nasal y espalda en el último "sarao" amenizado (o amenazado) por el flamenco-agropop-urbano-con-influencias-célticas de "Los Pochitos", o cómo la última vez que se hizo un análisis de sangre, en vez de un recuento de leucocitos le tuvieron que calcular la graduación alcohólica del plasma. Aserejé, quillo, ozú mi arma, que son cuatro días y dos salen nublados...
Cualquier descerebrado (o descerebrada) puede hacer cualquiera de esas cosas y a nadie se le moverá ni medio pelo. Al contrario, entre sonrisas bovinas algún telespectador pensará "¡Cómo disfruta de la vida! Éste sí que sabe..."
Lo que no podría hacer es decir que estoy en desacuerdo con las afirmaciones del Sr. X a menos que para ello estuviera dispuesto a ponerme en gallumbos encima de la mesa del estudio chillando como un becerro recién capado, mentándole a su Sra. madre y retándole, si tiene gónadas para ello, a salir a la calle a darnos mutuamente la comunión.
Esta sociedad está enferma, enferma de relativismo intelectual, enferma de referentes morales. Es el triunfo del todo vale. Algunos han querido confundir el que no exista la Verdad (perfecta, eterna e inmutable) con el que dé lo mismo ocho que ochenta. Por ello, si Fulanito dice que algo es blanco y yo replico que, en realidad, es negro, me convierto, a ojos de muchos, en un chulo que intenta vulnerar el derecho del otro a la libre expresión de lo que guste manifestar, porque, a fin de cuentas, da lo mismo lo que él asegure (que es su verdad) que lo que diga yo (que es mi verdad). Todo es relativo, así que no puede haber auténtica discrepancia y ésta sólo puede nacer del orgullo intelectual y del deseo de humillar al contrincante.
Bueno, hay una excepción, que esa pugna se convierta en un espectáculo circense con chillidos histéricos, insultos varios, gestos amenazantes... si, además, la discusión llega a las manos, eso significa tres puntos más de cuota de pantalla (si hay sangre, ya es el acabóse). Los viejos y sabios valores del esfuerzo, la constancia, la educación... significan tan poco como la olvidada oratoria. Hoy todo se reduce a quién berrea más alto o a quién insulta con más gracia.
Por otra parte, el crítico tiene cierta consideración social negativa, como si se tratara de un personaje frustrado. Es crítico literario el que no pudo ser novelista, crítico cinematográfico el que no llegó a dirigir una película (o si lo hizo no la vio ni su familia)... eso sin contar la notable desconexión entre el elogio de la crítica y el aplauso del público.
Todo eso es suficiente para que nadie en su sano juicio sienta el menor deseo de ponerse a criticar una obra, pero, personalmente, me importa un carajo. La ventaja de elegir vivir en los páramos es que sabes que vas a estar solo hagas lo que hagas, así que haces lo que crees que debas hacer, caiga quién caiga. Además, ¡qué puñetas!, me picaba la curiosidad. ¿Podía ser un libro tan malo desde el punto de vista formal y de contenido como me aseguraban? Si así era, podía resultar todo un hallazgo, porque no sólo lo bueno triunfa sino que, muchas veces, un producto es tan casposo, tan "freakie" tan cursi... que se hace popular, aunque sólo sea como motivo para el descojono.
La curiosidad mató al gato e hizo que me encontrase con "Los guardianes..." entre las manos pese a que el precio es para desanimar al más entusiasta (género en el que, evidentemente, no me incluyo). Desde el primer momento (enero del 2005) me enganchó la lectura. El texto no era tan malo como me habían dicho, era aun peor. No voy a decir que es la obra más deplorable que haya visto en mi vida porque no sería cierto (escribí cosas similares en mi juventud), pero sí estaba muy cerca de ello.
Durante la primera lectura me limité a reírme. Comencé a carcajearme al leer el resumen de la contraportada y no pude parar hasta la última página. Había leído antologías de disparates cometidos por alumnos durante los exámenes que no llegaban, ni de lejos, a los niveles que alcanzaban D. Lorenzo y sus adláteres.
En una segunda lectura fui tomando notas y eso me convenció de que efectuar una crítica era una tarea "de chinos".
En una tercera lectura comencé a buscar las fuentes directas o indirectas de las afirmaciones del Sr. Fernández Bueno, una tarea en la que la bibliografía no suele ayudar mucho. N, no entiendan esto como una acusación de nada. Sencillamente, uno puede creer que el investigador X (al que sí cita en la bibliografía) es el creador de la tesis Y o bien que la afirmación Z pertenece a una tradición secular. En muchas ocasiones esto no es así y, personalmente, encuentro muy interesante el ver cómo las afirmaciones esotéricas van cambiando con el tiempo (o con los distintos autores) o cómo, incluso, llega a presentarse como un conocimiento tradicional lo que no tiene, en realidad, más de cuarenta años.
Conforme iba localizando las fuentes (y esto daría para una nueva serie de artículos que no pienso escribir... de momento) pude confirmar lo que ya pensé durante la segunda lectura (en la primera me reía demasiado para reflexionar sobre nada) que toda esta historia iniciática, de investigaciones dificultosas y casi heroicas, adornada de continuas referencias a un "secreto" celosamente guardado a lo largo de siglos... es un vulgar refrito de unos pocos textos esotéricos actuales entre los que podemos citar:
"Jesús vivió y murió en Cachemira" Andreas Faber-Kaiser. Ed. A.T.E. Barcelona, 1976.
"El oro de Rennes" Gérard de Sède. Trad. Guillermo Lledó. Ed. Plaza & Janés S.A. Barcelona, 1970.
"El enigma sagrado" Baigent, Leigh y Lincoln. Trad. Jordi Beltrán. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1985.
"El enigma de la catedral de Chartres" Louis Chapentier. Trad. Domingo Pruna. Ed. Plaza & Janés S.A. Barcelona, 1969.
"Los misterios templarios" Louis Charpentier. Trad. Domènec Guimerà. Ed. Apóstrofe S.L. Barcelona, 1995.
"Las vírgenes negras. El gran misterio templario" Ean Begg. Trad. Jordi Fibla. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1987.
"Colón llegó después. Los templarios en América" Jacques de Mahieu. Trad. F. García-Prieto. Ed. Martínez Roca S.A. Barcelona, 1988.
Por lo que sé, las únicas aportaciones originales del Sr. Fernández Bueno (amén de formar un pandemónium con esos elementos) son los apartados correspondientes al obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce y a los "misterios" de Adeje. Las restantes afirmaciones contenidas en esta obra estaban ya publicadas y eran conocidas por cualquier persona mínimamente interesada en el mundillo esotérico.
Es más, incluso había pasado el tiempo suficiente para que alguno de los autores se retractara parcialmente de su trabajo (Gérard de Sède) lo que, por supuesto, no impide que las afirmaciones que él mismo reconoció se basaban en falsedades, estén incluidas en el texto de D. Lorenzo como si nada de todo ello hubiera sucedido.
Así pues, la novedosa obra sobre un secreto secular no tenía nada de novedosa ni el supuesto secreto secular tenía nada de secreto (ya estaba más que pregonado) ni tampoco de secular porque en gran parte nace del "ciclo del Priorato de Sión" en la década de los sesenta del siglo XX. También sabía que la mayoría de las aseveraciones realizadas por D. Lorenzo ya habían sido contestadas. En francés y en inglés es fácil encontrar información desmitificadora sobre Rennes-le-Château, el supuesto tesoro...
Por otra parte, entre los temas que más me interesan está la historia de cátaros y templarios y, por su supuesta relación con ellos, el Grial. Además, entre mis aficiones figuran la literatura e iconografía medieval, la genealogía y la cartografía antigua, las sociedades secretas... (si necesitaban una prueba de que soy más raro que un perro verde, ahí la tienen) así que tenía una base suficiente para darme cuenta de hasta qué punto eran absurdas las afirmaciones reflejadas en "Los guardianes..."
Una búsqueda en Internet y una consulta al Ayuntamiento de Adeje acabaron en cinco minutos con los misterios originales (o eso creo) del Sr. Fernández Bueno. En ese momento podía sostener no que hubiera alguna información errónea en el libro de D. Lorenzo sino que todo él era una monumental equivocación de principio a fin. Sin embargo, no estaba decidido a poner por escrito los argumentos que han podido leer. ¿Por qué? Sencillamente, porque me iba a ocupar muchísimo tiempo (han sido casi cinco meses) y no veía la utilidad de hacerlo.
Una cosa es tener las ideas claras en nuestra propia mente y otra muy distinta plasmarlas por escrito de forma que no sólo resulten inteligibles sino también atractivas.
Por otra parte ¿por qué tenía que ser yo el que hiciera ese trabajo? "Los guardianes del secreto" es erróneo, pero no es socialmente peligroso. No puede contagiar nada a la sociedad porque, por el contrario, es la sociedad la que ha infectado a la obra. El relativismo intelectual en el que medraron los escritos esotéricos de los que deriva este libro ni lo creó el Sr. Fernández Bueno ni tuvo nada que ver con el ocultismo y sí con el onanismo neuronal en que se sumió la intelectualidad europea después de la II Guerra Mundial y que alcanzó su cumbre en los "creativos" años 60 con la crisis de la sociedad tradicional. La guerra de Vietnam (y la descolonización de Argelia), la revolución sexual, el Mayo francés de 1968... supusieron la ruptura con valores que, en muchos casos, estaban obsoletos pero también con otros que merecían seguir existiendo.
Además, si alguien se podía sentir molesto, insultado... por las "teorías" de D. Lorenzo no era yo. Ni mi vida ni mi trabajo se ven afectados en modo alguno porque haya gente que crea que los templariso adoraban Bafomets, que los cátaros eran unas buenísimas personas que se dejaron matar dócilmente por una Iglesia sedienta de sangre, que Colón usaba la Guía del Viajero del Temple... Comprendo que haya profesores de Historia que tiemblen al pensar lo que pueden llegar a creer sus futuros alumnos, católicos a los que no les guste que Jesús se convierta en un personaje de crónica rosa (que si su mujer -o mujeres-, que si sus hijos...), descendientes de D. Cristóbal a los que indigne el trato dado a su ilustre antepasado... pero yo no soy profesor (ni siquiera historiador), no soy católico (ni siquiera creyente) y no desciendo de Colón (ni siquiera de Dixán).
Se supone que existen organizaciones escépticas que permanecen atentas a las afirmaciones esotéricas para responderlas (tal vez esto sea una leyenda urbana dada la falta de confirmación), pero tampoco pertenecía a ninguna en el momento de iniciar la crítica.
Si ni historiadores, ni católicos, ni escépticos organizados... que tenían, al menos, un motivo para haberse dado por enterados lo hicieron ¿por qué demonios tenía yo que meterme en camisa de once varas? Y, sin embargo, ¿por qué no iba a hacerlo? El texto era tan rematadamente malo que no me suponía ningún esfuerzo el proceder a su crítica (algunas horas robadas al sueño todo lo más) y, por otra parte, prometía ser muy divertido. Ya sé que lo que quedaría "fardón" es que les dijera: "No saben lo que me ha costado, horas pasadas en archivos de medio mundo peleándome con funcionarios que querían obstaculizar mi tarea, soportando bajas temperaturas o un sol abrasador, visitando los lugares citando en unas condiciones penosas... un esfuerzo que hace que los Trabajos de Hércules sean una filfa y todo lo hice por Vds. porque se merecen eso y más." El único problema es que les estaría mintiendo porque no he salido de mi despacho. Con la excepción de Oak Island (que no tengo el gusto de haber visitado) ya conocía todos esos lugares. El resto de la "investigación" ha consistido en revisar libros y artículos que ya poseía y en buscar en Internet lo que no tenía a mano. Es decir, que no he levantado el culo del asiento más que para ir de una estantería a otra. Las penalidades sufridas se reducen a un manchurrón de tinta negra (soy incapaz de escribir directamente en un ordenador así que tengo que tomar apuntes para después redactar estas historias) procedente de un puñetero bolígrafo, y a inoportunos fallos del servidor con pérdidas de trabajo incorporadas. Y, por supuesto, me lo he pasado como un "enano". Espero que, al menos, haya sido capaz de transmitirles parte de ese sentimiento.
Ah, y si sospechan que hay algún otro motivo para que me haya pasado cerca de siete meses (contando los trabajos previos) dando vueltas a este tema tendrán razón. Sencillamente, me encanta llevar la contraria. Si la sociedad no ve con buenos ojos la crítica, eso es una razón suficiente para ejercerla (y que se jodan los políticamente correctos).

Haciendo enemigos (I)

Todos podemos (y lo hacemos) aceptar algo de forma acrítica, todos podemos (y lo hacemos) indagar si ese algo tiene bases reales o no. Entre ambos extremos se mueve el pensamiento humano. Como no podía por menos de ser, existe también un intento de encontrar un punto equidistante entre ellos.
A la capacidad de creer algo sin plantearse duda alguna acerca de su veracidad se le ha venido llamando pensamiento religiosos o mítico. El término es equívoco pera a estas alturas ya no hay forma de cambiarlo, así que muy a nuestro pesar lo emplearemos. Sin embargo, no deben olvidar que es perfectamente posible que se dé el pensamiento mítico en campos que nada tienen que ver con el fenómeno religioso. Por ejemplo, muchos hinchas de un equipo de fútbol creen que el club de sus amores es el mejor del mundo (honor que está reservado, como todo el mundo sabe, al Atlético de Madrid) aunque milite en la V Regional Preferente, imaginaria categoría de la que no logra ascender por la conjura arbitral, o por cuestiones políticas, o por mala suerte, o por...
A la capacidad de poner en duda una afirmación se le ha venido llamando (también de forma inadecuada) pensamiento científico, pensamiento crítico o escepticismo. Las razones por las que estas denominaciones son inapropiadas son evidentes, puede darse en cualquier campo de la actividad humana y por tanto no es privativo de la ciencia, la crítica es sólo la herramienta de la que se vale, el escepticismo es, históricamente, una escuela filosófica que propugna la epojé (la abstención de todo juicio, la renuncia absoluta a la decisisón) por la imposibilidad de determinar cómo y por qué podemos afirmar que algo es verdad (algo en las antípodas de la filosofía escéptica actual). No obstante, como ésta es la denominación tradicional la emplearemos.
El intento de encontrar un punto medio equidistante entre pensamiento mítico y pensamiento crítico es lo que se ha venido denominando pensamiento esotérico. No les sorprenderá que esta denominación sea también incorrecta. Puede darse en cualquier campo de la actividad humana y, por tanto, no es privativa del esoterismo. Además, ese término significa "reservado a los adeptos" y, la verdad, es que no está reservado a nadie porque todos lo empleamos. Sin embargo, usaremos esa terminología por no haber otra que sea generalmente aceptada.
Pasemos de esta cuestión léxica. ¿Qué diferencia práctica existe entre estas tres modalidades de pensamiento? Volvamos con el ejemplo futbolístico.
La mayoría de los hinchas cree que su club es el mejor del mundo. No necesitan pruebas de ningún tipo para mantener esa creencia. Consideran que es así y punto. Esto, por tanto, es pensamiento mítico.
En el extremo opuesto, unos hinchas piensan que el club de sus amores no es el mejor del mundo, al contrario, es una porquería. El portero tendría que jugar con sotana a ver si así dejan de "colarle" balones entre las piernas. El delantero centro no mete gol ni al arcoiris. Los defensas centrales cortan menos balones que el monumento a Colón... Esto es pensamiento crítico.
Entre medias de ambos, otros hinchas piensan que su club es el mejor del mundo porque en 1912 jugó la final de la Copa del Alto Pallarés, competición que si perdieron por dieciséis a cero fue sólo por el árbitro que no pitó un claro penalti cuando el marcador era de cinco a cero y, además, el once cero fue conseguido en un claro fuera de juego que el de negro no vio.
Cualquier objeción a este razonamiento como que la Copa del Alto Pallarés no es, precisamente, la Liga de Campeones, que desde 1912 ya ha llovido o que los fallos del árbitro (reales o supuestos) tuvieron lugar cuando el marcador ya era claro, no es tenida en cuenta. Esto es pensamiento esotérico.
De forma muy simplificada:
Por el pensamiento mítico creemos en algo sin necesidad de prueba alguna.
Por el pensamiento crítico dudamos de la veracidad de algo. Indagamos si hay pruebas de ese algo y, si no las hay, estamos dispuestos a no aceptar la creencia.
Por el pensamiento esotérico buscamos sólo aquellas pruebas que sostengan la creencia obviando cualquier evidencia en contra. La creencia es independiente de las pruebas y, por tanto, es inalterable.
Esto puede parecer muy sencillo y sobre el papel lo es, pero la realidad es infinitamente más compleja. Por de pronto, los límites no siempre están claros. Existen unas zonas de sombra en las que no se sabe muy bien qué pensamiento está actuando. Además, las personas no practican en exclusiva uno de los tres tipos de pensamiento. Volvamos a nuestros hinchas. Incluso el más acérrimo seguidor de un club se plantea dudas, por ejemplo, cuando el portero hace una "cantada" que ni Plácido Domingo o cuando el delantero centro manda al segundo anfiteatro un balón que estaba "chupado" rematar a gol. Por contra, cuando el guardameta tiene un día inspirado, realiza una palomita extraordinaria y consigue desviar con la punta de los dedos lo que todos creían que era un golazo, o cuando el delantero centro (habitualmente torpe) hace un escorzo inconcebible, consigue rematar no se sabe bien cómo y el cuero entra por toda la escuadra, incluso los aficionados más dubitativos creen que sí, que su equipo es el mejor del mundo mundial y de parte del extranjero. Así pues, olvídense de etiquetas, estereotipos... porque las personas tenemos la capacidad de ser extraordinariamente complejos y lo somos.
Veamos un ejemplo (esta vez real). Carlos María de Heredia se dio cuenta de que los pretendidos fenómenos espiritistas podían explicarse como meros juegos de ilusionismo sin necesidad de recurrir a fuerzas sobrenaturales o a extrañas facultades de la mente. Al ser él mismo un notable prestidigitador, realizó giras por los EEUU reproduciendo las hazañas de los médiums. Fruto de su experiencia fue la publicación de una obra que todavía hoy es lectura obligada en el campo escéptico: "Los fraudes espiritistas y los fenómenos metapsíquicos" (la primera edición en España fue realizada por la editorial Herder, Barcelona, 1946) tanto es así que una asociación de escépticos en España no encontró mejor regalo para los subscriptores de su revista que un ejemplar de una reedición moderna de este libro.
No es ésta, sin embargo, la única obra de Carlos María de Heredía. Publicó también una novela titulada "Memorias de un repórter de los tiempos de Cristo" (editorial Stvdivm, Madrid, 1956) en la que el padre Heredia (S.J.) no sólo aceptaba la literalidad de los Evangelios sino que entre los personajes de su obra introduce a unos ridículos Ben Straus y Ben Renanus (véanse las páginas 110-112) caricatura nada disimulada de Strauss y Renan, los autores que iniciaron la corriente crítica moderna de esos textos con unas biografías de Jesús alejadas de ropajes míticos.
Tenemos una aparente contradicción, un escéptico-creyente (o un creyente-escéptico, como gusten) pero, ¿lo es realmente? En mi opinión, no. Todos tenemos la posibilidad de emplear el pensamiento mítico, el pensamiento esotérico y el pensamiento crítico y todos lo hacemos en una u otra ocasión. El padre Heredia empleó el pensamiento crítico al hablar del espiritismo y el pensamiento mítico al hablar de Jesús, de igual forma que yo empleo el pensamiento crítico al hablar de historia y el pensamiento mítico al hablar de fútbol (detalle del que ya se habrán percatado).
Una de las máximas del escepticismo organizado reza: "Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias". Por desgracia a Hume se le olvidó añadir el manual de instrucciones de esa frase, qué debemos entender por extraordinario, qué debemos entender por evidencia. Parte del busilis radica, precisamente, en que lo que Vd. y yo entendamos por "extraordinario" no tiene por qué coincidir. Es de cajón que "extraordinario" es lo que sobrepasa el orden, pero ¿qué orden? La respuesta convencional a esta pregunta es que aquello que no forma parte del mundo físico es extraordinario. Tendríamos así que orden = materia. Esto me parece una inmensa chorrada digna de físicos, filatélicos y demás reduccionistas. ¿Considera Vd. que el amor es algo extraordinario? Bueno, en cuanto que amar y ser amado es una sensación maravillosa sí lo es, pero no es en ese sentido en el que hablábamos de extraordinario, sino en el de algo que rompe con lo habitual y, en ese sentido, el amor es algo cotidiano... y no es físico.
En realidad, el que algo nos parezca o no extraordinario depende de factores muchas veces subjetivos. Si no podemos esperar, por tanto, que todas las personas tengan la misma percepción de lo que es extraordinario, tampoco con la noción de evidencia se va a producir la unanimidad. El pensamiento mítico no precisa de prueba alguna y, por tanto, no suele causar problemas. El enfrentamiento suele producirse entre pensamiento esotérico y crítico. Por ejemplo, según aquél hay que conceder un gran valor a la tradición. Si algo se viene aceptando desde siempre por algo tiene que ser. Si además entre los que aceptaron X se puede citar algún nombre ilustre (argumento de autoridad) se refuerza la sensación de estar antes las pruebas buscadas.
El pensamiento crítico no acepta que la tradición y el argumento de autoridad sean pruebas de nada más allá de que la creencia sea antigua y de que alguien (muy famoso por sobrados motivos) puede estar equivocado.
Así las cosas, podemos pensar que hay un conflicto permanente entre los tres pensamientos, pero no es así. En caso contrario estaríamos todos al borde de la demencia puesto que todos los practicamos y no sólo en asuntos de menor importancia. Tomemos un caso de enorme transcendencia en todos los ámbitos de nuestra vida, la política. ¿Qué hacemos ante las elecciones generales? ¿Nos sentamos tranquilamente y primero evaluamos los programas de los diversos partidos para, a continuación, juzgar el comportamiento del partido X en el gobierno y los partidos Y, Z... en la oposición antes de decidir serena y objetivamente a quién vamos a votar? ¿O, por el contrario, pensamos, como soy de derechas voto a X, como soy de izquierdas voto a Y, como soy nacionalista voto a Z...? ¿O, acaso, hacemos una argumentación cuyo resultado ya estaba previsto desde antes de iniciarla, algo así como: "Fulanito es un incompetente, pero en el partido hay gente muy válida como Peranganito. Claro que el programa es un rosario de buenos deseos pero no fija plazos, no explica de qué medios se va a disponer para lograr un fin, de dónde va a salir la financiación necesaria... y es que Fulanito será más inútil que la gatera de un submarino, pero eso sí, tiene una sonrisa tan encantadora... Nada, decidido, votaré al partido X como en todas las elecciones hasta la fecha."
Esto, o cosas parecidas, suceden en el interior de cada uno de nosotros. Si no es en política, es en religión, o en... Y, sin embargo, vamos saliendo adelante. Sin embargo, cuando esa actitud interna se exterioriza es cuando el conflicto es ¿inevitable?
Supongamos un único suceso. Una niña declara haber visto a la Santísima Virgen María en el imaginario pueblo de Villanueva de Suso. Inventemos tres entidades distintas que se correspondan con las tres formas de pensamiento, la Hermandad de la Santa Servilleta (pensamiento mítico), la Asociación de Contactados sin Fronteras (pensamiento esotérico), la Asociación pro Museo de la Tecnología del Botijo (pensamiento científico).
Al conocer la noticia de la supuesta aparición mariana, las tres programan diversos actos que bien podrían ser algo así como:
Hermandad de la Santa Servilleta:
Ciclo de conferencias María no nos abandona:
Conferencia inaugural a cargo del padre Apelo: Como me toquen a María me lio a repartir collejas a los Contactados.
Misa concelebrada.
Conferencia a cargo del pastor alemán Benedicto Trentino: Las apariciones marianas, refutación del ateísmo de los Tecnólogos.
Solemne Tedéum.
Conferencia a cargo del insigne profesor Raskayú, premio Stalin de la Academia de Ciencia de la URSS y destacado Creacionista: La Santa Servilleta. Prueba las apariciones marianas.
Sentido Rosario.
Conferencia a cargo del insigne profesor Leoncio Flamenco, pediatra de la Universidad de Austin, Texas Ranger: Hay que limpiar la Santa Servilleta. La lejía y la prueba del C-14.
Salve rociera y pase del bonete para recaudar fondos para la erección del modesto santuario de la Bien Aparecida (presupuesto: 1.500.000 Euros de nada).
Por su parte, la Asociación de Contactados sin Fronteras programaría algo así como:
Ciclo de conferencias María es una extraterrestre:
Conferencia inaugural a cargo de G. G. Bienítez, criador de caballos y potrancas: Lo que los Servilleteros ocultan. La verdad sobre María revelada por los Libros de Urancha.
Sesión mediúmnica en la que convocaremos al espíritu de Elvis Presley. Se espera que cante "Blue suede shoes".
Conferencia a cargo de Indi Fiménez, reconocida autoridad en el campo de la ictiología humana: Alteraciones en la geometría de los triángulos rectángulos en el caso Vaginas (Brasil). La prueba que los Tecnólogos no pueden contestar.
Sesión de fotografía con cámara Kirlian (no hace falta que sonrían).
Conferencia a cargo de Paco Amorro, humorista del absurdo: Las grabaciones psicofónicas realizadas en abril del 2005 en el lugar de las apariciones, conocido popularmente como el picadero. La importancia de las palabras perfectamente audibles: "Sí, sí, así, síiiii"
Café servido por nuestro sirviente César (el quitamanchas ya está preparado).
Conferencia a cargo de Salvicio Freixenet, máster en Iriodología cuántica al tresbolillo: Los Ovnis y los Ángeles (California).
Demostración de la práctica del sexo tántrico a cargo de Athos Fóster. A continuación se pasará la hucha piramidal de cuarzo entre los supervivientes para recaudar fondos con destino a la erección del Centro de Pintura al Óleo de Sierra Brágima.
Por su parte, la Asociación pro Museo de la Tecnología del Botijo programaría (cinco años después, más o menos) algo así como:
Ciclo de conferencias Curas y magufos, la pervivencia del obscurantismo y la superstición:
Conferencia inaugural a cargo de J.M. do Castelho, agitador político y comentarista anónimo: La culpa de esto también es del P.P. Vota PSOE.
Redacción de un comunicado exigiendo la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas con el Vaticano.
Conferencia a cargo de J. del Castillo Tercero, de profesión sus apariciones mediáticas: La Iglesia coarta de forma inmoral el derecho al matrimonio de los homosexuales.
Redacción de una carta exigiendo la inmediata retirada de la programación de la televisión pública del documental titulado "Las apariciones en Villanueva de Suso" que se emitió hace tres años.
Conferencia a cargo de E. Aniano, de profesión borde: El uso de los programas de Mocochof es un síntoma de obscurantismo religioso. (Se recuerda a los asistentes que, previamente, deben abonar sus honorarios al conferenciante porque en caso contrario éste se negará a pronunciar ni una palabra).
Redacción de un comunicado exigiendo que las universidades españolas tengan que someter a la aprobación de esta Asociación sus actividades extra-académicas.
Conferencia a cargo de J.L. Bald, de profesión plasta: Apariciones marianas en la tradición de la iglesia ortodoxa, panorama histórico-doxológico. La importancia escatológica del relato del monje Dionisio Estilita según la recensión de Teodoro, archimandrita de Constantinopla junto a unas breves reflexiones sobre la doctrina soteriológica de Simón de Chorrapelada. (Se ruega a los asistentes se provean de un saco de dormir por si la conferencia pasara de las dieciséis horas previstas inicialmente).
Redacción (si hubiera algún superviviente) de un comunicado exigiendo la inmediata supresión de las clases de religión, tecnología, dibujo, música, gimnasia, historia y lengua y literatura y, en su lugar, incrementar las dedicadas a Física e Informática (sólo en entorno Pingüínux, el sistema operativo escéptico) y la implantación de la asignatura de Astronomía.
Para concluir se exigirá del Ayuntamiento de Villanueva de Suso la concesión de una pequeña subvención de 10.000.000 de Euros para la erección del flamante Museo de la Tecnología del Botijo así como para la contratación del personal adecuado (que podemos ser nosotros mismos) advirtiendo al Sr. Alcalde que no estamos dispuestos a que vuelva a decirnos que si tenemos problemas para la erección nos compremos unas Viagras que son más baratas.
Por supuesto, todos los personajes y asociaciones citados son ficticios y cualquier parecido con personas y asociaciones reales vivas, muertas o moribundas es fruto del mero azar y no de la mala leche del que subscribe.
Sin embargo hay de cierto hay en ello, que cada grupo tiende a afirmarse metiendo el dedo en el ojo al contrario lo que suele provocar la respuesta airada de éste (si es que hay gente que se molesta por nada), aunque esto lo dejaremos para el próximo día.
-Continuará-